El padre del protagonista se rehusa a separarnos

Capítulo 97

—¿Una buena cosecha? —Sí. Ibelia prestó atención a esas palabras. «¿Existe una correlación entre las lluvias que caen en lugares de sequía y una buena cosecha?» Pensando que debía descubrir la conexión entre esas dos cosas, Ibelia preguntó. —¿Hay algo además de eso? ¿No existe alguna leyenda mística sobre la Familia Real de Cesia? ¿Sabes algo más? —La señora parece tener mucho interés en la Familia Real de Cesia. Temiendo que su secreto fuera a ser descubierto, Ibelia puso una expresión tan inocente como la de una niña. —Sí, es asombroso. No existe tal leyenda en el Imperio, pero sí en el Reino de Cesia. Y de hecho, es interesante que tuvieran buena cosecha los lugares que visitó el Príncipe Lionel. ¿Podría eso también estar relacionado con una leyenda transmitida en la Familia Real? Nikita sonrió, como si Ibelia fuera linda. —Hay rumores como ese entre las personas del Reino. Pero señora, en mi opinión son solo leyendas. Probablemente deben ser historias inventadas para aumentar la lealtad hacia la Familia Real. —Oh, ya veo. Nikita habló como si no hubiera necesidad de interesarse más, pero Ibelia no podía quedarse quieta. Ibelia volvió a buscar en la biblioteca. Afortunadamente, la del territorio Adelhardt era más grande que la de la capital y había muchos libros. «Veamos, leyendas sobre la Familia Real de Cesia...» Después de muchos días de búsqueda, Ibelia pudo encontrar una frase que sonaba similar a las historias que había escuchado hasta el momento. «Donde quiera que iba el Príncipe, una rica cosecha lo acompañaba...» Había otras historias sobre un lobo gigante que protegía a la Princesa del bosque, y un dragón que volaba por los cielos. Eran similares a lo que Nikita antes le había mencionado. 1 «Pero Lu no tiene ese tipo de poder.» Si Lu tuviera algún tipo de poder para hacer que llueva o para producir una buena cosecha, el territorio Adelhardt habría tenido buena cosecha todos los años. Sin embargo, a diferencia de los territorios del Sur con tierras fértiles, el Norte no era apto para la agricultura. Naturalmente, la cosecha era pequeña. Aun así, existían muchos cultivos de salvamento como boniatos y patatas. Al menos significaba que Lu no tenía ese tipo de poder. 1 «Estoy en el punto de partida otra vez.» Mirando fijamente la historia del lobo que había protegido a la princesa, Ibelia cerró el libro y salió de la biblioteca. La maldición de Lu era importante, pero ahora era el momento de prepararse para recibir a los invitados.