
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 77
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 76 * * * Al escuchar la clara voz de Abella, Carlyle le rode� su cintura con los brazos. Abella tambi�n lo recibi� con gusto y le dio unas palmaditas en la espalda. -Tonto? Est�pido idiota. -Lo siento? Realmente, realmente? Lo siento mucho, madre. Al final, Carlyle, incapaz de contener las l�grimas, comenz� a llorar c�mo un ni�o y frot� sus mejillas contra el pecho de Abella. Normalmente, hubiera sido una acci�n llena de intenciones oscuras, pero esta vez no era as�. Una mano suave comenz� a acariciar su cabello negro placenteramente. Y la otra mano acariciaba su espalda intentando consolarlo. Carlyle sinti� su c�lido abrazo c�mo su �nico refugio y pens� que quisiera estar para siempre de esa manera. -Volvamos al principio y volvamos a intentarlo paso a paso. -�Qu�?? Carlyle, que hab�a estado sollozando en los brazos de Abella durante un rato, inclin� la cabeza y pregunt� mientras miraba a Abella con una mirada de incredulidad. Pero algo no estaba bien. -�Por qu� mi madre est� as�? �Por qu� la veo tan alta? "�Por qu� est� as� de alta??" Carlyle estaba desconcertado. -Ya que ahora te est�s volviendo m�s joven, quiero volver a como era antes. "�Joven? �Qu� quiere decir?" Carlyle, que estaba at�nito, mir� la palma de su mano con sorpresa. -�Eh?? �Qu� es esto?? La mano que estaba viendo no era la que conoc�a. La mano que hab�a sido lo suficientemente grande como para cubrir el rostro de Abella se hab�a convertido en la de un ni�o peque�o. -Ah? �Qu�?! �Qu� es?! Carlyle entr� en p�nico y trat� de levantarse r�pidamente. Entonces, Abella lo detuvo y trat� de tranquilizarlo. -Escuch� todo de Leo. Te est�s volviendo m�s joven, porque utilizar�s todo el poder que tienes para sanar tu cuerpo. Tu vida no est� en peligro, pero parece que estabas bastante herido. Por supuesto, ahora no eres tan joven como cuando nos conocimos, pero... Abella frunci� el ce�o, comprobando el tama�o de Carlyle. -Ahora eres bastante joven. Esto me recuerda a los viejos tiempos y es bueno. Junto con esas palabras, se escuch� una risa agradable. Era una expresi�n que contrastaba con la de Carlyle, que ten�a cara de tonto. -No, todo esto es absurdo? -�Nunca hab�as estado gravemente herido? Carlyle frunci� los labios como si estuviera avergonzado. Y luego Abella a�adi� c�mo si hubiera le�do su interior. -Incluso si te ves bien por fuera, probablemente inhalaste demasiado humo y por eso tu cuerpo tiene que sanar. As� que no pongas una cara de que no entiendes. Por supuesto que te ves muy lindo, pero? Y despu�s de decir eso, Abella pellizc� su mejilla. Definitivamente, ahora Abella estaba tratando a Carlyle como un ni�o. De alguna manera, a pesar de lo que sucedi� anoche, la barrera que se hab�a creado entre los dos, ahora hab�a desaparecido? "Seguramente me trata as� porque salt� al fuego directamente para salvarla? �O tal vez fu� porque me convert� en un ni�o y no es necesario para ella estar alerta?" "Espera un momento? �Entonces no podremos aparearnos hasta que crezca de nuevo?" Era bastante obvio que Carlyle no podr�a aparearse con Abella teniendo esa forma? �Nunca podr�a hacerlo?! Carlyle se culp� a s� mismo. Pero a la vez se sent�a muy pat�tico al estar preocupado por el apareamiento. Abella s�lo lo mir� con un poco de incredulidad y sonri� feliz. Y as�, los dos volvieron a estar en paz como de costumbre. Carlyle se segu�a sintiendo bastante confundido y s�lo se limit� a mirar a Abella. Cuando vi� su rostro sonriente, pudo sentir c�mo se derret�a por dentro. Adoraba esa sonrisa cari�osa que solo le mostraba a �l. Ojos que se pliegan brillantemente como una luna creciente, las comisuras de la boca que se levantan agradablemente y las mejillas que est�n te�idas como melocotones. Carlyle quer�a conservar esa sonrisa por el resto de su vida. "Si mi lujuria le quitar� esa sonrisa, preferir�a cortarme el pene." Carlyle se sobresalt� por el pensamiento que pas� por su cabeza impulsivamente por un momento. Y luego volvi� a mirar el rostro sonriente de Abella. Record� la expresi�n fr�a que le hab�a mostrado esta ma�ana. Hab�a sentimientos completamente opuestos en la mente de Carlyle, pero lo que lo convenci� por completo fu� esa sonrisa. No quer�a perderla por estar cegado debido a la lujuria. Lo m�s preciado para Carlyle era la felicidad de Abella. *** Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb