
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 103
HE CRIADO UN BUEN HIJO Capítulo 102 * * * —Bueno, alguien hizo que me doliera demasiado el cuerpo… No sé si podré ir al festival de invierno. Abella dijo eso mientras tocaba el hombro de Carlyle. Pero lo que decía era verdad, debido al intenso acto de la noche anterior, tenía dolores musculares por todo su cuerpo. Carlyle abrió ligeramente las cortinas y Abella miró por la ventana. Pudo ver que el pueblo estaba realmente cubierto de nieve blanca. A este ritmo, el Festival de Invierno probablemente comenzaría pronto. Era costumbre que el festival anual de invierno comenzara unos días después de la fuerte nevada. Mientras miraba fijamente el paisaje fuera de la ventana, sentía la presencia de Carlyle a su lado. Él la miraba fijamente con ojos llenos de ternura. La apariencia era graciosa, por lo que Abella trató de jugar con él mientras ella sonreía. Abella se rió a carcajadas y Carlyle levantó lentamente la cabeza. —Ah… Pero yo en verdad quiero celebrar con mi madre… Yo sólo… Carlyle movía sus manos rápidamente mientras miraba a los ojos a Abella. Ella acarició su cabello y levantó las comisuras de los labios suavemente. —¿Me vas a llamar mamá incluso en el festival? —¿Qué? —¿No será extraño? Tener un hijo tan grande de mi edad. Además, todos en el pueblo te han visto. Bueno… Tampoco es que estemos casados… Carlyle parpadeó por un momento, luego entendió las palabras que dijo Abella. Detrás de su espalda, la cola esponjosa se agitaba vertiginosamente de un lado a otro. —Entonces, ¿vamos a ir juntos al festival? ¿Lo haremos? En lugar de responder, Abella asintió levemente con la cabeza. Entonces la expresión de Carlyle se iluminó notablemente. Y Abella sonrió mostrando un rostro inocente. Sus miradas chocaron en el aire, y Carlyle también comenzó a reír junto con Abella. —Gracias, Abella… Mi Abella… Carlyle la seguía mirando a los ojos mientras decía con cuidado su nombre. Abella le dió unas palmadas en su cabeza como si lo hubiera hecho bien, y Carlyle murmuró el nombre de Abella una vez más mientras frotaba su mejilla. Entonces, tan pronto como recordó que había preparado la mesa para que desayunaran juntos inmediatamente se levantó con ella en sus brazos. —¡Carl, Carlyle! La sobresaltada Abella forcejeó con él, pero Carlyle no se movió. Caminó rápidamente con sus largas piernas y sentó a Abella en la silla de la mesa. —Primero… Comencemos a comer Abella. Era tan encantador verlo agachado y sosteniendo una cuchara, que una leve sonrisa apareció en la boca de Abella. * * * Como era de esperar, las festividades de invierno comenzaron a los pocos días. La escala de los festejos era modesta, ya que se trataba de un festival que se celebraba en un pueblo pequeño, pero Carlyle no podía ocultar su emoción. El cabello negro revoloteaba por toda la casa mientras movía la cola por la mañana, y a lo lejos se escuchaba el sonido de la música. —Iremos hoy, ¿cierto? ¿Verdad que sí? Mad… No, Abella, sí iremos ¿no es así? Incapaz de ocultar su emoción, casi vuelve a llamar madre a Abella como antes. Al verlo cambiar su nombre a toda prisa, Abella sacó una capa de lana gruesa que ella misma tejió para cubrirse del frío. —Primero, ponte tu ropa. En un abrir y cerrar de ojos, Carlyle estaba vestido apropiadamente e incluso llevaba puesto una bufanda. Y miró inocentemente a Abella con ojos brillantes e infantiles. En un día de nieve, todos los perros del vecindario salían corriendo a jugar, y Carlyle tambien era así. Parecía que saldría corriendo por la puerta principal en cualquier momento y no podría controlar su emoción. —¿Carlyle? Tienes que tener cuidado con las orejas y la cola cuando estemos afuera. —¡Sí! ¡Tendré cuidado, en verdad lo tendré…! Carlyle exclamó con voz confiada. Abella sonrió feliz y simplemente ató su abrigo aún más fuerte. *** Traducción y Corrección: Hisa Raw: Debb