He Criado Un Buen Hijo

Capítulo 13

HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 12 * * * -�Oh?! Luego aull� un poco. Era como si le suplicara que se fuera a dormir con �l. Al ver a Carlyle as�, Abella se enterr� felizmente en la manta. Cuando entr�, Carlyle tambi�n se inclin� hacia Abella. Un manojo de piel tibia la toc� de forma agradable. Abella, quien fue empujada a la esquina de la cama gracias a Carlyle que hab�a crecido en tama�o, pens� muy seriamente. "La cama es muy estrecha? Ser�a bueno si pudiera permitirme comprar otra cama." Desafortunadamente, Abella no pod�a pagarla. Adem�s, la peque�a caba�a no ten�a suficiente espacio para acomodar una cama m�s. -Cuando Carlyle se convierta en un adulto? En ese momento, realmente se sent�a como si la cama estuviera completamente llena tan solo con Carlyle. Sin embargo, Abella pens� que ser�a a�n m�s extra�o que Carlyle usara la cama todos los d�as teniendo forma humana. No importa c�mo se cr�en a los hijos, normalmente la madre y el hijo no duermen juntos en la misma cama. Ya sea que Carlyle supiera o no lo que hab�a dentro de la mente confundida de Abella, �l simplemente frot� su cuerpo con el de ella. Adem�s de preocuparse por la cama cada vez m�s estrecha, Abella tampoco dejaba de pensar que el calor que sent�a de Carlyle era muy agradable. Fue gracias a Carlyle que se di� cuenta por primera vez, que el estar cerca de alguien te da una sensaci�n muy c�lida. Comen juntos, recolectan hierbas juntos, se ba�an juntos y duermen juntos. �ltimamente, los dos han estado haciendo todo juntos. Excepto cuando Abella iba a la tienda, siempre compart�an �ntimamente su vida diaria. Abella estaba muy feliz de tener a alguien con quien compartir su peque�a y rutinaria vida. Y lo mismo suced�a con Carlyle. La noche parec�a avanzar lentamente, y Abella se durmi� con Carlyle en sus brazos. Carlyle simplemente se aferr� a ella y vag� por el pa�s de los sue�os sin pensar en nada m�s. Fue una noche c�lida porque estaban juntos. * * * -Ahhh? De pronto Abella suspir�, acostada en la cama. Pero lo que preocup� a Carlyle fue que tambi�n estaba tosiendo. Lleg� el oto�o y las hojas empezaron a caer, Abella quer�a pasar un rato con Carlyle, pero no se sent�a muy bien. La temporada de lluvias reci�n hab�a terminado por lo que la diferencia de temperatura entre d�as parece haber influido en que Abella se sintiera mal. Carlyle se sinti� muy avergonzado de ver a Abella, que no pod�a levantarse de la cama con la cara acalorada. Cerr� los ojos y se sent� a su lado, sin saber qu� hacer. -Beb�? No puedes acercarte a mam� por un tiempo? Abella lo dijo con dificultad. -Ahhh? Mi beb� tambi�n podr�a resfriarse. Cof? Cof? Mientras tos�a, Carlyle se apresur� a buscar agua caliente y se la entreg�. -Estoy bien. Me gustar�a que mam� me contagiara el resfriado. -Qu� quieres decir? -Prefiero estar enfermo a que mam� lo est�. �l llor� y tom� la mano de Abella. Carlyle hab�a vuelto a crecer en unos pocos d�as y ahora no parec�a haber una gran diferencia de edad con Abella, �l ahora ten�a un rostro joven. Por supuesto, todav�a parec�a m�s un adolescente que un adulto y mirando la apariencia de Carlyle, el t�tulo de "hermana" parec�a m�s apropiado para Abella que el de "mam�". Carlyle moj� una toalla con agua y cuid� a Abella cuidadosamente. Sus gestos con las manos eran un poco torpes, pero al mismo tiempo era bastante sincero. -Mam�? �Duele mucho? -De ninguna manera? No duele mucho? Cof? Cof... Es un simple resfriado. Mam� est� bien. Carlyle no retrocedi� ni siquiera cuando dijo que estaba bien. Y comenz� a hacer lo que hab�a visto hacer a Abella adem�s de seguir su instinto. Hizo un guiso y cambi� la toalla de la frente de forma peri�dica para mantenerla fresca. Para Abella era muy lindo verlo correr por la casa con el tama�o que ahora ten�a. Sonri� involuntariamente mientras observaba a Carlisle movi�ndose apresuradamente con su visi�n borrosa. "Realmente es solo un resfriado?" Abella estaba sola cuando hace un tiempo tuvo una gripe a�n peor. Era natural ya que no ten�a familia. Ya que creci� en un orfanato, a menudo la pon�an en confinamiento cuando enfermaba incluso solo cuando su nariz moqueaba. La raz�n es que podr�a ser una epidemia, as� que para prevenir lo peor encerraban a quienes ten�an s�ntomas. Por esa raz�n, Abella estaba sola cada vez que estaba enferma y nunca hab�a sido atendida por nadie. As� que no le resultaba familiar que Carlyle cuidara de ella. En lugar de Abella, que estaba enferma, Carlyle limpi� la casa, cocin�, lav� los platos y lav� la ropa. Por supuesto que era descuidado y no lo hizo perfecto, pero sin duda hizo lo mejor que pudo. Despu�s de un rato parec�a que hab�a terminado las tareas dom�sticas. Carlyle se acerc� a la cama con una toalla nueva para comprobar el estado de Abella y simplemente la cambi�. Hubiera sido bueno si la condici�n de Abella mejorara tanto como la dedicaci�n que le puso Carlyle a su cuidado. -Mam�, todav�a tiene mucha fiebre? Desafortunadamente, la fiebre a�n no mostraba signos de bajar. Las mejillas de Abella, que siempre eran blancas ahora estaban demasiado rojas. Carlyle apret� suavemente la mano de Abella como si estuviera molesto. Al verlo as�, Abella se sinti� extra�a. Hasta hace unas semanas, sus manos eran mucho m�s peque�as que las suyas? Y ahora Carlyle es tan grande como ella. Al ver a Carlyle, que se ve�a muy preocupado, Abella levant� las comisuras de los labios de manera extra�a. -�Por qu� est�s tan preocupado por m�? Mir�ndolo, se ve�a tan grande pero al mismo tiempo tan indefenso. Abella se sent�a muy mal, no solo por el resfriado sino por la preocupaci�n que mostraba Carlyle por ella. Abella no estaba familiarizada con esta situaci�n y ten�a curiosidad. Ten�a un sentimiento c�lido y cosquilleante que no pod�a explicar. -Bien? Abella murmur� al sentir la mano de Carlyle. -Siempre estuve sola? Normalmente estoy bien, pero cuando estoy enferma, me siento muy triste? Abella parpade� y continu� hablando con dificultad. -Es la primera vez que alguien me cuida y se preocupa por m� cuando estoy enferma. Fue la primera vez que Abella sinti� que estar enferma era algo muy bueno. Era doloroso, pero se sinti� bien, por lo que no pudo evitar que una leve sonrisa escapara de su boca. Carlyle se limit� a mirarla con una expresi�n extra�a en su rostro. Luego rompi� el breve silencio y dijo. -De ahora en adelante, siempre estar� a tu lado. Una voz agradable son� en los o�dos de Abella. Su tama�o era grande, pero su voz era muy suave. -�De verdad? �Se lo prometes a mam�? C�sate conmigo, para que siempre podamos vivir juntos?. Abella dijo despreocupadamente esas palabras. Pero, mirando que su fiebre segu�a, tal vez no se deb�a tomar muy en serio lo que dijo. -Mam� parece estar muy mareada? Carlyle lo dijo con tristeza. Luego apart� suavemente el pelo empapado de sudor. -Cuando estaba enfermo, cerraba los ojos y me imaginaba comiendo un mont�n de carne deliciosa. �Qu� tal si mam� imagina que est� comiendo mucha comida deliciosa tambi�n? Las palabras que dijo fueron algo absurdas, pero bastante sinceras. -Antes de conocer a mam�, era un poco dif�cil porque hab�a muchas �pocas en las que me enfermaba. Normalmente, Abella habr�a sentido algo extra�o en las palabras de Carlyle, pero estaba aturdida por la fiebre y solo asinti� con la cabeza como una tonta. -Funciona bastante bien. As� que intentalo, mam�. Despu�s de que Carlyle termin� de decirlo mostrando una sonrisa, Abella cerr� los ojos y se imagin� comiendo mucha comida deliciosa. Luego se qued� dormida. Sintiendo la mano de Carlyle que la consolaba, Abella lentamente se dirigi� a la tierra de los sue�os. Carlyle la mir� durante mucho tiempo y luego murmur� en voz muy baja. -Tambi�n fue mi primera vez. Una voz ronca se escuch� en la habitaci�n llena de calidez. -Alguien que se preocup� por m�, alguien que me cur� y me trat� con cari�o. Mam� fue la primera. Al decir eso sus ojos rojos brillaron mostrando una mirada extra�a. "Abella no lo sabr�." Carlyle se imaginaba comiendo carne y comida deliciosa cuando estaba enfermo. En su imaginaci�n, "carne deliciosa" significaba su familia. Carlyle siempre pensaba en eso cuando estaba enfermo. Su familia y compa�eros y en el d�a en que pondr�a sus propios dientes en el cuello de todos. Solo pensaba en morder su cuello hasta que la carne estuviera desgarrada y llenar su est�mago con ella. Pensaba en el d�a en que exterminar�a a su pueblo con todas sus fuerzas. Pensaba en una venganza satisfactoria incluso si el precio era su propio aliento. Ese d�a Carlyle quer�a simplemente morir, estaba listo para dejar de respirar. Pero como si fuera una luz resplandeciente, apareci� alguien ante �l. Era Abella, quien se llev� a Carlyle. * * * Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb