Cien años como extra

Capítulo 14

Capítulo 14 “No sé la fecha exacta, pero creo que han sido más de cien años”. Respondí sin tratar de contener la sonrisa. Pareció no haberle gustado mi respuesta. Suspiró. “No quiero bromear. Posiblemente no estés contenta con esta situación, ni yo tampoco. Por favor, coopera adecuadamente para que ambos podamos terminar con esto lo antes posible”. “Pero estoy cooperando de todo corazón”. "Entonces, por favor, no bromees". "¿Sobre qué?" "Sobre el tiempo. No es necesario que sea exacto, pero ¿al menos puede darme un estimado de cuánto tiempo ha pasado? Kaichen había asumido que estaba bromeando. Verlo tan nervioso en una situación seria me hizo reír aún más. "¡Es verdad! No estoy bromeando. Han pasado 'aproximadamente' más de cien años. Solía contar los días atrapada aquí, esperando ansiosamente por t... a que alguien viniera a romper el hechizo”. "¿Quieres decir que has estado aquí confinada durante cien años?" "¡Sí! Pero solo ha pasado un día desde que se rompió la magia”. En la novela original ha pasado menos de un día. Sólo unas pocas horas, para ser exactos, ni siquiera medio día. Pero había pasado un día completo para mí. Había revisado el periódico antes de encontrarme con Ángel para estar segura. Sabía que el paso del tiempo aquí era diferente, pero aun así me había impactado. “La magia prohibida se mantiene gracias a la fuerza mental del médium. ¿Estás diciendo que tú... la médium, has estado aquí durante cien años? "¡Sí! No estoy mintiendo. Te digo que trabajé muy duro para deshacerla, pero nada funcionó”. Cuando junté mis manos como si le pidiera que me creyera, las cejas de Kaichen se alzaron. Me miró con incredulidad por un breve momento, luego giró la cabeza. Miró alrededor de la habitación, al aire, y se sumergió en sus pensamientos mientras se presionaba las sienes con las manos. Lo miré. Era tan guapo que era difícil mantener la boca cerrada. Era divertido burlarse de él. El hecho de que mi cuerpo reaccione de manera extraña me hace pensar que Dalia y Kaichen debieron compartir un pasado. Eso era algo problemático. Quería convertirme en aprendiz de Kaichen cooperando activamente de esta manera. Ser su aprendiz me daría acceso a Julius, el protagonista de la novela. Incluso si eso no fuera posible, podría ser de ayuda para Julius ayudando a su amigo cercano, Kaichen. Esperaba que Julius prosperara y se convirtiera en emperador lo antes posible. Así la novela puede ser totalmente finalizada, y puedo vivir una vida simple y próspera después de eso. Lo tenía todo planeado, por eso era importante para mí estar en buenos términos con Kaichen, para lo cual necesitaba cooperar. Desafortunadamente, no tengo la memoria de Dalia. Eso era realmente desafortunado. Por lo general, las personas tendrían los recuerdos del cuerpo que poseen. Pero no tengo acceso a los recuerdos de Dalia. Me pregunto si hubo errores como el mío donde el poseedor obtuvo un cuerpo realmente malo sin recuerdos. Me consoló el hecho de que al menos no estaba atrapada en el cuerpo de un criminal que pronto sería ejecutado. Mi vida hubiera sido corta y miserable. “Por ahora, te creeré,” dijo Kaichen de mala gana. Tenía una cara indiferente, pero si mirabas de cerca, sus deslumbrantes ojos dorados me miraban como si tuviera muchas preguntas arremolinándose en su mente. " Si no te importa me gustaría quedarme aquí por un tiempo para investigar el asunto". "¿Por qué? ¿No irás a tu torre mágica? “La magia se manifestó aquí. No hay razón para que vaya a la torre por ahora. ¿Por qué?" Me di cuenta de que todo estaba mal. En la novela original, Kaichen había llevado a Dalia a la torre mágica porque había perdido la cabeza por completo. Kaichen tuvo que usar su laboratorio privado para obtener información de ella. Kaichen había pasado mucho tiempo con Dalia yendo y viniendo entre la torre mágica y Acrab obteniendo toda la información para hacer su investigación. Pero ¿qué hay de mí ahora? Estoy cuerda y cooperando obedientemente, así que no hay necesidad de ir a la torre mágica. Parecía reacio a quedarse, pero sabía que lo mejor era quedarse aquí e investigar. Tal vez había pensado mucho en ello. Oh, no… Me lamí el labio inferior y lo mordí. Era un hábito nervioso del que no había podido deshacerme. "Cooperaré con su investigación si la hacemos en la torre mágica". "No todos pueden ingresar a la torre mágica". "Debe haber una forma. No puedo hacerlo aquí. No puedo cooperar" "¿No estabas haciéndolo bien hace un momento?" “Decidí no hacerlo ahora”. “Este no es un asunto que deba tomarse a la ligera. Sabes que no es el momento para actuar como quieras”. No retrocedí. Sus frías palabras no me detendrían. Mi corazón latía con fuerza y mis hombros se encogieron como reacción a sus frías palabras. Esta vez, no pude reprimir la reacción de mi cuerpo a sus palabras, que pareció encogerse de miedo. “Tómalo como quieras”, dije con determinación, “si quieres que coopere para continuar con tu investigación sobre la Magia Temporal Prohibida, por favor llévame a la torre mágica. Ni siquiera tiene que ser la torre, solamente fuera de aquí”.