
El padre del protagonista se rehusa a separarnos
Capítulo 128
Ibelia le sonrió torpemente. —Viniste. A pesar de esas palabras, Cassis no se movió. Lo mismo ocurrió con Ibelia. Ibelia no se movió ni un poco porque sentía que el camisón se levantaría y revelaría más partes de su cuerpo. Mientras tanto, la mirada de Cassis estaba fijamente sobre ella. Cassis la miró lentamente de arriba abajo, por lo que su cuello y rostro se pusieron completamente rojos. —Esto... Ibelia se cubrió la cara con ambas manos. —No hagas eso, solo ven aquí. Entonces Cassis se acercó lentamente y se paró frente a Ibelia, luego apartó suavemente sus manos y se inclinó para besarla. A diferencia de otras veces, fue un beso apresurado, como si ansiara los labios de Ibelia. Las lenguas de ambos se entrelazaron. Ibelia fue empujada lentamente hacia atrás y, cuando estuvo completamente recostada, Cassis la miró fijamente. Incluso en la oscuridad, sus ojos rojos eran claramente visibles. Había deseado a Ibelia desde hacía algún tiempo, pero hoy sentía que la deseaba aún más. Al ver el deseo brillando en los ojos de Cassis, Ibelia se puso nerviosa. Cassis volvió a bajar la cabeza y besó el cuello de Ibelia. Mientras los labios y las manos de Cassis bajaban más y más, Ibelia dejó escapar un gemido que había estado conteniendo y susurró su nombre varias veces. Así empezó su noche. 8 Al amanecer, Cassis abrió lentamente los ojos y sonrió levemente al ver a Ibelia durmiendo profundamente entre sus brazos. 1 Sentía como si hubiera sido llenado un enorme agujero que había estado en el fondo de su corazón. Cuando Julia murió y tuvo que criar solo a Lu, pensó que nunca volvería a sentir ni un poco de felicidad, pero conoció a Ibelia. ¿Qué hubiera pasado si hubiera aceptado cuando Ibelia le propuso anular el compromiso hace un año? Se habría encontrado al padre biológico de Lu y la maldición se habría resuelto, pero, ¿y su relación con Ibelia? Todavía estaría luchando por los recuerdos de Julia, lo que no parecía ser tan malo. Sin embargo, Ibelia habría seguido siendo abusada por el Conde Vanein. Quizás incluso la hubieran vendido nuevamente para casarse con otro hombre. Curiosamente, en ese momento, Cassis sintió celos del hombre inexistente. 4