
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 36
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 35 * * * Avergonzado, Carlyle dej� de moverse y fij� la mirada. Los ojos que estaban embriagados de placer se llenaron de confusi�n tan pronto como recuper� la raz�n. -�Eh, mam�? Reflexivamente llam� a Abella, aunque sab�a que estaba dormida. Por supuesto, no hubo respuesta. -Ahora? �Qu� he hecho? Su mente estaba confundida. Carlyle solo cerr� los ojos como un idiota por un rato. Un agujero que fue ensanchado para recibir su pene. Y la sangre que flu�a entre su uni�n. Entonces su mente volvi�. Carlyle sac� bruscamente su pene y las manchas de sangre se hicieron m�s visibles. Carlyle sent�a como si el cielo se estuviera partiendo por la mitad. -Lo siento, lo siento? Lo siento, lo siento... Carlyle murmur� esa disculpa una y otra vez, no sab�a qu� hacer. -Solo estaba tratando de aparearme con Abella porque quer�a tener un hijo. Nunca pens� que ver�a la sangre de Abella de esta manera. "Seguramente es una herida." Carlyle agarr� r�pidamente los labios vaginales y los abri�, revisando el �rea alrededor de su abertura vaginal. No pudo detectar nada a simple vista, pero estaba claro que hab�a sangre. Estaba claro que lo caus� �l. -�Qu� hago? �Hierbas medicinales? �Debo aplicar algunas hierbas a la herida? Pero? �Est� bien aplicar hierbas medicinales en un lugar tan importante? Carlyle temblaba, no sab�a qu� hacer. Pero en medio de todo eso, una cosa era segura. "Lastim� a mi madre?" Por supuesto, imaginaba que la primera vez con Abella no ser�a f�cil. Pero nunca esper� ver sangre. Carlyle se mordi� el labio con fuerza, como si estuviera a punto de llorar. -Lo siento? Lo siento mucho, mucho, mam�... Aunque sab�a que Abella no podr�a escucharlo, sigui� disculp�ndose. Luego se levant�, se puso su ropa e inmediatamente trajo una toalla empapada en agua tibia y comenz� a limpiar entre las piernas de Abella, que estaban llenas de sangre. Luego sigui� hasta la vagina de Abella limpiando de una manera muy cuidadosa. Pero eso no significaba que las heridas que ya hab�a dejado estuvieran curadas. Cuanto m�s manchada de sangre estaba la toalla blanca, m�s triste se volv�a el rostro de Carlyle. -Soy un bastardo pat�tico, un bastardo incompetente, un bastardo que ni siquiera puede emparejarse correctamente. Carlyle se rega�� a s� mismo y mordi� buena y otra vez sus labios. "Deber�a haber sido un poco m�s cuidadoso?" -Le dej� una cicatriz a mi madre? �En qu� diablos soy bueno? �Qu� hice? El odio y la ira hacia s� mismo no abandonaban su cabeza. Aunque era obsesivamente codicioso y saboreaba el cuerpo de Abella todas las noches para satisfacer su lujuria, no hubo momento en el que quisiera dejar una cicatriz de esta manera. Carlyle pudo volver a la cama despu�s de lavar y secar todas las toallas ensangrentadas. Pero el resentimiento hacia s� mismo todav�a estaba all�. Sin saber lo que le hab�a pasado, Abella dorm�a c�modamente y al verla as�, la culpa se hizo a�n m�s intensa. Sent�a como si su pecho estuviera a punto de explotar. -Lo lamento? Yo realmente? Lo siento. Carlyle lo dijo y tom� a Abella en sus brazos. Incluso despu�s de disculparse con ella durante mucho tiempo, la carga de su coraz�n no pudo aliviarse. Hac�a mucho tiempo que su duro e hinchado pene hab�a dejado de estar erecto. Sosteniendo a Abella dormida en sus brazos y cerrando sus ojos, el pasado apenas olvidado se apoder� de �l nuevamente. "Bastardo con piernas lisiadas, siempre ser�s un bueno para nada." "Vete a la mierda. Nadie quiere a un cojo." "Entonces, �qu� diablos sabe hacer ese idiota?" "Si pudiera hacer algo bien, no habr�a sido abandonado por el l�der." "C�mo es que sigue vivo. Solo come hierbas e insectos." Sostuvo a�n m�s fuerte a Abella. Carlyle frunci� el ce�o ante las im�genes del pasado. -Solo tengo a mi madre que me cuid� y me abraz�? Las orejas que normalmente se levantaban y la cola esponjosa que se balanceaba agradablemente hoy estaban quietas. La luz azul de la luna los envolvi� a los dos a trav�s de la peque�a ventana de la habitaci�n. Incluso con Abella en sus brazos, la expresi�n de Carlyle no pod�a aliviarse. Debe haber sido bastante impactante ver la sangre. Y s�lo dej� escapar un suspiro de consternaci�n con el rostro r�gido por un tiempo. Al final, el tan esperado primer apareamiento de Carlyle con Abella ten�a lleg� a su fin. * * * Abella abri� los ojos con el olor de un delicioso estofado. La cama estaba vac�a, as� que mir� hacia arriba y vi� la espalda de Carlyle, como si estuviera cocinando a la distancia. -Beb�. Abella se estir� y se levant� de la cama. Entonces, como de costumbre, pens� en ir al lado de Carlyle y ayudarlo a preparar el desayuno. Pero hoy, algo era diferente. -�...! Tan pronto como puso sus pies en el suelo, un dolor punzante recorri� sus piernas. Tambi�n parec�a un poco c�lido. Confundida, Abella gimi� y se tambale�. Entonces, Carlyle que estaba preparando el desayuno desde lejos, corri� hacia ella con cara de sorpresa. -�Oh Madre! -... Beb�, buenos d�as. -�Est�s bien? �D�nde te duele? Carlyle siempre estuvo atento a ella, pero hoy estaba reaccionando con m�s sensibilidad. Abella dijo con una peque�a sonrisa como si estuviera avergonzada. -Oye, qu� dolor. No es as�? Creo que el trabajo en la tienda fu� un poco m�s complicado ayer. Me duelen un poco las piernas. Abella ni siquiera pod�a decirle a Carlyle que le dol�a la vagina, as� que dijo que eran sus piernas. Entonces el rostro de Carlyle se volvi� sutil. -Lo siento? Lo lamento? -�S�? �Por qu� lo sientes, beb�? No tienes nada por lo que disculparte. -Yo? yo solo? Al mirar su rostro sombr�o, Abella le di� unas palmaditas en la mejilla como si estuviera realmente bien. -Estoy preparando un guiso especial para que mi mam� pueda disfrutarlo. -Oh, gracias? Carlyle mir� el rostro brillante de Abella. Pero ni siquiera pod�a hacer contacto visual con ella. -Pero beb�. Creo que no pusiste nada en el fuego. Carlyle, que estaba deprimido, se levant� y se apresur� a regresar a la cocina. Y Abella comenz� a re�r involuntariamente. Fue bastante encantador para ella verlo sostener esa grande olla. Parec�a un poco salvaje, pero cuanto m�s lo miraba, m�s se daba cuenta de que Carlyle era como un ni�o c�lido y de buen coraz�n. Despu�s de un rato, Abella se dirigi� a la mesa y sonri� suavemente mientras miraba el desayuno. -Estoy muy agradecida. Para Abella, Carlyle era una existencia muy valiosa que no ten�a lugar en el mundo. Pero Carlyle no pudo responder con una sonrisa. Las sinceras palabras de Abella lo hicieron sentir a�n m�s culpable. -?No. No tienes por qu� agradecerme madre. "Sabiendo lo que hice anoche, �Abella me lo agradecer�a? �Incluso sabiendo que amenac� a su amiga m�s cercana?" Carlyle simplemente se limit� a sacudir la cabeza ante la amarga realidad, sab�a que deb�a ser sensato. * * * -Madre, �est�s realmente bien? Carlyle se estremeci� al ver a Abella salir sola. -Si, lo estoy? -Pero? Pero dijiste que tus piernas est�n inc�modas... -Fue solo por un momento. Ahora est�n muy bien. No hay necesidad de preocuparse. Abella todav�a ten�a un ligero hormigueo en la espalda y en su vagina, pero trat� de fingir que estaba bien. Al ver a Carlyle tan preocupado por ella, pens� que ten�a que ocultarlo para no hacerlo sentir inc�modo. "Est� demasiado preocupado? Si digo la verdad, lo preocupar� a�n m�s. No quiero que se sienta inc�modo." Abella apret� los pu�os con fuerza y ??actu� con indiferencia. Pero Carlyle, que sab�a que no pod�a estar bien, solo pod�a quedarse callado y aguantar. Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb