
El padre del protagonista se rehusa a separarnos
Capítulo 88
—¡Mamá, mamá! Lu estaba muy emocionado. Parecía que estaba pensando en mostrarle a Ibelia, que visitaba por primera vez la finca, todo el lugar. Ibelia acompañó a Lu al invernadero del jardín. —¡Hay muchas flores aquí! Como mencionó Lu, todavía las flores florecían en el interior del cálido invernadero a diferencia del frío exterior. Lu corrió y tomó una flor rosa parecida al color de cabello de Ibelia. —¡Mamá, mira! —¿Se la darás a tu madre? —¡Sí! Jejeje. Lu extendió la mano hacia el cielo. Ibelia se dio cuenta del propósito de Lu y se inclinó. Cuando sus miradas estuvieron al mismo nivel, Lu le colocó la flor en la oreja. —¡Mamá es hermosa! —Gracias. Ibelia de repente recordó algo y se acercó al oído de Lu. —Dale una a tu padre. Lu se sorprendió. —Oh, ¿a papá? Ibelia esbozó una sonrisa juguetona. —Sí. Ponle una flor a tu padre también. —Sí... Lu movió los dedos con vacilación, luego asintió con la cabeza y corrió hacia una flor blanca. Arrancó cuidadosamente la flor blanca y se acercó con vacilación a Cassis. —¿...? —Uhm, padre. —¿Qué ocurre? Ibelia miró a Cassis. «Intenta hablar un poco más suave.» Cassis se aclaró la garganta. —Uhm... ¿Qué sucede? Sonaba igual que antes, pero su voz era ligeramente diferente. Ibelia quería elogiarlo por su esfuerzo. —Quiero darle esto a mi padre. Cassis tendió la mano, pero Lu suspiró. —Intenta inclinarte —dijo Ibelia para ayudar a Cassis. —Eso... ¿Te refieres a esto? Cassis se inclinó un poco. —Sí, sí. Vamos, Lu. Al recibir la señal de Ibelia, Lu colocó la flor blanca en la oreja de Cassis. El cabello negro de Cassis y la flor blanca contrastaban. Aún inclinado, Cassis se puso rígido como si estuviera avergonzado. Al mismo tiempo, Lu tampoco supo qué hacer y solo jugueteó con sus manos. Al ver al padre y al hijo, Ibelia se echó a reír. De inmediato, su risa resonó por todo el invernadero —Esposa. —¡Mamá! —Lo siento, lo siento. Es solo que me gusta mirarlos —murmuró Ibelia, secándose las lágrimas que brotaron sin darse cuenta—. Se ven muy bien. Ibelia se acercó a ellos y extendió los brazos. Cuando Lu se acercó a los brazos de Ibelia, Cassis se acercó y los abrazó a ambos. 2