
Bailando En Un Mar Legendario
Capítulo 188
Capítulo 188 Por más que intentara resistirse, daba igual dado que estaba atrapada en la celda de piedra. Además, como se podían involucrar los soldados de Lidia, por ende poner en peligro su vida, Kira finalmente decidió aceptar pacíficamente las demandas del otro. Al menos, ella tenía una vaga idea de cuál era la acción más sensata en esa isla. Era evitar esa flor. Aunque su color era brillante, había algo inquietante en ella, y estaba segura de que nunca debía ponerla en su boca. Cuando Hércules, que tartamudeaba, lo hizo, su lengua se volvió suave de repente. Merope, que estaba irritada, también se sintió débil y sin fuerzas después de masticar la flor. Kira, que había aprendido algo de hierbas en Delos, sólo tenía un mal presentimiento. Esa flor no era inofensiva, de eso estaba segura. Era, sin duda, una planta venenosa que destruía a las personas cuanto más se usaba. Según lo que había observado hasta ahora, los efectos de la flor eran claramente para hacer que las personas se sintieran débiles, y si eso era cierto, lo más probable era que la flor también se usara en el medicamento para dormir. Lo que más le preocupaba en ese momento era precisamente eso. Si caía en un sueño profundo, podría ser llevada a algún lugar desconocido sin poder moverse. Además, no sabía qué más podrían hacerle, por lo que, por su propia seguridad, decidió seguir las demandas del otro para evitar que la hicieran tomar ese medicamento a la fuerza. Así que se sentó en una esquina de la celda y dejó que el calvo egipcio la examinara. Asclepio levantó un pequeño instrumento frente a su rostro y le dio una instrucción. —Abra la boca, por favor. No había nada que no pudiera hacer. Siempre y cuando no le metieran algo indeseado en la boca. Kira abrió la boca y Asclepio sacó una pequeña barra de plata de su cinturón y presionó su lengua. Tras examinar cuidadosamente el interior, dijo:ñ. —Nada fuera de lo común. No parece haber signos de enfermedad. Aunque su actitud era completamente profesional, lo cual le dio algo de tranquilidad, Kira no podía relajarse por completo. Cerró rápidamente la boca y le preguntó. —Pero, ¿no se supone que iba a examinarme los cuernos? —Antes que nada, quiero revisar tu estado general de salud. Esto también es por orden de la reina Omphale. Ahora, extiende la mano, por favor. Kira extendió la mano como le pidió. Asclepio puso un hilo en su muñeca y comenzó a tomar el pulso cuidadosamente. Kira observó en silencio, pero en el fondo se sintió como un animal que está siendo evaluado antes de ser vendido. Esa sensación hizo que su ansiedad pareciera tonta. Entonces, cambió de tema. —Supongo que la reina sigue estando en esta isla. —Está en otra sección de este templo. Está metida en la cama con ese gigante de Micenas y no tiene intenciones de salir. No parece sentir vergüenza, hace cosas vergonzosas a plena luz del día… Asclepio murmuró, como si no fuera algo que tuviera que ocultar. Esas 'cosas vergonzosas' debían referirse a los actos que un hombre y una mujer podrían hacer en la cama. Kira, que no podía imaginarlo, se sonrojó en silencio. Aún para ella, la etapa posterior al beso era un territorio desconocido. Por supuesto, ahora tenía una vaga idea de lo que sucedía, pero era como saber cómo la leche se convierte en queso; algo que aún debía aprender en la práctica, como una niebla que no se disipaba. Sin embargo, no podía preguntarle a Asclepio, un hombre que no era Orión, sobre lo que estaba sucediendo en ese otro salón. Además, la idea de imaginar lo que la reina y el gigante estaban haciendo le resultaba vergonzosa, así que sacudió la cabeza y trató de despejar esos pensamientos. Mientras tanto, Asclepio, que seguía tomando su pulso, reaccionó a su comentario. —Tu pulso está un poco acelerado. ¿Estás nerviosa? —No, no es eso… Kira, temiendo que pudiera descubrir lo que pasaba en su mente, rápidamente cambió de tema. Había algo que le había estado rondando la cabeza desde hacía un rato. —Oye, tu nombre es Asclepio, ¿verdad? —Sí. —Lo que dije antes. Loxias también está interesado en tus cuernos. ¿Qué significa eso exactamente...? Hasta ahora, Kira había estado convencida de que él era simplemente el médico personal de la Reina Omphale. Solo lo había visto tratando las heridas de Hércules provocadas por las flechas. Sin embargo, al pensarlo bien, había muchas cosas que no encajaban. Omphale había descubierto este refugio a través de Loxias. Merope, la mujer enviada por Loxias, también se había unido a ellos. Entonces, ¿significa eso que este hombre egipcio también fue enviado por Loxias? Asclepio deshizo el hilo de la muñeca de Kira y respondió. —Me refiero a exactamente eso. Lord Loxias también mencionó que no sabe mucho sobre tus cuernos. A menos que seas un médico, hay cosas que no puedes ver si no estás preparado. —Entonces, tú también eres... de Loxias... —Él me dio una segunda vida. Podrías decir que es mi salvador. Asclepio le explicó brevemente su historia. Según él, originalmente estaba destinado a morir ahogado en el mar, pero Loxias lo rescató. Después de escuchar la historia, Kira no pudo evitar quedarse sin palabras. Se preguntaba por qué Loxias habría tenido que traer a un médico egipcio desde tan lejos. Durante el tiempo que vivieron juntos en Delos, nunca había visto a Loxias enfermo ni siquiera de un resfriado. Mientras tanto, Asclepio sacó otro objeto de su bolsillo. Esta vez era una piedra de cuarzo similar a la que llevaba sobre le rostro. A través del cuarzo redondeado y pulido, se podía ver claramente la huella dactilar de su mano. —Ahora, vamos a revisar tus cuernos. No muevas la cabeza, quédate quieta. Kira, sin darse cuenta, se tensó y endureció los hombros. Los cuernos en su cabeza. Cuernos que siempre habían estado con ella desde que nació. De pequeña, eran pequeños, pero con el tiempo crecieron más largos junto con su cuerpo. Para ella, siempre habían sido una parte natural de su físico, pero también un rasgo que la diferenciaba de los demás. Debido a esos cuernos, a menudo la llamaban una bestia maldita de Artemisa. Esos cuernos en Delos se consideraban un signo de maldición, mientras que en Atlántida eran venerados como un símbolo de poder divino. Pero nunca antes los había mostrado a un médico. ¿Qué pensaría este médico egipcio al verlos? —Te lo advierto de antemano. Dijo Asclepio, como si hubiera leído los pensamientos de Kira. —Confío en Lord Loxias, pero no creo en sus dioses. En Egipto, adoramos a Ra, el dios del sol. Apolo es solo una leyenda extranjera para nosotros. Así que no creas que me asustarán tus cuernos. Ra, el dios del sol. Kira nunca había oído hablar de ese dios. De forma automática, tragó saliva. En esta pequeña isla, había personas de Lidia, Grecia y Egipto, y cada uno adoraba a sus propios dioses. Y aún así, este templo originalmente veneraba a otro dios desconocido. Si las palabras de la reina Omphale eran ciertas, si los dioses solo eran criaturas creadas por los humanos, ¿qué significaba entonces para ella el origen de sus propios cuernos? Si no fue por la maldición de Artemisa, ¿por qué entonces nació de esa manera? —Hmm, esto… Asclepio, que había estado observando cuidadosamente con el cuarzo, hizo un leve sonido de incomodidad. Kira, sintiendo una extraña vergüenza por el hombre que tocaba sus cuernos, intentó distraer la mirada. Vio a Merope, debilitada por la flor, tirada en el suelo, inmóvil. En ese momento, Asclepio sujetó sus cuernos y tiró de ellos bruscamente. Kira gritó al sentir un dolor punzante en su cabeza. —¡Ay! —Oh, lo siento. ¿Te dolió? No parecía sentir ninguna culpa por haber tirado de los cuernos de una persona. Cuando Kira intentó alejarse, Asclepio la detuvo. —Espera un momento. No huyas. Ya sé que te dolió. Solo quiero hacer una última prueba, así que quédate quieta. Si no fuera por la imagen de este hombre metiendo flores en su boca, Kira habría estado más dispuesta a resistirse. Pero, temerosa de las flores, no tuvo más remedio que dejarse llevar por el médico. En lugar de alejarse hacia la pared, se sentó tranquilamente, y Asclepio sacó unas pequeñas tijeras. Él la tranquilizó con una sonrisa. —No voy a cortarte. Si te duele, levanta la mano izquierda. Luego, las tijeras tocaron bruscamente el extremo de sus cuernos. Kira se tensó completamente, sintiendo una extraña sensación de electricidad por todo su cuerpo. ¿Qué demonios estaba haciendo este tipo con sus cuernos? Si se movía, podría pincharse con las tijeras. Mientras sus hombros se tensaban por la ansiedad, Asclepio volvió a preguntarle. —¿Te duele? —No, no me duele, pero... No había terminado de hablar cuando las tijeras tocaron fuertemente la parte media de sus cuernos. Kira, sin darse cuenta, levantó la mano izquierda. —¡Ay! —Así que aquí es donde duele. Ya tengo lo que necesitaba. Asclepio guardó las tijeras en su bolsillo y sacó una toalla para limpiarse las manos. Luego comenzó a hablar. —Creo que ya lo entiendo. ¿Qué cosa? Kira parpadeó confundida, sin entender lo que acababa de escuchar. ¿Qué tanto había comprendido de lo que estaba pasando solo por haberle tocado los cuernos con unas tijeras? Asclepio, mientras limpiaba el cuarzo que llevaba sobre el rostro, continuó hablando. —Me refiero a tus cuernos. No son nada divino. Esos cuernos son muy similares a los huesos humanos que he observado a lo largo de mi carrera como médico. La conclusión era muy simple. Kira, sin darse cuenta, se pasó la mano por los cuernos. ¿Parecen similares a los huesos humanos? Aunque tienen un color blanco, eso no la convencía... Por otro lado, Asclepio parecía muy sereno. Volvió a colocar el cuarzo sobre su nariz y continuó. —Para saber con exactitud, tendría que afeitar todo tu cabello y desgarrar la piel, pero con solo lo que está expuesto, ya puedo deducirlo. ¿Recuerdas cuando te dolió al tirar de la base de tus cuernos? Eso significa que están conectados con el hueso del cráneo y la piel. Kira recordó involuntariamente el grito que había soltado antes. Lo que decía Asclepio era cierto. Sus cuernos dolían. Por eso siempre había pensado que no podría cortárselos. —Pero cuando toqué la punta de tus cuernos con las tijeras, no sentiste dolor, ¿verdad? Aunque en realidad acabo de desgastar un poco la punta de tu cuerno. En cambio, cuando toqué la parte más cercana a la cabeza, mostraste dolor. Asclepio extendió la palma de su mano. Tal y como lo había dicho, había un polvo blanco disperso sobre ella. Kira se sorprendió al ver que ese polvo provenía de sus propios cuernos. En ese momento, Asclepio dio vuelta a la mano y la cerró como si le pidiera a Kira que observase bien. —En el cuerpo humano, hay solo dos partes que son similares a esto. Las uñas de las manos y los pies. Si cortas las uñas largas, no duele, pero si cortas demasiado o las arrancas, la piel se rasga y duele, ¿no es así? Kira, sorprendida por lo que estaba oyendo, preguntó. —Entonces... ¿quiere decir que mis cuernos son como uñas pero en mi cabeza? —Probablemente. No sé por qué solo tú tienes algo así, pero... bueno, el mundo es amplio. A veces nacen personas que parecen serpientes o aquellos con dos cabezas. Asclepio se encogió de hombros como si nada. —Probablemente parezcan cuernos de ciervo, pero eso no es por ninguna razón especial. Crecen de manera irregular, como las uñas que crecen hacia los lados, lo que hace que se ramifiquen. ¿Tus cuernos eran así cuando eras pequeña? No, ¿verdad? Kira tuvo que recordar un momento antes de responder con la cabeza. —No, cuando era pequeña recuerdo que eran más cortos y simples... —Eso es. Lamento decirle a los griegos que hicieron tanto escándalo por tus cuernos, pero según la opinión de este egipcio, eso es solo una simple malformación. Parece que están de alguna manera conectados con tu cerebro, pues como sentiste dolor, podría haber algo de eso. Asclepio pareció tentado a abrir su cráneo, lo cual hizo que Kira retrocediera con un poco de miedo. Afortunadamente, él cambió su expresión rápidamente y cambió de tema. —Sin embargo, hay algo que me preocupa... Kira lo miró a los ojos. La mirada de Asclepio se había vuelto más aguda. —Si bien los cuernos podrían ser una malformación simple, si tú eres capaz de usar algún tipo de poder, eso cambia la situación. ¿Alguna vez has sentido dolor o la sensación de que tu cabeza iba a estallar cuando usas ese poder? Kira, desconcertada por la pregunta, negó con la cabeza. —No, nunca he sentido eso. —¿De verdad? ¿Nunca? —Nunca. Aunque a veces sentía fatiga por concentrarse en usar sus poderes, eso no se comparaba con el dolor de una migraña que hacía que su cabeza sintiera que iba a estallar. Kira comenzó a preguntarse por qué Asclepio hacía esa clase de preguntas. —¿Esto también forma parte de tu diagnóstico? —Asumo que esto es lo más importante. Respondió Asclepio con firmeza, acercándose a ella. La miró fijamente y continuó. —Lo que está poniendo en peligro la vida de Lord Loxias es ese dolor. Kira tembló ligeramente ante esas palabras. ¿La vida de Loxias? —¿Loxias está... está sufriendo? ¿Cuánto? —No lo sé. Tanto tú como Loxias tienen poderes que van más allá de lo que un humano normal podría alcanzar. Respondió tranquilamente Asclepio antes de continuar. —En resumen, mi duda es esta: los dos tienen el mismo poder, pero uno tiene cuernos y el otro no. El que no tiene cuernos siente dolor, y el que los tiene no lo siente. ¿Eso no implica que el que tiene cuernos tenga un cuerpo más apto para usar ese poder? —Eso es cierto, pero... Kira dudó en responder, ya que su habilidad era débil comparada con la de Loxias. Sin embargo, Asclepio no titubeó. —Tal vez podemos verlo de esta manera. ¿Y si ese poder que es inaccesible para los humanos normales proviene de esos cuernos que los humanos no tienen? Tal vez sea algún tipo de super-sensibilidad que proviene del cráneo y los nervios del cerebro, que son anormalmente desarrollados. Pero entonces... —Sr. Asclepio... —¿Cómo es posible que el que no tiene cuernos pueda usar ese poder? El cuerpo de Kira se endureció en el lugar. Asclepio la miró con una expresión seria, con los ojos llenos de la curiosidad profesional de un médico, sin ninguna intención oculta. —Te lo pregunto porque tengo curiosidad. ¿Esto nunca te ha parecido extraño? Traducción: Claire ◈❖◈ Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas ] http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas ] https://www.facebook.com/MangoNovelas Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas ] https://www.tiktok.com/@mangonovelas