He Criado Un Buen Hijo

Capítulo 29

HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 28 * * * La carne h�meda y mojada se frotaba de un lado a otro para cavar entre los labios vaginales. Con la apariencia de un lobo, ser�a mucho m�s dif�cil meter su pene entre esos pedazos de carne blanca. Era natural que no pudiera abrirlos labios vaginales con las manos. Carlyle gimi� y movi� las caderas a toda prisa. Entonces �l apenas logr� golpear su pene sobre la vagina de Abella, jadeando y moviendo su cintura afanosamente. Los genitales del lobo comenzaron a frotarse profusamente entre los labios vaginales. El �rea p�bica, que ya hab�a sido humedecida con jugo de amor, comenz� a convulsionarse cuando el cl�toris fue aplastado de un lado a otro. El sonido de la respiraci�n entrecortada del lobo llen� la habitaci�n silenciosa. Debido a su gran tama�o, la respiraci�n que exhalaba era a�n m�s �spera y ruidosa. El pelaje oscuro del lobo ten�a un brillo agradable bajo la luz de la luna. La parte inferior del cuerpo de aspecto firme de pronto se dobl� ligeramente tratando de vertir su lujuria en la vagina de Abella. "S�?" �l frunci� la nariz y sinti� la vagina h�meda de Abella. El pene caliente y duro del lobo se crec�a y crec�a en �xtasis cada vez que los labios suaves lo envolv�an. La cama se tambaleaba ante los movimientos del lobo. Era como un velero en un mar agitado. Su cola esponjosa se balanceaba r�pidamente de un lado a otro como si estuviera satisfecho con la situaci�n, y sus ojos rojos, que siempre eran claros, estaban desenfocados y empapados de placer. El lobo gru�� salvajemente y luego solt� un gemido por el hecho de que no pod�a introducir su pene en el agujero. No era suficiente frotar su pene contra su vagina de esta manera. Quer�a perforar ese peque�o agujero una y otra vez por detr�s. El lobo se aferr� m�s a Abella. Luego, sus genitales se contrajeron por un instante y arrojaron un l�quido turbio. La cantidad de s�men que arroj� mientras se contra�a era mucho mayor que cuando eyaculaba en forma humana. En un instante, las piernas de Abella se llenaron de semen de lobo. Carlyle estaba jadeando como si no fuera suficiente, incluso segu�a frontando entre sus piernas. La carne roja que a�n se retorc�a entre las piernas de Abella era lo contrario a su linda cola, que se agitaba suavemente. El pene del lobo, que estaba lleno de protuberancias, sal�a y volv�a a entrar repetidas veces. Los genitales, visibles a primera vista a trav�s del pelaje negro, eran bastante llamativos. "Oh, quiero sostener ese peque�o trasero, tomarlo en mis brazos para que no se pueda mover y luego meterle mi pene." Quer�a insertar la carne resbaladiza de un animal, que es diferente de la carne humana, en ese agujero demasiado antojable para �l y balancearse a su gusto. "�Qu� tan fascinante ser�a estar ah� dentro?" Carlyle segu�a delirando sobre su relaci�n con ella y solo dej� escapar un suspiro un tanto ronco. Despu�s de un rato y de deambular en la habitaci�n unas cuantas veces como si estuviera arrepentido, Carlyle se transform� en humano nuevamente. Hoy tambi�n, antes de que Abella se despertara, limpi� el �rea alrededor de la cama. * * * Abella, sin saber lo que hab�a pasado la noche anterior, estaba ocupada con su trabajo como siempre con una cara inocente. Como de costumbre, Carlyle estaba arreglando hierbas en el rinc�n y Abella estaba ansiosa por vender y atender a los clientes. -Hola, Abella. Una voz familiar llam� a Abella, acompa�ada de un tintineo, el timbre en la puerta de la tienda. -�Esha? -�Est�s ocupado en este momento? -No, estoy libre, �qu� pasa? Abella la salud� con una mirada inquieta. Era Esha quien normalmente no ven�a a la tienda sin una raz�n espec�fica y Abella se preguntaba qu� hab�a hecho que viniera hasta aqu�. Abella encarg� la tienda a Carlyle por un momento y sali� con Esha. "Algo debe haber pasado para que viniera a la tienda?" Extra�amente, Esha solo estaba callada y miraba hac�a el suelo. Al final, Abella, que no pudo soportarlo, pregunt� primero. -�Qu� sucede? -Bueno? Entonces Esha suspir� y la mir� a los ojos. Y despu�s de morder su labio inferior por un rato, dej� escapar un gran suspiro y finalmente dijo. -En realidad? Hace poco recog� a un lobo herido en la monta�a. Sorprendida por la palabra lobo, Abella abri� mucho los ojos y pregunt�. -�Un lobo? �Qu� quieres decir tan de repente? �D�nde? -Shh, shh. Alguien podr�a escuchar. Esha r�pidamente cubri� la boca de Abella y continu�. -Hace poco fu� al pueblo vecino? Y en el camino de regreso, hab�a un lobo herido. -�Y entonces?? -Lo estoy cuidando, pero no se ve muy bien. Vine aqu� para ver si pod�a comprar algunas hierbas medicinales? Pero no se que hierba comprar? Y es demasiado caro llamar a un doctor? Esha sigui� hablando m�s, pero extra�amente, Abella no escuchaba. Solo la palabra 'lobo' permanec�a en su cabeza. "�Ser� por mi estado de �nimo? " "�??" Entonces, de repente Abella record� las palabras que Carlyle le hab�a confiado hace unos d�as. 'Lo lamento? Por un momento, percib� el olor de alguien de la misma especie que yo? As� que comet� un error?' 'No me llevaba bien con mis compa�eros. Es natural que un imb�cil con una pierna lisiada como yo sea eliminado del grupo. As� es la naturaleza.' 'Mi propia familia? me da miedo.' La expresi�n de Abella se endureci� en un instante. Trag� saliva seca y dijo. -Espera un momento. Traer� algunas hierbas medicinales de la tienda. -�Gracias, Abella! Abella sent�a que ten�a que ir y ver al lobo con sus propios ojos, tom� un pu�ado de hierbas y mir� a Carlyle por un momento. "Tal vez tenga algo que ver con Carlyle?" "�Deber�a decirle?" Abella reflexion� un momento y luego neg� con la cabeza. "A�n no." "No? Tengo que estar segura. Porque podr�a ser solo un lobo ordinario... No quiero poner nervioso a Carlyle por nada. Pero, �por qu� mi coraz�n sigue latiendo?" Abella apret� fuertemente sus pu�os mientras luchaba por deshacerse de sus pensamientos. -Beb�, voy a la casa de mi amiga por un rato. "S�, tengo que comprobarlo con mis propios ojos." * * * -Aqu�, Abella. Al llegar a la peque�a caba�a de Esha, Abella se qued� sin aliento tan pronto como vi� al lobo. -Oh Dios m�o? -�No es su condici�n muy mala? -�Como diablos?? Abella no pudo ocultar su sorpresa y r�pidamente sac� las hierbas. Confirm� que primero necesitaba tratamiento. El lobo yac�a impotente en la cama, como Carlyle, c�mo cuando lo vi� por primera vez. Sin embargo, a diferencia de Carlyle, ten�a un pelaje ligeramente gris�ceo y los mechones esponjosos a�n eran muy peque�os. -Dijiste que una vez recogiste a un lobo herido... Entonces, si lo atiendes, �crees que podr�a mejorar?? Lo siento, Abella? Esha dej� escapar algunas palabras y respir� hondo. Abella neg� con la cabeza y se concentr� en tratar al lobo. -Tratar� de ayudarlo lo m�s que pueda. La nuca del peque�o lobo estaba destrozada como si alguien la hubiera mordido en repetidas ocasiones. Siendo honestos, era incre�ble que todav�a estuviera vivo. "Creo que le duele m�s que a Carlyle." Era terrible ver las heridas que ten�a. Abella sigui� tratando las heridas y vendado d�nde fuera necesario. -Para ser sincera? Sus heridas son m�s graves de lo que pensaba. No s� si pueda salvarse. -Ah? Esha sonri� amargamente como si lo hubiera esperado. -�Qu� le pas� a este ni�o? Dej� escapar un peque�o suspiro mientras miraba al lobo que ni siquiera pod�a abrir los ojos. -Gracias por tu ayuda. -Bien. Dejar� m�s hierbas atr�s. Vuelve a aplicarlas cuando tengas tiempo. Abella s�lo estaba tratando de asegurarse de que no fuera de la especie de Carlyle? Se sent�a un poco inquieta. -La forma en que se ve? Abella frunci� las cejas y mir� al lobo que yac�a acostado. "Por fuera, es solo un lobo ordinario?" "�Tal vez es de qui�n habl� Carlyle? �Podr� seguir d�ndole hierbas para que se cure?" Por un momento, la expresi�n de Abella se oscureci�. Al ver a Esha dando mucha leche c�mo agradecimiento, Abella levant� las comisuras de los labios a la fuerza. Se sent�a terriblemente inc�moda. * * * Tan pronto como Abella regres� a la tienda, Carlyle apareci� como si la hubiera estado esperando por mucho tiempo. -�Mam�?! Antes, Abella le hab�a dicho que cuidara mostrar sus orejas y cola, pero tal vez no pudo controlar su emoci�n. La cola esponjosa se balanceaba salvajemente. -�Qu� pasa? Inmediatamente la tom� en sus brazos y frot� suavemente su mejilla. Pero por muy poco tiempo. Tan pronto como Abella estuvo envuelta con fuerza en sus brazos, Carlyle se puso r�gido. Por el extra�o olor que sent�a. -...Olor a perro. Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb