Bestia De La Noche Congelada

Capítulo 5

Capítulo 04 La criada quien había estado llorando hace un tiempo, tiró del dobladillo del vestido que era más largo que su estatura y sus ojos se agrandaron. El vestido estilo tipo sirvienta era lo suficientemente blanco para ser llamado vestido de boda que pareciese similar al jade blanco. A diferencia de la capital, donde los vestidos eran cubiertos por muchas cuentas brillantes que estaban de moda, este, simple pero lujoso atrajo la atención. ¿Es este tu gusto? Una suave luz se deslizó por toda la fina seda, a como pensó había sido rociado con joyas molidas. No tenía la apariencia de decoraciones lujosas, pero se miraba que el artesano puso mucho esfuerzo en este. La caja no solo contenía el vestido, también ropa interior femenina y accesorios a juegos todos cuidadosamente diseñados. Anne, quien los había observado con ojos indiferentes, tomó un profundo respiro y cambió su vestimenta con la ayuda de la criada. El collar en el interior se mostró cuando apartó su cabello. La mano de Anne, la cual era guiada a través del collar, se detuvo un momento como un hábito. —¿Debería retirarlo todo? La criada, notando el significado de su vacilación, preguntó cautelosamente. El conflicto se mostró en el rostro de Anne en su espejo. Era alguien quien siempre se adhirió a las reglas y mantenía sus promesas, pero ella no podía conceder todo aquello. El anillo, tachado con diamantes de cuerpo azul, idéntico al color de sus ojos brillaba desde una fina cadena en el collar. Las preocupaciones era breves. Anne escondió meticulosamente el collar profundo en su cuello, para que nadie pudiese verlo y verificó una vez más en el espejo. Como el escote del vestido rozaba su barbilla, el collar no era visible desde fuera. Estaba segura de que sería suficiente y no sería atrapada. ** Cuando Anne, vistiendo el traje del norte y sus accesorios que fueron preparados para ella, dejó la posada, los caballeros del Gran Ducado y de Libelois, quienes esperaban en silencio, la miraron al mismo tiempo. Tomaron un profundo respiro en admiración independientemente del caballero. El traje blanco como la nieve, se deslizó y arrastró por el suelo, el cabello medio arribo, coloreado como un dorado iris, se agitó como un hilo, cubriendo uno lado del escote. El sol de la mañana brilló y expuso uno de sus lados. Su cara ya era bonita y coincidía con el vestido blanco, creando una impresión limpia como la de rocío de la mañana. Con una figura elegante, los rostros de los caballeros de Cromund tenían expectativas bajas, y por otro lado, los rostros de la gente de Libelois tenían amargura. —Señorita…sea feliz. —Señorita, por favor déjeme saber cuando llegue a salvo. Dejando a los tristes caballeros y la criada, Anne les dio una breve despedida. Como prueba que era el dueño de una enorme riqueza, el carruaje con patrones del Gran Ducado bordados en este jactándose de una magnitud lujosa a simple vista. El color pintado en pintura dorada también mostraba el extenso prestigio del Gran Ducado. Mientras Anne pasaba a los caballeros que abrían el camino, Ashton, quien estaba verificando la preparación para el viaje, también la observó e inclinó su cabeza educadamente. La mirada que inspeccionó meticulosamente el vestido de Anne fue realmente irrespetuosa, pero ella no tenía excusa para reprocharle. —Tenga cuidado. Aún, parecía ser bastante sensible, y ayudó con su mano a escoltarla. Cuando Anne se sentó apropiadamente en el carruaje, arrancó como si estuviese esperando. Curiosa acerca del contenido del libro que ni siquiera había leído el final, Anne miró a través de la ventana. Como Ashton dijo, dejó todo lo que había traído, incluyendo los libros así que ella no podía tomarlo. Sin embargo, ello la dejó sin nada que la conectada a la familia Libelois, así que se sintió más tranquila. Pasaron varias horas luego que el carruaje, el cual no tenía ninguna vibración, se detuvo de pronto aunque deslizándose por el ielo. Era aún bastante temprano para preguntarse si ya había llegado, y mientras inclinaba la cabeza, la voz de Ashton fue escuchada por fuera del carruaje dándole una firme advertencia. —¿Le gustaría salir y ver el lugar? El clima es muy frio, así que asegúrese de colocarse la túnica que preparamos para usted. Ante la indicación, Anne sacó la tunica que no se había puesto cuando partió. Si la novia, quien se casaría atrapaba un resfrío, habrían rumores. Una túnica de invierno ondeaba de la rara piel de zorro blanco del norte, con un suave pelaje a su alrededor, tenía una excelente calidez y era bastante ligero. Gentilmente se puso la gruesa túnica, meticulosamente fijó el nudo, y respondió a Ashton, quien estaba esperando a más allá de la puerta, la puerta se abrió de afuera. —Uh… Tan pronto como la puerta se abrió, tomó su respiración. El frío aire que forzaba sus fosas nasales llenó sus pulmones al instante. Era un frio que estaba más allá de refrescarle. Era un frío que incluso perdió el sentido del olfato. Escalofríos corrieron por todo su cuerpo y cada vez que ella abría su boca, una blanca respiración escapaba. Era un sentimiento extraño, casi igual como su la temperatura de su cuerpo fuese tomada. También había invierno en la capital, pero no hasta este punto. Además aunque aún era otoño debido a la temporada, ya era tan frío como pleno invierno aquí. En menos de un día, las temporadas cambiaron como si hubiesen saltado. —Ya es invierno aquí. —Siempre es así de frío en el norte. Tiene que ser cuidadosa de no perder la temperatura de su cuerpo. Ashton respondió al tiempo que ella tomaba su mano y bajaba las escaleras observando el rostro pálido de Anne. Anne se acercó a sus pies, abrazando el frente de la túnica con sus manos para evitar que el viento entre. Por un momento, los ojos de Anne se abrieron lentamente mientras miraba por encima del hombro de Ashton. —Oh mi Dios… Una exclamación brotó ante la espléndida vista del invierno que teñía sus ojos. Era un mundo completamente blanco y transparente. Se detuvieron en medio de una montaña cubierta de nieve. Era un lugar con valles por todos lados y la tierra era bastante alta, pero era nubosa como cristales de hielo, e incluso a mitad del día, la luz no pasaba completamente a través de esta. Por esa razón todo el paisaje en sus ojos era soñador. —Si mira aquí, será capaz de ver el estado con una mirada. Cuando salió a la nieve con suaves pasos, podía ver el estado, la cual se formó muy bajo el lejano acantilado con una sola mirada. Detrás de la ciudad cubierta de nieve, muchos techos de las torres se podían ver con el negro de la cadena montañosa y el castillo rodeado de enormes murallas que destacaban. Era el castillo Cromund. —Es el territorio Cromund. Era la primera vez en su vida que veía tanta nieve, por lo que Anne no podía apartar sus ojos como si estuviese poseída. Detrás del castillo del Gran Ducado, una montaña empuñada se podía ver. No las exuberantes montañas verdes de las cuales estaba familiarizada, pero si una montaña nevada como si fuese polvo blanco que descendía por este. Ella había leído un libro sobre esas montañas. —Quise mostrarle donde la señorita se quedará en el futuro. Ashton, quien ella pensaba que era descortés, explicó, buscando y señalando la parte baja del acantilado uno por uno. A pesar que el estado entero no era visible, parecía callado y pacífico, como si fuese rodeado por una suave cortina. Desde entonces, el carruaje había estado corriendo sin parar a pesar de ser un lugar peligroso con nieve. ¿Qué tan lejos fueron? Después de un tiempo, la velocidad disminuyó significativamente a medida que entraron a la ciudad. Gracias a esto, Anne fue capaz de mirar mejor a través de la pequeña ventana al estado del norte, de negro contra la capa de hielo. No había una diferencia de otra ciudad, pero si ella tenía que elegir diferencias, talvez sería el clima frío, las calles estaban relativamente silenciosas y la ropa de las personas que pasaban era gruesa. Aún así era bastante larga, probablemente era el área más animada de las afueras. Después de eso, el borde del castillo del Gran Ducado en la distancia empezó a emerger. Emocionada por los abrumadores portones, Anne se aferró a su tembloroso corazón. Realmente hemos llegado… Eclipsando sus dudas, el carruaje, el cual empezó a moverse, llegó al territorio del Norte para el fin de la tarde. El carruaje, el cual se detuvo brevemente, se movió otra vez después que el frente ornamentado de la puerta se abrió suavemente, y después de ello, continuaron deteniéndose varias veces hasta alcanzar el edificio principal. —Estamos aquí… Cuando finalmente anunciaron su llegada, su corazón, el cual había estado calmado hasta ese momento, pronto se volvió ligeramente nervioso, se dio cuenta que estaba frente al Gran Duque como una novia que había llegado a casarse con él. Anne tomó una profunda respiración, enderezó su postura, y acarició su pecho con suavidad para capturar su corazón. Después de un pequeño retraso, salió del carruaje, con los caballeros permaneciendo en fila con sus armaduras a cada lado, y en el centro, los sirvientes del castillo inclinaron sus cabezas para saludarla. Anne se encogió de hombros, su cuerpo con el frío más duro que antes miró por el castillo. El castillo, con las paredes exteriores empiladas en piedras grises, era ambas cosas anticuado y magnífico. Siguiendo la guía, Anne rápidamente se avanzó al interior. El salón en el primer piso era similar al vestíbulo de una familia noble, pero era sutilmente diferente. Había una alfombra roja en el suelo y estatuas de cerámica y piedra de alta calidad, pero estos no daban una buena primera impresión a los visitantes. Tal vez era porque el frío del exterior entraba a través de la ventana, o porque la atmósfera sombría no daba ninguna calidez. ¿Están todos reunidos aquí? Era también notable que el número de sirvientes alineados dentro era notablemente pequeño para el Gran Ducado. Era casi lo mismo que el Condado Libelois. Cuando tomó el dobladillo de su falda y estaba a punto de moverse, un hombre parándose en medio se acercó a ella. —Bienvenida. Soy Karl Wald, el asistente principal de este castillo. Al tiempo que el hombre de mediana edad con cabello gris pálido y con aspecto experimentado terminaba su introducción, una mujer de mediana edad con su grueso, rizado y blanco cabello, agradablemente también caminó frente a Anne. —Bienvenida la Castillo del Gran Ducado Cromund. Soy Courtnee Wald, la jefa de las sirvientas de este castillo. Buscaré por la guía de su gracia en el futuro. Viendo que ellos tenían el mismo apellido, parecían ser una pareja de casados. Entonces Anne se dio cuenta que Ashton tenía el mismo apellido y observó a los desconocidos alrededor de ella. Contrario a las palabras de bienvenida, todos tenían rostros duros. Miradas áridas y bocas duramente cerradas. Ellos claramente se veían poco acogedores hacia ella. —No hay nada de que sorprenderse. Porque vine preparada. Lentamente observó a las personas, su mirada se detuvo en una joven mujer. Cuando sus ojos se encontraron con los de Anne, ella inclinó la cabeza en sorpresa. A diferencia de las otras mujeres quienes vestían el mismo traje de criada, ella se veía como si no fuese una sirvienta, observando que tenía un traje crema. La señora Walde al notar la mirada de Anne cuando apartaba la vista, aclaró la garganta. —Esta es...Señorita Marie...Señorita Marie es... —Creo que lo sé. Tuvo que haberlo adivinado cuando vio la expresión preocupada de la jefa de las sirvientas. A como Anne fue directo hacia la mujer , la mujer quien solo había apretado sus manos elevó su rostro. La mujer era la amante del Gran Duque, el dueño de este castillo. La primera impresión de la mujer capturando al Gran Duque fue exactamente lo opuesto a las expectativas de Anne. Estaba también ligeramente impresionada por su apariencia modesta e impresión gentil con su cabello castaño atado ajustadamente. Incluso la vestimenta que bestia era bastante simple para la única amada del Gran Duque. —Soy Agroanne Libelois. —Yo...Yo soy Marie. No tengo apellido. Eso significaba que era una plebeya. Anne, quien pensó que ya lo sabía, no supo cómo hablar inmediatamente, fue tomada por sorpresa por un momento. ¿El no le otorgó un apellido? Si ella era una amante, el pudo haber sido capaz de darle un apellido de una familia pobre incluso si él no pudiese darle el apellido del Gran Ducado. Se preguntó porqué no había completado esa formalidad todavía, pero Anne no lo mostró, y mostró una sonrisa benevolente. Entonces tomó gentilmente la mano de aquella mujer y la envolvió gentilmente. —Escuché que mi hermano, no, el Señor Robert Libelois se mostró irrespetuoso. —... Ella fue la primer en acercarse, pero la mujer encogió sus hombros sin responder. Seguía intentando tirar sus manos lejos como si estuviese demasiado incómoda con ella. Temblaba como si estuviese atemorizada, y Anne sentía como si se había convertido en una mala persona. ¿Había sido demasiado impaciente? Ella no tenía intención de tomar partido con sus familiares consanguíneos en primer lugar. También, ella no pensaba sentirse apenada por una mujer que casi había sufrido algo terrible. Solo porque ella no quería permanecer en una relación innecesaria, ella pretendía mostrar la amplia tolerancia de los nobles. —En el futuro... ¡Golpe! De pronto, la mano de Anne fue golpeada violentamente. El dorso de su mano hormigueó. Los ojos de Marie se agrandaron, tal vez incluso más sorprendida ahora que ella había golpeado la mano de Anne lejos. —Yo...yo lo siento, no sabía... Mientras se disculpaba desesperadamente. Marie permanece observando escaleras arriba. Anne, quién siguió su vista y miro al segundo piso sin saberlo, se sorprendió. Había un hombre ahí, con ambas manos en la barandilla, mirando abajo hacia ellos. Era un hombre joven con un rostro frío como el dueño del frío invierno. Ojos brillantes y rojos como si le observaran. Como los ojos de una bestia que la observaba intensamente tal si estuviese cazándola y contando donde podría saltar la presa. Pero Anne tenía un motivo diferente para tensarse. El hombre... Era quién vio en la noche anterior. Ella no podía ver su rostro exactamente, pero sus sentidos lo decían. —Él es el maestro de este Castillo. El Gran Duque Cromund. Ashton dijo cuidadosamente detrás del cuerpo congelado de Anne. Ese hombre era el único quién se convertiría en su esposo en el futuro.