He Criado Un Buen Hijo

Capítulo 14

HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 13 * * * Y el tiempo que pas� con ella fue completamente nuevo. Abella no lo se�al� porque ten�a una pierna lisiada y no lo humill� ni acos� por su existencia. Ni siquiera se enoj� porque alguien como �l se atreviera a comer. Acarici� c�lidamente su cabeza y, preocupada por su pata lastimada, le dio un masaje. No se enoj� cuando comi�, y mucho menos por comer carne. De vez en cuando, lo peinaba con un cepillo y cuando se iban a la cama juntos, lo besaba en el costado del cuerpo. A Carlyle le agradaba demasiado Abella. Era muy amable y ten�a una personalidad agradable. As� que no ten�a nada de qu� quejarse. Pero al mismo tiempo �l ten�a miedo de que ella pudiera sentir simpat�a por otros machos. Le preocupaba que apareciera un hombre m�s lastimoso que �l y Abella lo hiciera a�n lado. Con ese peque�o cuerpo, a�n no pod�a proteger a Abella ni siquiera abrazarla. El siempre pensaba... "Antes de que Abella vuelva sus ojos hacia los otros machos, antes de que los otros machos se ganen su simpat�a, quiero convertirme en un adulto y meter mi pene en ella." "Quiero insertar mi pene una y otra vez lleno de bultos y cicatrices que la sorprendi� el otro d�a en su peque�a y h�meda vagina. Quiero arruinar la carne de Abella con mi propio pene para que no reciba penes de otros machos que no sean yo." Carlyle ten�a esos pensamientos sucios todas las noches. Abella se humedeci� los labios, sin saber lo que estaba pensando Carlyle mientras ten�a un dulce sue�o. Y Carlyle simplemente la mir� durmiendo y sonri� feliz. La tenacidad de los lobos es incomparable a la de los humanos. La mayor�a de los lobos eran tan obsesivos cuando se fijaban una meta que se lanzaban hacia ella sin importarles nada. Ya sea caza, venganza o amor. Y ahora que la venganza termin� y ya no le interesaba, el enfoque de Carlyle se hab�a desplazado a Abella, quien le brind� una nueva vida. Carlyle ya ni siquiera pod�a pensar en una vida sin ella. Si Abella lo quisiera, estar�a dispuesto a sacarse los colmillos. Solo si pudiera quedarse al lado de Abella, podr�a abandonar sus h�bitos de lobo y vivir como ella quisiera por el resto de su vida incluso si tuviera que vivir como un perro. A Carlyle le dol�a la idea de que todo lo que pod�a hacer era aguantar un poco m�s. Una vez que se convirtiera en adulto, iba a empezar a grabar todo su ser en ella. No importaba si Abella lloraba y le echaba la culpa. Incluso si ten�a resentimiento, odio e ira. Carlyle solo la escuchar�a despu�s de convertirla en su compa�era. -Mam�... Carlyle, que junt� sus manos con cuidado, sonri� t�midamente. -Espera un minuto. Como de costumbre, su voz suave de alguna manera se sent�a fr�a. * * * Gracias al cuidado de Carlyle durante varios d�as, la fiebre de Abella baj� considerablemente. Todav�a ten�a tos y secreci�n nasal, pero ten�a la suficiente fuerza para caminar sola por la casa. -Y si? La tienda ha estado cerrada durante demasiado tiempo... Abella dej� escapar un sonido de dolor y suspir� como si estuviera molesta. Mir�ndola preocupada, Carlyle frunci� los labios. -La tienda... Abella estuvo preocupada por la tienda todo el tiempo que estuvo enferma. Pero al ver que el rostro de Carlyle se notaba molesto, Abella sonri� suavemente y le acarici� la mejilla. -Beb�. -?�S�? -�Est�s enojado porque mam� solo se preocupa por la tienda? Carlyle se sonroj� mientras inclinaba un poco la cabeza. -Oh no? Yo? Mientras Carlyle manten�a su cabeza agachada, Abella lo mir� con los ojos bien abiertos. -�Qu� te pregunt� mam�? -? -�No me vas a contestar ahora? Por favor beb�, contesta. -�O es que te has vuelto un rebelde solo porque te hiciste un poco m�s grande? Carlyle sacudi� la cabeza con asombro. -�Oh no! -Parece que no quieres escuchar a tu madre. Abella lo dijo con m�s firmeza que de costumbre. -Carlyle, no te sigas comportando de esa manera. -?Lo lamento. -�Sabes que cada vez que mi beb� hace eso, mam� se enoja? Ahora era bastante grande para ser llamado beb�, pero Abella lo llam� as� de todos modos. Al parecer, la forma en que lo llamaba, se hab�a vuelto una costumbre. Carlyle mir� a Abella por un momento, luego se convirti� en un lobo en un instante y salt� a la cama. Y enseguida se sumergi� profundamente en sus brazos, donde ella estaba sentada. -Ah... A los ojos de Abella, incluso las peque�as cosas que hac�a Carlyle le parec�an encantadoras. Sinti� su c�lido cuerpo entre sus brazos y acarici� suavemente la espalda de Carlyle con un rostro tranquilizador. -No importa lo que digan los dem�s, Carlyle, eres la persona m�s importante para m� y tambi�n eres mi �nica familia. -Carlyle... -Si hubiera estado sola cuando me enferm�, habr�a sido muy complicado. Pero esta vez, contigo no fue nada dif�cil. Carlyle sinti� la mano de Abella acariciando suavemente su cabello y se acurruc� m�s cerca de ella. Abella todav�a lo trataba como a un ni�o, pero Carlyle ya no era un cachorro de lobo. Con su cuerpo grande y colmillos afilados y m�s grandes, si �l trataba de morder a Abella, su delicada piel podr�a ser desgarrada. Sin embargo, Abella sostuvo a Carlyle en sus brazos y frot� su mejilla en su cabeza. A Carlyle le gustaba esa sensaci�n, en la que se sent�a indefenso, porque cre�a que de esa manera Abella confiaba en �l. "Diablos, sin fe y confianza hubiera sido imposible vivir con una bestia salvaje que podr�a devorarme de un bocado." Cuando los pensamientos de Abella llegaron a ese punto, Carlyle, incapaz de controlar sus abrumadoras emociones, se transform� a su forma humana sin previo aviso y abraz� la cintura de Abella con fuerza. -�Mam�! -�Oye, qu� sorpresa! Sorprendida por el cambio repentino, Abella dej� escapar un grito estridente. De cualquier manera, Carlyle agarr� su esbelto cuerpo y acerc� su rostro contra el cuello de Abella. -Despu�s de todo, mam� me gusta demasiado. -Tan-tan de repente... Carlyle, que hab�a acercado su nariz en la p�lida nuca de Abella y olfateado su cuerpo, levant� suavemente la cabeza y pregunt�. -�Le agrado mucho a mam� tambi�n? Carlyle hizo contacto visual con Abella con una mirada inocente. Los ojos rojo rub� la siguieron tenazmente. -Por supuesto. Como siempre he dicho, beb�, eres mi �nica familia. Cuando obtuvo la misma respuesta que la suya, Carlyle se sinti� aliviado y sonri� con picard�a. Pero una palabra m�s de Abella lleg� a los o�dos de Carlyle con alegr�a. -Aunque t� cambio repentino en la cama, es un poco?. -�S�? Cuando era un ni�o que apenas si alcanzaba su cintura, estaba bien para Abella, pero ahora Carlyle ten�a la apariencia de un adulto. Abella apart� cuidadosamente su pecho y tembl� al sentir el cuerpo firme de un hombre bajo la palma de su mano. -Es un poco? Carlyle inmediatamente puso los ojos en blanco ante el gesto que parec�a alejarlo y comenz� a llorar. -�Por qu�?? �Por qu�?? Mam�, me gusta mucho? Por eso me siento muy feliz de poder abrazarla? Su mirada se volvi� considerablemente apacible y triste como una liebre de la monta�a. Abella, quien lo mir� a los ojos por un momento, sinti� pena y evit� su mirada. Carlyle la mir� por un momento, luego baj� la cabeza y murmur�. -?Lo lamento. -Oh, no bebe? -Yo solo? Es porque amo tanto a mi mam�? Mientras segu�a hablando con una voz d�bil sus ojos se humedecieron y mir� a Abella. Se ve�a tan lamentable que costaba creer que fuera un lobo. -Lo lamento? Ahora soy repugnante? -No beb�? Sabes que no lo eres? No digas eso? Deprimido, Carlyle neg� levemente con la cabeza. -No? Mam�, lo s� todo. Carlyle, que estaba muy cerca del cuerpo de Abella, dijo en voz baja. -Tengo muchas cicatrices en mi cuerpo, as� que es horrible? Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb