Como Empujar No Funcionó, Decidí Alejarme

Capítulo 3

Traductor: Mileva EL GRITO DE AMOR -Hoy también, desde primera hora de la mañana, Noel se ve muy bien. Oh, cierto, ¡se metió el pelo detrás de la oreja! ¡Qué sensual de él! Ya no puedo mirarlo directamente…- -Ya estás alegre desde la mañana, parece...- -Creo que estoy a punto de morir de mal de amores…- - ¿Por qué no intentas morir una vez? Tal vez Noel también piense lo mismo…- - ¿¡Qué!? ¿¡Noel piensa en mí!? -... Realmente no puedo hablar contigo-. Claris también estaba en la misma clase que yo. Después de dos años, parecía haberse hartado finalmente de mis payasadas. ¿Adónde se fue esa chica, que tanto me apoyó cuando nos inscribimos por primera vez? Ignorando a Claris, que había suspirado y regresado a su asiento, miré a Noel, que estaba sentado justo frente a mí otra vez. Hoy también, lo adulé. Mientras lo miraba, me di cuenta de que aún no había saludado a Noel. ¡Qué tonto fui! En ese momento, era parte de mi rutina diaria saludarlo y confesarlo. Cada vez, decía: -Gracias por tu arduo trabajo de hoy-. O -Te envidio porque no pareces tener ningún problema-. Nunca había sido tan feliz. En el momento en que decidí hablar con Noel, escuché una voz que me llamaba desde el fondo del salón de clases. -Sherry, ven aquí, por favor-. - ¿Qué estás haciendo aquí? - -Olvidé mi libro de texto de matemáticas, ¿puedes prestarme el tuyo para la primera hora? ¡Por favor, por el bien de nuestra amistad! - -Seguro. Sin embargo, cómprame un budín más tarde. -Bien bien. - No tuve más remedio que salir al pasillo, sacar mi libro de texto de matemáticas de mi casillero y dárselo a Walt, quien había estado en la misma clase que yo durante mi primer y segundo año. Tenía el pelo rojo brillante y era hijo de un rico vizconde. Pensé que me sería difícil llevarme bien con otros chicos, pero siempre terminé atrapado en el ritmo de Walt. Al final me habló de una novela popular y hablamos un rato. Entonces, llegó la hora de la clase. *** -Estoy realmente cansado...- Durante ese único día, estuve ocupado con la llamada de alguien o un maestro. Solo pude sentarme correctamente durante la clase. Independientemente, estaba feliz porque podía mirar a Noel todo el tiempo. Al final, no logré entablar una sola conversación con Noel. En retrospectiva, era la primera vez que no hablaba con él desde que nos colocaron en la misma clase. Finalmente, la última clase terminó y Noel se puso de pie. ¡Oh, Noel está a punto de irse a casa! En el momento en que se puso de pie para decir: -Hasta mañana-. Me llamaron una vez más. Mirando hacia atrás, Walt estaba parado con un libro de texto en el mismo lugar que esa mañana. ¡Qué hombre tan inoportuno era! -Gracias por el libro de texto. Pensé que podría devolverlo antes, pero nos seguimos extrañando- - ¡Esta bien, nos vemos! - -Espera, vamos a comprar el budín. Estoy deseando un poco. - ¡Ahora no es el momento! - Claro, quería comer pudín, ¡pero quería hablar más con Noel! Pero Walt, que no podía leer la atmósfera en absoluto, me tomó del brazo y se alejó. ... No se pudo evitar. No tuve más remedio que esperar la perspectiva de volver a hablar con él mañana. Sí, era hora de rendirse. -Sherry. - De repente, mi mano, que no estaba sujeta por Walt, era agarrada. Al mismo tiempo, me detuve, porque reconocí esa voz. Porque no había duda de esa voz. Walt también pareció haberse dado cuenta de que me estaban llamando y se detuvo de inmediato. Mirando hacia atrás, Noel todavía estaba allí. - ¿S-Señor Noel…? - -Sherry, la maestra te está llamando-. - ¿Es eso así? ¡Gracias por avisarme! Como puedes ver, Walt, ¿qué tal si tomamos el budín la próxima vez? -No se puede evitar, hasta la próxima-. Walt, que se soltó con facilidad y agitó la mano, no me miró. Inmediatamente me volví hacia Noel. Mi mano izquierda, que todavía sostenía él, se calentó. - ¡Muchas gracias, Señor Noel! - -No, es…- - ¡Entonces, voy a encontrarme con el maestro! - Quería hablar un poco más con Noel, pero la maestra me llamó, así que no se pudo evitar. ... Sheesh, a pesar de que estamos a punto de tener una conversación... incluso me agarró la mano así... Sin embargo, Noel no soltó mi mano. Parecía dispuesto a retenerla para siempre. Estaba agradecido por eso, pero no pasó mucho tiempo antes de que comenzara a preocuparme. ¿Qué ocurre? -No tienes que ir-. - ¿Eh? - -Estaba mintiendo acerca de que te llamó el profesor. No hemos hablado nada hoy, estaba preocupado de que no estuvieras bien y decidí llamarte-. - ¿E, eh? - -Entonces, me iré a casa. Nos vemos mañana. - Mientras miraba la espalda de Noel, me quedé asombrada. ¿Qué fue eso de ahora…? ¿Mintió solo para hablar conmigo? Podía sentir el calor acumulándose en mi cara, tanto que estaba a punto de chisporrotear. Estaba tan feliz, al punto que casi muero. Me gustaba, ¡lo amaba tanto! Cuando grité, - ¡Te amo! - a su espalda, no podía ver su expresión, pero estaba seguro de que se estaba riendo.