
Cien años como extra
Capítulo 152
Capítulo 151 Lo escuché reírse. "Si lo sé." Mi corazón se aceleró ante su arrogante respuesta. ¿Alguna vez amé tanto a alguien en mi vida pasada? Kaichen es el personaje de una novela, y Dalia, a quien poseí, también es un personaje, pero esta es la realidad al menos para los dos en este momento. ¿Por qué estoy obsesionada con él? “Hm… Yo también siempre he sido muy bonita. Es que no me visto elegante, pero soy hermosa. Es solo que no me jacto de eso”. Me sentí tan avergonzada después de soltar eso que quise desaparecer. Luego escuché su risa. "Yo también lo sé", dijo. Desistí de decir algo más. Si seguía así, podría quedar como la más tonta. Había trabajado duro para esto toda la semana. No quería arruinarlo. Mi plan se basó meticulosamente en la información recopilada a través de Julius. No podía fallar incluso antes de empezar. Hoy me confesaré y pondré fin a esto, ¡para bien o para mal! Tenía un buen presentimiento sobre esto. Me dijo que era bonita y me acompañó a pesar de que odiaba los lugares concurridos. Cuando le dije a Julius que tenía la intención de confesarme, se rió por un rato y luego me dio un consejo serio para poner mi plan en acción. Como personaje principal, tenía un gran corazón. Sentí un poco de pena por pensar que era algo arrogante. Gracias a la ayuda de Julius, el plan para 'confesarme a Kaichen con éxito' iniciaba hoy. Mientras íbamos por el camino hacia el salón de baile, me devanaba los sesos para romper el hielo. Tenía que decir algo... "Maestro, escuché que la fiesta terminará alrededor de la tarde". "Sí, de repente cambió la hora por capricho y dijo que quería terminar temprano". "Cierto, Su Alteza... Él es tan caprichoso". Lo siento, Su Alteza . "Bueno, sí. Y también costó el doble del presupuesto”. “Ya que será en el Palacio Amelia que es el más hermoso, en lugar del salón de baile en Senil, el palacio del príncipe heredero”. Sonreí torpemente y decidí callarme antes de decir algo estúpido. Julius había cambiado la hora y el lugar por mí. Sintió que el Palacio Amelia sería el lugar perfecto para confesarme a Kaichen. Se decía que al atardecer el palacio Amelia era el más bonito, por lo que el baile también terminaría a esa hora. Era un poco extraño insistir en terminar el baile aunque dijera que podíamos salir solos. Pero Julius había insistido y yo accedí con una gran sonrisa. En ese momento estaba muy agradecida por su cargante actitud positiva, pero comencé a tener algunas dudas después de escuchar las palabras de Kaichen. “Hm… un jardín de rosas amarillas funcionaría bien, ¿verdad? Hay un hermoso jardín de rosas amarillas en el patio trasero del Palacio Amelia. Es un lugar que Su Majestad ama, así que las rosas florecen todo el año por el uso de magia. Creo que sería mejor que ir a la casa de Kaichen y hacer que las rosas florezcan”. Pero es el Palacio Imperial. ¿Cómo podría usarlo por razones personales? El Palacio Amelia…” Es el palacio que usaba mi madre. Nadie está ahí ahora. Pero es cierto que ir sin tener algún asunto es un poco…” “Sí, ¿Lo ve? Por eso, es mejor que vayamos a la Casa del Sauce…” "¿Tal vez si anunciara un baile de cumpleaños en el palacio Amelia?" "¿Es eso posible?" “Puedo preguntarle a mi padre. Si le digo que quiero pasar mi cumpleaños en el palacio de mi madre, no dirá que no”. “Pero eso es problemático para usted…” "No, porque estoy dispuesto a ayudar por el bien del amor de mi amigo". Pensándolo bien, creo que no fue por el amor de su amigo. Tal vez solo quería mirarnos y reírse. Maldita sea, me siento tonta ahora. Pero ya era demasiado tarde para hacer cambios en el plan. Como dijo Kaichen, había costado el doble y la hora se cambió solo por mi bien. Entonces, el plan debía tener éxito. "Maestro, realmente no puede apartarse de mi lado hoy". "Está bien." "No importa qué." "Entiendo." Respondió Kaichen. Fue un alivio. Sería problemático si surgiera algo y se fuera con poca antelación. Lo arruinaría todo. Se suponía que la confesión ocurriría al atardecer. Me sentía tan nerviosa que me empezaron a sudar las palmas de las manos y traté de distraerme pensando en otras cosas. Finalmente llegamos a la entrada del Palacio Amelia. *** Lo que sentí mientras leía la escena de la novela sobre la entrada al baile fue una especie de catarsis. Traducción: Railyn