He Criado Un Buen Hijo

Capítulo 19

HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 18 * * * Para Abella, Carlyle en ocasiones todav�a era como un ni�o, as� que en realidad no sab�a c�mo quer�a que la llamara. -Ll�mame como t� quieras. No importa. Carlyle susurr� suavemente mientras acariciaba el cabello rosado de Abella que ca�a hasta la cintura. -Que tengas un buen sue�o. -S�, t� tambi�n. "�Es por el ambiente tan relajado? Extra�amente, la cama se siente m�s acogedora." Abella, cubierta por la manta y abrazada por los fuertes brazos de Carlyle, se qued� profundamente dormida. Despu�s de un rato, el sonido de una respiraci�n constante comenz� a escucharse en la habitaci�n. El pecho de Abella tambi�n se mov�a de arriba a abajo con regularidad siguiendo el sonido de la respiraci�n. Carlyle la observ� dormir durante un rato, luego escuch� atentamente su respiraci�n. Para Carlyle, incluso el sonido de su respiraci�n se sent�a insoportablemente hermosa. Sus cuerpos, que ya hab�an entrado en contacto el uno con el otro, ahora parec�a que lo estaban a�n m�s. Carlyle no pudo soportarlo y su parte inferior comenz� a temblar. Quer�a dejar su marca en Abella. "Quiero dejar la marca de mis colmillos en esa nuca blanca, y meter mi pene en su peque�o y lindo agujero." Carlyle no sab�a qu� hacer con ese sentimiento. Ten�a miedo de que Abella lo odiara para siempre si se dejaba llevar por la emoci�n. Y simplemente bes� cuidadosamente la nuca de Abella, quien estaba indefensa en sus brazos. -Mam�? Cuando el olor de la piel de Abella lleg� hasta lo m�s profundo de sus pulmones, Carlyle sinti� que la parte inferior de su cuerpo se volv�a m�s pesada y dej� escapar un ligero gemido. Al final, no pudo soportarlo y con cuidado dej� libre su grande pene. Preocupado de que Abella pudiera despertar, sus movimientos fueron muy cuidadosos. Debajo de la manta, donde estaban los muslos de Abella, algo del tama�o de su antebrazo los rozaba. El pene de Carlyle estaba lleno de cicatrices y protuberancias debido a lo que sufri�, y era lo suficientemente repugnante como para que cualquier persona lo rechazara y se burlara de �l. -Ahhh? Carlyle agarr� con cuidado su pene y lo acarici� de arriba a abajo. Recarg� su rostro en la nuca de Abella y comenz� a rozar suavemente sus muslos con su glande. Por un tiempo, continu� haciendo esos movimientos suaves de arriba a abajo. -Mam�? Mam�? Del glande, de color rojo oscuro, comenz� a salir un l�quido turbio. Cada vez que su mano lo tocaba, su pene aumentaba de tama�o. Pero no era suficiente. Carlyle no quer�a solo eso. No pod�a matar el deseo y lujuria que sent�a simplemente rozando el cuerpo de Abella con su pene. "�C�mo consigo que abra sus piernas felizmente para m�?" Carlyle arrug� un poco el ce�o mientras pensaba en ello. Luego, sigui� acariciando su pene pero ahora m�s r�pido. Las venas del pene estaban hinchadas debido al flujo sangu�neo por lo excitado que estaba. El pene era lo suficientemente grueso como para preocuparse si entrar�a en la peque�a vagina de Abella. Carlyle, que hab�a estado frotando los muslos de Abella por un tiempo, no pudo contener la emoci�n y empuj� su pene a trav�s del hueco que hab�a entre ellos. Luego comenz� a sacudir su cintura como si estuviera teniendo sexo. -Ahhhh? S�? Abella de pronto se movi�, por supuesto se sinti� inc�moda. Pero Carlyle no par�, sab�a que una vez que se dorm�a, no se despertaba f�cilmente. Por lo que sus caderas se volvieron cada vez m�s atrevidas. El grande pene se frotaba una y otra vez contra la suave piel interna de los muslos de Abella. �Cu�nto tiempo habr� pasado desde que comenz� a sacudirse? Las gotas de sudor ya ca�an por su frente. De pronto, lleg� a �l una sensaci�n un poco extra�a porque era la primera vez que lo experimentaba. Estaba por eyacular. Sin embargo, ya sea por instinto o por alguna otra raz�n, sab�a exactamente de lo que se trataba. -Oh, mierda? Carlyle, que estaba mostrando amenazadoramente sus colmillos, r�pidamente tom� un pa�uelo que estaba cerca y tap� su pene. -Ahhh? Y en un instante, un sonido palpitante hizo eco brevemente en la casa silenciosa y luego desapareci�. El pene lat�a como si fuera el mismo coraz�n y segu�a saliendo semen de �l. Carlyle respir� hondo y simplemente lo acarici� suavemente. -Mam�? Carlyle baj� la cabeza mientras trataba de calmar su coraz�n. Aunque acababa de eyacular, su emoci�n y deseo no se hab�an apagado. Quer�a ver como la piel blanca y suave de Abella temblar�a al recibir su pene dentro de ella. Quer�a ver c�mo la peque�a vagina de Abella se abr�a hasta el l�mite empujando su pene una y otra vez y verla gritar como si fuera doloroso. Al imaginarse esa escena, su lujuria pareci� disminuir un poco. Carlyle sostuvo a Abella con fuerza en sus brazos, esperando que ese d�a llegara pronto. Y ella segu�a durmiendo sin saber lo que hab�a pasado. * * * -Esta es una hierba que se usa para curar heridas. Es cara, por lo que no se vende con frecuencia. A veces se venden cuando hay una emergencia en la ciudad. Y esta es una medicina herbal para ayudar a dormir. Tengo un cliente habitual que sufre de insomnio, as� que si viene puedes d�rsela. Veamos? Hoy fue el primer d�a en que Carlyle y Abella fueron juntos a la tienda de hierbas. -�Oh, y ten cuidado con tus orejas y cola delante de las personas! -Si mam�? No madre. -Carlyle? �Decidiste llamarme as� en el futuro? -Bueno? S�, ya no soy un ni�o. Porque ya he crecido. Carlyle sonri� suavemente y se encogi� de hombros. Y Abella le dio unas palmaditas en la cabeza un par de veces como si estuviera orgullosa, luego se dirigi� al mostrador. -S�lo necesitas ordenar las hierbas medicinales de aqu�. Carlyle asinti� mientras miraba las hierbas que estaban frente a Abella. -Yo me ocupar� de atender a las personas, as� que no te preocupes demasiado. -�S�, har� mi mejor esfuerzo! Quiz�s quer�a demostrar su utilidad trabajando duro, por lo que sus ojos rojos brillaron intensamente. Poco despu�s de abrir la tienda, los clientes fueron llegando uno por uno. Abella estaba acostumbrada a atender a los clientes y Carlyle, que estaba sentado en un rinc�n, arreglaba las hierbas en silencio. -Madre, �qu� tipo de hierba dijiste que es? Carlyle pregunt�, tomando con cuidado una hierba. Entonces Abella, que parec�a ocupada, detuvo por un momento lo que estaba haciendo y lo mir�. -Oh, esa es una buena hierba para dormir. Por lo general, se prepara como t�, por lo que no es necesario molerlo demasiado. Carlyle asinti� con curiosidad, luego volvi� a trabajar para seguir organizando las hierbas. El trabajo no fue tan dif�cil como pensaba. Y sobre todo, estaba encantado de poder pasar todo el d�a con Abella y poder oler su aroma. Antes cuando ten�a que esperar a que Abella regresara, era un sufrimiento inexplicable para �l. Pero ahora, el solo pensar en compartir esta vida juntos todos los d�as hac�a que Carlyle no dejara de sonre�r. Carlyle sigui� sonriendo t�midamente y organiz� meticulosamente las hierbas que ten�a en la mano. El tiempo que sol�a ir lento cuando estaba, ahora parece ir demasiado r�pido. El sol brillante se estaba poniendo lentamente. A trav�s de la ventana se pod�a ver un hermoso amanecer. De pronto, el est�mago de Carlyle retumb�, era obvio que ya ten�a hambre. Entonces Abella, que estaba limpiando la parte de atr�s, se ri� a carcajadas y dijo: -Beb�, �tienes hambre? -Oh no? -Mientes. Tu est�mago dice lo contrario. -? -No has podido almorzar correctamente hoy porque estabas ocupado. �Compramos un poco de carne de camino a casa? -�Pollo o ternera? Carlyle puso un rostro de sorpresa. No pod�a aceptarlo f�cilmente, porque sab�a que Abella no ten�a suficiente dinero. -Estoy bien? De verdad? -Ah, mientes. Hoy es el primer d�a en que vienes a la tienda mam�, as� que vamos a comprar la carne para celebrar. -Est� bien? Aunque Carlyle dijo que estaba bien, estaba salivando porque recientemente hab�a reducido mucho su consumo de carne. -Vamos, es hora de irnos. Vamos a comprar carne. -Oh, est� bien. Pero solo hoy? -Est� bien, solo hoy. Carlyle sonri� t�midamente y sec� su boca. Los dos fueron a comprar la carne tomados de la mano y despu�s se fueron a casa mientras charlaban. Como a�n no ha llegado el invierno, el aire de la tarde no es muy fr�o. Carlyle caminaba por un peque�o sendero donde ca�an hojas, sosteniendo un sobre lleno de carne en una mano y tomando la mano de la peque�a Abella con la otra. Fue un final agradable para este d�a. * * * Hoy fue el mejor d�a para Carlyle. Por primera vez, fue a la tienda con Abella y se qued� con ella todo el d�a, incluso le compr� un poco de carne y despu�s del trabajo pod�a irse a la cama y dormir. -Ah? Estoy muy cansada... Me estoy quedando dormida? Abella lo dijo un poco antes de lo habitual, mientras se acostaba en la cama. Carlyle simplemente sonri� suavemente y le acarici� el cabello. -Debes estar muy cansada. T� siempre est�s cuid�ndome. Al escuchar esa amable voz, Abella asinti� e incapaz de levantar sus pesados ??p�rpados. -Por favor, duerme.... -S�? Con esas palabras, Abella se qued� profundamente dormida. Parece que estaba bastante cansada. Carlyle se puso de pie y mir� fijamente a Abella dormida durante mucho tiempo. Luego, agit� su mano un par de veces frente a sus ojos cerrados y sonri� con satisfacci�n. Carlyle tra�a en sus manos una peque�a botella de hierbas medicinales. Lo que hab�a en la botella era una de las hierbas que hab�a estado organizando diligentemente antes. Esa hierba, se dice que es buena para el insomnio? Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb