
Funcionario Público En Fantasía Romántica
Capítulo 16
Funcionario Público En Fantasía Romántica Capítulo:15 ~El club de pastelería que no sabe hornear (1)~ Las tres personas importantes que el Ministerio de Asuntos Exteriores había abanderado terminaron integrándose al mismo club, y también me había reunido con el representante de los tres países. No era exagerado decir que mi trabajo en la Academia había comenzado correctamente. De alguna manera sentí como si hubiera dicho esto demasiadas veces, pero cada vez que pensaba, 'bueno, ahora realmente comienza', siempre sucede algo nuevo. - ¡Jajajajaja! La risa sin aliento del Ministro resonó a través del dispositivo de comunicación. Cuando escuchó que las figuras clave se reunieron en un club en un instante y que yo soy el asesor de ese club, se echó a reír a carcajadas. Naturalmente, miré al ministro con una expresión de desprecio en mi rostro. -"¿Por qué te ríes?" -¿Quieres que no me ría después de decir algo tan gracioso? Mis emociones terminaron lastimándose aún más. Que persona de mierda. ¿Cómo podría alguien así ser Ministro? El Ministro apenas logró evitar reírse más. Fue un espectáculo desgarrador presenciarlo en tiempo real. Al parecer, mi desgracia es motivo de risa para él. Después de exhalar, el Ministro de repente me miró con expresión seria. - Entonces, ¿realmente no lo sabes? -"Ya te dije. No tengo ninguna idea." El informe oficial decía que se desconocía el motivo por el cual personas tan importantes se reunieron en un club de pastelería. No hay mejor prueba de incompetencia que un Fiscal denunciando que desconoce el motivo. Sin embargo, no es fácil decir: "¡El Carpincho Rosa envenenó la Academia!". De vez en cuando sucede algo en la vida que no tiene ningún sentido. Por eso decidí tratar esto como tal. Después de escuchar mi respuesta negativa, el Ministro se puso a pensar. Aunque siempre dije que quería jubilarme, nunca bromeé sobre algo relacionado con el trabajo. Por eso el Ministro tampoco tuvo más remedio que aceptar que se trataba de un motivo desconocido. - Debo dar esta noticia al Palacio y al Ministro de Asuntos Exteriores. Necesitamos una buena excusa. -"¿No podemos simplemente decir que otras personas que no sabían a dónde ir se habían reunido porque es un club donde había tres príncipes diferentes?" - Entonces, ¿qué pasa con la razón por la que el Tercer Príncipe se unió al club? -"Realmente no tengo una respuesta para eso... Después de que terminó la lucha por el trono, el príncipe Ainter permaneció en silencio. ¿Pero que Ainter había decidido de repente unirse a un club? "No hay manera de que pueda decirle que la razón es una niña". No pude evitar suspirar. ¿Era así como se sentía alguien que tenía que guardar un secreto importante? El Ministro hizo un gesto con la mano y habló. - Bueno, está bien. Supongo que decir que todavía estamos investigando el motivo estará bien por ahora. Dado que usted estuvo a cargo de crear y administrar el club, probablemente todo estará bien. -"Si, entendido." - Y si el dispositivo de comunicación comenzó a brillar con una luz violeta, piense que finalmente sucedió lo que tenía que suceder. -"Ah, joder. Eso es demasiado horrible". La luz violeta significaba que alguien del Palacio Imperial estaba llamando. Si comenzaran a vigilar de cerca al Tercer Príncipe, seguramente me llamarían. -Por favor, por favor, cualquier cosa menos eso... El Ministro sonrió y cortó la llamada. El rostro del Ministro desapareció y el dispositivo de comunicación perdió su luz mientras solo reinaba el silencio en la habitación donde me encontraba. Una vez más, había pasado otro día. El patrón diario del club de pastelería era similar. Aunque no ha pasado suficiente tiempo desde su creación, se podría hacer tal análisis. -"Lady Louise, si no tiene cuidado, se le ensuciará la cara". Una vez que llegó el momento del club, se convirtió en el espectáculo unipersonal de Louise. A su alrededor había una audiencia de cinco personas. De vez en cuando, se los podía ver tratando de conseguirle diferentes ingredientes. No hacían nada relacionado con la repostería, pero si los mirabas de lejos parecía que estaban haciendo algo. Como se esperaba. ¿Fue porque eran personas que estaban en la cima desde el momento en que nacieron? Parecen saber inconscientemente cómo obtener el mayor resultado posible con el menor esfuerzo posible. Eso sí, si mirabas más de cerca, era cierto que no sabían nada de repostería. Simplemente estaban poniendo la cuchara encima del arroz ya hecho. Vi a los cinco que rodeaban a Louise. Parecían poder ganar dinero trabajando a tiempo parcial como audiencia. Tal vez pudieran ganarse su favor, pero no había ninguna posibilidad de que pudieran desarrollar una relación romántica. Entre ellos también estaba Erich. Qué bastardo más feo. -"Debería darle algún consejo." Estaba pensando en decirle a Erich que al menos debería intentar compartir su pasatiempo, pero no pude hacerlo debido a las tres personas adicionales que se habían unido al club. Por el momento, los cinco solo miraban desde el margen, por lo que Erich debería poder obtener una ventaja fácilmente. Bien. Puedo llevarme a Erich a un lado por un momento. -"Necesito que alguien me ayude a mover los ingredientes". Me levanté y los miré. Por supuesto, no había ningún ingrediente que fuera necesario mover. Era sólo una excusa para pasar un rato con Erich. -"Erich, vámonos". Erich se estremeció un poco después de que lo llamé y luego camino cautelosamente hacia mí. Un miembro que siguió la indicación del asesor. Eso me dio satisfacción bastante. Cuando Erich asintió e intentó salir, Rutis levantó la mano. -"¿Son suficientes dos? Si es una tarea difícil, puedo ayudar". '¿Por qué intentas intervenir tan repentinamente?' Alguien cuya atención debería estar en Louise de repente había intentado dar un paso adelante. Tenía mis dudas. Sin embargo, él era alguien de buen humor, así que decidí dejarlo pasar. Tratar de entender a los personajes de esas novelas originales fue demasiado difícil para mí. -"Esta bien. Dos son suficientes". -"Bueno, si tú lo dices." Rutis se encogió de hombros y volvió a mirar a Louise. Al ver lo rápido que se dio la vuelta, pareció que acababa de pedir cortesía. Bueno, al menos tiene algunos modales. -"Vamos". -"Oh - está bien". Había llegado el momento de impulsar a los más débiles. *** Después de que se cerró la puerta, Rutis miró hacia la puerta por un momento. “Carl Krasius.” Así se llamaba el Fiscal que el Imperio envió a la Academia en respuesta a las peticiones de los tres reinos. El hombre que inesperadamente se convirtió en el Tutor/Asesor del club. De alguna manera, Rutis acabó convirtiéndose en miembro del mismo. La primera vez que escuchó su nombre fue hace dos años. Después de que el Imperio puso fin a la guerra en el norte y puso al mando al Príncipe Heredero, se produjo un traslado de personal a gran escala. Era natural que el Reino Armein, que era el segundo más poderoso después del Imperio, prestara atención a los cambios dentro del Imperio. Por eso fue natural conocer el nombre de Carl Krasius, quien se convirtió en Gerente Ejecutivo con tan solo 19 años. Después de escuchar esa noticia, el Reino Armein concluyó que la escasez de mano de obra en el Imperio era peor de lo que habían pensado inicialmente. Sin embargo, si Carl se convirtió en director ejecutivo, debe haber habido una buena razón. Afortunadamente, debido a la guerra, los mecanismos anti espionaje del Imperio se habían relajado más que antes y el espía del Reino Armein pudo obtener información sobre Carl Krasius. Después cambiaron de opinión sobre él. -"Tiene sentido darle el puesto de Gerente Ejecutivo a la persona que consiguió a Kagan". Hace cuatro años, hubo una figura que unificó a los nómadas del norte que pusieron sus ojos en el imperio. Era Kagan, el Emperador de los Nómadas. Por supuesto, el único Imperio del continente, Kefellofen, no reconoció ese título. El Imperio declaró que Kagan era un traidor que se había atrevido a desafiar al Imperio. Sin embargo, fue una vergüenza para el Imperio que un rebelde sin experiencia los hubiera molestado durante dos años. Después de una larga guerra que duró dos años, Carl Krasius le cortó el cuello a Kagan. Era otra persona la que había comandado el ejército, pero quien mató a Kagan fue Carl Krasius. Por extraño que parezca, el Imperio no lo había hecho público, pero tampoco había hecho ningún esfuerzo por ocultarlo. -"Y alguien así es un fiscal". Rutis casi sonrió. Dejando de lado por qué Carl se unió a la Fiscalía, era como si el Imperio estuviera diciendo que si se atrevían a hacer algo estúpido en la Academia, cambiarían las cosas de inmediato. Estaba el prestigio de los tres reinos y las concesiones que habían recibido de ellos, por lo que se permitió el despliegue de fuerzas de escolta, pero eso fue todo. Si algo sucediera, los golpearían con la fuerza del Fiscal. Y entonces, el Imperio probablemente enviaría más personas para defender el talento que se había apoderado del cuello de Kagan. Las palabras parecieron resonar en sus oídos. Pretender llegar a un compromiso mientras se intentaba aprovechar la situación era el principal método diplomático del Imperio. A pesar de recordar las crueles intenciones del Imperio, Rutis no le prestó mucha atención. Mientras los tres reinos no mostraran ningún comportamiento extraño, el Imperio no tenía motivos para actuar. Y aunque no estaba claro cómo reaccionarían Lather y Tannian, Rutis planeaba asistir tranquilamente a la academia. Por eso no tenía nada que temer. Sin embargo, no estaba seguro de qué variable traería el Fiscal al club donde estaba Louise, la mujer de la que se había enamorado. La razón por la que levantó la mano antes fue que quería hablar con Carl, pero después de ser rechazado, no intentó presionar más. No importa cuántas preguntas tuviera, en ese momento Louise era más importante. Rutis miró a Louise, que estaba horneando con una sonrisa en el rostro. Rutis había pasado todos esos años encerrado en la aburrida casa real, pero Louise había hecho que su corazón latiera con fuerza por primera vez. "Estimado Consejero, buena suerte." Para ver la cara sonriente de Louise, el club no debe colapsar. ***** -"¿Te gusta Louise” Al mismo tiempo, Carl golpeaba a su hermano pequeño con un martillo para fortalecerlo. [Traductor: Ni yo se ]