
Carta De Amor Del Futuro
Capítulo 11
Capítulo 11 – La primera carta (11) Tomó un largo tiempo para que el padre de Emma se calmara. Desde que la santa estaba lejos, Leto y yo le dijimos sobre la dura situación de su hija. Ante cada palabra, el padre de Emma se derrumbaba impotente. La vista de un ser humano que se desmorona, y mientras tenía una mirada tan destrozada en su rostro como si nunca más pudiera regresar. Era más insoportable de lo que alguna vez imaginé. Al final, Leto y yo tuvimos que evitar la preocupación que expresaba su mirada. Solo estaba mirando al suelo. No pudo entrar siquiera en la unidad de cuidados intensivos. Era por cuestiones de higiene. Los plebeyos no podían mantenerse tan limpios como los aristócratas. Ya que lavar su cuerpo requería dinero, era imposible forzar su entrada al área de cuidados intensivos con su cuerpo sucio. Así que él no podía ver la cara de su hija. Yo solo tenía esperanza de que él pudiera confortarse ante el hecho de que el sacerdote principal la estaba tratando con todo su corazón. Originalmente, era difícil para los plebeyos ver sus rostros. El padre de Emma no podía dejar ir su última esperanza cuando los vio como la encarnación del Dios Arus. Todo fue posible porque Emma había entrado a la academia. En menos de un día, el servicio postal envió noticias de que Emma se encontraba en un estado crítico, y el padre de Emma fue capaz de usar un costoso portal a la academia de inmediato. Pero esa fue la única consideración que la Academia podía ofrecer. Los asuntos entre la vida y la muerte sólo podían ser administrados por Dios. El padre de Emma, como si se estuviera lamentando, recitaba sus memorias con su hija. Eso era todo lo que él podía hacer. - “Emma, ella era diferente desde que era una niña… ella no parecía la hija de un estúpido hombre como yo.” Ese es el por qué ella fue capaz de entrar a la academia. Leto y yo no podíamos decir nada, solo gruñimos débilmente. Me sentía como un pecador. Como dijo la Santa, no era la culpa de nadie, pero la culpa sentida por las partes involucradas era una cuestión diferente. Al final me sentía responsable por las heridas de Emma. Era inevitable. Era el único que podía detenerla. Aparte de mi angustia, los lamentos del padre de Emma continuaban. - “Cuando ella era joven, perdió a su madre ante un lobo mientras ella me seguía a recoger hierbas. Sin embargo, ella era brillante y educada, no parecía una niña que haya crecido sin madre. Además, ella recordaba muy bien las características de las hierbas… Le pedí que aprendiera cómo escribir, solo por si acaso y ella lo memorizo en un instante.” - “…Es una hija maravillosa.” Quizás, pensando que el silencio era insoportable, Leto respondió así. Era una palabra de simpatía que cualquiera podía decir, pero los ojos del jornalero se volvieron rojos y asentía vigorosamente. - “Si, por supuesto. Es una hija maravillosa. Desde entonces, no me he detenido ante nada para poder pagar los libros de mi hija. Fue difícil, pero verla leer esos libros tan difíciles… no podía ayudarla, pero estaba orgulloso de ella. Entonces un día, ella pasó el examen de admisión de la academia.” Eventualmente, el jornalero sollozo y rompió en llanto. Aunque era un hombre que había tenido buenos y malos momentos en su vida, sólo podía derramar lágrimas como un niño ante su hija que se hallaba entre la vida y la muerte. Un llanto que no podía ser comprimido resonó desde adentro como un gemido. Mi cabeza bajo naturalmente. Juguetee con la poción en mis manos. El último legado de Emma. Debió haber sido hecha para su padre. No pude evitar sentir ese largo y duro toque, presionando contra mis palmas. - “Hubiera preferido… Si supiera que esto iba a pasar, hubiera preferido criarla como una buena herbolaria. Este padre, este feo padre, fue codicioso…” - “Padre.” Lo llamé suavemente ante su llanto. Sus ojos llenos de lágrimas se dirigieron hacia mí. Sin ninguna palabra, tomé la poción de mis brazos y la puse en sus ásperas manos. No quería decirlo, pero como pensaba que era mi deber hacerlo, logre finalmente decirle los últimos momentos de su hija. - “Emma se jactaba ante mi ayer. Ella creó una poción capaz de ocultar tus propias huellas… No conozco el principio detrás de esto, pero crear una nueva poción es un gran logro para un alquimista.” El herbolario, sin decir una palabra, miro la poción. Como si pudiera ver en esa pequeña botella la cristalización de la dedicación y el esfuerzo de Emma a lo largo de los años. Le transmití las últimas palabras de Emma. Esperando que no sean su último regalo para su padre. - “Esta poción evitará que muchos herbolarios y cazadores mueran y se lastimen…por favor padre, tómelo.” Las lágrimas brotaron de nuevo en los ojos del jornalero. Pero en ese momento negó con la cabeza. Empujo la poción. Al ver mi propio pánico, el padre de Emma dijo. - “Por favor consérvela mi señor… no importa si vivo o muero ahora.” ¡Cómo pudiste decir eso! Sin embargo, justo cuando estaba a punto de decírselo, tan pronto como vi sus ojos, me llamó la atención. Él quiso decir cada palabra que dijo. El dolor y la desesperación habitaban en esos ojos hundidos, haciéndolos parecer fragmentos de vidrio rotos - “Estimado señor, por favor guárdela… Emma, por favor recuerde a mi hija… ya que este pobre nunca se olvidará de ella…” Sollozo. Los lamentos del hombre estallaron una vez más continuando durante mucho tiempo. Hasta que se desmayó, colapsando y luego fue trasladado a su alojamiento. Aturdido, puse la poción de Emma en mi bolsillo. Me sentía mareado. Sentí como si tuviera un bulto en mi pecho. Después de un largo silencio, Leto dijo. - “… Ian, regresemos ahora.” No había respuesta, mis labios estaban sellados. La voz de Leto salió de su boca. - “¿Cuántas horas seguirás así? No ayudará a que Emma recupere el conocimiento… volvamos a comer y descansemos. Todavía tenemos que vivir incluso sin ella. Y Celine también debe de estar preocupada.” Sin embargo, no preste atención a lo que decía. Seguí pensando en la carta. La carta que casualmente arrugue y tire. Como si un rayo me hubiera caído, una idea apareció en mi cabeza. Solo entonces una tenue voz salió de mi cerrada boca. - “… La carta.” - “¿Qué?” Leto frunció el ceño ligeramente mientras me miraba, esperando que dijera algo. Seguí murmurando, perdido en mis pensamientos sin siquiera notarlo. - “Recibí una carta de siete años en el futuro.” El rostro de Leto se puso rígido gradualmente. Empezó a observar mi expresión cuidadosamente. Sin embargo, no podía dejar de hablar. - “Podía haber evitado todo esto, Emma fue atacada por una bestia demoníaca y entró en coma… ¿Y si le hubiera dicho que no, si la hubiera escoltado?” - “…Y.” La voz de Leto resonó con fuerza. Un raro tono grave, significaba aún más seriedad… pero me sorprendió. Mientras recordaba esas palabras, alimentadas por el remordimiento y la culpa. Fue frustrante. Negué con la cabeza como un perro empapado por la lluvia tratando de sacudirse las gotas de lluvia. - “Si lo hubiera hecho, podría haber salvado a Emma ¡no, tal vez ni siquiera se habría lastimado! ¡Si hubiera prestado más atención, si hubiera tenido más cuidado…! - “¡Y!” Al final, Leto, quien no aguantaba más, grito. Lo mire fijamente, despertado por su grito. Leto se acercó a mí, puso su mano en mi hombro y dijo susurrando. - “Por favor, descansa un poco… Parece que estás pasando un momento difícil ahora.” Si, debo de sonar como un loco para los demás. Era comprensible. Pero, aun así, ese mensaje al final de la carta resonaba en mi corazón. ´ ¡Si no protegemos el futuro, el mundo perecerá! ´ ¿Qué tal si es verdad? No, no importaba porque no podía siquiera imaginar algo como el fin del mundo. Pero, ¿Y si hubiera más víctimas como Emma? Me levanté como si estuviera poseído y empecé a caminar. Con pasos tambaleantes, antes de darme cuenta, estaba corriendo. Escuche a Leto gritar desde atrás, pero lo ignore. Me dirigí hacia el dormitorio. Desde lejos, pude ver a Celine. Agitaba su mano con deleite y luego me miró con asombro, ya que mi expresión era inusual. Sostuve a Celine por sus hombros. Un rubor rosa pálido aparecía en sus mejillas. - “Otra vez ahora, una vez más, ¿Qué te pasa…?” - “Celine.” Los ojos de Celine se abrieron ampliamente ante mi voz áspera, que salía mientras estaba sin aliento. Pronto su expresión se volvió seria. Estaba más serio que nunca. Celine también se dio cuenta de eso. - “Del futuro, ah… Recibí una carta del futuro. También había una historia sobre Emma siendo herida…” - “…Ian oppa.” Ante ese débil llamado, nuestros ojos se cruzaron. Los ojos de Celine contenían desconfianza. Como si lo que tenía delante de ella fuera un misterio esotérico. - “¿Bebiste?” Cuando escuché eso, me reí. Las sospechas de Celine estaban justificadas. Pero mis instintos, las experiencias extras que tuve y después de aquel sueño me dieron testimonio. Lo que estaba pasando no era algo que podía tomarse como una simple broma. Así que corrí de nuevo, dejando atrás a las dos personas que más confiaba en mi vida. Llegué a mi dormitorio. Saqué una botella de whisky que había guardado en el armario y me serví en un vaso. El fuerte olor a licor picaba mi nariz y se clavaba en mi cerebro. No importaba. Bebí el licor en el vaso de un trago. El licor fluyó por mi garganta, haciendo que esta ardiera junto a mi estómago. Después de tropezar, voltee al basurero. Ya habían pasado dos semanas. Sin embargo, no me quede mucho tiempo, por lo que es posible que la papelera aún no se haya vaciado. Había todo tipo de residuos de papel. Pero cuando vi una lujosa carta arrugada. No tuve más remedio que estallar en carcajadas. Inmediatamente abrí la arrugada carta. “A mi amado Ian Percus.” Con esa primera línea, fluye una gran cantidad de contenido. En esa avalancha de información, encontré la frase que tanto anhelaba. Ahora que lo pienso, el festival de caza de ese año tuvo muchos accidentes. Comenzó cuando Emma, de la facultad de alquimia, fue encontrada inconsciente después de ser atacada por una bestia misteriosa cuando salió a recolectar ingredientes. Allí estaba. Era exactamente lo que vi. La profecía de que Emma recolectaría ingredientes y luego sería atacada por una bestia demoníaca ahora se hacía realidad. Tambaleándome, mis ojos escanearon la carta una vez más. Como si quisiera grabar todas y cada una de las palabras en mi mente, me apoye en el escritorio y trague el licor mientras la leía repetidamente. Era una carta de amor del futuro. Todavía no sabía porque me la había enviado. Pero mi propósito ahora estaba claro. ¿Si no protejo el futuro el mundo perecerá? Para ser honesto, era una historia que no parecía real, pero está bien ahora. Confiare en ella a partir de ahora. Todavía no podía decir si esta carta en realidad era del futuro o si se trataba de una broma. Doble la carta y la puse en mis brazos, prometiendo que la mantendría conmigo incluso si estaba afuera. Entonces pensé, se lo que significa el resto menos una cosa, un nombre que no identificaba. “Entonces esta noche también soñare contigo. De Sepia.” ¿Quién diablos era Sepia? A medida que se hacía más noche y permanecía solo con mi licor, tuve un nuevo propósito. Encontrar a Sepia y establecer contacto con ella. Era el comienzo de una historia de amor para salvar el mundo. (N/T: Hola me llamo Feit y estaré traduciendo esta novela de ahora en adelante, espero les agrade el nuevo formato de la traducción.)