Decidí no amarte desde hoy

Capítulo 2

Capítulo 2 *** El día en que falleció su esposa… Shiarie contuvo las lágrimas e incluso mordió sus labios. Era un acto que no era adecuado para una niña de su edad, pero que a la vez tampoco podría ser engañada. Aún cuando era bastante joven, su orgullo también lo era. Incluso él, su padre… No podía aliviar su dolor. Lamentándose de su situación al no poder hacer nada y sintiendo lástima por su hija que trataba de mantener la calma, Decamel hizo una promesa con el corazón desesperado. Si algún día Shiarie quería algo, prometió escucharla sin importar lo que fuera. Un juramento hecho a su esposa que amó toda su vida, fue un juramento hecho para aliviar el dolor de su hija a quien amaría por el resto de su vida. No podía romper esa promesa con un juicio momentáneo que también implicaba su propio egoísmo. Decamel notó la determinación que llenaba los ojos de Shiarie. Sabía muy bien que nadie podría detenerla cuando fruncía los labios y ponía una expresión dura. Y entonces, él la abrazó cómo si se rindiera. —Ahh, Shiarie… ¿Realmente tienes que irte? —No se preocupe padre. Lo haré bien… Y entonces los ojos de Shiarie brillaron. De hecho el que enviaran la carta solicitando el compromiso por parte del Emperador era la segunda razón por la que quería ir. La primera era porque el Palacio Imperial estaba en otro lugar. *** Para la ceremonia de los votos, Shiarie portaba un hermoso vestido. Entró en el gran salón Fisha llevando también hermosos accesorios. Una naríz delgada y hermosa, labios rojos, comisuras de la boca ligeramente levantadas y una piel sumamente blanca. Su cabello color negro y sus grandes ojos eran sufieinte para enamorar a todos. Vista a través de los ojos de los demás, era muy hermosa. Pero Scholfen no prestó atención a su apariencia. Lo único que le intrigaba eran los pensamientos internos de Shiarie. Cuando concluyó la inesperada boda, Scholfen la miró con un rostro lleno de desconfianza. —¿Qué es lo que ocurre? Shiarie, que lo miraba sin ninguna agitación, abrió lentamente sus labios rojos. —¿Cómo es que debería venir o que debería decir? Uno de los ojos de Scholfen se entrecerró. La osadía de responder preguntas con otras preguntas frente al emperador del Imperio era algo que no se podía ver en una joven ordinaria. —... Y en respuesta a su silencio, ella volvió a preguntar. —¿Por qué su corazón me llamó? —¿Qué? —¿No fue su Majestad quien envió esa carta para que yo fuera su esposa? Scholfen soltó una breve carcajada como si lo que dijera fuera absurdo. —Oh, parece que viniste preparada. —Esto es algo que requiere determinación. Al decir esas palabras, Shiarie inclinó la cabeza ligeramente. Gracias a eso, la afilada mandíbula de Scholfen se reveló más claramente. Y Shiarie lo miró directamente a los ojos en silencio. “Extrañe este rostro… Sí, lo extrañé…” Y entonces, una voz gruesa resonó a través del salón Fisha. —Creo que hice la pregunta primero. —Yo tengo más preguntas. Ante eso, las pobladas cejas de Scholfen se elevaron más. Pero a ella no le importó e incluso sonrió levemente. —Porque esperé por mucho más tiempo… Scholfen no podía entender lo que Shiarie estaba diciendo en absoluto. Pero ni siquiera se molestó en hacerlo. No tenía curiosidad y sobre todo no quería saber. Para Scholfen, ella solo era una hermosa joven que aceptó el matrimonio. Eso era todo. Además, para él, el matrimonio era sólo una herramienta para terminar con el gran banquete y un medio para mantener a Tedler bajo control mientras estaba en el trono. Entonces, Scholfen chasqueó la lengua y dijo… —A partir de ahora, comienza la ceremonia de juramento. Dejen la poción del juramento y salgan… Mutta, su escolta… Trajo una pequeña botella de vidrio que contenía la poción y las personas que estaban en el lugar lo abandonaron inmediatamente después de asear y dejar todo en perfecto orden. Eventualmente, sólo Scholfen y Shiarie permanecieron en el salón Fisha y el silencio fluyó entre ellos. Scholfen vertió la poción del juramento de la botella en una copa. —La leyes del Imperio son hechas por las personas de la posteridad en base a la historia. Shiarie se quedó mirando la poción del juramento colocada frente a ella. —La poción del juramento es el resultado. La opción del juramento hace que quien la bebía se enamorara de la persona que tenía enfrente. Esta poción mágica fue hecha para evitar que se repitiera el anterior error de la Familia Imperial. La cuál se arruinó a causa de la Emperatriz Sun. La aspirante a Emperatriz tiene que beber la poción durante la ceremonia de juramento y grabar en su corazón sus sentimiento de amor incondicional por el Emperador. Scholfen respiró hondo y dijo mientras suspiraba… —Estás en una posición en la que tienes que amarme por el resto de tu vida. Shiarie puso una expresión tranquila y respondió con calma. –Soy muy consciente de ello. Parecía demasiado despreocupada. Y volvió a decir unas palabras con un rostro inexpresivo. —Te daré una última oportunidad. Si no quieres, detente ahora. Tenía que darle la oportunidad de escapar para que fuera justo. Pero más bien, parecía más cómodo dejarla escapar ahora, aunque la necesitara para mantener el poder y la estabilidad en el Palacio Imperial. Su expresión, que había sido tranquila hasta el momento, ahora parecía que se había endurecido un poco. —¿Es lo suficientemente difícil para usted cómo para darme una última oportunidad? Ante esas palabras, a Scholfen lo invadió el deseo de mirar más dentro de ella. —¿No será demasiado terrible que sufras por un amor no correspondido y que tengas que amar a alguien por el resto de tu vida? Esas palabras fueron dichas con una voz baja y pesada. Una voz que envolvía los oídos de Shiarie. Pero ella lo miró sin decir nada. Las palabras ‘amor no correspondido’ era un eufemismo para Scholfen de que no podía amarlo, y también eran unas palabras que expresaban su situación futura. “Qué respuesta debo dar? ¿Podría el silencio ser una respuesta ¿Sería eso mejor?” —... Scholfen apartó la mirada de los grandes y expresivos ojos que lo miraban. —A cambio de beber la poción del juramento, tienes derecho a solicitar el destronamiento. La mirada de Shiarie se dirigió a la poción. Beber la poción significaba convertirse en Emperatriz. Y en el mismo sentido, cualquiera que quisiera esa posición tenía que beberla. La mujer que se convierte en Emperatriz después de beber la poción, tienen derecho a solicitar la ‘Abdicación de la Emperatriz’. Esta era una especie de promesa de que el Emperador nunca expulsaría a la Emperatriz que solo lo miraría a él por el resto de su vida. Y también cómo un tipo de inmunidad otorgada por amarlo el resto de su vida. Entonces, los largos dedos de Scholfen señalaron la poción. —¿Vas a beber la poción? ¿Te convertirás en Emperatriz? ¿Me amarás para siempre? ¿Soportarás el terrible amor no correspondido? Sus palabras tenían muchos significados. Y Shiarie lo volvió a mirar fijamente. Entonces Scholfen dijo enseguida. —Piensa cuidadosamente… Si bebes la poción, no hay vuelta atrás… Moviéndose lentamente, Shiarie tomó la copa. Y bebió todo de un solo trago. Lo hizo de una manera cómo si no quisiera cambiar su resolución o sacudir lo que había en su corazón. Al terminar, dejó la copa. Obviamente su acción era la respuesta a lo que había dicho Scholfen hace un momento. Y él sólo dejó escapar una pequeña sonrisa de sus labios. Las comisuras de los hermosos labios de Shiarie se elevaron lentamente… —Ya es demasiado tarde, su Majestad… “¿Cómo puede ser tan audaz?” Pero aunque casi no la conocía, Scholfen sentía que sus preocupaciones parecían ser nada. Shiarie era una persona extraña en muchos sentidos. —Para mí, el matrimonio es solo un medio. Era claro que su intención era no desear el amor. Pero no había manera de que ella no pudiera entenderlo. Scholfen levantó el dorso de su blanca mano y la besó suavemente en los labios. —Bienvenida… Las palabras del Emperador eran más que claras. Le estaba dando la bienvenida a la nueva Emperatriz Shiarie, quien diligentemente ofreció el dorso de su mano, respondiendo a la bienvenida del Emperador. —Gracias, Majestad… La calidez que sintió en su piel tocó su corazón y pronto su rostro se enrojeció. Scholfen, que seguía tomando el dorso de la mano de Shiarie mientras la besaba, de pronto soltó su mano. Cuando levantó la mirada, vio el rostro tranquilo de Shiarie que al mismo tiempo mostraban sus verdaderos sentimientos. Entonces dijo en un tono seco. —El efecto de la poción parece ser más rápido de lo esperado. Tomó un pañuelo blanco y se limpió los labios, mostrando una expresión clara de que no le importaba. —Refréscate la cara y después sal. Si te paras así enfrente de los demás, es obvio que te verás ridícula. Scholfen seguía limpiándose los labios como si hubiera tocado algo sucio y pronto se dio la vuelta para salir del salón Fisha Mirando a Scholfen alejarse, Shiarie lo supo intuitivamente. Ese sentimiento que tenía ahora, era un sentimiento al que se tenía que acostumbrar. Su corazón latía demasiado rápido, quizás por el efecto de la poción. Hasta ahora, ella había respondido audazmente a las palabras de Scholfen, pero no podía superar los latidos descontrolados de su corazón después de beber la poción. Shiarie miró fijamente hacía la puerta por la que había salido Scholfen. Era una cara que no había visto en mucho tiempo. Aunque él no parecía recordarla. Ella podría haberlo amado sin ninguna poción por el resto de su vida. —Realmente… Ni siquiera necesitaba beber la poción… *** Shiarie que se había recuperado de sus pensamientos, regresó al gran salón de banquetes dónde se celebró la boda. Y las miradas de las innumerables personas que estaban en el espléndido salón se enfocaron en ella. No era simple curiosidad. Sino que la examinaban lentamente, sobre todo quien más fijamente la miraba era Tedler. Los numerosos ojos que la miraban hicieron que se sintiera abrumada. Pero Scholfen no se preocupó para nada por Shiarie. Después de todo, ella sólo era un medio, así que si las miradas la hacían sentir incómoda, eso no le importaba. Sumida en sus pensamientos, Shiarie dirigió su mirada hacía la pluma. Su rostro mostraba frialdad por el ambiente tan tenso que había en el salón. Pero… Eso estaba bien, el hecho de sentir ese inmenso amor por Scholfen era suficiente para poder soportar esa vida que le esperaba. Mientras los ministros tenían una audiencia con la nueva Emperatriz. Tedler que había estado observándola al igual que a Scholfen desde lejos… Se acercó lentamente. Scholfen miró a Tedler con una expresión ligeramente firme. Tenía gruesas arrugas por toda la cara y su boca parecía estar torcida por la falsa sonrisa que mostraba. —Agradezco profundamente el honor de poder participar en la boda de su Majestad. Scholfen estaba harto de su odiosa sonrisa, Tedler no podía ocultar del todo su molestía. Su deseo había crecido tanto que se había convertido en codicia. Y parecía desprender un cierto sentimiento de hedor por todo el salón. *** Traducción: Hisa