El Obsesivo Protagonista Masculino Descubrió Que Estoy Viva

Capítulo 8

Capítulo 7 — Lina.— La puerta volvió a sonar. Evelina miró a Ianathas, dándose cuenta de que con la fuerza que tiene Kaiden, podría romper el pomo y abrir la puerta. Ella tenía que sacarlo rápidamente de aquí para que Kaiden no lo mate. —¿A qué has venido?— —Dijiste que íbamos a casarnos—. Ianathas miró a Evelina con cara de pena. Ella suspiró mientras miraba su pelo plateado y sus ojos grises. Aunque era de noche, sintió que centelleaba como una estrella solitaria. —Voy a casarme con Lina—. —¿Eh?— — Cásate conmigo, Lina—. Ella lo miró con el ceño fruncido debido a los recuerdos del pasado que pasaban por su mente. —¿Te refieres cuando me propusiste matrimonio a los doce años?—. —Sí. Me prometiste que nos casariamos cuando fuéramos mayores—. Ella no sabía por qué decía tonterías, así que se cruzó de brazos y dio un paso atrás. —Soy la prometida de Su Majestad desde hace bastante tiempo—. — Ustedes se comprometieron y nunca se habían visto, no se conocían... por eso pensé que romperían el compromiso—. Ella tenía la sensación de que Ianathas Peran, a pesar de ser cercano al marqués de Logias, en verdad creía cada palabra que decía… Doce años. En aquella época, Evelina había sido adoptada a los once años y apenas se estaba adaptando a ser marquesa. También fue la época en la que Los marqueses de Logias ya la amaban verdaderamente como a una hija. Ianathas, que vio a Evelina por primera vez, se confesó nada más verla. —Me gusta mucho Lina. Realmente te ves como un hada. Cásate conmigo—. —Sí, como digas. Amo mucho a mis padres, por eso no puedo casarme contigo—. —¿Por qué? ¡Entonces viviré aquí!— le dijo mientras sus ojos lagrimeaban— N-no me dejes —. No era la primera vez que Ianathas le preguntaba algo llorando. En ese momento, Evelina pensó que era muy molesto y pensó que la confesión de un niño de doce años no era algo tan importante, por lo que parecía más un juego para ella. Así que aceptó. —Quiero casarme contigo—. Cada semana desde los doce años, se había confesado más de 50 veces, ella ya le contestaba por inercia, porque pensaba que él desistiría con el pasar del tiempo. —Sí, Si, ajá—. Su predicción no era incorrecta y él había vuelto a ser el de antes, tras aceptar su confesión, nunca intentó siquiera cruzar la línea que hay de amigos a pareja… Entonces, cuando Ianathas tenía 18 años, se fue a la guerra a un país extranjero. No volvió hasta que terminó la revolución. Él estaba en el campo de batalla en el momento en que Evelina estaba preocupada por su compromiso. —Estoy casada. No estábamos destinados a estarlo—. Evelina dijo con calma. Por todo el tiempo que pasaron juntos, ella quería mucho a Ianathas. Se había portado muy bien con ella y también le había escrito todo el tiempo desde el campo de batalla. Pero ella iba a morir pronto, específicamente dentro de un mes. Tal vez si la situación fuera diferente y la fecha de su muerte cambiará cómo cambió la historia original, ella no lo rechazaría de esa manera. —Vete.— Esta era una situación en la que alguno de los dos podría morir. A los ojos de Kaiden, que se convirtió en emperador a la fuerza, podría haber muerto. Evelina no quería que Ianathas muriera, aunque no lo amara. —Aún así, Lina... Mírame. Siento mucho llegar tarde. Me disculpo por la indulgencia. Pero no quiero que ....— Mientras él empezaba a hablar cada vez con más desesperación, Evelina cerró la ventana con llave. Cuando él miró a través de la ventana con el dolor reflejandose en su cara, ella corrió la cortina, sintiéndose avergonzada y dolida. Ya no se oía el traqueteo de la puerta. Kaiden parecía haberse dado por vencido y debió volver a su palacia. — Eso era bueno — pensó y se quedó de pie junto a la puerta. Luego miró por el ojo de la cerradura. No veía nada fuera, las luces del pasillo estaban tenuemente apagadas, ni una hormiga se atrevería a caminar por ahí. Suspiró y volvió a su a blanda y cómoda cama , que tomaba la forma de su cuerpo perfectamente, mientras sonaba un chirrido por el movimiento al acomodarse. Evelina estaba rodeada de los artículos más finos, que incluso haría palidecer de envidia a su antigua habitación, así que no le pareció gran cosa que la cama fuera suave como una esponja. Sin embargo, era cierto que la bandera del Imperio Abelardo sobre el dosel le resultaba muy asfixiante. Además, tal vez porque estaba bordada con hilo dorado, al reflejar la luz del candelabro por la noche, parecía tan brillante como el sol. Se sentía como si estuviera mirando a los ojos de Kaiden, por lo que tiró de las sábanas sobre su cabeza —Ahj...— Cuando la sábana blanca le tapó por completo su cabeza, el mundo volvió a parecerle más pequeño. Así era la Evelina anterior, que se alojaba en la mansión Logias. A ella no le gustaba los lugares amplios, así que no salía mucho a menos que necesitará socializar y desde que se comprometió, llevaba una vida casi tranquila, ya que al tener prometido, supuestamente tenía que acompañarle. Curiosamente, aunque Evelina no salía mucho porque no le gustaban las actividades sociales, ella siempre era el centro de atención. Así que sólo iba a reuniones y fiestas de té donde solían ir mujeres. Después de que Ianathas, que era básicamente su único amigo del sexo opuesto, se fuera a la guerra a los 18 años, sus salidas disminuyeron casi en su totalidad. Incluso si ella no salía, todo lo que necesitaba era al Marqués de Logias que resolvía todo rápidamente. —Vaya...— Suspiró largamente porque pensó que no podría dormir. Cuando las sábanas se movieron un poco, sintió realmente como el mundo se derrumbaba sobre ella. Evelina intentó tranquilizarse e intentó cerrar los ojos. —¡AYUDENME! — Sin embargo, la voz de la criada que Kaiden mató cuando sus ojos estaban cerrados resonó en sus oídos. —No pensemos en eso—. Aunque lo dijo, no podía dormir porque no podía evitar oír esa voz, así que dio vueltas en la cama durante mucho tiempo y finalmente se durmió al amanecer. Pero no duró mucho, ya que el zumbido en sus oídos que sonaba suave y estable de repente se detuvo. —¡Uf!— En ese momento, abrió los ojos con un intenso dolor. —¡La medicina...!— Se acordó de que hoy no había tomado ninguna medicina. Sufría del corazón, el cual era débil por naturaleza, así que tenía que tomar todos los días la medicina que le daba el Marqués Logias. —¡Argh!— Con un dolor desgarrador, se levantó de la cama y buscó con sus manos temblorosas el cajón donde habitualmente guardaba la medicina. Pero esta no es su antigua habitación. —Oh, no...— Pero. —Ha...— Había una caja en el cajón, igual que la caja en la que a menudo ponía medicinas en el Marqués de Logias. Abrió la caja sin dudarlo y vio un montón de pastillas rojas. Evelina cogió una de las pastillas como hacía normalmente y se la metió en la boca. Por desgracia, tenía la boca seca y no podía tomar la medicina con normalidad, así que tuvo que tragarla con fuerza. El medicamento tardó treinta minutos en hacer efecto. Suspiró, sintiendo los latidos de su corazón, que poco a poco se estaban estabilizandose. —¡Uf!— Entonces se agarró el pecho al sentir un repentino dolor parecido a una corriente eléctrica. —Ah...— Entonces se desmayó. ~~~~ Era de mañana cuando Evelina volvió a abrir los ojos. Se levantó y oyó el canto de los pájaros, el pelo que tenía pegado a su cara, se sentía muy incómodo, tal vez porque había sudado frío toda la noche. —Ah... estoy cansada—. Realmente estaba muy cansada. Sin embargo, no podía dormir profundamente, tal vez porque la cama era diferente. Abrió los ojos, suspiró y quiso respirar aire fresco, así que movió sus pesadas piernas y se levantó de la cama. El piar de los pájaros era cada vez más fuerte, se apartó el pelo de la frente y corrió las cortinas. —Dios mío—. Evelina se asustó al ver a Ianathas durmiendo en el árbol, olvidando lo que estaba en juego. Abrió la ventana —Vete a casa—. le dijo a Ianathas. Ante sus palabras, Ianathas respondió con voz desaliñada. —¿Lina?— —Ya has visto que no me pasó nada. Ahora vete—. Le pareció extraño pensar cómo se había quedado dormido tan plácidamente cuando estaba en el tercer piso. Se preguntó si era común dormir en los árboles en el campo de batalla. —Lina, incluso ahora....— —Vete.— Ella habló brevemente, apartándose. Él le contestó con una sonrisa brillante. —Volveré al palacio más tarde—. En el momento en que Evelina estaba a punto de decir algo. —Ah...— Él saltó del árbol. Estaba tan sorprendida que miró hacia donde él había saltado. Entonces aterrizó en el suelo, haciéndolo ver tan fácil y agitó su mano, para despedirse. —Ja... De verdad—. En ese momento ella pensaba que no iba a morir por culpa de su enfermedad, sino por culpa de las acciones de él, se apretó la frente con fuerza y cerró rápidamente la ventana. Tal vez por haber respirado aire fresco durante un rato, ahora estaba más despierta. Poco después de cerrar la puerta y girar la cortina perfectamente, abrió la puerta de su habitación. —Ah...— Evelina, que abrió la puerta, se quedó tan sorprendida que casi se desploma. —Majestad—. Se quedó apoyada en la pared y su corazón dio un vuelco al ver a Kaiden dormido. Pensó que había vuelto ayer a su palacio, pero en realidad se quedó esperando frente a su puerta. —Lina.— Cuando él abrió los ojos, quedó cautivada por su color rojo-sangre. —¿Dormiste bien?— —... Sí. Ayer estaba muy cansada. Debí quedarme dormida—. Al verla avergonzada, Kaiden sonrió. Ella estaba más asustada porque no entendía por qué se estaba riendo. Si había estado de pie y esperando toda la noche, debería haber estado muy enfadado. Sin embargo, su cara sonriente parecía la de un niño que ha recibido un deseado regalo de Navidad. —No pasa nada. Mientras hayas dormido bien—. Sonrió y le tendió la mano. Evelina le agarró la mano asustada y él dijo, apretando fuertemente la mano de Evelina. —¿No es cómoda la cama?— Sus palabras le hicieron hervir el corazón y estuvo a punto de derretirse. Era una persona que cortó y mató a la criada delante de sus ojos. Era una persona que se reía mientras tenía una espada ensangrentada en sus manos. —Oh sí, es como estar sobre nubes.— —Me alegro de que te gustara—. Luego la llevó de la mano a la habitación y le dijo. —Porque en esta cama tendremos nuestra primera noche.— Traducción Shivernightmare.