
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 102
HE CRIADO UN BUEN HIJO Capítulo 101 * * * —En realidad, mi madre piensa que mi pene es asqueroso y feo… Lo piensas, ¿verdad? Sin embargo, su voz juguetona mostraba que no había sinceridad en la pregunta. —Sabes que no quise decir eso… Con indignación, Abella manoteó contra el pecho duro de Carlyle tratando de empujarlo. Entonces, él sonrió sutilmente y frotó profundamente el pene que aún no había sido sacado. —Abella, si me tocas así… Mi pene podría hincharse de nuevo. Y no sé si podría contenerme… No, en realidad creo que… Y cómo prueba de que no era mentira, Abella sintió que el calor debajo de ella que había disminuido, volvía a la vida. El pesado pene comenzó a hincharse de nuevo y la boca vaginal que apenas había recuperado la paz, también empezó a abrirse brutalmente. —Ngh… Tan pronto como Abella comenzó a estar consciente de nuevo, el pene que acababa de eyacular ya estaba hinchado nuevamente y estaba listo para hacerlo de nuevo. El pene que había llenado el agujero lo suficiente como para no dejar huecos, comenzó a moverse a baja velocidad. Enseguida, las protuberancias se frotaron contra la sensible pared interior. Abella sintió como si una chispa se encendiera y su cuerpo comenzó a temblar. De repente, la respiración de Carlyle se volvió áspera. —Lo siento, lo siento… Pero ya se ha puesto duro… Carlyle susurró suavemente con una voz ligeramente quebrada. —Sólo una vez… sólo una vez... Lo haré más despacio… Por favor, aguanta Abella… Contrariamente a la voz inocente de un niño tonto, la parte inferior de su cuerpo no era inocente en absoluto. Parecía que estaba anunciando el comienzo del acto nuevamente al empujar su pene en el agujero que estaba abierto de par en par. Carlyle trataba de hacer sus movimientos lentamente. Pero su impaciencia, emoción y excitación se estaban desbordando. Ya era difícil para él contenerlo todo, por lo que al final terminó cediendo. Al final, Abella tuvo que sufrir a manos de Carlyle durante mucho tiempo. * * * Tan pronto como abrió los ojos, lo primero que la recibió fue el aire cálido de la habitación y el olor fragante de una sopa. Anoche se quedó dormida sin saber hasta cuando siguió siendo atormentada por Carlyle, así que pensó que todo su cuerpo estaría hecho un desastre. Pero sorprendentemente, su cuerpo estaba muy bien —¿Estás despierta? Abella, que se estaba enterrando en la manta, se movió un par de veces y Carlyle, que notó que ya se había despertado corrió hacia ella. Abella instintivamente tiró de la manta hasta el final de su cuello y miró a Carlyle con cautela. —Buenos días madre. Entonces, al darse cuenta de que el título por el cuál la llamaba era el mismo que antes, Abella preguntó como si estuviera disgustada. —¿Por qué…? ¿Por qué sigues llamándome así? —Sí, Abella es mi madre. Por supuesto que no me diste a luz y no me llevaste en tu vientre, pero… Tuve una segunda vida y es gracias a lo que Abella hizo por mi. —Sin embargo… Sus inocentes y brillantes ojos rojos eran todo lo contrario de la noche anterior, cuando estaba lleno de lujuria. Avergonzada, Abella no pudo decir ni una sola palabra y solo siguió sosteniendo la manta. Mientras tanto, Carlyle se acercó, quitó la manta de su cuerpo y levantó un poco el cuerpo de Abella. —Primero, cómelo antes de que se enfríe. Al verlo tan amable como siempre, Abella sintió una extraña sensación. La noche anterior, Carlyle sacudía la espalda como un semental, pero ahora su rostro estaba tranquilo, como si nunca hubiera sido así, por lo que Abella pensaba que era un poco absurdo. —Ahhh… Nevó mucho durante la noche. —¿Si? —Sí, me pregunto si habrá un festival de invierno pronto… Carlyle frunció el ceño y miró a Abella directamente a los ojos. Y Abella conocía muy bien esa mirada. —Prometiste ir al festival de invierno conmigo… No lo has olvidado, ¿verdad? Con una voz muy baja, reveló con cautela sus pensamientos más íntimos. Abella tuvo que masticar con fuerza la suave carne que tenía en su boca porque parecía que la risa fluiría de entre sus labios rápidamente mientras seguía mirando a Carlyle. Normalmente, eso no habría sido posible. Pero ahora, Abella desbordaba alegría. *** Traducción y Corrección: Hisa Raw: Debb