
El protagonista masculino que crié está obsesionado conmigo
Capítulo 22
[Traductor: Pryse] ‘Pensamientos’ Sonidos T/N: (nota de traductor) El Protagonista Masculino Que Crié Está Obsesionado Conmigo Capítulo 22 Pasé por tantas cosas en un día que me desmayé en el momento en que recargue mi cabeza sobre la almohada. Era casi noche cuando abrí los ojos. "Bella, ¿por qué no me despertaste...?" Oh, claro. Este no es el castillo de Valruga. Mientras continuaba frotando mis pesados párpados, me obligué a levantarme de la cama. "Ugh..." Fui a la habitación donde se alojaban Treon y Bircher, pero no había nadie en la habitación. "¿A dónde han ido todos?" Bajé las escaleras para dirigirme a la habitación donde me había reunido con el informante ayer mientras bostezaba y las lágrimas salían. Tan pronto como di el último paso, alguien de repente me agarró y me levantó en el aire. "¡Kyaa!" "La bella durmiente finalmente se ha despertado". En mi grito, la persona hizo una expresión descarada y me abrazó. "¿Está sorprendida? Lo siento. Mi hijo siempre está tranquilo cuando hago esto, así que pensé que todos los niños a esta edad sería así. ¡Jajaja!" "Eso es algo que solo le pasa al hijo del duque". Treon apareció detrás del hombre y lo criticó. Con el título de Duque, inmediatamente reconocí la identidad del hombre. Un cuerpo enorme, pelo rojo ardiente y piel bronceada por el sol. Está a medidados de sus 30 años, usar gafas de sol le dió la impresión de un rico hombre de negocios de California. El pez gordo del sur, el duque Summerhield. ‘¿Vino el propio duque?’ Sabía que el duque de Summerhield estaría interesado, pero pensé que vendría alguno de sus vasallos a lo mucho. Nunca imaginé que vendría él mismo. Aún con mi somnolencia, entré en razón. "Saludos, duque". “¿Dormiste bien?” El duque Summerhield tenía una sonrisa en la cara que parecía simpática. "...Sí. ¿Pero no soy pesada, duque? Todavía estaba abrazada por él en el aire. Me mantenía levantada en uno de sus brazos, y era tan estable como si estuviera sentada en una silla. ¿Qué tan fuerte es? Mis palabras significaban: "Eso es suficiente, por favor, bájame". Pero el duque de Summerhield dió una respuesta completamente diferente. "Para nada, eres tan ligera que me pregunto cómo puedes ser tan ligera". “...Me alegro de escuchar eso”. "Duque, ¿no capta la indirecta? Ella quiere que usted la baje". Treon me regañó con la mirada y me extendió el brazo. Me colgué en los brazos de Treon para que me bajara, pero esta vez Treon me abrazó y no me bajó tampoco. "¿Treon?" “¿Por qué no me bajas?” Cuando pregunté, Treon respondió. "Está descalza". "Oh." Supongo que me olvidé de ponerme los zapatos ya que salí media dormida. Ha pasado un tiempo desde que reencarné, pero todavía no estoy acostumbrada a usar zapatos. T/N: La novela se basa en la cultura occidental/europea y en la mayoría de los países asiáticos, no se usan zapatos en casa. "Pequeñita". El duque de Summerhield murmuró mientras veía a Treon abrazarme. “¿Qué?” "¿Son las niñas realmente tan pequeñas? ¿Es normal ser tan pequeña y delgada?" "No soy pequeña". Incluso en mi vida anterior, era baja, así que estaba un poco a la defensiva al respecto, pero él se las arregló para meter esa parte. El duque de Summerhield se rió en voz alta de mis palabras malhumoradas. "Jaja. Lo siento. Es porque eres tan diferente de lo que esperaba cuando recibí una audaz oferta para devorar al Conde Martech. Me imaginé que era una mujer como la condesa Lima, pero nunca pensé que solo tendrías 12 años". "¿Qué? ¿12 años…?" Cumplí quince años este año. En mi reacción malhumorada, el duque de Summerhield le preguntó a Treon con una cara desconcertada. "¿Me equivoqué otra vez?" Treon suspiró pesadamente. "La señora cumplió quince años este año". "Fue mi error". El duque de Summerhield se tragó sus palabras y me consoló. "Disculpa. Cuando mi hijo tenía 12 años, creció como un oso, así que pensé que todo el mundo era así". Treon también se unió para consolarme. "En primer lugar, su familia es conocida por su altura, ya que están muy expuestos al sol. No se preocupe demasiado, la señora se hará más grande en el futuro". No soy una planta, y no hay forma de que la gente crezca porque recibe mucha luz solar. Más bien, ni siquiera podía levantar la cara porque me daba vergüenza que me consolaran así. Sí, mi período de crecimiento aún no ha terminado. Le sonreí al duque de Summerhield, expresando que lo perdonaba. El duque se relajó y habló con uno de sus sirvientes detrás de él. "¿Tener una hija será así de encantador? Oye, ¿y le pido a mi esposa que también tengamos una hija?" "No estoy seguro. Con la personalidad de la señora, es probable que le dispare". “¿En serio? Bueno, creo que estará de acuerdo conmigo una vez que conozca a esa chica". De repente, Bircher, que había traído mis zapatos, me levantó los pies y me los puso. No fue hasta que Bircher me ató los cordones de los zapatos que finalmente pude pararme por mi cuenta. Mi cara se calentó por la desgracia en la que me había mostrado antes, pero rápidamente saludé formalmente al duque. "Le agradezco el que haya venido. Comencemos oficialmente a discutir el acuerdo, ¿le parece? Duque de Summerhield". La expresión del duque cambió. Hasta ahora, había sido una cara que miraba a un niño lindo, pero ahora era la cara que miraba a un contrincante igualitario. Me saludó con la misma cortesía. "Me parece bien, duquesa". * * * Más tarde por el atardecer, regresamos al condado de Martech con el duque de Summerhield. Aunque el duque de Summerhield no anunció su visita, el conde nos dió la bienvenida en la entrada como si se le informara de inmediato. "¡Dios mío! ¡No puedo creer que el duque viniera a visitarme en persona!" El estatus del duque en el imperio era notable. En el pasado, los cuatro guerreros que ayudaron al emperador a derrotar al Rey Demonio fueron los primeros 4 grandes duques. Han pasado casi mil años desde entonces, pero el título de "duque" solo ha existido para las cuatro familias, ya que disfrutaban de su estatus absoluto y riqueza dentro del imperio. Todos excepto el duque de Valruga, al que pertenecíamos. ‘Pero es cierto que la discriminación es grave’. Cuando llegamos, el hombre que ni siquiera nos había mostrado la nariz ahora se quedó cerca del duque y se frotó las manos como una mosca. El salón en el que entramos, que fue guiado por el conde, era tres veces más grande que la habitación en la que nos alojamos ayer y estaba llena de muebles antiguos. Desde el sirviente con una actitud bien educada en cada movimiento, hasta el té de alta calidad con un aroma fuerte. Sin mencionar que el sofá, hecho de cuero liso y brillante, era más lujoso que la cama que nos dieron ayer. ‘Tal vez nos habían dado una habitación libre para los sirvientes’. "Duque, ¿qué lo trae aquí tan de repente? Si me hubiera llamado, hubiera asistido a su morada". El conde Martech era un hombre que se parecía a una cabra vieja, con su bigote mal arreglado. En contraste con su inquietud, el duque se inclinó cómodamente en el sofá, como si estuviera en su propia casa y no la casa del Conde. El duque de Summerhield bebió su té y preguntó de una manera relajada. "¿Necesito tener alguna razón para visitar el castillo del conde?" El conde Martech agitó inmediatamente la mano. "No, no. ¿Cómo podría ser eso? El duque siempre es bienvenido. Me preguntaba por qué el ocupado duque vino a visitar nuestra pequeña finca nada más..." "No hay nada especial en este lugar". A pesar del claro insulto, el conde Martech simplemente sonrió amablemente. El poder del duque de Summerhield, el cuarto duque del reino, no solo fue poderoso, sino que también fue el cliente más frecuente que compró las espadas al Conde Martech. "¿Y ella es...?" La mirada del conde Martech finalmente se posó en mí. "Esta es la nueva duquesa de Valruga". Dijo el duque de Summerhield, poniendo su mano sobre mi hombro. El conde Martech me saludó con una cara brillante y una actitud amistosa. "¡Ah! ¡La nueva duquesa...! ¡Es un honor conocerla!" No tenía intención de aceptar ese saludo. De todos modos, vine aquí para traer la caída del Conde Martech, y ahora tengo una fuerte pilar de mi lado conocido como el Duque de Summerhield. Incliné la cabeza y hablé. "Llegué al castillo ayer. Sin embargo, nunca ví al conde Martech, me informaron que tenía un invitado muy importante. Me pregunto quién era ese invitado". La sonrisa perfecta del Conde Martech se rompió. Pero pronto inclinó la cabeza de nuevo con una mirada rígida en la cara. "Me disculpo. Eso... creo que los sirvientes cometieron un error". "No puedo creer que así sea como el conde trata al ducado de Valruga". ¿Te parezco patética ahora? En palabras del duque Summerhield, el conde Martech agitó apresuradamente sus manos. "¡No! ¡Cómo podría ser eso! He estado ocupado con el trabajo últimamente, así que no pude prestar atención a los sirvientes que parecen haber perdido su disciplina. Los castigaré muy bien para que algo así nunca vuelva a suceder. ¡Mayordomo! ¡Ve y averigua quién hizo esto, ahora! ¡Una vez que los encuentres, los echas de inmediato! Nuestra familia no necesita empleados así". El conde Martech dió inmediatamente sus órdenes, como si estuviera tratando de demostrar su sinceridad. "Incluso después de informar, el Conde no tomó las medidas correctas. Las habillidades del conde tampoco son muy buenas". A pesar del insulto directo del duque Summerhield, el conde Martech simplemente sonrió amablemente. "Jaja... ¿Cómo puedo compararme con el Duque? ¿No aumentó el duque su estatus a la edad de veintidós años y aumentó en gran medida la producción de granos en el sur? ¡Ojalá pudiera tener la sabiduría del duque!" "¿En serio? Creo que el conde parece ser demasiado habilidoso". “¿Sí? ¿Qué quiere decir con—” "Escuché una historia muy interesante". La atmósfera que rodeaba al duque Summerhield cambió en un instante. De un espíritu arrogante y libre a la forma de una bestia que busca a su presa. "Una historia, dice..." "¿Nos mintió sobre los materiales de las espadas vendidas a nuestra familia?" “¿H-Huh? ¡Qué...! ¡Eso es ridículo! ¡Preste especial atención a las espadas enviadas al Ducado de Summerhield...! ¡Quién diablos dijo eso!" Como era de esperar, el conde Martech saltó. "¡Si me da su permiso, me desharé de ellos y revelaré la verdad! ¡Me están difamando, duque!" En este punto, incliné la cabeza y dije las palabras como lo había planeado. "¿Pero qué pasa si resulta ser un hombre que vivía en su finca? Dijo que el conde estaba engañando a todos con los materiales utilizados". "¡Quién es este tipo...! ¡Es una difamación! ¡Debe ser un espía plantado por un rival de negocios!" La cara del conde se puso roja y se enfureció. Luego, se escuchó un ruido fuerte afuera. "¡Suéltenme!" "¡Joven maestro! ¡No debería! Si entra ahora... ¡ack!" "¡Cómo se atreven a bloquearme el paso, bastardos!" El personaje que había estado esperando llegó justo a tiempo. Podía oír a las criadas tratando de detenerlo, pero no pudieron soportar su terrible ira. La puerta se abrió con un fuerte estruendo. "¡Padre! ¡Cómo se atreven esos idiotas de Valruga...! ¡ Tú...!" Tickle Martech, desordenado y cubierto de polvo, me señaló con el dedo. Sonreí intensamente y también le señalé. “Ahí está. Esa es la persona que dijo que el conde mintió con los materiales".