El Ascenso De Un Ratón De Biblioteca

Capítulo 3

Capítulo 2: Explorando Mi Casa Habían pasado tres días desde que me convertí en Myne. Fueron unos tres días muy intensos, en los que había sobrevivido a varias batallas en las que no podía hablar sin llorar. Primero que nada, me había escabullido de la cama para tratar de buscar libros en la casa, pero mamá me descubrió y me obligo volver a la cama, ella se había enojado muchísimo. Intenté escapar varias veces, pero siempre fallaba. ¡Ella estaba tan enojada que cada vez que me veía fuera de la cama me devolvía, a menos que estuviera usando el inodoro! Al final no tuve oportunidad para buscar libros. Y no solo eso, sino que aunque usar el inodoro era mi única libertad, también terminó convirtiéndose en una lucha terrible. El inodoro era un urinal en una esquina de la habitación. Pero para empeorar las cosas, aparentemente, Myne no sabía usar el baño antes, así que tuve que ir mientras alguien de mi familia me miraba, no importaba cuanto gritara ¡Puedo hacerlo por mi cuenta! ¡No quiero!, nadie me hacía caso. Se enojaron conmigo preguntándome qué haría si ensuciaba todo de pipi. Terminé usando el urinal mientras lloraba y aunque no lo creas, Turi me felicitó diciendo “¡Wow Myne te has vuelto muy buena en esto!, pronto podrás hacerlo por tu cuenta”, aprecio que esté feliz por el crecimiento de su hermanita, pero mi orgullo, dignidad y respeto como ser humano estaban destrozados. Por cierto, no solo toda mi familia usó el urinal, sino que también lo tiraron por la ventana. Impresionante. Cambiarse la ropa también era una lucha terrible, intenté hacerlo por mi cuenta, pero mi padre, a quien apenas conocía, se hizo cargo y me cambió la ropa. Fue tan vergonzoso que empecé a llorar, insistiendo que podía hacerlo por mi cuenta, pero él solo lo interpretó como un berrinche. Como originalmente mi padre había muerto, realmente no sabía cómo interactuar con uno. Aunque la memoria de Myne decía que lo amaba, solo podía verlo como un tipo musculoso con un aspecto aterrador. Él es super fuerte, ya que trabaja como soldado, y toda mi resistencia fue inútil ante él. Tras perder constantemente ante mi familia durante tres días, provocaron que mi joven corazón y sentido de la vergüenza se hicieran pedazos. Soy joven, mi familia tiene que protegerme, así son las cosas… ¡Si no pienso así definitivamente moriré! ¡No puedo soportarlo más, esto es demasiado! Eso dije en mi mente, pero no hay nada que pueda hacer con esta situación. Incluso sí escapaba de casa, una chica débil y enfermiza como yo no podía hacer nada por mí misma. Estaba condenada a correr por las calles en busca de un baño, gritando de horror en medio de la basura, hasta que finalmente muera de hambre. Soy joven, mi familia tiene que protegerme, así son las cosas… ¡Si no pienso así definitivamente moriré! ¡No puedo soportarlo más, esto es demasiado! Aunque suene como que había experimentado nada más que el fracaso, ese no era el caso. También tuve mis pequeñas victorias, por ejemplo, después de no soportar mi propia suciedad, le pedí a Turi que me limpiara el cuerpo con un paño caliente cada día, y ella aceptó. Es decir, si me visten ¿Por qué no dejar que me bañen? Esta es una situación más allá de la vergüenza. Me pregunto si la gente de este mundo tiene algo en contra de la limpieza. Turi me miraba de una forma extraña cada vez que lo hacía, pero también se sentía muy bien. El agua caliente en el balde terminaba sucia después del primer día, pero eventualmente se hacía más clara. Dicho eso, mi cabeza seguía picando, sabía que no teníamos, pero quería champú. Me pregunto si la gente de este mundo tiene algo en contra de la limpieza. También logré conseguir algo más, ¡un bastoncillo para atarme el cabello! Había pedido un palo de madera para evitar que mi cabello largo y liso se enredara en todas partes, Turi me había ayudado a conseguir uno. Bueno, aunque lo primero que había hecho fue encontrar la muñeca de Turi y preguntarle si podía arrancarle una pierna, lo que la hizo llorar, me sentí mal por eso. Pero para ser justos, aunque es un objeto importante, solo son piezas de maderas talladas por papá y ropa cosida por mamá, no podía saber que era algo tan importante para ella con un vistazo. Había atado mi cabello en un moño, pero Turi me dijo que solo los adultos pueden atar su cabello de esa forma, así que decidí atarlo con un medio moño. La cultura de este mundo es realmente diferente. La cultura de este mundo es realmente diferente. Me humillaba todos los días, así que lo único que podía hacer era ponerme de pie y mejorar las cosas. Pero para ello necesitaba libros. El primer paso para mejorar mi vida, sería conseguir libros. Con los libros, no me importaría estar en cama el resto de mi vida y podría lidiar con los aspectos más duros de mi vida. Yo puedo y lo lograré. Entonces hoy decidí explorar mi hogar por cualquier medio necesario. Hace mucho no leo un libro y los síntomas de abstinencia estaban empezando a mostrarse. No pasaría mucho tiempo antes de que empezara a gritar “¡Libros, libros quiero liiibrooos, Waaah!” mientras sollozaba y gritaba. – ¿Myne estás dormida? Turi abrió la puerta asomando la cabeza. Después de ver que estaba acostada en silencio en la cama, asintió con satisfacción. Durante los últimos días, había escapado constantemente de cama, después de levantarme intentaba buscar libros, por lo tanto, Turi como mamá, quienes me habían cuidado la mayoría del tiempo, estaban totalmente en guardia. Turi estaba particularmente desesperada por mantenerme en cama, mientras mamá trabajaba todo el día, ya que le habían encargado cuidar de mí. Mi pequeño cuerpo era incapaz de vencer a Turi, no importa cuánto lo intentara. – Algún día voy a (ascender) de aquí. – ¿Qué dijiste Myne? – Mmm, dije que no puedo esperar a crecer. Turi, naturalmente, sin saber mis intenciones detrás de mis dulces palabras, dio una sonrisa de preocupación. – Te harás más grande una vez tu enfermedad desaparezca, estás enferma todo el tiempo, por lo que apenas comes. A veces la gente piensa que tienes tres años aunque tengas cinco. – ¿Qué hay de ti Turi? – Yo tengo seis, pero la gente cree que tengo siete u ocho, así que creo que estaré bien. Aunque solo tenemos un año de diferencia, hay una gran diferencia entre nosotras, parece que mi ascensión podría terminar siendo un poco más difícil de lo que pensaba, pero no me rendiré. Limpiaré este lugar, comeré con cuidado y estaré saludable en poco tiempo. – Mamá fue a trabajar así que voy a lavar los platos, no salgas de la cama ¿de acuerdo? No mejorarás si no duermes, y si no mejoras no crecerás. Había actuado obedientemente para bajar la guardia de Turi, he estado esperando en cama hasta que se fuera. – Bien, me voy. Portate bien mientras no estoy. – Estaaa bieenn. Le había dado la respuesta que quería y cerró la puerta de la habitación. Jejeje… así es, date prisa y vete. Esperé tranquilamente a que Turi recogiera los platos en una canasta y los llevara afuera. No sabía dónde los llevaba, pero sabía que en general sabía que salía durante unos treinta minutos cuando lo hacía. Nuestra casa no tenía agua, por lo que podía suponer que había una fuente comunal en algún lado. Había escuchado el tintineo de la cerradura y los pasos de Turi desapareciendo por las escaleras. Okayy… Hora de la cacería. Turi es lo suficientemente mayor para tener algunos libros ilustrados escondidos, seguro encontraré alguno una vez comience a buscar, no hay manera de que exista una casa sin libros. Probablemente, no pueda leer, pero podría adivinar que significa viendo las imágenes. Una vez los pasos de Turi se habían desvanecido por completo, me escabullí sigilosamente de la cama. Me estremecí una vez mis pies tocaron el suelo, estaba cubierto de tierra y suciedad. Mi familia lo había ensuciado con sus zapatos sucios. Aunque temía caminar con mis pies descalzos, Turi me había quitado mis zapatos de madera para evitar que me fuera a alguna parte, así que no tenía más elección. Bueeno… Encontrar libros es más importante que mantener mis pies limpios igualmente. El dormitorio en el que había estado encerrada debido a mi implacable fiebre tenía una cesta llena de juguetes hechos de madera y paja al lado de la cama, pero no había libros. – Sería mucho más fácil si estuvieran aquí… Podía sentir el roce de la suciedad en las plantas de mis pies cada vez que caminaba. En esta familia era normal usar zapatos en casa, así que sabía que no conseguiría nada quejándome, pero no podía evitarlo. – ¿Alguien me traería una escoba y un trapo por favor? Naturalmente, nadie respondió a mi llamado, una escoba y un trapo no aparecieron de la nada – Ngggh, ¡estoy en problemas! Para mí, el mayor obstáculo para explorar la casa era la puerta. No podía alcanzar el pomo de la puerta, tal vez podría alcanzarlo si me estiro mucho, muucho. Pero el siguiente problema sería girarlo, fue más difícil de lo que esperaba. Mire a mi alrededor en busca de algo que pudiera usar, y note una gran caja que contenía mi ropa. – ¡NGGHH!.... No habría tenido problemas en moverlo si fuera Urano, pero ahora mis manos son tan pequeñas que no podía hacer que se moviera sin importar lo fuerte que lo empujara. Pensé en dar vuelta la caja de juguetes y pararme en ella, ya que era la más pequeña de todas las cajas, pero probablemente era lo suficientemente pesada como para aplastarla. – Tengo que crecer rápido, hay muchas cosas que no puedo hacer con este cuerpo. Mire alrededor de la habitación, y después de pensar en que mover, decidí enrollar el edredón de mis padres para usarlo como un taburete. Odiaría poner mi propio edredón en este piso tan sucio, pero como mis padres estaban acostumbrados a vivir en esta inmundicia, estoy segura que no les importaría que lo use. Umm…. Lo siento mamá, papá. No puedo sobrevivir sin libros, incluso si significa que me griten más tarde. Umm…. Lo siento mamá, papá. – Ooof. Me puse encima del edredón y de alguna manera logré girar el pomo de la puerta usando todo el peso de mi cuerpo. - - - - - - - - La puerta se abrió con un crujido, en mi dirección. – ¿Bwuh? Había girado el pomo con el peso de mi cuerpo, así que la puerta se disparó en mi dirección. Me apresuré en soltarlo antes que me golpeara la cabeza, pero era demasiado tarde. Había caído de espalda y rodé con el edredón antes de golpear el suelo fuertemente. – Ayyy… Me puse de pie, sujetando mi cabeza y vi que la puerta estaba abierta. Este dolor sirvió de algo. Me deslicé hacia la grieta y empuje la puerta hasta que se abrió por completo, deslice el edredón de mis padres por el suelo, parecía que esa parte del suelo se había vuelto más limpia, pero fingí no ver nada, no tenía intención de ensuciar tanto el edredón. – Perdón. Oh, es la cocina. Salí del dormitorio y vi una cocina justo afuera, no era lo suficientemente lujosa como para llamarlo cocina. Era como un lugar en el que podías elegir cocinar, pero realmente no querrías hacerlo. Oh, es la cocina. Había una pequeña mesa con dos sillas de tres patas y una caja que probablemente también servía como silla en el centro de la habitación. A la derecha había un gabinete con una manija, probablemente los platos estaban guardados en el interior. La pared más cercana tenía clavos con ollas de metal, cucharones y sartenes que colgaban de ella, se veían tan sucios que probablemente haría que todo lo que tocara aún más sucio, – Ewww, con razón estoy enferma todo el tiempo. En la esquina opuesta al horno tenía una jarra grande de agua y un lavabo con forma de fregadero. Como esperaba, no había corriente de agua. Había una canasta de papas, cebollas y otros productos que no reconozco, así que es posible que las papas no fueran papas en absoluto. Como esperaba, no había corriente de agua. – ¿Hmm?… Esto parece aguacate, ¿Me pregunto si puedo conseguir aceite? Mire entre la comida y encontré una fruta en particular que me interesó. Si pudiera extraer aceite, podría hacer algo con la picazón de mi cabeza. Cuando era Urano, mi madre tenía un hábito de obsesionarse con cosas aleatorias una tras otra. Ella solo podía ser descrita con una palabra, caprichosa. Imitó cualquier cosa que encontrara en el momento, Lo que más le interesaba, programas para ahorrar dinero, artículos de revista naturalistas, actividades en el exterior. Cualquier cosa que ella intentara, me arrastraba con ella, diciendo que “Querría que me interesara en algo más que los libros” Pero sabía que solo eran cosas que le interesaban. Al no tener más opción, siempre la acompañaba y gracias a eso, aprendí lo suficiente como para hacer champú por mi cuenta. – … Gracias mamá, creo que podré sobrevivir aquí. Animada por mis hallazgos, miré alrededor de la habitación y vi que habían dos puertas distintas a la habitación. – Ehehe, izquierda o derecha, ¿Dónde está mi premio? La cocina no parecía tener ninguna estantería, vi que las dos puertas estaban abiertas. – Mmm ¿Un almacén? Supongo que es eso. Era una habitación llena de cosas que realmente no entendía su propósito, había dos estantes con cosas en ellos, pero era un verdadero desastre, y no parecía un lugar en el que había una estantería. Me rendí y traté de abrir la otra puerta. Hizo un chasquido cuando la abrí, lo que indicaba que estaba cerrado. Traté de abrirla, pero no hubo resultados, la puerta no abría. – Espera ¿esta no es la puerta de la que salió Turi, que es todo esto? Si esta es la salida, eso significa que nuestra casa no tiene bañera, inodoro, corriente de agua, ni estanterías. No tenía nada, no importa lo mucho que busqué, no encontré otra habitación. …Umm, Dios ¿Me odias? ¿Esto es acaso una broma? Pedí renacer y seguir leyendo libros incluso después de mi muerte. No pedí ser transportada a otro mundo con mis recuerdos y costumbres japonesas, y ser obligada a vivir en una casa sin bañera, inodoro y agua, estaba segura de que me traería a un mundo lleno de libros. …Umm, Dios ¿Me odias? ¿Esto es acaso una broma? – ¿Tal vez son más caros aquí? Según mis conocimientos en los libros de historia, los libros eran extremadamente caros hasta que inventaron la imprenta y llevaron a cabo la producción en masa. Aquellos que no nacieron con dinero o en la nobleza, en general, nunca leerán nada en su vida. En ese caso, este no será el tipo de mundo en el que le puedas regalar un libro ilustrado al niño del vecino como regalo de cumpleaños – Ngh, bien. Primero, buscaré cartas. No necesitaba libros para estudiar el sistema de escritura de este mundo. Carteles, periódicos, manuales, calendarios y todo tipo de cosas naturalmente tenían algo escrito en ellas. O hicieron en Japón, al menos. – … Nada. ¡No hay cartas por ningún lado! ¡Ni una sola! Había caminado por las habitaciones buscando todos los estantes y gabinetes que podía encontrar, pero no solo no había encontrado ningún libro, sino que ni siquiera había encontrado nada con una sola carta. No pude encontrar cartas o papel. – ¿Qué está pasando aquí? Mi cabeza comenzó a doler, como si una fiebre hubiera estallado dentro de mí de la nada. Mi corazón palpitaba y podía sentirlo gritar, apretando las válvulas. Me dejé caer al suelo como una muñeca con las cuerdas cortadas. Mis ojos ardían por dentro. Bueno, está bien, me aplastaron los libros. Eso no ayuda. Ese fue básicamente mi sueño de morir enterrada por los libros. Bien, era cierto que yo misma había pedido reencarnar. Entiendo eso. Una lágrima goteaba por mi mejilla. Nunca había pensado en un mundo sin libros. Tal cosa era ininteligible para mí. Y, sin embargo, aquí estaba. Incapaz de creer en una sola razón para vivir en este mundo como Myne, sentí que mi interior se hacía vacío. No podía dejar de llorar. – ¡Myne! ¿Por qué no estás en la cama? ¡No camines sin tus zapatos puestos!” Turi había llegado a casa en algún momento y, al verme en el piso de la cocina, gritó con los ojos azules bien abiertos de rabia. – … Turi ¿no hay (libros)? – ¿Qué pasa? ¿Te sientes bien? – Turi, quiero (libros). Quiero leer (libros). Quiero leerlos mucho, pero no hay (libros). Turi me llamó, preocupada, mientras lágrimas caían por mis mejillas. Pero ella estaba completamente acostumbrada a un mundo sin libros. Ella no entendería mi dolor sin importar lo que le dijera. ¿Hay alguien ahí que pueda entenderme? ¿Alguien sabe donde puedo conseguir libros? Alguien dígame, por favor. — — Traductor: Shiro Proofreader: Lessa INVICTUS