
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 38
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 37 * * * La confusi�n llen� sus hermosos ojos rosados. Y Abella apenas si pod�a articular algunas palabras mientras segu�a mirando a Carlyle. -Mam� es? No, no es? Al ver la expresi�n de Abella, Carlyle baj� sus orejas y pregunt�. -�No soy tan importante para mi madre? -Beb�, no quise decir eso? Avergonzada, dijo eso, pero Carlyle ya ten�a una mirada triste. -Es que? yo? Al ver a Carlyle con mirada triste, lo abraz�. Pero la realidad es que ella siempre hab�a pensado en �l como una verdadera familia, y nunca pens� en �l como un hombre, por lo que era bastante extra�o para ella. "�C�mo puedo verlo como un hombre, si siempre lo he visto como mi beb�?" La forma en que Carlyle tom� la mano de Abella es c�mo si la hubiera obligado a tocarlo, aunque ella no quer�a. Por supuesto, el pene de Carlyle ya hab�a comenzado a hincharse. Abella se qued� at�nita al pensar que el pene de Carlyle estaba debajo de esos pantalones y pens�? "Deber�a haberlo educado adecuadamente sobre el sexo?" Abella mordi� sus labios, tratando de averiguar c�mo lidiar con esta situaci�n. Sin embargo, no hab�a podido llegar a alguna conclusi�n adecuada. -Esto? Esto es diferente. -�Por qu�? -Beb�, suelta mi mano primero. Hablemos sobre esto? -Pero me siento tan bien de que la mano de mi madre me haya tocado. Carlyle agarr� con m�s firmeza la mano de Abella, como pidiendo que lo tocar� a�n m�s y la presion� m�s fuerte contra �l. A pesar de que llevaba pantalones, Abella pod�a sentir el contorno de su pene. -Tal vez mi madre? �Te averg�enza que pueda tocar tu hermosa vagina? -�Carlyle! Abella estaba muy sorprendida por su elecci�n de palabras. -�D�nde diablos aprendiste palabras tan vulgares? Abella lo dijo con todas sus fuerzas, tratando de quitar la mano que hab�a sido atrapada por �l. -Esto solo puedes hacerlo con alguien a quien amas? Entonces, puedes tocar a alguien del sexo opuesto solo si tienes su consentimiento. S�lo con alguien a quien ames y que quieran tener un hijo juntos. S�lo puedes hacerlo con esa persona? Mientras tanto, el rostro de Carlyle solo parec�a inocente. Parpadeaba y parec�a estar de acuerdo. -Yo soy t� madre. No puedes tener hijos con tu madre. As� que no podemos hacer esto. Carlyle, sorprendentemente solt� la mano de Abella por lo que finalmente estaba libre. Los ojos rosados ??que sol�an ser redondos, ahora eran agudos. El coraz�n de Carlyle lati� con fuerza por las palabras de Abella, pero ocult� su interior y sonri� con amargura. -?Lo lamento. -? -Yo solo? Quer�a demostrar que mi madre era una persona preciosa para m�. Murmur� en voz baja, alej�ndose unos pasos de Abella. -Y tambi�n quer�a que mi madre me confirmara que yo era una persona preciosa para ella. Al ver la lamentable apariencia, Abella suspir� suavemente y calm� su coraz�n, que lat�a con fuerza por la tensi�n. -Beb�, siempre ser�s precioso para m�. No debes estar ansioso ni preocuparte por eso. Carlyle apret� los pu�os. Su cabeza inclinada y sus hombros temblorosos parec�an estar llenos de odio hacia s� mismo. -Supongo que es mi problema. Soy muy malo? Por eso siempre tengo miedo de que mi madre me abandone... Mi madre siempre me trata lo suficientemente bien... -De qu� est�s hablando. No digas eso. -Pero es verdad. Lo lamento? Siempre te estoy molestando? Carlyle frunci� el ce�o, apret� los pu�os con fuerza y no dijo nada m�s. Fu� solo Abella qui�n apret� sus labios como si estuviera molesta. -Mam�? -S�, beb�? -Nosotros? No somos de la misma sangre? Pero somos familia. No tengo que preocuparme por ser abandonado, �verdad? En lugar de responder, Abella lo sostuvo en sus brazos. -No te preocupes por eso. De verdad beb�, eres muy valioso en mi vida. -Yo tambi�n. Mi madre es lo m�s preciado que tengo en este mundo? Abella consol� a Carlyle, palmeando su ancha espalda. Y los dos se abrazaron en silencio. El sonido de la le�a ardiendo pod�a escucharse en la caba�a. "Tengo que trabajar m�s duro para que no est�s ansioso. Porque nuestro tiempo juntos a�n es corto. Por eso eres inseguro." Pensando as�, Abella se fu� a la cama con Carlyle. * * * Ha pasado una semana desde que Carlyle vi� sangre mientras intentaba aparearse con Abella. Carlyle ha estado preocupado por el cuerpo de Abella �ltimamente y no ha podido hacer nada. Pero �sta noche volvi� a hacer lo mismo que hab�a estado haciendo en d�as anteriores. Abri� sus esbeltas piernas y meti� la cabeza entre sus muslos blancos, pero no estaba chupando promiscuamente su vagina ni frot�ndola con su pene en lo m�s m�nimo. Solo estaba tratando de abrir los labios vaginales y as� poder ver su hermosa piel interior. El primer d�a que vi� sangre, toda el �rea interior estaba roja e hinchada. Pero ahora estaba completamente curada como si nunca la hubiera penetrado. Solo entonces Carlyle pudo respirar aliviado. "Quiero un hijo?" Carlyle pens� en eso, mientras tocaba suavemente el �rea alrededor de la vagina. "�Estar� bien si lo froto un poco el d�a de hoy?" Carlyle quer�a un hijo y quer�a tener sexo con Abella, pero no quer�a ver sangre en el proceso. Deprimido, Carlyle presion� suavemente el cl�toris y por un tiempo sigui� frot�ndolo con bastante diligencia para aliviar la tensi�n en ese agujero que tanto lo excitaba. Despu�s de frotar la carne suave varias veces, la vagina estaba completamente h�meda. Un l�quido dulce y transparente goteaba a trav�s de las grietas de la carne color rosa brillante. Antes pod�a insertar dos dedos, pero hoy actu� con m�s cautela. Una mano de Carlyle segu�a frotando el cl�toris y con la otra trataba de meter uno de sus dedos en el agujero. Y tan pronto c�mo empuj� el dedo, la parte m�s �ntima de Abella lo acept� sin dudarlo. Carlyle se mordi� los labios como si tratara de matar su lujuria al tocar la pared interior ya pegajosa. Dej� escapar un gemido reprimido y frot� el cl�toris a�n m�s fuerte. -S�? Abella, que estaba dormida, tembl� un poco por la sensaci�n, pero no despert�. Carlyle comenz� a mover su dedo cada vez m�s fuerte. El dedo se movi� r�pidamente dentro y fuera. Carlyle estaba cada vez m�s excitado, por lo que la velocidad aument� gradualmente. Carlyle codiciaba cada vez m�s todo sobre Abella. La lujuria se apoderaba cada vez m�s de �l. "No? A�n no?" Pensando as�, empuj� otro dedo. Sorprendido por la apretada sensaci�n de la inserci�n, se excit� a�n m�s. Carlyle dobl� las yemas de los dedos y las movi� de un lado a otro contra la h�meda pared interior. Como si la vagina color carmes� brillante fuera como un tarro de miel, el l�quido del amor flu�a sin parar. "�ste delicioso l�quido sale una u otra vez todos los d�as, pronto podr�s recibir el m�o sin ning�n problema" De pronto, Carlyle sac� sus dedos y una miel transparente gote� sin parar. Carlyle acerc� su boca y comenz� a tragarlo lentamente, y tambi�n a frotar el cl�toris con su lengua. El cl�toris estaba tan rojo, hinchado y carnoso que parec�a una fruta madura. Al verlo, Carlyle comenz� a sentirse cada vez m�s excitado por lo que dej� escapar gemidos que resonaban en toda la habitaci�n. Carlyle parec�a un perro en celo y no quer�a parar, la sola idea de pensar en penetrar a Abella con su pene hac�a que su lujuria se desbordara? "Tengo que ser paciente? De esa manera podremos convertirnos en una verdadera familia." Abella segu�a durmiendo y Carlyle sigui� frotando con su lengua la vagina de ella. De pronto, Carlyle desabroch� su pantal�n y sac� su pene. En la habitaci�n donde la luz de la luna brillaba suavemente, se revel� una repugnante figura de carne. Carlyle tom� las piernas de Abella y las atraves� hac�a su cuerpo. E inmediatamente el enorme pene toc� la parte m�s deseada por �l. Aunque la sensaci�n era diferente a cuando la penetr� y su pene pod�a sentir como la carne se tensaba a su alrededor, los suaves labios vaginales y sus blancos muslos tambi�n eran infinitamente obscenos para �l. Cuando el glande oscurecido lleg� hasta el ombligo, los labios vaginales que a�n permanec�an un poco juntos, de pronto se abrieron. Carlyle no pudo contener la emoci�n y eventualmente comenz� a sacudir su espalda r�pidamente. -Ahhh? S�? Abella? Poco despu�s, un l�quido blanco y turbio comenz� a salir del enorme e hinchado pene. El l�quido espeso no dejaba de salir y salpicaba el vientre blanco de Abella una y otra vez, ese hermoso vientre que hab�a quedado expuesto. Como un coraz�n palpitante, el pene que segu�a eyaculando se contra�a y expand�a a voluntad. Carlyle de pronto dej� escapar un gemido bestial mientras mostraba sus dientes. Estaba tan excitado que eyacul� durante bastante tiempo. Luego, como siempre, volvi� a su forma de lobo como si nada hubiera pasado. Con su pelaje esponjoso y acurrucado en la esquina de la cama, con una mirada tan inocente que nadie pensar�a jam�s las cosas que hac�a por la noche y como es que codiciaba tanto penetrar a la mujer a su lado. Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb