
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 41
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 40 * * * Abella, que hab�a estado en los brazos de Carlyle durante bastante tiempo, no pod�a deshacerse de la hinchaz�n de sus ojos. Sus manos blancas y esbeltas preparaban la masa del pastel con facilidad. Carlyle, que estaba sentado frente a ella, estaba cortando los ar�ndanos que hab�a recogido. -Me es dif�cil abrir los ojos? Abella murmur�, apretando sus ojos, que se hab�an vuelto mucho m�s peque�os de lo habitual. Claramente, los ojos de Abella, que eran redondos y transparentes, se hab�an desvanecido de la nada. Carlyle sonri� suavemente, dej� los ar�ndanos que estaba cortando y se coloc� detr�s de ella. -Yo te ayudar� a preparar la masa. �Qu� tal si pones una cuchara fr�a en tus ojos? Entonces, naturalmente, envolvi� sus brazos alrededor de la cintura de Abella. Tratando de hacerla sentir mejor. -No, est� bien. Har� la masa. Simplemente he comido todo lo que mi beb� me prepara �stos d�as y no he hecho nada por �l. -�Vaya, de qu� est�s hablando! �No he hecho nada! Comparado con lo que ha hecho mi madre por m�, esto es? Carlyle hizo una pausa por un momento mientras hablaba. Suspir� y dijo con una sonrisa. -...Madre. Ante las palabras de Carlyle, Abella le di� una palmada en la espalda levemente y respondi�. -�S�? -Si nosotros? Hubiera sido bueno si fu�ramos una familia real. Ante las palabras de Carlyle, la expresi�n de Abella tambi�n se volvi� amarga. -?S�. Abella pens� en su familia real, a la que ni siquiera conoc�a. Desde que era un beb�, creci� en un orfanato, por lo que muchas veces se pregunt� si sus padres biol�gicos estaban vivos y qu� hac�an. No sab�a nada de ellos. "�Por qu� me dejaron en un orfanato justo despu�s de nacer? �Cu�l fue la raz�n por la que mis padres me abandonaron?�Ten�a otros hermanos?" Esas preguntas se las hac�a todos los d�as cuando era joven. -En primer lugar? La sangre no importa. Carlyle asinti� con la cabeza en afirmaci�n. -Pero, si puedo y quiero convertirme en una verdadera familia con mi madre. Carlyle quer�a formar una familia juntos y tener hijos que se parecieran mitad y mitad a �l y a Abella, hacer un picnic juntos en la c�lida primavera, jugar en el agua en el caluroso verano, mirar las hojas caer en oto�o y tomar un sorbo de chocolate caliente frente a la chimenea en el fr�o invierno. Carlyle sonri� levemente, imaginando en secreto ese futuro. -Quiero que mi madre sienta lo mismo que yo. Abella, quien ya estaba m�s tranquila, levant� las comisuras de sus labios. -Idiota, �est�s seguro de eso? -Por supuesto. -S�, si tan solo pudiera? sin dudarlo, formar�a una verdadera familia contigo. Carlyle sonri� brillantemente ante la respuesta de Abella. Era una sonrisa llena de alegr�a. Quer�a decirle que se casara con �l de inmediato y solo miraba a Abella con ojos que ocultaban su sucia lujuria. -�Lo prometes?? -S�, lo prometo. -Dijiste que si puedes hacerlo, formar�s una verdadera familia conmigo sin dudarlo. Carlyle extendi� su dedo me�ique con ojos inocentes. -Por favor sella la promesa. Abella, que no conoc�a el significado oculto de esas palabras, se ech� a re�r ante las palabras aparentemente inocentes de Carlyle. -�Es eso as�? Entonces se lo prometo a mi beb�. Si surge tal oportunidad, no dudar� en formar una familia contigo. -Por supuesto, siempre quise formar una verdadera familia con mi madre. Abella coloc� su peque�o dedo sobre el de Carlyle, que ahora era mucho m�s grande que el de ella. Luego presion� su me�ique firmemente sellando el significado de la promesa. Carlyle mir� las manos que se tocaban, y por alguna raz�n cerr� los ojos con iron�a y sonri�. Abella, que era ingenua ante sus acciones, ilumin� sus hermosos ojos rosados ??y mir� a Carlyle con cari�o. Sin saber qu� tipo de pensamientos sucios a menudo ten�a Carlyle, Abella solo sonri� dulcemente mientras lo miraba a los ojos. * * * Era una noche oscura. Como de costumbre, Carlyle roci� hierbas Nephra en la sopa de la cena de Abella, la mir� profundamente dormida y toc� suavemente su cabello. Carlyle agarr� el muslo de Abella con una mano y con la otra apart� suavemente su pijama que cubr�a sus piernas. Sus suaves piernas blancas se abrieron y un peque�o trozo de tela que cubr�a su parte secreta atrap� la visi�n de Carlyle. Sin demora, apart� la tela que cubr�a su vagina, entonces esa carne hermosa y blanca se mostr� como si estuviera esper�ndolo. Carlyle trag� saliva seca y, sin controlarse meti� su dedo a trav�s de los labios vaginales. -Ohhh? madre? Carlyle susurr�, acariciando el abultado cl�toris con las yemas de los dedos. -Tu promesa? realmente la est�s cumpliendo. Recordando la promesa que hab�a hecho con Abella durante el d�a, mordisque� la hermosa carne que tanto lo excitaba. Luego, el l�quido h�medo comenz� a fluir a trav�s del agujero seco. Como si esperara a que saliera, Carlyle comenz� a tomar el l�quido que sal�a de la abertura vaginal y lo extendi� con cuidado sobre el cl�toris. El cuerpo de Abella tembl� como si sintiera placer incluso en sus sue�os cuando Carlyle aplic� el est�mulo resbaladizo. Indujo el placer en una mujer esbelta frotando esa hermosa carne a�n m�s maliciosamente. -S�? La mano de Carlyle se mov�a como una serpiente desde el cl�toris hasta la vagina. Empez� a meter su mano apresuradamente a trav�s del agujero. Luego, los apretados labios vaginales se abrieron a la fuerza, apretando a la intrusa mano que estaba tratando de entrar. -No puedo ver claramente a mi madre? Por qu� eres as�? �Por qu� es tan estrecho? Mientras trataba de recuperar la respiraci�n �spera, mov�a su mano apretada a voluntad. De pronto, sac� su mano y luego la meti� r�pidamente como si la estuviera apu�alando, la miel transparente fluy� sin parar, haciendo un sonido obsceno. -Hoy es realmente? Quiero que envuelvas mi pene... Tendremos un hijo? -Para que podamos cumplir la promesa que hicimos antes. Los ojos rojos de Carlyle brillaban salvajemente en la habitaci�n donde solo hab�a una tenue luz de luna. Carlyle r�pidamente introdujo sus dedos, frotando repetidamente los pliegues de la �spera pared interior. Luego, despu�s de un rato, desabroch� la parte delantera de sus pantalones. "Espera un minuto. Hoy dejar� muchas huellas en su vientre para poder tener un hijo." Con ese pensamiento, Carlyle agarr� su pene que ya estaba erecto. La carne oscura y repugnante todav�a se retorc�a libremente, goteando un abundante l�quido turbio. Era como si quisiera ser arrojado directamente al interior de Abella en cualquier momento. Sin pensar en el coraz�n de Abella, inmediatamente quer�a meter su pene en ese peque�o y lindo agujero y sacudir su espalda promiscuamente. Quer�a clavar su enorme pene para que la pared interior de Abella quedara desordenada y llena de �l para que no recibiera nada de otros hombres. Pero eso era s�lo su imaginaci�n. Carlyle respir� hondo, no quer�a ver sangre como la �ltima vez. Logr� tocar con la punta de su pene la superficie de su bella vagina. De su pene chorreaba un l�quido opaco y se frotaba contra la vagina de Abella. A medida que aumentaba su excitaci�n, las protuberancias y cicatrices que rodeaban su pene tambi�n se volv�an m�s y m�s grandes. -Lo har� r�pido. Carlyle quer�a evitar lo de la �ltima vez. Una sonrisa un poco triste se dibuj� en sus labios. Y de pronto, un gran pene comenz� a abrir el agujero de Abella. Su carne interior fuertemente entrelazada goteaba l�quido transparente y sosten�a la cabeza del pene de una manera lasciva. -Ahhh, siii? Un gemido fluy� de la boca de la durmiente Abella y su frente tambi�n estaba arrugada. Carlyle la mir� por un momento, luego empuj� su pene m�s r�pido. Y al mismo tiempo que el pene entraba, su vientre se estremec�a r�pidamente. Su vientre caliente se contrajo cuando el repugnante pene entr� un poco m�s. Carlyle tuvo que esforzarse bastante para no descontrolarse y dejarse llevar por la lujuria. Carlyle respir� hondo y se qued� mirando la carne de color rojo que hab�a apu�alado. El interior de la vagina de Abella pod�a describirse como de un color rojo intenso. Carlyle no sab�a c�mo describir la sensaci�n de poder empujar su enorme pene en el interior de Abella. Y los ojos de Carlyle se mov�an afanosamente de un lado a otro. "Deber�a estar bien esta vez?" Se mordi� los labios con ansiedad y en secreto levant� uno de las piernas de Abella. Gracias a eso, la estrecha carne interna se hizo m�s estrecha y estimul� la sensible cabeza del pene. Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb