
El Obsesivo Protagonista Masculino Descubrió Que Estoy Viva
Capítulo 7
Capítulo 6 - Traducción shivernightmare ¡Bang! Cuando Kaiden entró repentinamente, Evelina se sorprendió y se congeló, ya que estaba completamente desnuda. —Ha.— Ella suspiró involuntariamente. Su cara se sonrojó por la vergüenza, y sus oídos le ardían. Ella pensó que él no vendría, se lavó la cara, luego le dijo a las criadas que la miraban, quienes estaban inmóviles. —Quiero lavarme—. —Sí, Su Majestad.— Debido a su desnudez sentía como su temperatura corporal iba enfriándose más, por lo que se dirigió al cuarto de baño. El baño anexo a la habitación era bastante grande, así que tuvo que atravesar el pasillo y abrir dos puertas. Una vez más se dio cuenta de que no era el palacio de la emperatriz viuda, sino el de la emperatriz. El suelo de mármol parecía frío, pero era cálido y las paredes del pasillo interior, por donde se podía entrar, estaban todas hechas de espejos. Por la expresión de su cara, se dieron cuenta de que ahora fingía estar bien porque era tímida. Así que suspiró y entró en el cuarto de baño. El baño estaba lleno de vapor caliente. Las sirvientas que ya esperaban en el baño se pusieron en fila para saludarla y luego se dispersaron.¿Desea primero un masaje o un baño?— —Primero el baño—. Evelina no se sintió tan incómoda, como lo hacía normalmente en el baño de su mansión. Este lugar era más colorido, y había más criadas. Al entrar en la bañera, el agua cristalina gotea por los bordes. Al sentir la temperatura del agua caliente en los dedos de los pies, se deslizó por la bañera aliviada. Entonces las criadas que estaban cerca la rodearon y empezaron a lavarle el cuerpo lentamente. Evelina jugueteó con su pelo y luego cerró los ojos al hacer contacto visual con una criada que le lavaba el cabello con champú. Luego, una toalla caliente le cubrió lentamente los ojos. Al cerrar los ojos y sentir el calor, sintió que el cansancio de su cuerpo se desvanecía poco a poco. Tal vez porque tenía los ojos cerrados, permaneció quieta ante el contacto y la limpieza delicada de los dedos y las uñas. Ya que se inclinó más de 100 veces, le dolía todo el cuerpo, quizá por eso le sentó bastante bien el roce, ya que parecía un masaje. Estaba somnolienta, pero no se dormía a causa del constante contacto. Se sintió más cómoda cuando sintió el crujido de las burbujas adheridas a su cabeza y la presión de unos dedos que presionaban con fuerza como si le estuviera masajeando el cuero cabelludo. Click-clack. De repente, desde algún lugar, se oyó el sonido de unos pasos demasiado pesados para ser de los zapatos de una mujer. A Evelina le pareció oír muy fuerte el sonido de los pasos desde lejos, tal vez por el ligero tintineo del agua y el pequeño sonido de las burbujas al estallar en aquel lugar, donde apenas se oía su respiración. Toc toc. —¿Quién es?— —Soy yo, Evelina.— Evelina no pudo evitar darse cuenta de que la voz que provenía del exterior del cuarto de baño era la de Kaiden, quien antes había cerrado la puerta con fuerza. Su voz, que escuchó con los ojos cerrados, le hizo sentir como si estuvieran haciendo contacto visual a pesar de la distancia, tal vez por la impactante escena que vio durante el día. Ojos rojos como la sangre que se entrecierran como si leyeran sus pensamientos y veían a través de ella. —Todavía me estoy lavando, Majestad—. —Sí, lo sé. Estoy aquí por otros asuntos—. Dijo que tenía que ir a una audiencia de último momento y ella quiso saber por qué había venido tan rápido a su habitación. Evelina dejó escapar un pequeño suspiro, aunque en realidad se había demorado ya que habían pasado más de dos horas desde su estancia en el palacio de la emperatriz viuda. Tal vez porque aún le temblaban las piernas, tuvo que enfrentarse una vez más al hecho de que aquello era su realidad. Aunque cerrara los ojos, no estaba tan extasiada como en su sueño. —Sigo escuchandole, Su Majestad—. dijo primero porque él no respondía. —Lo siento.— —¿Qué?— Su disculpa la desconcertó. La toalla ligeramente fría, que cubría su cara, se deslizaba hacia abajo. —Olvidé llamar a la puerta antes porque tenía prisa—. —No, no se preocupe—. De todos modos, gracias a la luz de las velas, él vio todo su cuerpo. Por supuesto, ella no sería capaz de pasar la primera noche con normalidad. Evelina lo pensó y trató de fingir que estaba bien. Sin embargo, era distinto que sus criadas tocaran y vieran su cuerpo ya que eran de su mismo sexo, a diferencia de su marido. Tal vez por eso dijo que estaba bien, pero en realidad no lo estaba, así que su cara se ruborizó y se aclaró, de todos modos el agua estaba muy caliente después de todo. —¿P-por qué teniiias tanta prisa?— Por un momento, apretó el puño avergonzada por responder con voz chillona. Entonces, la doncella tembló, parecía avergonzada de que ella le hubiera tomado la mano, así que se apresuró a soltarla. —Destruí tu anillo antes. Te he traído uno nuevo—. —Ya veo.— Evelina no llevaba el anillo que le puso en la boda. Sentía su mano izquierda fría. —Gracias por su consideración.— —Lo dejaré en tu habitación. Puedes ponértelo—. —Sí, gracias—. Ella respondió así y suspiró. Fuera de la puerta, el largo suspiro de Kaiden llegó a sus oídos. Y así, los pasos se fueron desvaneciendo poco a poco. Evelina recuperó su compostura, aliviada de que el sonido de sus pasos se alejara. —Le lavaré el pelo, Majestad—. —Sí.— Tan poco agua tibia fue rociada sobre su frente, con la cabeza inclinada hacia atrás. Por fin estaba recuperando la serenidad, mientras la criada le lavaba hábilmente el pelo y se lo cepillaba como si fuera un masaje. Estaba a punto de terminar de lavarse así. —Ahora le daré un masaje—. —Sí.— Evelina se sentó en el sillón de masaje. Estaba muy cansada después del tiempo que pasó en la bañera. —Vamos a usar perfume con aroma a rosas. ¿Quiere algún otro perfume?— —No, está perfecto—. Después de elegir, cerró los ojos. De nuevo le colocaron una toalla caliente sobre los ojos, y esta vez las criadas más experimentadas la rodearon y empezaron a masajearla. Evelina pareció volver a la vida con el masaje, empezando por las yemas de los dedos de las manos y de los pies, sobre todo le dolían mucho las piernas y los tobillos, pero a medida que trabajaban en las zonas hinchadas para reducir la inflamación, sus piernas iban mejorando poco a poco. Evelina emitió un sonido sin darse cuenta debido a que le presionaban las pantorrillas, aflojando todos los músculos. —Ay...— —¿Está enferma?— —Oh, no. Es demasiado... Está... bien—. Entonces dejó escapar un suspiro de alivio cuando una mano cálida le frotó el muslo. Crack. —¿Qué estás haciendo?— Preguntó sorprendida porque no escuchó los pasos ya que estaba concentrada en el masaje. —Me preguntaba si todavía te estabas lavando—. Tal vez porque era el baño, la voz de Kaiden sonaba como si estuvieran en una cueva. —Ah, sí. ¿Esperaba? Pensé que se había ido, Su Majestad—. Dijo Evelina en voz baja, avergonzada, y Kaiden por encima de la puerta contestó. —No, he vuelto otra vez. Me voy—. Ella se preguntó si él se iba a ir así otra vez, o si debía levantarse al oír los pasos rápidos, pero prefirió seguir sentada. De todos modos, falta un mes. Estará muerta cuando acabe su esperanza de vida y hoy estaba muy cansada. Aunque no estaba arrepentida, se preguntaba si realmente debería haber salido. Aun así tenía cosas más importantes que hacer y el masaje de piernas era demasiado fantástico como para salir. —Ya pueden detenerse.— —Sí, su Majestad.— Así que recibió un masaje completo y se aplicó perfume con aroma a rosas en el cuerpo. El albornoz la envolvió mientras volvía a su dormitorio. —Seguiremos trabajando, Su Majestad.— —Perfecto.— —Y esto...— Evelina recibió lo que la criada le entregó antes de darse cuenta. Parecía peligroso a primera vista. El líquido rojo en una pequeña botella de cristal era obvio. —¿Qué es esto?— —Su Majestad tiene que beber esto para tener hijos, incluso en sus primeros días del mes.— —Ya veo. Puede retirarse—. —Sí, Su Majestad.— Después de confirmar que las dos criadas estaban completamente fuera, miró a la puerta. En el silencioso dormitorio sólo se oía el sonido de la respiración de Evelina. Cerró con llave el cuarto de baño y la puerta que daba a su habitación. Vertió el líquido rojo que acababa de recibir en el jarrón y puso la botella sobre la mesa para que pareciera que se lo había bebido. Luego miró el nuevo anillo que había sobre la mesa, que estaba en una caja azul. La misma que contenía el anillo que había roto, el que no pudo entregar. Cuando abrió la caja, encontró un anillo del mismo diseño que el que había recibido en la boda. Suspiró, se lo puso y se dirigió a la puerta del dormitorio. Y entonces… -Clic Cerró la puerta. De todos modos, no vendrá. No había mayor insulto que dejar plantado a tu oponente en mitad de la noche así que no vendrá. Era obvio que se había casado con ella porque quería vengarse del marqués de Logias. De ninguna manera quería involucrarse con la hija del enemigo, incluso cuando ella se profanó a sí mismo La mayor humillación para la emperatriz sería la indiferencia del emperador. Aliviada, Evelina se dirigió a su cama. Entonces, se ató varias veces el cordel que rodeaba su cintura, lo superpuso, lo volvió a atar tan fuerte que no se soltaría sin cortarlo. Después de quedarse dormida durante una media hora, Evelina abrió los ojos al oír el ruido desagradable de algo que golpeaba la ventana. —¿Qué...?— Frunció el ceño y se dirigió a la ventana y entonces. —¡Evelina!— El protagonista, con una voz que parecían gritos ahogados, la llamaba desde un árbol que había junto a la ventana. —¿Ianathas?— Se asustó al ver que alguien que no debería estar aquí se acercaba a ella. — ¿Por qué estás aquí? ¿Estás loco?— —Huye conmigo, Evelina—. - Snap —¿Reina? ¿Evelina?— ¡Thud! ¡Thud! ¡Thud! —¿Lina? ¿Ya estás dormida? ¿Evelina?— Su mente quedó en blanco. Al otro lado de la ventana estaba Ianathas, el amante de la Evelina original, y al otro lado de la puerta estaba Kayden, haciendo sonar la puerta con fuerza.Golpeando la puerta con fuerza. Traducción: Shivernigtmare