Decidí no amarte desde hoy

Capítulo 9

Capítulo 9 *** Pero no había manera de que Shiarie no hubiera sentido su presencia. Obviamente sintió su mirada punzante… De pronto, bajó la espada y giró su cabeza para mirarlo. Toiler no dejaba de mirarla. Se sentía sumamente avergonzado, una sensación que nunca había sentido antes frente a nadie. La belleza y la manera en que Shiarie manejaba la espada lo impresionaron tanto que no pudo dejar salir una sola palabra por un tiempo… Y entonces… La primera persona en hablar fue Shiarie. —¿Quién eres? Toiler, que la había estado mirando con ojos llenos de sorpresa, de pronto recobró el sentido y dijo… —Lo siento. No quise importunar… Yo sólo… Ah, yo… Lo siento… Y Shiarie de pronto soltó una carcajada antes su comportamiento un poco tonto. Para Toiler, el tiempo parecía haberse detenido. Incluso parecía que las hojas que caían rápidamente al principio, ahora descendían lentamente frente a la gravedad. Era cómo si todo el mundo hubiera sido creado sólo para hacerla brillar. Entonces, Toiler se acercó lentamente a ella. —Qué hermosa… Al decir eso, Shiarie sintió algo un tanto extraño. —¿Qué? Pero a Toiler no le importó y volvió a dejar escapar ciertas palabras. —Mi nombre original no e s Toil, pero las personas cercanas a mí me llaman Toil. Pero de alguna manera, su voz baja combinaba bien con la brisa fresca. Shiarie asintió levemente. Es cierto que pensó que su comportamiento era un tanto extraño y que parecía ser bastante tímido. Pero para Shiarie, no parecía una mala persona. Así que no había necesidad de mostrar hostilidad. —Oh, sí… ¿C-cómo puedo llamarte? Ella mostró su característica sonrisa suave. —Por favor, llámame ‘nadie’. Toiler en verdad quería estar cerca de ella, era la primera vez que la veía pero eso bastó para nunca querer alejarse. Era la primera vez que se sentía así. Shiarie entrecerró los ojos. El sentimiento extraño volvió de repente. Entonces volvió la mirada. —Ah, ‘nadie’. Ha sido un placer conocerte. Cuando Shiarie intentó darse la vuelta, Toiler volvió a abrir la boca con bastante urgencia. —Tu nombre… En verdad me gustaría… Entonces, una expresión preocupada apareció en el rostro de Shiarie. —Cómo puedes ver, tengo un pasatiempo poco femenino. —¿Qué? —No quiero que mi nombre esté en boca de todas las personas del Imperio. Era un pasatiempo que no le gustaba al padre de Shiarie. Y por supuesto, era obvio que a nadie le agradaría una dama que practicara el manejo de la espada. Podría incluso ser algo deshonroso para la familia. —Yo… Una pequeña señal de decepción se cernía sobre el rostro de Toiler. Por supuesto, no debía confiar en alguien que había visto por primera vez. Pero por alguna razón se sentía triste. Entonces dijo Shiarie con cautela. —Por favor, finge que nunca me viste. Toiler podía omitir que se había encontrado con una hermosa mujer, pero definitivamente no quería olvidarla. Toiler respondió con una suave sonrisa. —¿Siempre vienes a esta hora? —Venía a menudo a esta hora porque no tenía muchas cosas que hacer. Pero supongo que tendré que encontrar otro momento. La mente de Toiler estaba bastante impaciente. Sentía que era algo que no debía perderse. —Me encantó el sonido del movimiento de tu espada. —¿Sí? —Me encanta el sonido que las espadas hacen cuando se mueven por el aire y también cuando chocan. —... —Por favor… Piensa en mí cómo alguien que no existe. No te molestaré, así que no hay necesidad de mover el tiempo… Una de las cejas de Shiarie se levantó. Al ver a Toiler bastante desesperado ella se echó a reír. La incongruencia de su rostro con la forma tímida en que actuaba él, fue suficiente para hacerla estallar a carcajadas. Toler la miró fijamente y una sonrisa natural se extendió por su rostro. Shiarie, que había estado riendo por mucho tiempo, dijo mientras se limpiaba las lágrimas de los ojos… —¿Te gusta la esgrima? Y Toiler respondió como si estuviera poseído por el hermoso rostro de ella. —Si, me gusta. La pesada empuñadura de la espada y las largas sesiones de entrenamiento estaban entre las cosas que en realidad no le gustaban. Por supuesto, le había mentido a Shiarie. Pero a pesar de todo, parecía que eso cambiaría a partir de hoy. Tenía que gustarle la esgrima. Shiarie sonrió levemente y le entregó la espada. Entonces, Toiler abrió muchos sus ojos y levantó la espada que se arrastraba por el suelo. Tan pronto como él tomó la espada, Shiarie comenzó a balancear su larga espada. Antes de que pudiera adaptar la espada a sus manos. Toiler reflexivamente bloqueó la espada de Shiarie. ¡Clanck! El sonido de las espadas chocando, de alguna manera era aterrador. Pero a Shiarie eso no le interesaba. Pero para Toiler era lo contrario, se sintió mareado en cada momento que duró el combate. Su rostro reflejado entre las dos hojas, sus gestos durante el combate y cada gesto que ella hacía, fueron suficientes para distraerlo. De pronto la espada de Toiler salió volando y él sólo la miró fijamente. Shiarie bajó la punta de su espada que antes apuntaba al cielo. —¿No dijiste que te gustaba? Toiler dejó escapar una risa devastada. —Hay una diferencia entre lo que te gusta y lo que puedes hacer bien. Ella sabía que era enteramente su culpa por haber dicho algo en lo que no era bueno. *** Traductor: Hisa