He Criado Un Buen Hijo

Capítulo 50

HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 49 * * * Cap�tulo 49 Eran sus sentimientos internos los que no pod�a soportar y tampoco pod�a contarle a Abella. -Est� bien, no necesitamos arreglarlo ahora. Carlyle amaba esa dulce voz y tacto. Fue agradable ver sus ojos rosados ??llenos de preocupaci�n por �l. Esos ojos que no ten�an espacio para que entraran otros pensamientos triviales. -Te amo mucho? -Yo tambi�n te amo, Carlyle. "�Cu�nto tiempo m�s podr� escuchar esa dulce voz? Ni siquiera puedo encontrar una respuesta yo mismo." No pod�a encontrar la respuesta, Carlyle s�lo trat� de guardar el olor de la piel de Abella hasta lo m�s profundo de sus pulmones. Un hombre que estaba cerca de Abella. Definitivamente era una molestia, pero de alguna manera se sinti� en paz. "No creo que haya oportunidad para que ellos dos se encuentren solos? Solo vino de vacaciones y pronto se ir�." Con eso en mente, Carlyle luch� por borrar la existencia de Enoch. Habr�a sido bueno si lo que pensaba en verdad hubiera sucedido. Desafortunadamente, el cielo no estaba del lado de Carlyle. * * * Como de costumbre, la ma�ana en la tienda de hierbas fue tranquila. Abella estaba tarareando mientras ve�a su inventario y Carlyle ayudaba a Abella acomodando las hierbas. La c�lida luz del sol entraba por la ventana. Carlyle se estir� hacia un lado y bostez�. Entonces, son� el timbre de la puerta de la tienda. Y como de costumbre, reflexivamente dirigi� su mirada hacia la entrada. Pero era Enoch quien estaba all�, no un cliente cualquiera. -Vaya, Abella. �A�n conservas tu tienda? Una voz algo fr�vola. Abella, que estaba ocupada con el inventario en el almac�n, sali�. -�Enoch? �Qu� haces aqu�? -�Qu� dices? Estoy aqu� para verte. Carlyle frunci� su entrecejo cuando lo vi� entrar en la tienda. Instintivamente, estaba tratando de acostumbrar su nariz al olor de Enoch. -Ah, Carlyle tambi�n est�s aqu�. Gusto en verte. Ayer actuaba diferente, pero hoy habla de una manera bastante severa s�lo para saludar. Y Carlyle sacudi� la cabeza con impaciencia. -�Por ??cierto, Abella! �Est�s libre para almorzar hoy? Podemos comer juntos con Esha, si te parece bien hag�moslo. Creo que ser� bueno para los tres comer juntos despu�s de mucho tiempo. �Qu� opinas? Ante la palabra 'Esha', Abella frunci� el ce�o por un momento. No estaba segura de querer verla despu�s de lo que sucedi� con Carlyle. -Bueno? Lo siento, tengo trabajo que hacer. Ser� dif�cil que pueda asistir. Por supuesto, ser�a agradable almorzar con un amigo al que no hab�a visto en mucho tiempo. Pero no quer�a dejar atr�s a Carlyle. Adem�s, no hab�a hablado con Esha desde ese d�a... Sin embargo, a pesar del rechazo, Enoch fue bastante tenaz. -�Trabajo? �En verdad? �O tal vez tienes una cita? -�Por qu� dices eso? -He estado fuera de casa por mucho tiempo. Por favor comamos juntos. -Lo siento, en realidad tuve una peque�a discusi�n con Esha. -Oh, ahora entiendo. De alguna manera, Esha tambi�n me dijo que no te invitara? Fue por eso. Enoch agach� la cabeza como si hubiera cometido un error, pero de pronto aplaudi� como si se le hubiera ocurrido una buena idea. -Entonces, �qu� tal una cena? Una cena para nosotros dos. Al escuchar eso, Carlyle torci� las comisuras de sus labios. Luego, por alguna raz�n, se acerc� a Abella y rode� su cintura con sus grandes brazos para interponerse entre los dos. -Lo siento, pero siempre cenamos juntos. No estaba realmente mal, as� que lo que dijo era justo. Al ver a Carlyle intervenir de repente, Enoch se qued� perplejo. Carlyle mir� a Enoch con m�s atenci�n que ayer. "Parecen amigos cercanos? Y de alguna manera me hace sentir un poco inc�modo, pero no permitir� que est� a solas con Abella?" -�O te gustar�a venir a cenar con nosotros a nuestra casa? Si te parece bien, puedo cocinar �sta noche. Carlyle enfatiz� las palabras 'nuestra casa'. Entonces, Abella que hab�a estado escuchando en silencio, solt� una peque�a carcajada. Fu� porque Carlyle parec�a estar celoso y le resultaba bastante lindo. "S�, prefiero que sea as�." Abella tambi�n apoy� la propuesta de Carlyle. -Enoch, cenemos juntos en mi casa. Despu�s de todo, Carlyle es un muy buen cocinero. Cuando Abella dijo eso, Enoch no pudo negarse. Despu�s de todo fu� �l quien propuso que cenar�n juntos. -Ummm? �Entonces, es as�? Al final, de mala gana, Enoch dijo una respuesta afirmativa. -De acuerdo, cenemos juntos en tu casa. -Entonces nos vemos m�s tarde. Al escuchar la confirmaci�n, Carlyle empuj� a Enoch fuera de la tienda. Podr�a decirse que casi lo ech� a patadas. Se acercaba una noche verdaderamente preocupante, sobre todo para Carlyle. * * * Baguette reci�n horneado y estofado de cebolla. E incluso queso y jam�n bien rebanados. Carlyle miraba a Enoch mientras �l probaba un poco de sus habilidades culinarias. Afortunadamente, estaba comiendo la comida que hab�a preparado sin ning�n problema. A Carlyle le preocupaba que pudiera hacer algo irrespetuoso. Sorprendentemente, Enoch no hizo o dijo palabras que pudieran incomodar a Abella. Contrariamente a las preocupaciones sobre todo de Carlyle, fu� una cena tranquila. Y s�lo quedaban platos vac�os en la mesa. Como de costumbre, Carlyle trat� de limpiar todo �l mismo. Se levant� de su asiento y comenz� a apilar naturalmente los platos. Abella, que lo miraba en silencio, lo detuvo y le dijo: -Carlyle, est� bien. T� cocinaste una cena deliciosa, hoy yo limpiar�. -�Si? Oh no, est� bien? -No, d�jame hacerlo y t� si�ntate en el sof� y descansa. Carlyle, incapaz de vencer sus palabras, no tuvo m�s remedio que sentarse en el sof�. Sin embargo, a pesar de que estaba sentado en el sof�, su cabeza s�lo pensaba por completo en Abella, quien estaba limpiando en la cocina. "Yo deber�a hacerlo?" El hecho de que Abella estuviera trabajando y �l estuviera sentado era muy inc�modo. Por eso es que no dejaba de mirar a Abella. Debido a eso no recordaba que Enoch tambi�n estaba en la casa. "�D�nde est� ese tipo?" Carlyle arrug� la nariz y sigui� su olor. Al parecer estaba en la habitaci�n? "�Por qu� est� en la habitaci�n?" Carlyle record� que no supo nada de �l despu�s de la cena, ni siquiera escuch� una palabra. Adem�s �l y Abella estaban ocupados decidiendo qui�n limpiar�a. No importaba lo cercanos que fueran, Carlyle sab�a que era extra�o entrar y salir de la habitaci�n de alguien m�s sin permiso. Especialmente si esa persona es alguien del sexo opuesto. Carlyle frunci� el ce�o y se levant� del sof�. Luego detuvo sus pasos y se dirigi� a la habitaci�n. Al principio pens� en dec�rselo a Abella, pero despu�s pens� que ser�a mejor que lo comprobara �l mismo. Mientras se acercaba al dormitorio, pudo sentir el olor desagradable de Enoch a trav�s de la puerta ligeramente abierta. Y Carlyle no pudo evitar fruncir el ce�o. Carlyle, se asom� al interior de la habitaci�n a trav�s de la rendija de la puerta. No pod�a ver claramente a Enoch, pero pod�a ver a su sombra movi�ndose. Carlyle sinti� algo extra�o, entonces agarr� el pomo de la puerta y la abri� por completo. Lo que vi� fue a Enoch agarrando algo de un caj�n. "�Qu� est�s haciendo?!" Carlyle camin� hacia �l. Y lo que ten�a en sus manos? Un trozo de tela peque�o y delgado. Por un momento, Carlyle se qued� petrificado. Fue porque apenas pod�a creer lo que Enoch ten�a en las manos. La ropa interior. Lo que estaba en las manos de Enoch era la ropa interior de Abella. Hisa: Mi sorpresa no fu� menor que la de Carlyle. XD Carlyle sinti� c�mo si estuviera a punto de perder el control. En un abrir y cerrar de ojos, estaba apretando sus pu�os involuntariamente. -�Eres un maldito perro! Carlyle lo golpe� furiosamente y Enoch cay� al suelo. El sonido de los golpes y al mismo tiempo quejidos de Enoch llenaron la habitaci�n incesantemente. -���Te atreves a tocar la ropa interior de Abella?!!! Incapaz de contener su ira, Carlyle mostr� sus bestiales colmillos afilados. Abella, que estaba en la cocina cuando escuch� la conmoci�n corri� hac�a la habitaci�n. -�Qu� alboroto es este! -Mam�, no? No, Abella. Este tipo? Este bastardo tom� las bragas de mam�. No, no, las bragas de Abella? Carlyle no pod�a contener su ira y no pod�a acertar en c�mo llamar a Abella. Aunque sab�a que no deb�a llamarla mam� frente a otras personas, segu�a haci�ndolo. Estaba tan furioso que parec�a que llorar�a. Enoch estaba robando la ropa interior de Abella. Y las manos de Enoch estaban sosteniendo tres o cuatro de las bragas de Abella. *** Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb