He Criado Un Buen Hijo

Capítulo 107

HE CRIADO UN BUEN HIJO Capítulo 106 * * * Abella metió el pene en su boca aún más profundamente sin pestañear ante un gemido profundo de Carlyle. Las orejas y la cola esponjosa aparecieron en un instante. Carlyle movía la cola frenéticamente y Abella continuó. "¡Continuar!" Abella siguió succionando el pene una y otra vez. Parecía que Carlyle perdería la razón en cualquier momento debido a la excitación. —Ahhh, Abella… Abella… Obviamente, Abella era quien tenía el control. Y en un abrir y cerrar de ojos, Carlyle se estaba tambaleando ante Abella. —Ya no lo hagas… Por qué de la nada… En lugar de responder, Abella solo dibujó una sonrisa desconocida. Su rostro, que antes mostraba una mirada inocente, ahora mostraba una sonrisa arrogante. Eso fue suficiente para hacer que Carlyle se sintiera indefenso. Abella de pronto sacó su boca del enorme pene y dijo… —¿No te gusta esto? —Ah, sí… Así es, pero… Carlyle murmuró, cubriendo su rostro. —Es un poco injusto… —¿En verdad? ¿Por qué? —Abella es mala. —Oh, por supuesto que no. Si fuera así, Carlyle sería más malo que yo por todo lo que me hizo antes, ¿no es así? Carlyle estaba completamente perplejo al escuchar las palabras que apuñalaron su corazón. Sobre todo porque Abella lo dijo sin perder la sonrisa. Abella no pudo evitar estallar en carcajadas al verlo temblando sin siquiera poder responder. —Tonto. Carlyle tenía los ojos llorosos. —Yo… Yo sólo… Lo siento… Lo siento… —Sólo estaba bromeando… Jajaja… —Yo… Yo no… —Y no tienes que preocuparte demasiado por el Zeck que conociste antes. Abella continuó, besándolo en la mejilla. —Es un buen padre que recientemente tuvo una hermosa hija. Carlyle, puso ojos de sorpresa ante esas palabras por un momento, pero suspiró profundamente avergonzado y aliviado. —Lo siento… Es sólo que no quiero que nadie esté cerca de tí… Como para representar el estado de ánimo sombrío, las orejas, que normalmente estaban en alto hacia el cielo, estaban caídas. Y Abella movió sus orejas puntiagudas para tratar de animarlo. —Ya está bien, eso fue un poco lindo… —¿De verdad…? —Si, en serio. —Qué alivio… Carlyle abrazó a Abella con más fuerza y hundió los labios en su blanca nuca. —En realidad, lo escuché hace un tiempo… Se dice que si tu obsesión y sobre todo tus celos son demasiados, la mujer se aburrirá rápidamente… —¿Sí? ¿De quién diablos escuchaste eso? Carlyle se humedeció los labios en lugar de responder. Y al verlo esquivar la pregunta, Abella entrecerró los ojos como si lo supiera. —Fue Leo, ¿verdad? Quizás era la respuesta correcta, porque el cuerpo de Carlyle temblaba. —Ah, de todos modos… Quiero ser valiente, pero es difícil. Porque no todos los machos tienen el mismo nivel de deseo… —Bueno… Mirando a Carlyle, tal vez tengas razón. —¿Sí? —Creo que no cualquiera podría hacerle a mi cuerpo lo que tú me hiciste. —Mamá… Ha sido tan mala estos días… Dijo Carlyle, frotándose la cara contra el pecho de Abella como un tonto. —Nunca me habías hablado así… La forma en que llamó a Abella y murmuró como si fuera un niño… Claramente su intención era comprar simpatía. Abella quería bromear más con él, pero pensó que vería lágrimas si lo hacía, así que ya no quiso continuar. —¿Entonces no te gusta? —¡Oh, no! ¡Nunca…! ¡Nunca dije que lo odiara! ¡No lo quise decir de esa manera! Al responder eso, la mano de Carlyle trepó hábilmente por la cintura de Abella. Recorriendo suavemente su cuerpo, volvió a bajar y agarró su abultado trasero una vez más. —¿No tienes frío? Preguntó Carlyle. —Estoy bien ahora porque estoy contigo… Tan pronto como terminó de hablar, la mano que frotaba el trasero de Abella comenzó a deslizarse hacia adelante. Luego comenzó a tocar suavemente la parte entre sus piernas. *** Traducción y Corrección: Hisa Raw: Debb