
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 10
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 9 * * * Abella, que se encontr� con los ojos rojos de Carlyle, vacil� por un momento. "�Podr� asumir la responsabilidad hasta que Carlyle sea mayor?" El matrimonio era algo en lo que realmente Abella no hab�a pensado desde que se ocupaba de ganar dinero y ocuparse de ella todos los d�as. Sin embargo, se preguntaba si realmente ser�a capaz de aceptar a Carlyle como parte de su familia y estar con �l, Abella no lo hab�a dado a luz, pero sab�a que siempre le tendr�a un cari�o muy especial. "Aunque ahora es un ni�o peque�o y lindo?" Cuando Abella vacil�, Carlyle sonri� como si supiera que lo har�a. Luego, de mal humor, apart� su mano y se agach�. -Mam�? -? -Mam�? no? El llanto que hab�a querido detener estaba a punto de estallar de nuevo. Las l�grimas brotaban de los ojos de Carlyle. Abella, que estaba avergonzada, tard� un poco en intentar calmarlo. -Si abandonar? de todos modos? Yo ahora? ir�? -�Carlyle! �A qu� te refieres con ahora?? A pesar de los gritos de Abella, Carlyle cambi� inmediatamente su apariencia. De humano cambi� a lobo otra vez, camin� impotente hacia la puerta principal con las orejas y la cola ca�das. Su mirada luc�a pat�tica. Sus ojos que se ve�an melanc�licos parec�an haber sufrido graves heridas por ser abandonado nuevamente. Al ver que el peque�o lobo estaba a punto de irse, Abella sinti� algo indescriptible. Estaba molesta y no quer�a dejar ir al ni�o. As� que instintivamente corri� y grit� -�Beb�! Inmediatamente tom� al peque�o y lo sostuvo con fuerza en sus brazos. -No, no es as�. -Carlyle? A pesar de que Abella la agarr�, Carlyle neg� con la cabeza y luch� como si le pidiera que lo dejara ir. -Espera beb�, no te muevas. -Eh? -Solo quer�a ser prudente. Tener una nueva familia no es f�cil. Yo? As� que no quer�a tomarlo a la ligera como aquellas personas que cr�an animales irresponsablemente y luego los abandonan. Es por eso que dud� un momento, porque necesitaba pensar en ello. Carlyle, que estaba triste por las palabras de Abella, levant� los ojos y la mir�. -Honestamente, no estoy segura. No tengo dinero... No soy de un estatus alto. Ni siquiera creo ser lo suficientemente capaz de hacer todo lo que me pidas que haga. Tambi�n puedo hacer y decir cosas sin pensar que te lastimen. Incluso me preocup� demasiado por el dinero frente a ti y te lastimaste cuando fuiste a cazar. Abella se tom� un momento para recuperar el aliento y respir� hondo. Luego, como si hubiera decidido algo importante, abri� la boca con cuidado. -Pero si te parece bien, har� lo mejor que pueda. As� que? Significa que har� todo lo posible por ser una buena madre. Por supuesto, tambi�n soy una madre primeriza, as� que no tengo experiencia, pero? Me gustas mucho beb�. Eres muy lindo y encantador, y cada vez que te miro, me haces sonre�r. Ha habido muchas sonrisas desde que llegaste a mi casa. El camino de regreso despu�s de cerrar la tienda se ha vuelto mucho m�s liviano? Ciertamente lo fue. Era la primera vez que Abella sent�a que alguien la estaba esperando en casa, as� que estaba m�s emocionada que de costumbre cuando regresaba del trabajo. Abella no ten�a una familia adecuada. Como hu�rfana, se cri� en un orfanato administrado por el gobierno, y desde el momento en que ya no pod�a seguir en �l debido a su edad, recibi� una peque�a cantidad de dinero del gobierno para independizarse. Despu�s de pensar en trabajar como sirvienta para una familia noble, se instal� en un pueblo en las afueras de la frontera donde la tierra era barata y Abella comenz� a ganarse la vida como herbolaria y ten�a un ingreso diario all�. Naturalmente, Abella no conoce los brazos de una familia c�lida. Todo lo que ella conoce es una casa vac�a, o la mirada fr�a del director de un orfanato que no sent�a afecto por ella. Entonces, cuando trajo a Carlyle a su casa por primera vez, sinti� algo diferente. Eran sentimientos desconocidos que estaban surgiendo en ella por primera vez. Abella mir� directamente a Carlyle y dijo con cuidado. -Por lo tanto? Si te parece bien? Carlyle parpade� con sus ojos rojos, esperando la siguiente palabra. -Nosotros? �Te gustar�a que fu�ramos una verdadera familia? Las l�grimas que ya hab�an desaparecido de sus ojos, comenzaron a brotar nuevamente al escuchar la palabra "familia". Carlyle gimi� y luego se hundi� m�s y m�s en los brazos de Abella mientras lloraba. Abella sonri� involuntariamente al sentir el pelaje del peque�o que rozaba sus brazos. As� que, esta fue la primera familia que tuvo Abella junto a Carlyle. * * * A partir de ese d�a, Abella cambi� de opini�n. Esto significaba que ya no regresar�a a Carlyle a la monta�a. -�Mam�! -�S�? �Qu� le pasa a mi beb�? -�Esto! �Fresa! �Recog� fresas! Carlyle se emocion� y le puso una hermosa fresa en la mano a Abella. Carlyle se enfoc� m�s en los frutos de la monta�a porque Abella le hab�a prohibido cazar recientemente. Su cuerpo estaba lleno de hierbas y hojas, tal vez fue porque hab�a estado corriendo por las monta�as. En el mejor de los casos, la ropa nueva que le hab�a puesto Abella era un desastre. -Vaya, �de verdad son fresas? Sin embargo, Abella no reprendi� ni rega�� a Carlyle. Solo sonri� y le acarici� la cabeza. -Buen trabajo, beb�. Entonces, �debo lavar y comer las fresas que mi beb� recogi� hoy como bocadillo? -�Oh! �Fresas! �Me gustan las fresas! Comer fresas siendo lobo. Es un poco divertido cuando lo piensas, pero como a Abella le gustaban, �l las com�a. Ha crecido demasiado en los �ltimos d�as, cuando se conocieron sol�a llegar aproximadamente al muslo de Abella, y ahora es lo suficientemente alto como para llegar a la pelvis. Adem�s, aprendi� a hablar muy r�pido. Al principio, parec�a que imitaba a Abella con torpeza, pero ahora puede hablar con fluidez sin que nadie se lo diga. Abella tarareaba mientras pon�a las fresas en una peque�a canasta de madera. En poco tiempo, Carlyle hab�a vuelto a su forma de lobo y agitaba la cola suavemente, mostrando su desordenado pelaje. "Ya han pasado tres meses desde que nos conocimos." -Beb�, �c�mo est�n tus piernas? Pregunt� Abella, trayendo fresas reci�n lavadas. Entonces Carlyle la mir� con las orejas levantadas. -Ser�a bueno si siempre hubiera paz. Eran las piernas de Carlyle las que todav�a preocupaban a Abella. Pasaron casi tres meses y la pierna que cojeaba no mostr� signos de mejor�a. Quiz�s la pregunta de Abella fue dura y Carlyle respondi� con una sonrisa inc�moda. Carlyle, que r�pidamente se transform� en humano, se subi� a la silla de la mesa y se sent�. A pesar de que solo estaba sentado en una silla, era lamentable que no tratara de darle fuerza a su pierna izquierda tanto como fuera posible. La mirada de Abella en su pierna parec�a agobiante, as� que Carlyle se baj� y la mir� a los ojos en secreto. Abella sonri� con calma a prop�sito y limpi� cuidadosamente las mejillas llenas de barro de Carlyle. -Ja ja ja. Despu�s de ir a las monta�as, creo que necesito comer fresas y darme un ba�o. Carlyle se sinti� aliviado cuando Abella cambi� de tema y se comi� las fresas, por lo que tambi�n la sigui� y comenz� a comerlas. Cada vez que Carlyle abr�a la boca, brillaban sus colmillos afilados que eran diferentes a los humanos. Ciertamente �l no es un humano. Las peque�as y preciosas fresas desaparecieron sin forma bajo los afilados dientes del lobo. Carlyle, que segu�a comiendo fresas, arrug� la frente por un momento y bebi� agua. -Oh? Y antes de darse cuenta sus orejas puntiagudas sobresal�an por encima de su cabello negro. -Agrio? Carlyle sac� la lengua y jade�. Aparentemente, hab�a una fresa verde entre las dem�s. Abella comenz� a re�r involuntariamente cuando vio a Carlyle sufriendo por haber comido la fresa. -Ja ja ja. Seguramente se mezcl� con las dem�s. Fue una risa linda y Carlyle se ri� como un tonto, sin saber por qu� Abella estaba sonriendo. La expresi�n de su rostro era exactamente la opuesta a la que hab�a estado mostrando hasta hace poco. Al verlo as�, la sonrisa en los labios de Abella no pareci� desaparecer. "Qu� lindo es, con solo mirarlo no puedo dejar de sonre�r." -�Mam�! �Mam�! De repente, Carlyle se termin� todas las fresas de la canasta de madera y llam� a Abella. -�Termin� las fresas!" Era como si quisiera que lo elogiaran. Carlyle, mir� a Abella con sus ojos rojos brillantes. La cola se balanceaba r�pidamente de lado a lado, como si esperara algo. Este era uno de los h�bitos de Carlisle cuando quer�a ser elogiado. Pero Abella no pod�a simplemente re�rse de sus acciones de esa manera. -�Mam�! Abella sab�a muy bien que quer�a elogios por haberse comido todas las fresas. -�No solo como carne, fruta tambi�n! Carlyle cerr� los ojos y sonri� alegremente. Y sus palabras hicieron re�r a Abella. -�Mam�, mam�! �Ya no soy carn�voro! -? -�Est� bien no comer carne! * * * Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb