
El Obsesivo Protagonista Masculino Descubrió Que Estoy Viva
Capítulo 4
Capítulo 3 —Siento que tengas que pasar por esto—. Evelina, sorprendida por la disculpa de Kaiden, lo miró fijamente. Él seguía siendo tan brillante como un rubí pulido, pero ella tenía miedo de sus brillantes ojos rojos que la intimidaban. Por eso tuvo que bajar la mirada y decir —Lo siento mucho, Su Majestad. Hoy debería ser un día alegre...— Estaba desconcertada porque Kaiden parecía más enfadado de lo que creía. Sin embargo, cuando sus ojos se encontraron, no pudo seguir mirándolo porque sintió que él descubriría la verdad. —No. ¿Cómo podría ser esto culpa de la Reina?— Aunque la ceremonia aún no había terminado, Evelina se rió involuntariamente cuando él la llamó Reina. —Todo el mundo, no se muevan—. Ante las palabras del Emperador, los invitados no se movieron, quedaron totalmente paralizados. —Busquen a todos los sirvientes que entraron y salieron de la sala de espera de la Reina—. —Sí, Su Majestad—. El caballero de pelo castaño que parecía el capitán de la guardia hizo un gesto cortés. Entonces los caballeros se movieron afanosamente para registrar los cuerpos de los sirvientes alrededor de Evelina. Mary, que tenía la cabeza erguida muy orgullosamente junto a Elsius, se situó cerca de Evelina, pasando por medio de los caballeros que estaban registrando a los sirvientes. Ya que Elsius había dicho que sería su dama de compañía, los caballeros se sintieron intimidados por su actitud y le cedieron el paso. Elsius sonreía, tapándose la boca con su abanico y parecía cotillear la situación con las damas que estaban a su lado. No se oía muy fuerte, pero sí las voces de las damas que rodeaban a Elsius, al menos un poco. —Dios mío, ha perdido su anillo de boda—. —Eso es triste—. —Es molesto que mi hermano parezca estar muy decepcionado—. Al escuchar eso, Evelina quería reírse a carcajadas. —Los que han sido registrados, por favor, háganse a un lado—. El capitán de los guardias hablaba secamente y filtraba a los sirvientes. Así, la mayoría de los sirvientes terminaron rápidamente el registro corporal y se apartaron. —Capitán, no creo que sea algún sirviente sea el culpable—. Dijo el hombre con el rostro pálido a quien parecía ser el capitán de los guardias. En ese momento, el capitán ladeó la cabeza mientras miraba a la criada que no fue registrada. Era Mary quien estaba detrás de Evelina sin hacer cola al inicio del registro. Como era la doncella de la princesa Elsius, debía de ser una dama de compañía, lo que la convertía en una criada meritoria. El capitán de la guardia se preguntaba si podía registrarla. Evelina miró al capitán de los guardias sin darse cuenta y luego miró ligeramente para a Mary. Fue Kaiden quien siguió su mirada. —¿Aún no se ha encontrado el anillo?— Mientras Evelina hablaba con impaciencia, Kaiden le cogió la mano y la miró. Ella bajó rápidamente la mirada cuando sus ojos se encontraron con los de él por un momento. —Espera un momento, Mi Reina. Lo encontraremos pronto—. Su voz era tan dulce que Evelina volvió a levantar la cabeza por un momento. Kaiden sonreía con un rostro muy gentil, sus ojos rojos centelleaban como granates. La fuerza con la que esos ojos la veían era tan intensa, que cada vez que cerraba los ojos su mirada quedaba grabada en su mente y sentía miedo por un instante, parecía como si la tuviera acorralada. Inconscientemente comprobó dónde estaba su padre. El marqués de Logias seguía llorando. Su madre adoptiva, que estaba junto al marqués, también lloraba. Los dos se abrazaron, lloraron y se dieron caricias.. En una familia en la que su hija se iba a casar, los padres solían llorar, así que no parecía gran cosa. Pero Evelina pensó que lloraban no porque se casara, sino porque entendían que ella no quería esto.. —¿Y si no encontramos el anillo?— Mirando directamente a los ojos de Kaiden, ella preguntó, y él dijo con una sonrisa. —No lo sé. ¿Qué pasaría, Cardenal?— Cuando Kaiden le preguntó al Cardenal, éste pareció perplejo e inclinó la cabeza. —Entonces tenemos que posponer la ceremonia hasta que se encuentren los anillos—. Ante las palabras del Cardenal, la expresión de Kaiden se volvió feroz. Por esa expresión, Evelina se dio cuenta. Quizás la razón por la que Kaiden la trataba tan bien era para mantener las apariencias. —¡Lo encontré!— —¡Esto fue planeado!— Los gritos del capitán de los guardias y el grito de Mary se escucharon a la vez. Evelina aprovechó para soltar la mano de Kaiden y se dirigió hacia ellos. Entonces Kaiden miró sin comprender por qué le había soltado la mano, frunció el ceño y siguió hacia dónde se dirigía Evelina. Se dirigió hacia donde ella había caminado y se puso a su lado. —Aquí tiene, Su Majestad—. —¡Suéltenme! Alguien me quiere tender una trampa—. Lo que May sujetaba desesperadamente era el bolsillo que llevaba en el cinturón para meter agujas y otras chucherías. El capitán de los guardias le quitó el cinturón y se lo mostró a Kaiden. Mary intentó detener la mano del guardia, pero fue en vano. Kaiden miró a Mary con una expresión helada y dijo —¿Por qué tienes el anillo de Elsius?— —Ah, esto es...— Al oír eso, Elsius se sobresaltó y corrió hacia ellos. Evelina sabía que de todos modos, a Mary sólo le darían un leve castigo. Ella era la dama de compañía de Elsius, quien es la princesa que ayudó a Kaiden a convertirse en emperador. Mary, que era la doncella de Elsius, volvería a ser su doncella, después de ser reprendida moderadamente. Ese era su castigo habitual incluso si robaba los bienes de la familia real, si contaba con la protección de Elsius, podía ser golpeada sólo unas pocas veces. Miró a Mary, con ese pensamiento en mente. —Cubre los ojos de la Reina—. —Como ordene, Su majestad—. Evelina fue sorprendida por la capa del caballero, que de repente obstaculizaba por completo su visión, por orden de Kaiden, y su cuerpo se puso rígido. Su visión estaba cubierta con una tela para que no pudiera ver nada, así que sólo pudo escuchar el sonido. —¡Me siento agraviada, Su Majestad! Por favor, créame. Soy la doncella de la princesa Elsius—. Incluso antes de que Mary terminara de hablar, el sonido de algo siendo cortado hizo que Evelina temblara de miedo instintivo. —¡Aghh! ¡Mi brazo!— —Que ruidosa—. —¡MI BRAZO!— Evelina no podía distinguir lo que oía debido a la tela que la cubría. Pero los gritos de los invitados y el olor a sangre no se podían ocultar. —Límpialo—. Hubo un ruido sordo y luego escucho el sonido de los pasos de los caballeros. La fría voz de Kaiden le puso la piel de gallina. —Sí, Su Majestad—. Evelina no podía moverse como si estuviera pegada al suelo. Sus piernas cedieron después de que se relajó y se desmayó. —¡Mi Reina!— Por último, escuchó una voz que se acercaba a ella con urgencia. ~~~~ Evelina se sintió muy incómoda cuando se despertó. No podía ver bien, pero parecía que una tela negra le cubría la cabeza. —Ah...— Cuando recobró el sentido y trató de moverse, la tela que le cubría la cabeza desapareció. Tal vez porque aún estaba adormecida, su vista seguía siendo borrosa. —¿Estás despierta, Evelina?— —Eh... yo...— La repentina voz de Kaiden casi la hace gritar. Ella estaba dentro de un edificio que parecía un salón de bodas. Sin embargo, parecía ser una sala diferente a la de la ceremonia anterior. Sin embargo, las vidrieras del techo revelaban que seguían en el mismo edificio. —Estaba preocupado—. Le quitó suavemente el velo y trató de comprobar su rostro. Evelina temblaba de miedo por la presencia de Kaiden en la habitación y el recuerdo de lo sucedido antes de desmayarse. Gracias a que Kaiden la miraba, pudo ver claramente que estaban en el sofá y ella estaba sentada sobre él, mientras lo abrazaba como si fuera una niña. Evelina luchó por escapar de entre sus brazos, pero cuando él la miró fijamente, se dio cuenta por la forma en la que la observaba, que le estaba dando una advertencia sobre su comportamiento, por eso mismo dejó de resistirse y volvió a inclinarse con calma sobre su pecho. Su comportamiento hizo que una sonrisa apareciera en los labios de Kaiden. —No esperaba que te desmayaras. Incluso te cubrí los ojos—. —... Lo siento—. Evelina trató de ocultar su nerviosismo, al darse cuenta de que la persona con la que iba a casarse era el protagonista loco psicópata de la historia original. Su corazón le latió más rápido y fuerte, cuando vio que Kaiden se reía como si estuviera disfrutando del sonido de su corazón. Su corazón latía sin piedad como si se hubiera convertido en una presa a la que tienen acorralada. —Lo siento mucho. Debería haberle cortado el cuello enseguida para que no hiciera ningún ruido innecesario....— —Ah...— Miró a Evelina con una expresión de auténtica tristeza. A ella le costaba establecer contacto visual con él, así que apoyó la cabeza en su pecho. Entonces él le dio unas palmaditas en su espalda y dejó escapar una risa sinuosa. — ¿Comprendes mi corazón, Evelina?— —Sí—. Al darse cuenta de que no podía ocultarle sus temores, decidió ser obediente. Entonces, como si estuviera satisfecho con su actitud, le dio una suave caricia en su espalda. Si continuaban así, Evelina pensó que podría morir mañana, y no dentro de un mes . Tal vez por eso, con el corazón aterrorizado, enterró por completo la cara en su pecho y él dejó de acariciar su espalda con la mano y la abrazó. Llevaba un rato en sus brazos, así que Evelina pudo zafarse de ellos cuando se calmó un poco. —Volvamos ahora—. —¿Adónde?— —A nuestra boda, ¿Se te olvido, Lina?—. De repente, Evelina se sorprendió cuando la llamó por su apodo, pero se dio cuenta de que no estaba en condiciones de vomitar y se esforzó por sonreír. Kaiden, que hizo contacto visual con ella, sonrió suavemente, la abrazó y se dirigió a la ceremonia. Así, su boda volvió a iniciar y Evelina pudo bajar de los brazos de Kaiden. —Ahora puedes ponerle el anillo—. Evelina le puso con seguridad el anillo a Kaiden y esta vez fue el turno de Kaiden de ponérselo a ella. En ese momento. alguien gritó —¡ME OPONGO A ESTE MATRIMONIO!— Una voz fuerte llegó desde la entrada del salón de bodas. Todas las miradas se volvieron hacia ese lugar . Ella se giró sorprendida y allí estaba Lanathas Peran. El amigo de la infancia de Evelina y su amante original. Al oír un chirrido, Evelina se dio cuenta de que el anillo que Kaiden tenía en su mano, quedó completamente doblado.