
Club De Historias De Fantasmas
Capítulo 33
Club de Historias de Fantasmas 033 [Estoy debajo del tercer salón]. En el momento en que comprendimos el significado de la frase, nos recorrió un escalofrío mientras la sala se quedaba en completo silencio. Con cuidado, todos los presentes empezaron a mirarse unos a otros. Nadie tenía intención de hablar primero. La intensa incomodidad que provocó aquella frase había silenciado a todos. Al cabo de un rato, DukHun fue -sorprendentemente- el primero en hablar. -Ummm…Hay algo que se me acaba de ocurrir, OwO~ Todos le lanzaron una mirada que sugería que siguiera hablando. –¿Alguien sabe sobre... Sadako*? – nos preguntó DukHun mientras un sudor frío comenzaba a formarse en su cuello. Sadako. Recordaba vagamente haber oído algo sobre eso. –¿Es esa chica fantasma que sale en la televisión con esa cosa del pozo? –¡Sí, eso! DukHun asintió rápidamente ante mi respuesta. No estaba seguro de dónde se había originado, pero recordaba haber visto anuncios y vídeos en Internet parodiando la escena. La televisión mostraba un pozo y, desde el interior, salía una chica, que acababa arrastrándose fuera del televisor hasta la realidad. –Oh, eso lo conozco. Es el fantasma de la película de terror japonesa “El Aro”. Una vez que GyeongWon intervino, DukHun comenzó su explicación. –Lo explicaré para la gente que no lo sepa. Este es el argumento de la película de terror“El Aro”. Hay una cinta de video poseída por un fantasma, que mata a las personas que ven el video. Sin embargo, para evitar la muerte, puedes difundir ese video a otra persona. Básicamente, en la película, esta cinta maldita acaba propagándose como un virus por todo… Como era de esperar de DukHun, parecía un experto en la cultura pop japonesa. Por suerte, fui capaz de captar hacia dónde se dirigía. –El vídeo con el fantasma se está extendiendo como un virus. Entonces, si sustituimos el vídeo por una canción, será similar a nuestra situación actual. –¡Eso es, OwO~! ¡Eso es! Parecía que la mayoría de nosotros entendía lo que quería decir, pero lo reorganicé para SunAh y JinHee, que todavía parecían confundidas. –Esta canción que ha estado causando este caos, lo más probable es que esté maldita por un fantasma. –¡Una canción... maldita! –Si suponemos que la historia en la que la gente poseída por el fantasma hace las cosas al revés, la forma en que la canción afecta a la gente y les hace hacer las cosas al revés todo tiene sentido. Era especialmente cierto para el mensaje oculto en la canción al revés. Estaba dispuesto a apostar que lo que fuera que hizo esa letra no era humano. –DukHun, en esa película, ¿Cómo evitaron que la maldición se extendiera? ¿Cómo terminó la película? –Ejem.. –DukHun empezó a recordar. –La maldición partió del fantasma vengativo que aparece en el vídeo. Murió injustamente y fue enterrada en el fondo del pozo que aparece en el vídeo, OwO. Para que el fantasma descansara, encontraron la ubicación real del pozo y le dieron un entierro apropiado. –Entonces, ¿Eso significa que sólo tenemos que encontrar a quienquiera que estuviera “enterrado bajo el tercer salón” y darle un entierro apropiado para acabar con esto?. Por supuesto, el "quienquiera" claramente no era una persona viva. Teníamos que encontrar el cuerpo que estaba enterrado bajo el "tercer salón". –Sí. Parece que todo encaja en su lugar. –Definitivamente parece poco realista, pero teniendo en cuenta el flujo de lo que está pasando, es lo más lógico. –El tercer… salón… Todos asintieron a mi hipótesis, que se originó en la observación de DukHun. Después de todo, si nos limitábamos a esperar donde estábamos, no podíamos hacer nada. Teníamos que llegar a ese lugar. El tercer salón. –¿Pero dónde está la tercera sala de espera, de todos modos? –No es que sólo haya un “tercer salón” en Corea. Intervine positivamente cuando la conversación empezaba a retroceder en dirección a la desesperanza. –Para eso, tenemos que preguntar a la gente que originalmente difundió esta canción. –¿Quiénes? Los ojos de todos se abrieron de par en par. –Fourincess. Así es. Era el nuevo grupo de ídolos causando olas en toda Corea, Fourincess. Eran las intérpretes originales de la canción. Si eran ellos, podrían saber algo sobre el fenómeno anormal. –Bien, entonces escuchen. Aunque no estoy seguro de dónde estaría el tercer salón, sí sé dónde estarán ahora mismo los creadores de la canción, Fourincess. –¿Cómo sabes eso…? –Vi un tweet en una de las redes sociales de los miembros. Esta noche tienen un concierto en directo en uno de los programas musicales de la emisora. El escenario para eso está en un edificio con cúpula, y ellos están en uno de los camerinos de ese edificio –respondí a la pregunta del profesor –¿Es así? En realidad, había obtenido esa información a través de la lectura de labios, pero no había necesidad de explicar eso innecesariamente. –Todo el mundo sabe lo que tenemos que hacer ahora, ¿Verdad? Preparense. –¿Qu-qué? Los miembros del club estaban cada vez más inquietos. –Vayan a la cocina y traigan cualquier cosa que se pueda usar como arma. Rápido. –¡Espera, Presi! ¿Qué estás diciendo de repente…? –Tenemos que darnos prisa, antes de que esta situación empeore. Ya son más de las tres de la tarde. El sol podría ponerse pronto. –Hmmm… Los miembros del club estaban inquietos ante la noticia de que nos íbamos de repente de la escuela. Sin embargo, habíamos descansado lo suficiente. Como estábamos seguros de nuestro destino, decidieron seguir el plan. –Pronto, estaremos cara a cara con Fourincess. Un poco más tarde, SunAh estaba agarrando una gran sartén y dándole vueltas. HaYoon sostenía un cuchillo de cocina en cada mano, comparando los dos. Pronto, cada uno de nosotros había elegido varios utensilios de cocina, como ollas y sartenes, para usarlos como armas. Lógicamente, un arma blanca como un cuchillo o una cuchilla serían las mejores armas, pero sólo HaYoon había elegido un arma así. Después de todo, una persona razonable no querría apuñalar a otra, así que la mayoría habíamos elegido armas contundentes, ollas, sartenes o escobas. –Profesora, usted tiene las llaves, ¿Verdad? Si ya todos tienen un arma, reúnanse en la puerta. Frente a la puerta de acero cerrada de la cuarta planta de la cafetería, di a los miembros del club otra sesión informativa. –Grupo de chicas, canción, emisora, programa musical, camerino, tercera sala, maldición, cadáver... Hay muchas posibilidades de que todas estas cosas estén relacionadas entre sí. Por eso nos dirigimos a encontrarnos con Fourincess, la fuente de todo, para interrogarlos. –¡Entendido! –¡Estamos decididos a hacerlo! Todos los miembros asintieron. ¿Decididos, eh? Me pregunté si realmente entendían contra lo que estaban luchando. Entonces les dije algo que no serían capaces de manejar. –A partir de ahora, sólo aquellos de ustedes que puedan aceptar lo que digo deben prestar atención. Tengo la capacidad de retroceder en el tiempo. –¿...? Las caras de todos los miembros que se habían estado preparando para abandonar la escuela cambiaron de decisión a incómoda vergüenza. –¿Qué dijiste? –¿Qué? –Aquellos miembros que atravesaron el Sueño Dentro de los Sueños junto conmigo, ¿Recuerdan cómo cada vez que moríamos, retrocedíamos en el tiempo hasta el comienzo del sueño? Los tres miembros asintieron. –He pasado por la misma experiencia exacta un par de veces. ¿Lo entienden? Aunque salgamos de la escuela y encontremos la solución a este extraño fenómeno, no tengo planes de resolverlo de inmediato. Respiré hondo y expuse mi resolución, tanto si podían aceptarla como si no. –Después de encontrar la solución a este fenómeno, voy a retroceder en el tiempo hasta antes de que empezara este caos. Entonces, cortaré esta situación de raíz para evitar que este caos vuelva a empezar. Eso es lo que estoy planeando. –¿Qu-qué...? El profesor, JinHee y DukHun ponían expresiones de pura confusión. Sin embargo, mientras GyeongWon y SunAh se sobresaltaban ligeramente, asentían con la cabeza. Eso era algo que había resuelto hacer una vez que no pudiera contactar con mis padres y viera el estado de lo que estaba ocurriendo fuera. Por lo que había experimentado hasta ahora, cada vez que resolvía un caso, se establecía un nuevo punto de control. Si seguía adelante y resolvía este fenómeno tal y como estaba, eso significaría que mi punto de control, el lugar en el que acabaría la próxima vez que muriera, quedaría fijado para después de este suceso. Eso significaría que mi vida continuaría con mis padres muertos y la nación hecha un caos. Nunca podría llamar a eso una victoria. Sería lo mismo que salvar el partido después de haber cometido un error. –¿Entienden lo que digo? No pasa nada si no lo entienden. Sólo recuerden esto: si hay algún miembro que se quede atrás mientras huimos, no volveremos a por él. Ni siquiera miren atrás. Está bien usar la violencia contra cualquiera que se interponga en nuestro camino. La Profesora HwaEun se congeló cuando escuchó lo que estaba sugiriendo. –Voy a regresar el tiempo de todos modos. Quien muera no importa. Lo único que importa es nuestro destino. Sólo piensa en avanzar con ese objetivo. En la próxima hora, tenemos que terminar todo. Nadie debe dudar ni detenerse. Puede que no entendieran exactamente lo que estaba pasando, pero debido a mi resolución de vida o muerte, todos parecían inclinarse a mi paso. Todos asintieron lentamente. –Después de la explicación, abriremos esta puerta y bajaremos rápidamente a la primera planta. Desde allí, nos dirigiremos al aparcamiento que hay junto a la cafetería, donde está aparcado el coche de la Profe. Lo usaremos para salir por la puerta principal. –¡Entendido! –Desafortunadamente, la puerta principal está cerrada en este momento. Mientras el coche está parado delante de la puerta, alguien tendrá que abrir esa puerta. Ese es nuestro primer obstáculo. ¿Entendido? Con expresiones tensas, todos empuñaron sus armas con más fuerza. –Durante el tiempo que estemos intentando abrir las puertas, no tenemos ni idea de lo que puede pasar. La persona que salga a abrir las puertas podría no ser capaz de reunirse de nuevo con el resto del grupo. Incluso si ese es el caso, los estamos dejando atrás. –... –Después de eso, correremos directamente al barrio de ChungDam en el centro de la ciudad, donde se encuentra la empresa de radiodifusión. Después de aparcar en el aparcamiento junto al edificio en forma de cúpula, iremos a buscar el camerino. Fin de la explicación. ¿Están todos listos? Pude ver que las manos de GyeongWon temblaban mientras agarraba su sartén aún más fuerte. –Voy a abrir la puerta. ¡Prepárense! Sin dar a los miembros la oportunidad de dudar, abrí la puerta de acero. Sonó un chirrido. En cuanto se abrió la puerta, se pudo ver al conductor del camión que llevaba los ingredientes a la cafetería. Debió de ser incapaz de escapar de la escuela antes de ser infectado. Había estado mirando en silencio por la ventana antes de girar la cabeza en nuestra dirección al oír el sonido de la puerta. –¡Mierda...! En el momento en que estaba a punto de abrir la boca y empezar a cantar... –¡Yaaaah! –Rápidamente le lancé un gran cuenco de cristal. El cuenco se estrelló contra la cara del conductor y se hizo pedazos. Antes de que pudiera hacer nada más, el impacto lo hizo caer al suelo y rodar. Para evitar que alguno de los miembros dudara en herir a los demás, primero les había mostrado un ejemplo. –¡Síganme! Me coloqué de nuevo al frente y los conduje apresuradamente escaleras abajo. Como nos sería imposible a los siete bajar todas esas escaleras sin ser detectados, dimos prioridad a la velocidad sobre el sigilo. Tercer piso. Segundo piso. Aunque había un par de estudiantes en la cafetería de cada planta, como habíamos bajado las escaleras tan rápido, no parecieron darse cuenta. Una vez que llegamos a la primera planta, vimos la cara familiar de un estudiante de último curso. –¡Chicos! Noticias urgentes, ne- –¡Cállate de una puta vez! Con un grito, JinHee saltó desde lo alto de la escalera y le estampó una sartén en la cabeza. ¡Tung-! Con el refrescante sonido de la sartén, el senior se desplomó en el suelo. –¡Por aquí! ¡Estacioné mi carro aquí. Con la profesora a la cabeza, salimos corriendo hacia el estacionamiento. Echamos un vistazo al exterior del aparcamiento mientras la seguíamos. Ya había unos cuantos estudiantes fuera, y pudimos ver que corrían hacia nosotros, habiendo descubierto a nuestro grupo. * * * –¡Separémonos! ¡Bloquearemos la entrada al garaje! Los pocos que podíamos luchar —JinHee, DukHun y yo— defendíamos la entrada al garaje, mientras el resto ayudaría a la profesora HwaEun a buscar su coche. –Apaga esa música~ Sigue sonando~. Un estudiante varón fue el primero en llegar, blandiendo un cortador de papel detrás de él. –Maldito imbécil. —Por supuesto, su precisión era nula. Esquivé a un lado y le pateé detrás de las rodillas. El tipo se desplomó y, antes de que pudiera reaccionar, DukHun le pisó la cabeza con sus pesadas piernas, pulverizándola literalmente. Pude escuchar un crujido escalofriante. –¡Useyagare~! Con más de 220 libras aplastando su cabeza, el estudiante convulsionó un poco antes de quedarse inmóvil. –¡Oh dios mío~ amiga~! ¡Tienes que escuchar esta canción! Después de eso, una guapa estudiante vino corriendo con su móvil en la mano, la blusa desabrochada. La ruidosa melodía del coro de la canción sonaba desde el teléfono. –¡Urgh! Maldita sea —JinHee puso una expresión ligeramente inexpresiva antes de recuperar inmediatamente el aplomo. –¡Amiga~! JinHee dio un paso hacia la chica que corría hacia nosotros, saltó en el aire y aterrizó con una patada giratoria. Con el impulso añadido de su carrera, el cuello de la chica se torció hacia atrás y se desplomó bajo la fuerza de la patada. –¡Damare~! DukHun se abalanzó sobre el teléfono que aún emitía la ruidosa música y lo pisoteó hasta que dejó de sonar. Por detrás, oímos el ruido de un coche. Una vez que nos dimos la vuelta, pudimos ver el coche de la profesora HwaEun moviéndose lentamente hacia nosotros, con un par de profesores infectados aferrándose a los lados y golpeando las ventanas. –¡Profesora Jang! ¡Escucha esta canción! ¡Es toda una novedad! –¡Kyaaaah! ¡Kyaaaah! Desde el interior del coche, se podía escuchar el sonido de estudiantes asustados. –¡Profesora Jang, incluso usted puede casarse si sigue con esta moda! ¡Rápido! ¡Intente escucharlo! –¡JinHee! —JinHee asintió en respuesta a mi grito, y con un entendimiento mutuo, corrió hacia el coche. –¡Profesora Jang HwaEun! –¡Kyaaaaah! HaYoon empezó a apuñalar las manos de la profesora que colgaba de la ventanilla del asiento trasero del coche mientras JinHee golpeaba con su sartén las cabezas de los profesores infectados. –¡Uuaaack! –¡Jovencita! ¡¿Cuántos años tienes?! ¿Y te atreves a atacar a tu mayor? Los profesores se derrumbaron, algunos agarrándose las manos mientras otros se sujetaban la cabeza. Aprovechando esta oportunidad, DukHun y yo corrimos y empujamos a esos profesores lejos del coche. ¡Empuja...! –¡Aaaah! Después, inmediatamente intentamos entrar en el coche. –¡Maldición! ¡No hay sitio! DukHun, ¡ponte en el asiento delantero! –¡Hai! La profesora HwaEun estaba en el asiento del conductor y DukHun en el del copiloto. En la parte de atrás, SunAh, GyeongWon, HaYoon, JinHee y yo estábamos apretados. Un total de cinco personas. Como fui el último en entrar, acabé aplastando a SunAh por falta de espacio. –¡Aack, Joon! –¡Lo siento, SunAh! ¡Una vez que salgamos de aquí, intercambiemos los asientos! Hice lo que pude para soportar mi peso colgándome de los reposacabezas de los asientos delanteros, y la profesora pisó el acelerador. –Estamos todos dentro, ¿verdad? Voy a pasar por la puerta principal. Al acelerar, todos nuestros cuerpos se sacudieron hacia atrás. –¡Kyaaaah! –¡Uwaaaaah! El coche en el que íbamos los siete atravesó la barricada y salió a toda velocidad del garaje. –¡Eh! ¡Escuchen esta canción! Más adelante, los alumnos y profesores infectados empezaron a correr en nuestra dirección. A pesar de todos los giros caóticos del coche, me di cuenta de que alguien estaba abriendo las puertas delanteras. –¡Profesor! ¡Las puertas principales! Alguien las está abriendo. Creo que podemos atravesarlas directamente. –¿Qué? ¡Tienes razón! La profesora HwaEun giró el volante para dirigirse hacia las puertas delanteras, pero debido a lo repentinamente que había cambiado la situación y a la velocidad del coche, el ángulo no era del todo correcto. –¡No puedo conseguir el ángulo correcto! ¡Voy a tener que dar otra vuelta! ¡Sosténganse fuerte! Pasando junto a los estudiantes que corrían como una especie de horda de zombis, el coche se desvió en círculo alrededor del patio del colegio, dejando tras de sí una nube de arena y polvo. –¡Urrgh! –¡Eeek! A medida que el coche se desviaba y derrapaba, los que estábamos en el asiento trasero nos vimos sometidos a un caos absoluto. –¡Cinturones de seguridad! ¡Cinturones de seguridad! Aunque grité que se pusieran los cinturones de seguridad, nadie estaba en situación de ponérselos. –¡Ack! –¡Kyaaaah! La profesora empezó a gritar mientras completaba el giro y se precipitaba hacia adelante. Algunos de los alumnos corrían directamente hacia nosotros. Pronto, los oímos pasar por encima del capó, por encima del techo y caer al otro lado del coche. –¡Aaaaaagh! El parabrisas tenía algunas grietas, pero por suerte no eran tan graves como para que no pudiéramos ver. –¡Es un atropello y fuga! ¡Es un atropello con fuga! ¡Si escuchas esta canción, te perdonaré! Los estudiantes y profesores continuaron persiguiendo nuestro coche, su canto grotesco resonando mientras nos alejábamos a toda velocidad. –¡Nos vamos! ¡Agárrense! El coche se lanzó hacia las puertas principales y aceleró aún más. Nuestros cuerpos fueron empujados hacia atrás, y SunAh quedó inmovilizada debajo de mí. –¡Keuk, kek! –¡Lo siento! Junto a las puertas, el guardia de seguridad agitaba las manos frenéticamente. Debe haber sido él quien abrió las puertas. Probablemente se había escondido en la cabina de seguridad y las abrió cuando vio que un coche intentaba escapar, con la esperanza de saltar también. –¡Vamos! Pasamos corriendo junto a la cabina de seguridad. Atravesamos a toda velocidad la verja y un badén, haciendo que el coche saltara por los aires. –¡Uaaaaaaaah! Y tras un breve momento de ingravidez, el coche aterrizó en la carretera, casi rompiéndose por el impacto. ¡Por fin habíamos salido de la escuela! Sin embargo, la escena que teníamos delante y la vista de la ciudad claramente no eran normales. Había ventanas rotas por todas partes, y basura y escombros esparcidos. De algunas ventanas rotas incluso salía humo. Seúl era claramente un desastre. De nuevo, la profesora HwaEun pisó el pedal y aceleró por la carretera. –¡M-maestra! Conoces el camino, ¿no es así? –¡Déjamelo todo a mí! Estábamos jodidos. Era claro que esta mujer no estaba en sus cabales. –¡Sosténganse una vez más! Los niños gritamos mientras el coche avanzaba a toda velocidad por las caóticas calles de la ciudad. * * * En medio de la calle, apareció una multitud de gente escuchando la nueva canción. Estaban reunidos alrededor de un ruidoso amplificador, reproduciendo la canción a todo volumen. Un coche aplastó completamente el amplificador al pasar, arrastrando algunos de los cables eléctricos durante un rato. –¡Infelices! Era un amplificador de diez mil dólares... Oí que alguien se lamentaba desde fuera del coche. Aun así, no aminoramos la marcha y continuamos desde la estación de ShinLim hasta la de la Universidad de Seúl. –¡Profesora! Por favor, baje la velocidad! –¡Kyaaaaaaaak~! La basura pasó volando a nuestro lado, y apenas esquivamos a varias personas. El paisaje fuera de la ventana cambiaba continuamente. –¡Delante de nosotros! ¡Hay algo! Gritó uno de nosotros. La profesora HwaEun dio un volantazo y el coche siguió por la acera, aplastando buzones y señales de tráfico. –¡Profesora! ¡Más despacio! –¡Kyaaaaaak~! Mientras gritaba con fuerza, la profesora pisó con más fuerza el acelerador. Una solterona de treinta y cuatro años no creía en los frenos. Algunos de los ciudadanos de la acera chocaron contra el coche y fueron arrojados a un lado como muñecos. –¡Maestra! Creo que algunas de las personas con las que acabamos de chocar eran normales. –¡Está bien! ¡Igual la acera tiene más espacio" –Ja…Jajajajaja, jajajajaja. Incluso en esta situación caótica, alguien se estaba riendo. Cuando miré a mi alrededor para ver quién era, vi que era HaYoon riéndose. –Profesora, es tan graciosa. Jajajaja. Incluso mientras agarraba el picaporte de la puerta con todas sus fuerzas, su cara se puso roja de tanta risa. SunAh seguía detrás de mí, pero tenía los ojos cerrados mientras se abrazaba a mi cintura y temblaba. DukHun, que iba en el asiento delantero, no pudo superar la sensación de velocidad y acabó agarrando su cinturón de seguridad tan fuerte como pudo. Incluso JinHee parecía temer ligeramente por su vida mientras se agarraba a la manilla de encima de la puerta y movía los ojos de un lado a otro. GyeongWon parecía haberse desmayado hace un rato, ya que su cuerpo se balanceaba de un lado a otro siguiendo los movimientos del coche. El coche pronto pasó a toda velocidad por delante de un cementerio y giró hacia la carretera del río Han. –Jaaa… –Jaaa, jaaa… Por suerte, la carretera del río Han estaba vacía. La carretera era bastante espaciosa y había muy pocas cosas que pudieran actuar como obstáculos. Aunque de vez en cuando veíamos a gente de mediana edad llevando radios mientras perseguían a adolescentes que huían por la pista de footing cercana, seguía siendo un camino relativamente tranquilo. –Jaaa, jaaa… La profesora también parecía haberse calmado. Empezó a reducir ligeramente la velocidad mientras conducía. Pronto llegamos al barrio de ChungDam. El edificio de la empresa de radiodifusión se alzaba ante nosotros. Un coche en mal estado se detuvo lentamente frente al edificio. A pesar de que el coche estaba aparcado, ninguno de nosotros se movió de su sitio. Nos quedamos sentados con la mirada perdida. Originalmente, tendríamos que haber tardado treinta minutos en llegar, pero en realidad parecía que sólo habíamos tardado diez. Todo el mundo tenía la mirada perdida y el pelo hecho un nido de pájaros. La profesora HwaEun, que había estado tranquilamente agarrada al volante, se dio la vuelta. –H-hey chicos... Llegamos. –... Después de levantar impotente la cabeza y mirar por la ventanilla, pude ver un edificio con forma de cúpula. _________________________________________________________________________ Sadako: Sadako es el fantasma antagonista de "El Aro”. [Traductor: Alecrim]