El padre del protagonista se rehusa a separarnos

Capítulo 47

—Además, otros caballeros fueron sacados de aquí para evitar que las clases de manejo de la espada del sucesor del ducado se filtren al exterior. Por eso es importante la confidencialidad. Informaré de este asunto al Duque. —¿Lo hará? —¿Crees que no puedo? Los ojos de Ibelia se agrandaron y esbozó una sonrisa. —Si le digo al Duque, ¿no estará Sir Marc en desventaja? —... ¿Qué? Ibelia se arremangó las mangas a Lu, y de inmediato se visualizaron moretones oscuros producto de los golpes de la clase anterior. El rostro de Alex se puso rígido. —¿Esta es su enseñanza? —Eso... Alex arregló su expresión. —Era parte de la clase. Puede que no lo sepa ya que la señorita no ha aprendido el manejo de la espada, pero se pueden obtener moretones mientras se practica el manejo de la espada y el combate. —Ajá, ¿es así? —Sí. Todavía me salen moretones cuando practico. —Bueno, entonces... La mirada de Ibelia, que intentaba refutar, se deslizó hacia Lu. Sintiendo la mirada, Annie agarró con cuidado el brazo del niño y lo jaló levemente. —Joven Duque, ¿no está cansado? ¿Por qué no entra conmigo, se lava y toma un refrigerio? —Pero todavía no termina la clase... Y la señorita Ibe... Ibelia relajó su expresión y le sonrió al niño. —Entraré en un momento, así que, por favor, entre primero. —Pero... —Estaré bien. Lu miró a Alex con inquietud y preocupación. El niño volvió a mirar a Ibelia, asintió una vez y estrechó la mano de Annie. Después de que Ibelia confirmara que Lu estaba completamente fuera del campo de entrenamiento, volvió a discutir. —¿Por qué le dijo al Joven Duque que es un hijo ilegítimo? —Eso... Alex dejó escapar un largo suspiro. —Esas palabras fueron para provocar al Joven Duque, pero parece que me malinterpretó. —No es solo eso. El Joven Duque se cayó antes y usted intentó golpearlo, ¿no? Si no hubiera intervenido, estoy seguro de que lo habría golpeado con su espada. —... —Como dijo Sir, soy ajena a la esgrima. Sin embargo, sé al menos que sus acciones van en contra de un caballero. —Entonces, ¿qué quiere de mí? —¿Qué quiero? Ibelia miró fijamente a Alex. —Le contaré al Duque todo lo que Sir le hizo al Joven Duque. —Hah... Alex echó hacia atrás su cabello despeinado. Su mirada, al volver a mirar a Ibelia, estaba lo suficientemente retorcida como para encajar con la palabra "irrespetuoso". —¿Y qué? —... ¿Eh? —Si le dice, ¿cree que el Duque la escuchará?