
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 2
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 1 * * * Ese d�a tampoco parec�a ser diferente de lo habitual. Abella, una herbolaria de un peque�o pueblo rural en las afueras de la frontera, subi� a la monta�a para recolectar hierbas como de costumbre. Dado que la temporada de lluvias comenzar�a pronto, ten�a que buscar muchas hierbas medicinales con anticipaci�n antes de que llegara el tif�n para evitar pasar hambre durante esa temporada. Tal vez por eso Abella no tuvo m�s remedio que subir la monta�a a�n m�s profundo de lo habitual. -Parece que mucha gente se ha ido. -Veo menos hierbas de lo habitual. Abella cambi� su expresi�n dr�sticamente, buscaba afanosamente las hierbas que necesitaba y que estaban escondidas entre las malas hierbas. Sus ojos rosados analizaban cada parte de la monta�a con bastante habilidad. -�C�mo puedo sobrevivir hasta que termine la temporada de lluvias si mi canasta no est� llena? Una profunda preocupaci�n que no era adecuada para una chica de su edad se mostraba claramente en su rostro. Abella comenz� a buscar m�s r�pido que de costumbre, ya que con un cuerpo peque�o, tambi�n es m�s f�cil deambular por los accidentados caminos de monta�a. -�Cu�nto m�s podr� buscar si sigo as�? A estas alturas el sol se estaba poniendo. El sol, que hab�a estado brillando intensamente, estaba listo para ocultarse mostrando el cielo rojizo y tratando de desaparecer lentamente. Abella ten�a que darse prisa para bajar de la monta�a antes de que oscureciera. Aunque la canasta a�n no se hab�a llenado, luch� por recolectar lo m�s que pudo. Abella sacudi� sus manos llenas de tierra y se puso de pie. Pero fue ese momento que? -Qu�? Parec�a el sonido de una bestia enferma que estaba cerca. - Me pregunto... Sorprendida, Abella abri� mucho los ojos y respir� hondo. Luego, para asegurarse de que era real lo que estaba escuchando, agudiz� el o�do y esper� a que el animal volviera a emitir un sonido. Entonces, como respondiendo a Abella, la bestia, que estaba haciendo un sonido de dolor, comenz� a llorar a�n m�s fuerte. -Bien? Me pregunto si? Este era definitivamente el sonido de un animal enfermo. Un sonido de asfixia tan lastimero que reson� muy fuerte en el bosque silencioso. Adem�s, sonaba como la voz de un ni�o peque�o. -�De d�nde proviene el sonido? Abella simplemente dej� de moverse. No sab�a si lo que quer�a la bestia era que alguien lo ayudara o simplemente estaba llamando a su madre. Si es lo �ltimo, la madre podr�a atacar si alguien se acerca. Una parte del coraz�n de Abella fue apu�alado cuando escuchaba el llanto, pero decidi� irse. Mientras se alejaba y bajaba de la monta�a, el grito espantoso de la bestia le vino a la mente. Y durante toda la noche, solo daba vueltas y vueltas en la cama sin poder dormir. -Ahora que har�? Abella se mordi� los labios con nerviosismo. Estaba confundida, sin saber qu� hacer, pero sin darse cuenta regres� a la monta�a. Entonces la bestia comenz� a aullar a�n m�s pat�ticamente, como si hubiera notado el conflicto de Abella. -De acuerdo? Con el sonido de un llanto cada vez m�s fuerte, Abella finalmente se rindi� ante su coraz�n. No pod�a dejar a la bestia y bajar de la monta�a. Finalmente, sus pies se dirigieron lentamente hacia la fuente del sonido. -Creo que es por aqu�? -Tengo que ver si la bestia est� herida o no. Hab�a bastante tensi�n, trag� saliva y se movi� con pasos firmes. Tambi�n sosten�a una peque�a pala en su mano, que usaba para cavar y recolectar hierbas. La llevaba como protecci�n. No era algo apropiado para defenderse de una bestia, pero Abella la sosten�a fuertemente. Abella camin� bastante. Y despu�s de cruzar una peque�a enredadera, lo que vio fue? -�...! Era un peque�o lobo que estaba cubierto de sangre. El lobo apenas pod�a respirar y se quejaba. * * * Abella no recordaba muy bien c�mo bajar de la monta�a. En el momento en que vi� al peque�o lobo, instintivamente lo sostuvo en sus brazos y corri� por la ladera de la monta�a. Sin descansar, corri� como una loca y lleg� a casa. No ten�a otros pensamientos. Solo la idea de salvarlo era lo que dominaba su mente. Era obvio que el peque�o lobo morir�a pronto si lo dejaban solo en las monta�as. Por lo que Abella ni siquiera comprob� si su madre estaba cerca. Se llev� al lobo con el solo pensamiento de que deber�a ser salvado. Normalmente, en cuanto llegaba a casa, Abella lavaba las hierbas que recog�a en las monta�as, las cortaba en trozos peque�os y las met�a en botellas de vidrio? Debido a que el peque�o lobo estaba muy mal herido, las hierbas que hab�a recogido la �ltima vez ser�an ocupadas por �l. Abella tom� con cuidado las hierbas e inmediatamente comenz� a tratar al peque�o lobo. Luego, diciendo que era un desperdicio, sac� hierbas caras y raras que normalmente no utilizar�a y las moli� finamente. Frot� generosamente las heridas del lobo con las hierbas finamente molidas y frunci� el ce�o mostrando un rostro lleno de frustraci�n. El lobo temblaba y gem�a cuando las hierbas tocaban las heridas. Quiz�s debido a esta peque�a buena acci�n de ahora, Abella tendr�a que soportar comer solo pan de trigo ins�pido durante toda la temporada de lluvias. Pero ella no dud�. Abella cre�a que nada en este mundo pod�a compararse a la vida de alguien, por lo que estaba dispuesta a usar hierbas caras a�n para salvar al lobo. -C�mo pas� esto? Abella murmur� con voz preocupada. Despu�s de aplicar muchas hierbas y limpiar el pelo ensangrentado con una toalla mojada y tibia, el lobo se ve�a mucho mejor que antes. El lobo tambi�n parec�a haber mejorado, y su respiraci�n agitada se calm�. El vientre sub�a y bajaba acorde a los sonidos de la respiraci�n. Abella, habiendo hecho todo lo que pod�a, apoy� la barbilla y mir� al lobo. Era un beb� lobo muy lindo con un pelaje suave y esponjoso. -Lo lamento? Abella murmur� y mir� por todo el cuerpo del lobo. En su cuerpo hab�a cicatrices que parec�an haber sido hechas hace bastante tiempo y que incluso ya hab�an cicatrizado. -�C�mo un beb� como t� puede tener tales cicatrices? Estaba desconcertada, pero el lobo no podr�a responderle, as� que simplemente suspir� amargamente. -Beb�, debes ponerte bien. Abella de repente, anhelaba ver a este lobo recuperarse bien y que regresara a las monta�as. No solo eso, tambi�n quer�a ver como crec�a. Incluso si era como un viento pasajero en una larga vida, Abella or� sinceramente por el bienestar del lobo y acarici� su pelaje oscuro. -Tu pelaje esponjoso de ahora, se volver� brillante y excepcional cuando crezcas. -Ojal� pudiera verlo? Acariciando al lobo que hab�a ca�do en un sue�o profundo, Abella no pudo deshacerse de sus preocupaciones. Esperaba que las hierbas que aplic� fueran efectivas. Abella solo di� vueltas durante toda la noche esperando ver al lobo recuperarse. * * * Ha pasado una semana desde que Abella no ha dormido bien porque estuvo cuidando al lobo todo el tiempo. Adem�s, no era solo que no hab�a podido dormir. Debido al lobo, la tienda de hierbas que hab�a estado dirigiendo fue descuidada. Por lo que Abella no tuvo m�s remedio que resistir y eventualmente dirigirse a la tienda ya que si no la hac�a no tendr�a que comer. Estaba ansiosa por no querer dejar al lobo solo, ya que a�n no despertaba, pero eso no significaba que no pudiera llevar al animal herido a la tienda de hierbas. Pero al mismo tiempo pensaba que todos los clientes que llegaran a la tienda desaparecer�an por culpa del lobo. Adem�s, si hay un rumor de que recogi� a un lobo herido? Abella neg� con la cabeza como si no quisiera imaginarlo. Adem�s pensaba que los cazadores intentar�an llev�rselo. Mientras trabajaba en la tienda, sus pensamientos eran sobre el lobo. Hab�a dejado suficiente leche para que comiera el lobo beb�, pero �podr� el lobo comerla por s� solo?? La condici�n del lobo gradualmente mejor� bastante y la herida se hab�a curado, pero a�n no pod�a caminar por s� solo. Abella, que siempre estuvo fascinada por el lobo, abr�a la tienda un poco m�s tarde de lo habitual y la cerraba un poco antes. Preocupada por el lobo, no pod�a mantenerse demasiado tiempo en la tienda. -Si el lobo tuviera la suficiente fuerza como para alimentarse, no me preocupar�a demasiado? Abella, que cerr� apresuradamente la tienda, pens� mientras corr�a a casa que el lobo com�a cuando lo alimentaba, pero extra�amente, no com�a solo. Cuando abri� la puerta de la peque�a caba�a, fue recibida por un lobo enterrado en una gruesa cobija de algod�n, tal como lo hab�a dejado cubierto por la ma�ana. La leche que hab�a colocado a su lado era la misma. No hab�a ni rastro en su boca. -Oh, vaya? Despu�s de todo, no comer�s nada sin m�. * * * Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb