
El padre del protagonista se rehusa a separarnos
Capítulo 72
Aria, a quien no se habría visto por un tiempo porque estaba aprendiendo cómo controlar su poder sagrado con ayuda del Sumo Sacerdote, llegó de visita a la residencia Adelhardt. —Ese abuelo es un estafador —dijo Aria tan pronto vio a Ibelia. 4 —¿Abuelo? —Me refiero al abuelo que es Sumo Sacerdote o algo así. —Oh, ya veo. Ibelia no sabía cómo reaccionar ante la sincera elección de palabras de la niña, así que solo sonrió con torpeza. Aria era honesta, como lo sería una niña de su edad, y a veces pronunciaba palabras con la misma franqueza que ahora. —Ese Sumo Sacerdote... ¿Por qué la señorita cree que es un estafador? —¡Hice todo lo que el abuelo me dijo, pero todavía me duele! —¿De verdad? Ibelia miró sorprendida a Samuel, que había llegado para dejar a Aria. —El Sumo Sacerdote le enseñó cómo controlar su poder sagrado, pero aún no ha tenido un efecto claro. Incluso el Sumo Sacerdote dijo que era extraño porque normalmente debería haber una mejora —explicó Samuel, suspirando. Ibelia se quedó pensativa. «Si fuera tan fácil de resolver, Aria no habría tenido tantos problemas en la novela original.» Estaba claro que había algo más para decir que el dolor lo causaba simplemente la gran cantidad de poder sagrado. Ibelia llamó a Erina para asegurarse. —¡La hermana médica! 1 Aria, que se había hecho muy amiga de Erin, le dio la bienvenida. —¡Me gusta mucho más la hermana médica que ese abuelo barbudo! Hermana, ¡solo quiero ver a la hermana! 3 Erin, que no sabía el contexto de la situación, parecía confundida. Cuando Ibelia le explicó lo sucedido, se sorprendió. —¿Poder sagrado? ¿El Sumo Sacerdote le enseña en persona? Cómo podría atreverme... —No hay ninguna médica tan buena como Erin. Si está bien, ¿podrías echarle un vistazo a Aria? —Sí, lo haré ahora mismo. Erin revisó el pulso de Aria. —¿Todavía consume flores de taran? —Sí, por ahora, bebo té de flores después de reunirme con el Sumo Sacerdote. —Es ciertamente extraño. Hay mejoría, pero es muy leve. —¿Leve...? —No sé qué tipo de entrenamiento tuvo con el Sumo Sacerdote, pero parece que tuvo poco efecto. Aria le sacó la lengua a Samuel. —¡Mira, hermano, ese abuelo es un estafador! Samuel se tocó la frente. —Aria, no debes decir eso. No se lo dijiste al Sumo Sacerdote, ¿verdad? Aria evitó la mirada de Samuel. 1 Viendo su acción, al parecer le dijo estafador al Sumo Sacerdote. —¡Aria! —No lo sé, no lo sé. Hermano, eres malo. Me siento enferma.