
El padre del protagonista se rehusa a separarnos
Capítulo 9
El ímpetu de Cassis continuó siendo feroz, así que Ibelia abrió la boca para aclarar el malentendido. —Entiendo lo que está pensando el Duque, pero no es así. Mi intención de anular el compromiso no ha cambiado, y tampoco tengo la intención de usar al Joven Duque como excusa para volver a pedir el matrimonio. —Entonces, ¿qué estás haciendo aquí? —Me encontré con el Joven Duque por casualidad cuando estaba por el centro de la ciudad. Me invitó a tomar el té y acepté. —¿Por qué no te negaste? Ibelia se encogió de hombros. —Ya lo he rechazado dos veces y no podía volver a rechazarlo en persona. 1 Cassis frunció el ceño. —Creo que solo incomodaré al Duque y al Joven Duque si me quedo por más tiempo. Si no le importa, me retiraré ahora. Ibelia agarró el dobladillo de su vestido con ambas manos e hizo una reverencia. —¿Qué es esa herida? —preguntó Cassis repentinamente. Los ojos de Cassis estaban fijos sobre la muñeca que Dereck había agarrado con fuerza. —Oh, esto... Ibelia bajó apresuradamente la manga de su vestido para cubrirse la muñeca. Hasta antes de escuchar la pregunta de Cassis, no había pensado en el moretón provocado por el fuerte agarre de Dereck. Sin embargo, sintió que su rostro se calentó porque sintió como si hubiera sido descubierto algo que no quería que los demás vieran. «Es vergonzoso.» 1 No quería que Cassis supiera que "Ibelia" era despreciada e incluso agredida en su casa, pero lo más desconcertante era que él mostrara interés por ese moretón. «Pensé que fingiría no verlo.» ¿Por qué demonios Cassis se interesaría en un moretón? Además, por alguna razón su rostro estaba más rígido que antes y parecía enojado. —No es algo por lo que se deba preocupar el Duque. Ibelia pensó que eso desviaría la atención de Cassis, pero contrario a lo que esperaba, Cassis se acercó y agarró su muñeca, luego subió la manga del vestido hasta el codo, dejándole ver los moretones que no eran visibles. Eran los moretones causados al caer por las escaleras. —¿Esto lo hizo el Conde Vanein? —preguntó Cassis con rostro inexpresivo mientras miraba los moretones. —No. —Entonces, ¿quién lo hizo? Sé que la señorita tiene dos hermanos, podría ser qu- —Duque. Ibelia lo interrumpió porque no le gustaba el interés de Cassis. Además, ya era tarde y tenía que irse. 1 —Como he dicho, no es algo que deba importarle al Duque. —¿Por qué no debe importarme? Ibelia se quedó momentáneamente aturdida por la pregunta. —Porque no estamos en una relación en la que podamos tener conversaciones tan privadas. —¿Ni siquiera puedes responderle a tu prometido? —Ninguno de nosotros quiere este compromiso. Además, ya le pedí al Duque que anulara el compromiso...