He Criado Un Buen Hijo

Capítulo 63

HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 62 * * * Tratando de aprovechar el momento en que el acto se hac�a m�s lento. Abella intent� escapar. Carlyle frunci� el ce�o y nerviosamente acerc� la parte inferior de su cuerpo. En un abrir y cerrar de ojos, sus cuerpos estaban juntos como antes. -Mi madre solo me pide que me detenga? �Pero por qu� no me pide que lo meta a�n m�s? Abella suspir� y sacudi� la cabeza. Carlyle, ofendido por eso, sonri� y comenz� a mover su cintura violentamente de nuevo. -Lo siento, pero si me hubieras dicho claramente que te gustaba y que lo disfrutabas, habr�a terminado aqu�. Por supuesto que era una mentira. Pero Carlyle, toc� la mejilla de Abella como si realmente lo sintiera. La inocente Abella lo mir� con ojos llorosos y se humedeci� los labios. Entonces, Abella, que hab�a estado llorando de miedo todo el tiempo, le rog� con una voz sensual y confusa. -Ugh, ahhh? beb�? si? Al verla as�, Carlyle se ech� a re�r, incapaz de contener su alegr�a. -�No es un poco injusto llamarme beb� mientras tenemos relaciones sexuales? Al escuchar eso, Abella vacil�. Mientras tanto, el pene de Carlyle estaba ocupado rozando la suave pared interior sin piedad. -Ahhh? Si? Carlyle? Carlyle me gusta? me gusta all�? Abella dej� escapar un fuerte gemido cuando Carlyle coloc� sus piernas sobre sus hombros mientras segu�a penetr�ndola. Era dif�cil saber si era sincero en cuanto a terminar el acto r�pidamente. O seguir�a como hasta ahora. Y Carlyle empuj� su pene m�s adentro, como si nada hubiera pasado. El glande atraves� su suave carne y apu�al� alrededor del cuello uterino. Todas las venas y protuberancias del gran pene hac�an que Abella se sumergiera en el placer con el m�s m�nimo movimiento. -�Ahhhhhh, Ahhhh? Carlyle?! Nuevamente, esta vez un gemido lleno de placer sali� de la boca de Abella. Se ve�a completamente diferente a la primera vez que sal�an de ella l�grimas mezcladas con dolor. -Ohhhh, si? Carlyle? r�pido, m�s r�pido? -�Est� bien aqu�? �Te gusta aqu�? �Es porque quieres terminar de aparearte r�pido? �O tal vez est�s llorando porque te gusta mi pene? �l comenz� a re�r mientras frotaba el cl�toris de Abella. Ella sacudi� la cabeza y comenz� a gemir a�n m�s fuerte mientras Carlyle la segu�a penetrando y acariciaba su cl�toris ya hinchado. -�Ahhhhhh? Carlyle?! -Oye, est�s teniendo sexo conmigo? �Quieres terminar r�pido? Abella asinti� ante la pregunta. Pero despu�s de esa respuesta, Carlyle, que estaba siendo sarc�stico, le susurr� a Abella con una sonrisa. -Entonces trata de ser m�s obscena. Dime qu� quieres que meta a�n m�s mi pene en tu lasciva vagina. Dime qu� quieres que te siga penetrando. -Carlyle? Ahhhh? -�Acaso no quieres que termine r�pido? Y una sonrisa traviesa apareci� en el rostro de Carlyle mientras dec�a eso. Abella, que no conoc�a el lado oscuro de �l, ingenuamente hizo lo que le dijo. Y al mismo tiempo que dejaba escapar fuertes gemidos de placer, tambi�n dej� escapar algunas palabras entrecortadas. -Ahhhh? Carlyle? Carlyle, pen�trame? beb�? hazlo? -Tienes que decirme d�nde poner mi pene. -Ohhh? Carlyle, beb�? ponlo aqu�? ponlo aqu� beb�? -No me llames beb� cuando nos estamos apareando. �Acaso te est�s apareando con un ni�o? Eres una madre terrible. �Por qu� me sigues llamando beb�? Las palabras que Carlyle le segu�a susurrando estaban llenas de alegr�a. Por supuesto, Carlyle no ten�a intenci�n de detener el acto, ni siquiera despu�s de una eyaculaci�n. La noche acababa de comenzar? s�lo era el comienzo y quer�a envolver su pene con esa lasciva vagina hasta la ma�ana. -Carlyle? m�s, m�s fuerte? r�pido? ohhh? m�s, penetrame m�s fuerte? ohhh, r�pido? m�s? m�s? no pares? Carlyle la bes� brevemente tratando de arreglar su rostro destrozado por las l�grimas? Carlyle empuj� su pene violentamente y Abella dej� escapar un gemido lento. El enorme pene entraba y sal�a constantemente y aunque ella no lo dijera, eso provocaba en Abella un placer indescriptible. El sonido que hac�a el pene al entrar y salir de la provocativa vagina era bastante lascivo. Los densos pliegues de la pared interior se frotaban sin cesar y aferraban a las protuberancias del pene, parec�a que no quer�an dejar ir lo que provocaba esa sensaci�n de placer. Carlyle a�n estimulaba su cl�toris mientras su pene segu�a dentro de ella, Abella sinti� que su visi�n se tornaba borrosa y tem�a que pudiera cometer un error. Era muy dif�cil para Abella seguir recibiendo ese pene de tan enorme tama�o. Y despu�s de un tiempo de seguir siendo penetrada salvajemente, no pudo soportarlo m�s y grit�. -Ohhhh? Carlyle? por favor ya no? Carlyle? no aguanto? Ahhhh? no? Desafortunadamente, tal resistencia s�lo estimul� a�n m�s su deseo. Y Carlyle aceler� el movimiento de sus caderas mientras Abella segu�a llorando. *** Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb