
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 24
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 23 * * * Al regresar a casa, Carlyle inmediatamente organiz� las frutas, sac� la sart�n y h�bilmente lo coloc� sobre el fuego, cuando por fin se calent� puso dos huevos. Los huevos fritos estaban medio cocidos, tal y c�mo le gustan a Abella. El pan de trigo, la mermelada y las verduras compradas en el mercado se acomodaron en la mesa para servir el desayuno de Abella. -Ah, las ciruelas. Recordando las ciruelas, Carlyle tom� la que le hab�a robado a la ardilla y la lav�. Y despu�s de poner todas las ciruelas en la mesa, el desayuno estaba realmente listo. Quiz�s el efecto de la hierba utilizada ayer fue bastante fuerte, porque Abella a�n vagaba en sus sue�os. Finalmente, Carlyle fue a verla y la despert�. -Eh? dinero. Por un momento, quiso llamarla como habitualmente lo hace, pero Carlyle quer�a presumir que yo era un adulto, as� que r�pidamente cambi� sus palabras. -Es de ma�ana. Susurr�, besando su rostro con la ternura de un ni�o. -Mam�. -S�? Entonces Abella respondi� levantando sus pesados ??p�rpados. -Ya son las seis. -Ah... �ya? Sorprendida, Abella se levant� y se estir�. Nuevamente, gracias a un sue�o profundo, sent�a su cuerpo ligero. -Oh, vaya. -Ya prepar� el desayuno. -No ten�as que hacerlo? Gracias beb�. Abella sonri� como disculp�ndose y acarici� el cabello de Carlyle. Luego frot� su mejilla con la mano. Cuando Abella se sent� a la mesa, Carlyle le entreg� inmediatamente un vaso de agua. Abella, que lo estaba bebiendo naturalmente, pens� en algo que decir, as� que se detuvo un momento y dijo... -Ah, beb�? -�S�? -Quiz�s? bueno? Ella dud� un poco y Carlyle inclin� un poco la cabeza ante la mirada sin respuesta de Abella. -Si est� bien para t�, �qu� tal si vamos juntos al Festival de Oto�o?? -�Festival de oto�o? -Ah, s�. Siempre hay un festival a finales de oto�o. Creo que es aburrido para mi beb� solo ir a la tienda y a la monta�a? Pero si no te gusta, no tienes que ir. Solo preguntaba porque pens� que a mi beb� le gustar�a. Abella pregunt� torpemente, tomando las verduras con un tenedor. Parec�a preocupada de que pudiera ser rechazada. -�Vamos, vamos! �Estupendo! �Me encantar�a ir con mi madre! Pero contrariamente a las preocupaciones de Abella, Carlyle lo dijo muy emocionado. -�Quiero ir! �Quiero salir con mi madre! Parec�a estar m�s concentrado en salir con Abella que en el festival de oto�o. Estaba tan emocionado de poder salir con ella, que sus orejas y cola no dejaban de moverse. Su cola se mov�a tan r�pido que gracias a eso, algunos mechones de cabello negro volaron sobre la mesa donde Abella estaba desayunando. Sin embargo, Abella solo sonri� complacida sin decir una sola palabra de desagrado. -S�, entonces. Vayamos juntos cuando se celebre el festival de oto�o. -�Me gusta! �Realmente me gusta mucho! -Pero, �por qu� hay ciruelas? Abella, que estaba acariciando el cabello de Carlyle, mir� las deliciosas ciruelas sobre la mesa y pregunt�. Entonces Carlyle dijo de inmediato. -�Eso?! Fu� a la monta�a por la ma�ana. Y una ardilla? Carlyle dej� de hablar por un momento. Iba a presumir de c�mo hab�a obtenido la ciruela madura, pero no estaba orgulloso de la forma en que lo hab�a hecho. Carlyle no pod�a decirle a Abella que se la hab�a robado a la ardilla. Si ella descubr�a que le hab�a mostrado sus colmillos a una peque�a ardilla y le rob� la ciruela, lo mirar�a de una forma pat�tica. "Pero pens�ndolo bien, la ardilla fu� quien rob� la ciruela. Yo solo se la quit�." Carlyle trataba de buscar una excusa. -S�, s�lo fu� a las monta�as? Su voz era muy suave y tranquila. Las orejas y la cola, que hab�an estado erguidas, tambi�n cayeron al suelo como si hubiera hecho algo malo. Abella sinti� que hab�a sucedido algo extra�o con respecto a la ciruela, pero no dijo nada. -Qu� bien. -Recuerdo que mi madre dijo que le gustaban. -Gracias beb�? Mam� tambi�n trabajar� duro, �as� que te comprar� mucha carne! Abella lo dijo con una voz llena de entusiasmo. Contrariamente a la voz brillante de Abella, Carlyle sinti� remordimiento por mentirle a Abella. Debido a esto, tuvo que sentirse culpable todo el d�a. * * * Carlyle, como siempre, era extremadamente atento con Abella. En la ma�ana fu� a la monta�a a llenar su est�mago, y al mismo tiempo recogi� un mont�n de frutas y bellotas para ella, cuando volvi�, prepar� el desayuno y durante el d�a ayudaba con la tienda. No solo eso, aunque ten�a colmillos afilados que pod�an cortar el cuello de cualquier animal, era infinitamente amable y gentil frente a ella. Al menos mientras Abella estaba despierta, actuaba como un hijo fiel y amable. S�, solo mientras Abella estaba despierta. Hoy, Carlyle se subi� al cuerpo de Abella, quien se hab�a quedado dormida justo cuando lleg� la noche. Se ha vuelto bastante h�bil. El pene duro e hinchado se mov�a r�pidamente entre los labios vaginales. Cada vez que eso suced�a, Carlyle sent�a como la bella carne de Abella apretaba su pene y eso lo excitaba a�n m�s. -Madre? Carlyle sonri� como si estuviera fascinado. Se movi� hac�a arriba y abajo entre la abertura vaginal y el cl�toris y al frotar esa zona tan sensible, Abella no pod�a evitar dejar escapar ligeros gemidos. -S�? Abella se mov�a como si respondiera, y el pene de Carlyle se hizo m�s grande en respuesta. El glande de color rojo oscuro frot� una y otra vez el cl�toris lindamente hinchado. La hermosa carne rosada comenz� a adquirir un color m�s oscuro mientras la frotaban vigorosamente. Carlyle sigui� frotando su pene durante un rato, luego levant� un poco m�s el pijama de Abella y meti� la cabeza entre sus piernas. Debido a que se usaba como un camis�n, la parte de abajo era bastante amplia, por lo que hab�a mucho espacio para que Carlyle entrara en �l. Nuevamente asom� la cabeza, parec�a como si los senos de Abella lo saludaran. Carlyle inmediatamente frot� un poco la vagina. -Ah? Dej� escapar un suspiro y luego, inocentemente como un ni�o, agarr� ambos senos y los frot� contra su cara. Le gust� la sensaci�n suave de la piel suave y p�lida de Abella. Su piel suave y c�lida envolvi� suavemente el rostro de Carlyle. Mientras inhalaba lentamente, el olor intenso de la piel de Abella penetr� profundamente en sus pulmones. Pod�a ver los diminutos pezones mientras enterraba su rostro en los hermosos senos de Abella. Ten�an un color rosa p�lido como un melocot�n, parec�a como si esperaran que Carlyle les diera mordisco y saliera una gran cantidad de jugo dulce. Carlyle, que no pod�a dejar de mirarlos, estir� su mano cuidadosamente y comenz� a rascar la parte superior de uno de los hermosos pezones. Luego, ese pez�n encantador comenz� a levantarse gradualmente. Antes de darse cuenta, estaba lo suficientemente levantado como para chupar. Carlyle lo agarr� con su gran mano y mordi� el pez�n. Y la carne que estaba alrededor era fuertemente absorbida por su boca. Mordiendo la suave carne con los labios, inhal� ligeramente y luego hizo cosquillas suavemente en ambos pezones con la punta de la lengua. Usaba sus dientes muy suavemente para morder uno de los pezones y lo frotaba un par de veces para que no doliera. -S�? Entonces Abella tembl� un poco ante tal sensaci�n. -Ojal� hubiera leche aqu�. Carlyle murmur� mientras chupaba cuidadosamente su pecho. -Nunca he sido amamantado. �l sonri� con picard�a y sigui� chupando los pezones de Abella lo suficiente como para hacer un ruido vulgar. -Todos mis dem�s hermanos crecieron siendo amamantados, pero yo crec� comiendo insectos. Sus pezones, que hab�an adquirido un color rosado intenso porque Carlyle los hab�a estado chupando, ahora comenzaban a adquirir un color rojo carmes�. -Porque nunca le dieron leche a alguien como yo. Se ri� un poco, pellizcando uno de los pezones. -Pero est� bien, mi madre me dar� leche, �cierto? Las yemas de los dedos de Carlyle retorcieron los pezones. El pecho de Abella, que no era exageradamente grande pero ten�a una forma agradable, fue acariciado de un lado a otro repetidamente. Carlyle, que segu�a chupando sus pechos con la boca, entrecerr� los ojos y susurr�. -Voy a chuparlo suavemente? Para que mi madre no se despierte... Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb