Decidí no amarte desde hoy

Capítulo 7

Capítulo 7 *** No tenía intención de renunciar a Hilshorn. “No fue porque me di por vencido contigo, fue una elección que hice para salvarte… Sé que te sentirás mal en el futuro, pero…” Yushtol resignado, se mordió el dedo que cayeron en el papel. Gotas de sangre empapadas de rojo en el papel revelaron una luz particularmente triste. *** En ese momento, Scholfen que acababa de salir de prisión, se apresuró al calabozo dónde se encontraba Yushtol. Y en esa mazmorra oscura, Yushtol se quedó atónito. Scholfen luchó por mover sus piernas temblorosas y se dirigió hacia él. —Yushtol. Yushtol levantó su cabeza baja y lo miró. —Scholfen… —Lo siento… Debería… debería haber detenido esto… —Quiero pedirte un favor… Scholfen, que inclinó la cabeza con culpa, lo miró directamente. La aparición de Yushtol en una mazmorra oscura que no se adaptaba al Príncipe, trajo un sentimiento triste. La impotencia de no poder salvarlo atormentaba a Scholfen. Sin embargo, Yushtol, que estaba a punto de morir, se mostró un tanto distante. El olor de la mazmorra se sentía como el hedor de una muerte acelerada. Incluso si no quisieras pensar en ello, la sombra de la muerte ya predicha, parecía estar pegada a ellos. Scholfen movió sus labios temblorosos lentamente. —Haré cualquier cosa… Aceptando su pedido, Yushtol escupió las palabras con dificultad. —Protege a Hilshorn… Los ojos de Scholfen parpadearon. ¿Podría él que no tiene ningún tipo de poder ser capaz de proteger a ese niño recién nacido? “¿Está bien si puedo protegerlo?” —Si no puedes cumplir esa promesa… Yushtol que notó algo de duda en Scholfen, abrió la boca de nuevo. —El Duque Tedler vino aquí… El rostro de Scholfen se arrugó sombríamente. —¿Qué? —Dijo que si renunciaba a mis derechos de paternidad salvaría a mi hijo. Así que solo me rendí ante él… Yushtol dijo las palabras con alma. Ahora que la muerte estaba anunciada, no había arrepentimientos. Todo lo que podía hacer era rogar por la vida de Hilshorn, aunque conocía las feas intenciones de usar a su hijo como medio. —De ahora en adelante, Hilshorn es un niño sin familia. Así que por favor, protégelo… Los ojos oscilantes de Scholfen se calmaron y él asintió lentamente. —Bien… “Pase lo que pase… Lo protegeré…” *** Shorpien, que ascendió a la posición de emperador… Murió prematuramente y por supuesto, a pesar de todos los esfuerzos que hizo no tuvo tiempo de disfrutar del poder. Y eso fue suficiente para sentirse avergonzado. Y solo había alguien para llenar ese vacío… El día después de la coronación de Scholfen como Emperador, Tedler llegó a su oficina. —Su Majestad, lo felicito por comenzar una nueva era. Scholfen acarició lentamente el gran escritorio y dijo… —Trae a Hilshorn… El rostro de Tedler estaba manchado de vergüenza. —¿Qué quiere decir con eso? Scholfen levantó su rostro y lo miró con ojos fríos. —¿No se eliminó a la antigua Familia Imperial por el bien del Imperio? —... —Creo que será más fácil que yo esté al cuidado de Hilshorn. Si fuera Tedler, habría mantenido vivo a Hilshorn para mantener a Scholfen bajo control. Una razón más grande que esa, probablemente fue porque quería ejercer una poderosa influencia en el Palacio Imperial. Cualquiera que fuera la razón, no importaba. Lo que importaba era que Hilshorn estaba vivo y que su propósito estaba definido. Estaba bien incluso si el trono estaría amenazado en el futuro. De cualquier forma, después de que Hilshorn creciera sería probable que le entregaran el trono. Le bastaba con mantener esa posición hasta entonces. Tedler frunció el ceño. Parecía saberlo todo. Con su intuición parecía haberlo adivinado todo. —No podía ignorar la sincera solicitud del príncipe heredero Yushtol. Era una excusa endeble, una excusa absurda que escondía un propósito mezquino. Entonces, Scholfen dijo… —Está bien. Entonces llévame a verlo… —Su majestad. Scholfen se levantó de su asiento y se acercó a Tedler. Y frente a él, la mirada de Scholfen se volvió de arriba hacía abajo. Tedler sintió una extraña sensación de intimidación. Debido a su altura, tuvo que levantar la vista hacía Scholfen, pero parecía que la altura no era la única razón por la que se sentía intimidado. Una de las cejas de Scholfen se levantó. —¿Qué estás esperando? “Tengo que mantener el control y tengo que cumplir mi promesa a Yushtol de proteger a Hilshorn, así que dejarlo bajo el cuidado de Tedler no es una buena idea.” Los ojos de Tedler parpadearon rápidamente. No había manera de escapar. Ahora que su hostilidad oculta ha sido revelada, la única forma en que puede sobrevivir es enfrentándolo de frente. Una de las comisuras de los labios de Tedler se levantó. —Entiendo, Su Majestad. Los agudos ojos de Scholfen se volvieron hacía él. Eran cómo un velo. Después de un tiempo, Tedler volvió a él con Hilshorn en sus brazos. Scholfen vio como era lo único que había sido dejado por Yushtol. Y el tocó con cuidado uno de los dedos de Hilshorn. En ese momento, la mano del niño cayó impotente. Scholfen se acercó apresuradamente aún más a Hilshorn, pero no pudo escuchar ni un pequeño suspiro del niño, estaba frío. Scholfen volvió su mirada hacía Tedler quien respondió con calma… —No tenía que estar vivo… Los dos ojos de Scholfen miraban al niño con incredulidad. Hilshorn estaba en los brazos de Tedler, pero de pronto cayó al suelo como si se desmoronara como arena. —No… ¡Nooo…! En el momento en que gritó, todo se volvió oscuridad. *** Traducción: Hisa