
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 45
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 44 * * * Por las noches, cuando Abella estaba dormida, Carlyle hac�a cosas peores que besarse. Pero actuaba como un hombre que nunca hab�a tomado la mano de una mujer. Despu�s de una larga pausa, dijo con mucho cuidado. -Bien entonces? Lo har� de inmediato. Al mismo tiempo que pronunciaba esas palabras, la gran mano de Carlyle agarr� suavemente la espalda de Abella. Era solo cuesti�n de tiempo para que sus labios se superpusieran. Los c�lidos labios se abrieron y una lengua pegajosa entr� en la boca de Abella como si siempre lo hubiera esperado. Carlyle siempre hab�a actuado t�midamente frente a Abella pero tan pronto como comenz� el beso, Carlyle parec�a haberse convertido en alguien totalmente diferente. Respir� un poco apresurado, hurgando en la boca de Abella. A diferencia de Carlyle, que mov�a la cola de emoci�n, el cuerpo de Abella se endureci� como un trozo de madera, sobresaltada por lo que estaba experimentando por primera vez en su vida. -Puaj? De pronto la esbelta mujer comenz� a temblar. Carlyle trat� de calmar el temblor de Abella con sus brazos y agit� a�n m�s su lengua dentro de su boca como si se la estuviera comiendo. Incluso gir� la cabeza ligeramente y toc� cada una de las partes de la boca de Abella. Abella sinti� una sensaci�n extra�a debido al agarre implacable de Carlyle sobre ella. Sinti� como si su est�mago se apretara vertiginosamente. Cada vez que sent�a la lengua de Carlyle en la sensible membrana mucosa, su cuerpo temblaba. No solo sus labios, sino tambi�n el cuerpo de Carlyle, que estaba en contacto con el de ella, estaba lleno de m�sculos duros y era un sentimiento desconocido para ella. Entonces, Abella record� a Carlyle cuando era ni�o, cuando lo conoci� y su coraz�n comenz� a latir con culpa. "Nunca pens� que un ni�o tan peque�o y lindo actuar�a as�?" Obviamente no era as� cuando lo conoci�? Abella, sin darse cuenta, toquete� los m�sculos de su espalda mientras recordaba el pasado. Saliva mezclada y lenguas calientes entrelazadas. Un extra�o sonido de respiraci�n sali� de sus dientes ligeramente separados, y el aire en la habitaci�n se volvi� algo bochornoso. Abella pens� que el acto era como un beso entre amantes. Se preguntaba si hab�a alguna raz�n para ser tan apasionado por el grabado, pero si esto pod�a aliviar la ansiedad de Carlyle, estaba dispuesta a soportarlo. Al poco tiempo, una breve luz estall� entre los dos, y Abella sinti� que algo estaba siendo grabado en su cuerpo, era una extra�a sensaci�n que nunca antes hab�a sentido. "Es extra�o?" Parec�a que alguien estaba escribiendo en su cuerpo con una pluma. Fue tan v�vido que sent�a c�mo si le picaran el cuerpo. Y como si tratara de escapar de esa sensaci�n desconocida, se hundi� m�s en los brazos de Carlyle. Y Carlyle, la abraz� con m�s fuerza. En poco tiempo, la luz que se hab�a emitido se desvaneci� gradualmente. La sensaci�n desconocida que parec�a estar grabada en su cuerpo ya no se sent�a. Aunque nadie se lo hubiera dicho, lo supo instintivamente. Carlyle sab�a que el grabado hab�a terminado. Pero por alguna raz�n no quer�a apartarse de ella. Aunque estaba claro que el grabado estaba terminado, codici� con avidez los labios de Abella como una bestia hambrienta. "Ahhh, �cu�nto tiempo m�s tenemos que hacerlo?" Avergonzada, Abella empuj� su pecho y torci� su cuerpo de un lado a otro. Pero el cuerpo de Carlyle es tan grande y duro como una monta�a y por supuesto no logr� moverlo. Abella se mov�a como un pez que ha sido arrojado fuera del agua durante mucho tiempo. Y Carlyle solo segu�a acariciando suavemente su espalda. -�Hey! �Detente?! Con el sonido de un jadeo, Abella apenas logr� escupir las palabras para rechazarlo. Carlyle hizo una pausa por un momento, luego examin� su carne tierna una vez m�s y lentamente separ� sus labios. -�El grabado no termina de inmediato?? Abella pregunt� con una sutil reprimenda. Y Carlyle solo neg� con la cabeza con torpeza, como si no entendiera. Carlyle codiciaba con avidez a Abella, pero parec�a t�mido como un soltero comprensivo. Su rostro estaba tan rojo que parec�a que su cabeza explotar�a. Entonces, Carlyle dijo en voz baja, mirando a Abella a los ojos. -Me gust�? Esas fueron palabras puras sin un solo rastro de mentira. Expres� sus sentimientos tan inocentemente como un ni�o virgen. -Si pienso en hacer esto con otra mujer, es desagradable? Es extra�amente bueno estar con mi mam�. En eso, Abella se detuvo a pensar. "�Es correcto que Carlyle piense as� ahora?" Fu� confuso. El ni�o que creci� en sus brazos desde peque�o, que era tan peque�o y adorable, la bes� y dijo que le gustaba mientras se sonrojaba. Los ojos de Abella se cerraron con fuerza. "No puedes hacer esto, est� mal." Pero Abella conoc�a la rareza de la situaci�n, no la ve�a con claridad. Y la raz�n era sencilla? Porque ella no era muy diferente de Carlyle. "Si besara a otro hombre?" Abella pens� en Hans de la fruter�a. Estaba sumida en sus pensamientos. "Si beso a Hans y mezclamos nuestras lenguas como lo acabo de hacer con Carlyle?" Pero el sue�o no dur� mucho. Fue porque el acto era demasiado repugnante con solo imaginarlo. Tambi�n sinti� que su est�mago estaba revuelto. "Es terrible." Era tan desagradable como insectos arrastr�ndose en sus labios. Y por supuesto, Abella inmediatamente frunci� el ce�o. Por supuesto sab�a que Hans no es una mala persona. Pero la idea de hacer lo mismo con �l solo generaba un sentimiento indescriptible de disgusto. Esto no significaba que la apariencia de Hans fuera inferior. "Por qu�? No odio a Carlyle, pero odio a Hans." Aunque sab�a que nunca tendr�a algo que ver con Hans, Abella ten�a una extra�a sensaci�n con tan solo pensarlo. "S�, Carlyle y yo somos familia. Porque es el ni�o que cri� desde muy joven. As� que es natural que no me guste otra persona." Con ese pensamiento trat� de consolarse a s� misma. "No creo que sea raro. Porque este es solo un tipo de amor maternal." Pensarlo de esa manera la hizo sentir un poco menos inc�moda. Y sabiendo de qui�n era la saliva, Abella sonri� suavemente mientras tocaba ligeramente sus labios h�medos. "Mi �nica familia. Un ni�o que fue querido como un hijo. Una existencia que no puede ser cambiada por ning�n tesoro de oro y plata en este mundo." -�Puedes dejar de estar nervioso ahora? Una voz amistosa reson� en la habitaci�n. Y Carlyle tambi�n respondi� con una sonrisa. -S�, puedo descansar ahora. Porque podr� estar con mi madre por el resto de mi vida. Diciendo eso, Carlyle frot� suavemente la mejilla de Abella. -Gracias, enserio. En lugar de responder, Abella asinti� y palme� a Carlyle, quien se recost� en ella. Y Abella dej� escapar un suspiro de alivio al escuchar su voz relajada, como si en alg�n momento hubiera estado demasiado ansiosa. -Est� bien? Al ver su cola ondeando agradablemente, Abella s� sinti� feliz. * * * Carlyle, que estaba acostado en la cama con Abella despu�s que hab�an regresado de trabajar no dejaba de sonre�r. La sonrisa nunca abandon� sus labios. Obtuvo el grabado de su compa�era que tanto deseaba, �c�mo no iba a estar emocionado? El deseo de tener hijos para convertirse en una verdadera familia ahora estaba m�s cerca de hacerse realidad. Fuera lo que fuera, no hab�a ninguna raz�n para separarse de Abella. Como el grabado ya estaba hecho ten�a que terminar su vida con Abella, y aunque ella se escapara de �l, gracias al v�nculo que se cre� como compa�eros, podr�a encontrar su ubicaci�n. Ahora no ten�a motivos para estar ansioso o preocupado. -Oye, te ves muy feliz estos d�as. Abella, que se enterr� debajo de la manta y bostez� una vez, dijo en voz baja. Y Carlyle simplemente la cubri� por completo con la manta con una sonrisa en su rostro. -S�, porque ya no tengo que separarme de mi madre. -Beb�, �es eso tan bueno? -Absolutamente. La forma en que la mir� y sonri� suavemente fue muy cari�osa. Sus ojos rojos parec�an inocentes. Carlyle se levant� de la cama de Abella y arroj� un poco m�s de le�a a la chimenea. Abella baj� suavemente sus pesados ??p�rpados mientras observaba las meticulosas acciones de Carlyle. De hecho, Abella tambi�n se mostr� bastante satisfecha tras compartir el grabado. Siempre le molestaba el hecho de que Carlyle y ella no fueran realmente familia. Recientemente, las palabras de Esha se hab�an quedado grabadas en su coraz�n con bastante dolor. "Pero ahora creo que hay un fuerte v�nculo entre nosotros." Aunque no comparten la misma sangre ahora pueden ser como una familia real. Carlyle, como de costumbre, se acurruc� en la esquina de la cama en forma de lobo. Era una noche c�lida, como siempre. *** Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb