He Criado Un Buen Hijo

Capítulo 4

HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 3 * * * Sin saber lo que Abella pensaba, el ni�o no dejaba de sonre�r y ten�a un rostro radiante. Pero no era un gato o un perro, sino un lobo. Y criar un lobo que se convierte en humano ser�a a�n m�s dif�cil. -Adem�s? si tengo un hijo, �alg�n d�a podr� tener una cita? -�Todos me ver�n como una mujer casada! -Despu�s de todo, pensar�n que es una tonter�a que no tenga pareja teniendo un ni�o. Abella a�n confundida, tom� una decisi�n. A�n pensaba en abandonar al ni�o, pero Abella luch� por apartar de su cabeza ese pensamiento. -Beb�, �puedes convertirte en un lobo de nuevo? -�Mam�? -�Lobo! �Peque�o! �Lobo! �S�? Abella intent� que se transformara en lobo haci�ndole se�as, pero el ni�o no pareci� entender en absoluto. Todo lo que hizo fue inclinar su peque�a cabeza. -Si quieres vivir en la monta�a, debes convertirte en lobo? Abella simplemente envolvi� al ni�o con su ropa. Fuera lo que fuera, sent�a que ya no deber�a estar involucrada con el ni�o. -S�, no debo preocuparme demasiado. -Ahora tiene forma humana, pero si lo llevo a la monta�a, podr�a convertirse en lobo por s� solo. Abella pens� positivamente y sostuvo al ni�o en sus brazos. -Por favor, por favor? Deseando que el ni�o regresara a ser lobo nuevamente, tom� al ni�o y sali� de casa. * * * Abella subi� apresuradamente la monta�a para evitar la mirada de la gente y sigui� un camino que solo ella conoc�a. El ni�o, sin saber a d�nde iba, estaba en los brazos de Abella, sollozando una y otra vez. Al entrar en las profundidades de las monta�as, Abella lleg� al lugar en donde vio por primera vez al lobo. Se tom� un momento para recuperar el aliento y mir� al ni�o en sus brazos. El ni�o todav�a ten�a la forma de un humano, no de un lobo. -Vamos, beb�. Ahora vuelve a ser como eras. Aqu� es donde sol�as vivir. -�Mam�? Dejando al ni�o en el suelo, Abella dio un paso atr�s. -�Mam�! Entonces, tal vez sintiendo algo extra�o, el ni�o movi� sus peque�as piernas hacia Abella y trat� de acercarse a ella poco a poco. Al ver al ni�o as�, Abella traz� una l�nea y exclam�. -���Yo, yo no soy tu verdadera madre!!! Mientras dec�a esas palabras, el ni�o sorprendido parpade� y sus ojos mostraban tristeza. -Lo siento, pero �puedes vivir donde sol�as vivir? �S�? Abella no era m�s que un salvavidas, simplemente por tomar a un lobo que deambulaba por la muerte y salvar su vida. Sin embargo, se sinti� inc�moda porque algo en ella la hac�a sentir que estaba abandonando a su hijo. -Lo siento, no soy tu madre. Originalmente te encontr� aqu�. �Era solo para explicarle al ni�o o para fortalecer su propio coraz�n? Abella sigui� hablando sin dudarlo. -Vamos, convi�rtete en lobo. Tu verdadera madre seguramente te est� buscando. La expresi�n del ni�o comenz� a oscurecerse ante la actitud decisiva que lo apart�. Los ojos rojos brillantes siguieron a Abella, que di� un paso a la vez, tratando de dejarlo atr�s. Abella ya no miraba al ni�o a los ojos. R�pidamente desvi� la mirada y se di� la vuelta. -�Lo siento! �Pero sol�as vivir aqu�, as� que estar�s bien?! Con esas palabras, Abella corri� a toda prisa, dejando solo al ni�o en la monta�a mientras el sol comenzaba a ponerse. No se detuvo a pesar de que le costaba respirar. -Desde un principio, lo iba a enviar de vuelta a la monta�a cuando se recuperara. -No debo preocuparme demasiado. Estar� bien. Simplemente hice lo que originalmente estaba destinado a hacer. Pero para Abella era imposible entender porque sent�a que algo la apu�alaba en el pecho. Sin embargo, no era posible criar a un ni�o lobo de origen desconocido en la humilde y no muy grande casa de Abella. Porque no ten�a sentido en realidad. * * * Tan pronto como Abella lleg� a casa, el sol se hab�a puesto por completo y gotas de lluvia comenzaron a caer. Las gotas de lluvia, que parec�an caer poco a poco, se hicieron m�s fuertes a medida que llegaba la noche oscura. Hubo truenos y rel�mpagos, parec�a que el cielo se caer�a. Abella mir� fijamente a trav�s de la ventana y su coraz�n lati� con fuerza al recordar al ni�o que hab�a dejado en la monta�a. -�Se habr� protegido de la lluvia? -�Habr� vuelto a su forma de lobo? Aunque Abella trataba de borrar el pensamiento del ni�o de su cabeza, no pod�a. Debido a su actitud decidida el peque�o lobo, ni siquiera pudo seguirla, y ella todav�a no pod�a olvidar la �ltima imagen de �l vi�ndola alejarse, por lo que no pod�a mantenerse tranquila. -No, no me importa. -Sol�as vivir all�. Todo lo que ten�a que hacer era traerlo y curar sus heridas. Abella apret� los pu�os con fuerza, tratando de calmar su coraz�n punzante. -No se porque me preocupa, no hay nada que pueda hacer por �l, �cierto? Criar a un hijo no es tarea f�cil? Y criar un perro o un gato tampoco es sencillo, pero un ni�o lobo? -El dinero? pero el matrimonio tambi�n es un problema. Si tengo hijos, ni siquiera podr� casarme. �Qui�n demonios querr�a salir con una mujer que tiene un hijo! Pensamientos realistas pasaron por su mente, pero la culpa todav�a le pesaba. La fuerte lluvia la hizo sentir a�n m�s inc�moda. A medida que la lluvia se hizo m�s fuerte, el rostro de Abella se oscureci�. -�Deber�a haberlo reportado?? Sin embargo, enviar al ni�o con la polic�a no necesariamente ser�a seguro? Nacida y criada en un orfanato, Abella sab�a que la situaci�n all� no era muy buena. Adem�s, hab�a escuchado que hay casos en los que los ni�os son arrastrados al campo de batalla como soldados si no tienen suerte. Naturalmente, la seguridad del ni�o no puede garantizarse en un lugar as�. Abella deambulaba por la habitaci�n con la mente confusa y sin saber qu� hacer. Luego, cuando se sent� en la cama, le llam� la atenci�n el pelaje oscuro del lobo que quedaba en la manta blanca. Cuando lo vi�, la hizo sentir m�s tranquila. -Estar� bien? -Originalmente era un ni�o en las monta�as, �no es as�? As� que estoy segura de que estar� bien? Abella trat� de olvidar todo y se cubri� con la manta. Ya no hab�a ning�n lobo acostado a su lado. Despu�s de s�lo unas pocas semanas juntos, se sent�a vac�a y sola. El tiempo que pasaron juntos fue por mucho un mes? Pero el lugar que era su hogar, ahora se sent�a vac�o. La expresi�n de Abella se ensombreci�. -De Verdad? �Est� realmente bien?? -Aunque era un ni�o que viv�a en la monta�a, cuando pienso en c�mo fue herido y colaps� sin sus padres? -Ni siquiera es un adulto, todav�a es un ni�o? Abella se mordi� los labios, incapaz de ocultar su nerviosismo. Si no hac�a eso, parec�a que no podr�a calmar su coraz�n ansioso, as� que los sigui� mordiendo hasta que sangr�, se detuvo solo despu�s de que pudo sentir el sabor de la sangre en la punta de su lengua. Entonces, de repente, vi� la carne que compr� para d�rsela al lobo cuando regresara del trabajo. Cuando la vi�, su coraz�n dio un vuelco. -�No est� bien?! -No importa que sea un lobo, �no hay forma de que pueda sobrevivir cazando solo en las monta�as sin sus padres! Su cuerpo se entumeci�. Despu�s de todo, dejar al ni�o solo en la monta�a era como decirle que muriera. -�Qu� pasar� si se moja con la lluvia y muere de hipotermia? Incluso si sobreviviera por la lluvia, despu�s morir�a con un cuerpo tan peque�o. -�Debo haber estado loca, ese ni�o? Solo en la monta�a?! Incluso si no podr�a criarlo por el resto de su vida, pens� que deber�a traerlo a casa primero. -Prefiero esperar hasta que el ni�o crezca? No, al menos pienso que ser�a mejor entreg�rselo a la polic�a. Despu�s de pensar por un tiempo, Abella se levant� de pronto de su asiento. La monta�a estaba oscura porque el sol se hab�a puesto. Aunque la lluvia pudo haber sido peligrosa, Abella puso una vela en una botella de vidrio y sali� corriendo de la casa apresuradamente. Afortunadamente, era una monta�a que hab�a estado subiendo y bajando durante a�os, por lo que, aunque era de noche, es como si el camino estuviera iluminado. Gracias a esto, Abella pudo llegar al lugar donde hab�a dejado al ni�o sin mucha dificultad. No dej� de buscar al ni�o a trav�s de la fuerte lluvia y pisoteando la tierra densamente adherida. Sin embargo, fue dif�cil debido a la lluvia constante. -�Beb�, beb�! Abella levant� la voz, pero se perd�a a trav�s del fuerte sonido de la lluvia. Sin embargo, Abella no se detuvo, cav� entre las enredaderas h�medas y mir� a su alrededor. Sin embargo, no import� cu�nto mir� a su alrededor, el ni�o no estaba por ning�n lado. * * * Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb