
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 54
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 53 * * * La confusi�n segu�a ah�, pero no pod�a dejar atr�s su vida diaria. Abella luch� por cambiar su expresi�n y se prepar� para ir a la tienda. Tan pronto como se puso el abrigo, Carlyle tambi�n se arregl� y se dirigieron a la tienda. -�Nos vamos? Abella se acerc� a �l con una sonrisa suave como siempre. Carlyle tambi�n junt� sus manos junto a las de ella sonroj�ndose como de costumbre. * * * A medida que se acercaba el invierno, el mercado estaba m�s ocupado que antes. Alguien tratando de abastecerse de le�a y comida antes de que caiga la nieve. Y alguien queriendo vender una cosa m�s antes de que se enfr�e el d�a. Gracias a esto, la tienda de hierbas de Abella estaba mucho m�s ocupada de lo habitual. Carlyle acomodaba hierbas en la esquina de la tienda y Abella estaba ocupada atendiendo a sus clientes. El tiempo ocupado pas� r�pidamente y el sol brillaba intensamente en la tarde. Tan pronto como son� la campana, Abella dijo el saludo habitual. -�Bienvenidos! Mirando a los clientes, vi� caras desconocidas que nunca antes hab�a visto. Tal vez ven�an de otro pueblo. Abella, que hab�a estado trabajando aqu� durante mucho tiempo, conoc�a los rostros de la mayor�a de los aldeanos. Incluso si no sab�a su nombre o d�nde viv�a, sab�a qui�n pertenec�a al pueblo. Por supuesto sab�a c�mo notar la diferencia. -�Hay alguna hierba que est� buscando? Cuando Abella se acerc� con una c�lida sonrisa, los clientes dijeron los nombres de las hierbas medicinales sin dudar. Abella s�lo pens� que los hombres sab�an exactamente qu� hierbas quer�an y simplemente se las di�. Pero incluso despu�s de pagar las hierbas, siguieron hablando m�s palabras in�tiles. Carlyle, que hab�a estado absorto en acomodar las hierbas durante un rato, volvi� los ojos hacia d�nde estaba Abella levantando las orejas con retraso. Escuchando en silencio, parec�a que le estaban lanzando algunos 'cumplidos' a Abella. Hubo dos conversaciones m�s sobre si le gustar�a ir a tomar algo esa noche. El rostro de Carlyle, que estaba arreglando las hierbas con entusiasmo, cambi� de repente. Abella rechaz� rotundamente su oferta. Pero a�n as�, no mostraron signos de retroceder. Carlyle, que no pod�a soportar eso, no tuvo m�s remedio que levantarse de su asiento. -Cari�o. La mano de Carlyle envolvi� naturalmente la cintura de Abella como agua que fluye. Luego la abraz� con fuerza. -Acomod� todas las hierbas. Incluso mientras dec�a eso, sus ojos rojos miraban ferozmente a los hombres. Carlyle torci� los labios con iron�a, mostrando sus colmillos puntiagudos. Sin embargo, era Abella quien estaba bastante avergonzada por la apariencia desconocida de Carlyle. Abella reaccion� torpemente a su actuaci�n y se tambale�. -Todo todo? �Lo has hecho bien! As� es... Est� bien? -S�, �qu� m�s puedo hacer ahora? A diferencia de Abella, que parec�a un trozo de madera que no sab�a qu� contestar, Carlyle respondi� con sensatez y mir� a los hombres que eran mucho m�s peque�os que �l. Y no se detuvo ah�, sino que frot� su rostro en el cuello de Abella y le susurraba dulces palabras. Afortunadamente, cuando apareci� Carlyle, r�pidamente se disculparon y salieron. Abella, que tartamudeaba como una idiota, suspir� profundamente cuando se fueron. -Sorprendida? -�Est�s muy sorprendida? -Eh, eh? Un poco? -Lo siento. Pens� que ser�a mejor hacer esto. Abella sonri� como si estuviera bien y suavemente empuj� a Carlyle lejos de ella. Mientras tanto, las palabras que Carlyle le susurraba al o�do segu�an resonando en ella. Sin embargo, Carlyle, que no sab�a lo que Abella estaba sintiendo, no pudo ocultar su decepci�n. Sent�a como si Abella se estuviera distanciado de �l. Parec�a haber un muro sutil entre Abella y �l. "�Por qu� de la nada?" Carlyle no pod�a encontrar la respuesta. Y Abella se alej� conscientemente preocupada por el trabajo. "�Qu� hice mal?" "�Fue demasiado arriesgado llamarla cari�o sin permiso? �Es por eso que est� tan molesta?" Los ojos rojos que miraban a Abella temblaron ligeramente. Sudaba fr�o y su coraz�n lat�a r�pidamente de forma nerviosa. Carlyle trag� saliva seca y luch� por reprimir su ansiedad. Pero no fue f�cil. La hierba Nephra ya no funciona, la actitud de Abella es extra�amente diferente, otros machos la codician... Su ansiedad que estaba llegando al l�mite poco a poco, se vi� eclipsada por esto. Al principio pens� que si pudieran ser simplemente amigos, siempre ser�an felices como si tuvieran el mundo entero para ellos. Pero la codicia no tiene fin, y �l era muy codicioso. -Ah, madre? -�S�? Carlyle, sin pensarlo, llam� a Abella para que se detuviera. Abella, que estaba ocupada trabajando, dej� lo que estaba haciendo y lo mir� a los ojos. Ojos rosados ??claros y transparentes? Extra�amente, en el momento en que sus ojos se encontraron con los de ella, la lujuria comenz� a arder c�mo si mezclara fuego con aceite. Carlyle hizo una pausa por un momento para poder elegir qu� decir. Luego, como de costumbre, se puso la m�scara del hijo inocente. -Te quiero mucho. Entonces Abella sonri� brillantemente. -Jajaja? �Por qu� de repente? -No es de repente. Yo siempre? "Siempre am� a mi madre." Carlyle, se trag� esas palabras. Tuvo un fuerte presentimiento de que Abella se sentir�a agobiada. R�pidamente trat� de cubrir la situaci�n con una sonrisa en su rostro. Y afortunadamente, Abella no hizo m�s preguntas. As� que los dos terminaron sus respectivas tareas sin m�s conversaci�n. * * * De regreso a casa ya estaba oscuro. A medida que se acercaba el invierno, el sol se ocultaba m�s temprano. Normalmente, habr�an hablado de varias cosas durante todo el camino de regreso. Pero hoy estuvo lleno de silencio. Carlyle mir� los ojos de Abella para ver si quer�a tener una conversaci�n, pero los ojos de ella estaban sumidos en sus pensamientos, lo cual era diferente de lo habitual. No fue hasta que lleg� a casa que empez� a hablar un poco sobre el mal tiempo. Cuanto m�s hac�a esas cosas Abella, m�s ansioso se pon�a Carlyle. No sab�a qu� hacer para cambiar la situaci�n. -Yo? madre? -�S�? -Quiz�s? Eso que hice sin tu permiso... Llamarte as� delante de los clientes? Al final, Carlyle, incapaz de soportar la atm�sfera inc�moda, pregunt� sin rodeos. -�Est�s muy inc�moda? Abella abri� mucho los ojos en respuesta a la pregunta y sacudi� la cabeza como si nada hubiera pasado. -No es inc�modo, no es as�. De Verdad? -Pero? "Ni siquiera me has hablado bien desde que te llam� as�." Carlyle frunci� los labios con expresi�n hosca. Abella, que parec�a haber le�do su mente, sonri� dulcemente y acarici� la cabeza de Carlyle. -Lo siento cari�o. Estaba muy ansiosa. -No? No tienes que disculparte? -Pero realmente no tienes que preocuparte por eso. La raz�n por la que no habl� mucho el d�a de hoy? Solo necesitaba tiempo para pensar? Su coraz�n estaba latiendo salvajemente por Carlyle y definitivamente era una molestia. Al principio no fue tan malo... Pero una vez que comenz� a mirar dentro de su coraz�n, su coraz�n palpitante comenz� a latir m�s y m�s libremente, como un potro desenfrenado. Estatura alta y hombros anchos. Un cuerpo tonificado. Abella escaneaba en secreto a Carlyle sin darse cuenta. "Tenemos que terminar con esto antes de que empeore." Abella se rega�� a s� misma y mordi� la suave carne de su boca para mantenerse alerta. "Tengo que hacer lo correcto." "No importa cu�nto lo piense, es un crimen tener estos sentimientos por un ni�o que he criado con mis propias manos." Abella profundiz� sus pensamientos y lleg� a un punto en el que se resinti� consigo misma. Abella pens� durante mucho tiempo. Luego, como si hubiera llegado a una conclusi�n, abri� la boca resueltamente. -Disc�lpame? Carlyle? Carlyle se sinti� desconcertado por esa disculpa. -Si te parece bien? No quiero agobiarte. Carlyle, si te parece bien... Abella levant� con fuerza las comisuras de sus labios y le pregunt� a Carlyle fingiendo que estaba bien. -Una hermosa mujer? �No quieres conocer a una hermosa mujer ni una sola vez? *** Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb