
Bailando En Un Mar Legendario
Capítulo 205
Capitulo 204 El pájaro que despertó temprano por la mañana comenzó a piar ruidosamente, lo que hizo que Kira se despertara de repente. Aún se sentía aturdida, con la sensación de no haber despertado por completo. Frotándose los ojos somnolientos, Kira se dio cuenta de que tenía frío en los hombros y se metió nuevamente bajo la manta. En ese momento, de repente se dio cuenta de que estaba completamente desnuda, lo que la hizo reaccionar de inmediato. —¡Ah! Se incorporó de manera impulsiva, pero el dolor muscular la obligó a tumbarse de nuevo. Su parte inferior del cuerpo dolía y le ardía. Era un dolor completamente diferente al de cuando bajaba de un burro. Además, al darse cuenta de que estaba desnuda, se sintió avergonzada. Kira volvió a arrastrarse bajo la manta como si fuera un caracol. Se acurrucó en la manta, sacó la cabeza y empezó a mirar a su alrededor. En la cama había una tela de mosquitera caída. Su ropa y el cobertor estaban esparcidos por el suelo, desordenados. —¿Y Orión...? Kira se giró rápidamente hacia el otro lado. No estaba allí. Parecía que se había levantado mucho antes que ella. ¿Habrá bajado a lavarse la cara? —No es momento para esto. ¡Tengo que vestirme! Al ver el desastre de la cama, recordó lo que había pasado la noche anterior. Kira, completamente roja, extendió la mano hacia el suelo, bajo la cama, para recoger el cobertor. Cuando salió de la manta, los vestigios de la noche anterior quedaron expuestos a la luz del sol de la mañana. —… Una sensación de timidez se apoderó de ella. Había pensado que podría ser un sueño. No. Era una cruda realidad. Las marcas y el dolor que dejó en todo el cuerpo de Kira fueron prueba de ello. Kira recordó lo que había hecho con él la noche anterior. Fue… el acto de dejar besos en varias partes de su cuerpo. Quería conocerlo mejor, pero diez dedos no eran suficientes. Al final, no tuvo más remedio que usar la boca y la lengua. Como a Orión le apasionaba especialmente la exploración, el cuerpo de Kira estaba cubierto de manchas producidas por sus labios. Si Kira simplemente mirara su cuerpo, podría encontrar fácilmente las marcas. Se tocó la nuca. Hasta entonces, había pensado que su cuello sólo existía para sostener su cabeza. Ese no era el caso. Orión estaba ocupado cavando profundamente en este lugar y lamiéndolo. Como si tuviera un sabor dulce. También intentó acariciar sus pechos. Hasta entonces, había pensado que ese lugar existía únicamente para alimentar a un bebé. Ese tampoco era el caso. Cada vez que Orión ponía sus labios allí, Kira se sentía abrumada por una intensa estimulación que le hacía querer llorar. Al final, ella terminó rogándole que chupara más fuerte. Y el área secreta entre sus piernas. En Delos, le habían enseñado que ese era un lugar que no debía mostrarse a nadie. Entonces Kira había pensado que existía sólo para sus necesidades. Ni siquiera ese era el caso. Kira se dio cuenta de su nuevo propósito. Era un lugar que funcionaba más para el placer de Kira que cualquier otro lugar. Se tomó su tiempo para explorarlo con Orión y tuvo tiempo de usarlo completamente para ella. Fue un momento de éxtasis que la hizo perder la cabeza... Entre chupar y besar todo su cuerpo, Kira sólo podía existir para ella y Orión. Una sensación de hormigueo y emoción surgió en la parte inferior de su abdomen. Pronto, el placer inundó su cerebro. Kira siguió llorando y tenía miedo, pero finalmente cedió a la estimulación. No podía perderse la sensación que florecía mágicamente en la punta de los dedos de Orión. Y luego vino Orión. Ah. Kira quería extender la mano y tocarlo nuevamente de inmediato. Quería sacar la lengua y saborearlo. ¿Qué tan sólida era su estructura que se podía sentir en la oscuridad? ¿Qué tan resistente era la piel presionada contra sus suaves labios? Se abrazaban todos los días, pero abrazarse desnudos en la cama era un acto completamente diferente. Kira fue enterrada en el amplio abrazo de Orión. La presión de su pecho y costillas se sentía tan bien. La sensación de ser abrazada por sus gruesos brazos era tan acogedora que ni siquiera temería a los dioses. La noche anterior, la cama había crujido de forma inusual y Kira pareció flotar sobre las olas, dejándose llevar por el ritmo. Se sentía como si estuviera flotando en la cama, pero no había nada que temer. Orión la había agarrado con fuerza por la cintura, sujetándola para que nunca pudiera escapar. Sí. Quizás esto también fue esencialmente una cacería. Los dos se habían capturado ayer. Y se habían desmembrado entre sí sin dejar rastro. Estaban ocupados comiéndose unos a otros, con la nariz y los labios enterrados en el interior limpiamente expuesto. Por supuesto, no fue un proceso fácil. Fue la primera vez para ambos. Estaban desconcertados por el paisaje desconocido y se habían perdido. Sin embargo, así como utilizaron las estrellas como puntos de referencia para encontrar su destino, también tantearon sus cuerpos a la luz de las estrellas. Y cuando finalmente llegaron al manantial de la pasión, se sintieron renovados, como si hubieran entrado en el agua limpia del mar que se había estancado en la orilla. Los dos se esforzaron para hacer un sonido de chapoteo. Liberaron continuamente el calor que se había acumulado en la parte inferior de su abdomen. —Hu, hu Kira, que había terminado de vestirse, se echó a reír sin darse cuenta. No sabía que podía haber tanta alegría en el mundo. Le dolía todo el cuerpo como si hubiera corrido a toda velocidad, pero era un recordatorio del precioso momento de la noche anterior. Ahora sentía que incluso podía disfrutar eso. Kira, que se sentía mejor y tendió la cama desordenada, vio una pequeña mancha de sangre. El color escarlata estaba claramente impreso en la manta blanca. No era la protección de Artemisa que llegaba todos los meses. Este también fue un recordatorio de las acciones de la noche pasada. «… Ya veo. En realidad ya no soy virgen» Sintió una nueva sensación de emoción. Frunció los labios en rebelión mientras despejaba la sábana. «Hicieron un escándalo, pero no ha sucedido absolutamente nada. ¿Nada ha cambiado desde ayer?» Los innumerables abusos que se cometieron en Delos. La encerraron en una habitación por si perdía la virginidad y no dejaron que ningún hombre se le acercara. Mirando hacia atrás ahora, todo fue inútil. Los acontecimientos de ayer fueron definitivamente una experiencia nueva. Sin embargo, ella no sentía que se hubiera vuelto más sucia o manchada por haberlo experimentado. Por supuesto, lloró un poco porque estaba herida y dolorida, y Orión la consoló sin saber qué hacer… Eso fue sólo un problema con su cuerpo en sí, una breve abrasión que ocurrió durante prueba y error. Las heridas sanarán con el tiempo. Cuando te acostumbres a actuar, esos errores no ocurrirán. Eso fue todo. «‘Lox. ¿Lo vez? Abracé a Orión. Pero no fue como lo que le hiciste a la princesa.» Hubo mutuo acuerdo y respeto. No hicieron nada que la otra persona odiaría. Fue un acto lleno de placer más que de dolor. Cuando Kira estaba jugueteando con la cadena de oro en la parte posterior de su cuello, rebelándose interiormente, la puerta del dormitorio se abrió con un chirrido y Orión entró, empujándola con el pie. Se encontró con los ojos de Kira y de repente preguntó sorprendido. —¿Ya estás despierta? Se acercó apresuradamente a ella. Sólo entonces Kira se dio cuenta de por qué Orión había abierto la puerta tan descuidadamente. Rápidamente dejó la palangana que sostenía con ambas manos y acarició la mejilla de Kira. —¿Puedes ponerte de pie? ¿Te duele? —Orión, no es que me esté muriendo, claro que puedo levantarme. Pero duele. Especialmente mi espalda... —¡Ahhh, lo siento! Kira sólo había hablado a la ligera, pero Orión estaba horrorizado y la levantó. En un instante, Kira se encontró sentada en su regazo. Pensó en decir que tal vez sería más cómodo sentarse en la cama, pero rápidamente abandonó la idea. Orión la estaba mirando con el ceño fruncido con preocupación. —Lo siento mucho. Es porque no pude detenerme mientras estaba en ello… Bueno, eso era definitivamente cierto. Ella casi se había desmayado al aceptarlo. Pero a Kira no le importó. De hecho, lo recordó como una experiencia bastante placentera y bajó la mirada, sonrojada. —Orión, no hay necesidad de disculparte. Yo tampoco pude parar. —¿Hablas en serio? Tú y yo somos diferentes. Hay una diferencia en fuerzas, comenzando por el tamaño de tus brazos. Orión chasqueó la lengua como si dijera algo absurdo, luego acercó la palangana. Cogió un puñado de agua y la frotó suavemente en la cara de Kira. El agua tibia, a la temperatura justa para resultar agradable, tocó sus mejillas. —Orión, puedo lavarme la cara yo sola… —Te lo traje a propósito, en caso de que tuvieras problemas para caminar. Orión puso más fuerza en su brazo y acercó a Kira. Por su postura, parecía que no tenía intención de dejarla ir. Al final, Kira terminó de lavarse la cara sin mover un dedo, acunada como un bebé en sus brazos. Fue mientras se secaba la cara con la toalla que había traído Orión. Orión movió la palangana hasta el suelo y sumergió los pies de Kira en el agua. Mientras metía los pies en el agua, Orión comenzó a frotar suavemente sus plantas y dedos. Durante un rato, el único sonido en el dormitorio fue el ruido de Orión chapoteando en el agua. Kira miró fijamente al hombre agachado a sus pies. Ella estaba admirando sus largas y revoloteantes pestañas cuando de repente, Orión habló. —Ayer viste todo, ¿no?... Me preocupaba que pudieras odiarme después de eso. Los ojos de Kira se abrieron como platos. ¿Por qué este hombre decía esas cosas después de haber sido tan amable ayer? —¿Por qué crees que te odiaría? —No, quiero decir, es solo que... yo... Orión, luciendo nervioso, seguía salpicando agua en los pies de Kira. Después de dudar por un momento, finalmente continuó. —Lo viste ayer… Es tan ridículamente grande. Puede que no lo sepas, pero la gente dice que cosas así son incultas y humildes. Dicen que un griego civilizado tendría uno modestamente pequeño, algo más digno... Su voz parecío apagarse. Kira no entendió de inmediato. Pero en algún momento, de repente comprendió el significado y dejó escapar el aire por la impresión. Ella sacudió la cabeza como si estuviera diciendo que eso era absurdo. Fue tan intenso que el agua salpicó. —¡¿D-De qué estás hablando?! Sus mejillas se pusieron rojas por el grito repentino. Kira continuó, reprimiendo desesperadamente su lengua que estaba a punto de tartamudear. —Bueno, bueno, ¡era mucho más grande de lo que imaginaba…! Pero Orión, eres muy alto, ¿verdad? Tienes manos y pies grandes… ¡Así que es natural! ¡Yo, entonces yo...! Kiea hizo una pausa y respiró rápidamente unas cuantas veces, tratando de calmarse. Decir esas cosas la hizo sentir increíblemente avergonzada, pero reunió el coraje para hablar, pensando que si no lo decía honestamente, Orión seguiría malentendido. —Me gustó. Orión apretó los labios con fuerza y levantó ligeramente una ceja. Ahora fue el turno de Kira de hablar en voz más baja. —Sí. Estaba realmente feliz de que Orión pudiera entrar tan profundamente en mí. No importa lo que piensen los demás, no te odiaré por eso. El también amaba a su yo con cuernos. Kiea sacó suavemente sus pies de la palangana Se agachó con las rodillas en alto y miró a Orión. —¿E-Es raro? —No. Orión se cubrió la frente y se la frotó. Suspiró profundamente y se acercó a Kira. Habló en voz baja. —Lokira… estoy perdiendo la cabeza por tu culpa. Kira se sorprendió por las repentinas palabras. —No te vuelvas loco, Orión. ¿¿Qué haré si lo haces?? —¡Oye, lo que quiero decir es que eres tan adorable que siento que voy a morir con solo escucharte decir eso! Orión de repente estiró los brazos. Abrazó a Kira y apoyó su peso sobre ella. Kira ni siquiera tuvo tiempo de defenderse antes de que él la presionara y cayeran sobre la cama. Acababa de terminar de lavarse. Todavía ni siquiera se había secado los pies mojados, pero los labios de Orión presionaron sobre los de ella nuevamente. Su lengua se hundió profundamente. —Ah, uh, uh. O-Orión… Kira apenas logró salir un sonido ahogado entre sus labios. Sin embargo, ahora que conocía la magnitud de la pasión que se avecinaba, le resultaba extremadamente difícil resistirse. Kira se entregó indefensa. Susurró mientras recibía el beso que cayó en su oreja. —¿Qué pasa si alguien viene...? El sol ya había salido. ¿Y si Nikos o Lykos vinieran a despertarla? ¿Qué pasaría si Hatsha dijera que el desayuno estaba listo? Kira se estremeció y juntó los pies. Inesperadamente, Orión se mostró firme. —¿Y qué? Deberíamos hacérselo saber. —¿Hacerles saber? ¿Qué quieres decir...? —Decidimos casarnos, ¿no? Todo el mundo debería saberlo. ¿Planeabas ocultarlo? —Bueno, no, pero… ¡no, ah, Orión, Orión! En algún lugar, la mano de Orión se extendió y Kira se sobresaltó, doblando las rodillas. Pero la sorpresa fue breve. Pronto, ella se fundió con él. Entregó su cuerpo al calor que subía desde la mañana y eligió el camino de la entrega total. Parecía que la ropa que se había puesto cuidadosamente antes pasaba desapercibida. Ah... ahora, a ella no le importaba. No importaba qué dios pudiera estar mirando, no importaba nada. Todo lo que Kira podía ver ahora era a Orión. Estaba feliz de que en sus ojos azules sólo ella se reflejara. Entonces, por ahora, en este momento, estaban solo ellos dos... *** El sonido del agua chapoteando resonó y las gotas se esparcieron por el suelo. Loxias estaba mirando al aire, con la barbilla inclinada de manera desafiante. Las criadas, reaccionando a su agitación, se estremecieron y se movieron incómodas en sus posiciones sentadas. Después de respirar profundamente, se levantó. Luego, le dio una orden a una de ellas. —...Límpialo. Traducción: Claire ◈❖◈ Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas ] http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas ] https://www.facebook.com/MangoNovelas Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas ] https://www.tiktok.com/@mangonovelas