
El padre del protagonista se rehusa a separarnos
Capítulo 101
—Mmmm. Aria se perdió en sus pensamientos. —Uhm... Aria intentó explicarse con todas sus fuerzas, pero no parecía ser fácil. Al final, solo murmuró palabras vagas. —Creo que Lu me protegerá. —¿Protegerte? —¡Sí! Lu, que estaba escuchando en silencio, se sonrojó y apretó la mano de Aria. —Aria, yo te protegeré. También protegeré a madre. Aria hizo un puchero. —No, no eso. —¿Eh? —No eres tú, otra cosa me va a proteger. 1 —¿Algo más que yo? Lu levantó la parte superior de su cuerpo. —¿Podría ser Anthony? Aria se sorprendió. —¿Por qué lo mencionas? —Pero tú... —¿Yo qué? —Dijiste que otro te protegería. Los hombros de Lu cayeron como un cachorro bajo la lluvia. —¡No es él, uhm...! Sintiéndose frustrada, Aria se dio unas palmaditas en el pecho. —Me protegerás, pero parece que hay algo más aparte de ti. Las palabras eran enigmáticas todavía, pero Ibelia no podía descartar las palabras de Aria como las de una niña ignorante. «Aria nació con un fuerte poder sagrado.» Era un poder sagrado lo suficientemente fuerte para ser promovida a la posición de santa. No estaba exactamente segura de lo que significaba, pero si Aria sentía esa energía en Lu, la razón por la que estuviera enfermo podría no ser solo negativa. «¿Es realmente una maldición?» Ibelia recordó la leyenda que descendía del Reino de Cesia. ¿Y si era cierta? «Es una familia extraña.» 1 Tras unos instantes de pensarlo, Ibelia recobró el sentido. Al levantar la mirada, vio que Lu y Aria la miraban. —¿Qué ocurre? —¡Un libro! —gritó Aria. —¿Un libro? —¡Sí! ¡Quiero dormir mientras escucho una historia! —Sí, entiendo. Ibelia sonrió y buscó un libro de cuentos. Aria apretó la mano de Lu y cerró los ojos mientras escuchaba a Ibelia leerle un cuento.