He Criado Un Buen Hijo

Capítulo 81

HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 80 * * * -�La pr�xima vez?? Por un momento, Carlyle abri� mucho los ojos y pregunt�. -La pr�xima vez? Apareamiento? �podemos hacerlo? -Bueno, bueno, eso lo veremos poco a poco. Abella se encogi� de hombros deliberadamente y respondi� con calma. Entonces Carlyle, emocionado, comenz� a gritar y saltar. -�Abella! �Abella! �Bien! �Entonces te llamar� Abella de ahora en adelante! Pero cuando el nombre de Abella sali� de la boca de Carlyle, la expresi�n de ella, quien le hab�a pedido que la llamara por su nombre real, se endureci� sutilmente. Al ver la tez oscurecida de Abella, Carlyle la llam� de nuevo. -�Abella? Tienes una mala expresi�n. -�S�? Y entonces Abella le dijo de la nada a Carlyle? -Cancelar� el que me llames por mi nombre. -�Por qu� de repente? -Pareces decepcionado. Creo que te estoy malcriando demasiado. -�S�? Pero Abella? Oh no, mam� me acaba de decir que la llame por su nombre... -Ya no lo hagas? Y los ojos de Carlyle cambiaron en un instante y se volvieron tristes. -La diferencia de edad es demasiado grande para que me llames por mi nombre. Por supuesto, crecer�s? Y cuando seas un poco m�s grande lo permitir�? Fue como si le hubiera dado un regalo y luego se lo quitara. Carlyle frunci� los labios e hinch� sus mejillas involuntariamente. Era tan adorable, que Abella toc� la mejilla hinchada de Carlyle. Carlyle se apart� como si no quisiera que lo tocara, pero Abella no se rindi�. -Oye, no me trates as�? -Hmmm? No me gusta eso. -Oye, �est�s bien, Carlyle? -S� pero? -No te enojes? Sus l�grimas brotaron mucho m�s f�cilmente porque su cuerpo era m�s joven. Carlyle no pudo evitarlo, sinti� una sensaci�n de ardor en los ojos. Abella, que estaba bromeando con Carlyle, lo consol� tard�amente. Como de costumbre, Carlyle estaba moviendo la cola suavemente, y pudo calmarse con unos pocos toques suaves. El sol se hab�a desvanecido gradualmente y se escond�a sobre la monta�a. Abella se estir� lentamente para preparar la cena y se levant� de su asiento. Carlyle tambi�n fu� tras ella. El sonido de los dos ocupados preparando la cena, mientras se escuchaba c�mo la le�a se quemaba en el nuevo hogar de manera agradable. A diferencia del aire fresco del exterior, el c�lido d�a de los dos estaba llegando a su fin lentamente. * * * El cuerpo de Carlyle creci� r�pidamente. Fue mucho m�s r�pido que cuando conoci� a Abella por primera vez. Probablemente fue porque la herida no era tan grande como en ese entonces. Carlyle sonre�a con curiosidad al ver que ya hab�a crecido m�s que Abella. -Mam�, ya soy m�s alto que t�. Obviamente Abella estuvo de acuerdo con esa declaraci�n. Ahora, cada vez que ve�a a Carlyle, ten�a que levantar la mirada. -Oh, s�. Ya eres bastante alto. �Pero por qu� lo mencionas? �Vas a hacer algo tan malo como lo hiciste antes? -�Oh, no! Eso, eso no lo har�? -Es una broma. Abella, avergonzada, le di� unas palmaditas en broma a Carlyle, quien estaba desconcertado, para despu�s continuar con lo que estaba haciendo. A medida que se profundizaba el invierno, ca�a m�s cantidad de nieve, por lo que las actividades que se ten�an que hacer se incrementaban m�s que en otras estaciones. Abella tom� una escoba, mirando la nieve amontonada frente a la tienda. Entonces, Carlyle, que estaba arreglando hierbas desde lejos, corri� hacia ella y tom� la escoba. -�Oh mam�! -�S�? -Yo lo har�. Est� fr�o afuera. Por favor, tu organiza el inventario. -Pero, �est�s usando ropa gruesa hoy? -S�, lo que pasa? Si te llegaras a resfriar? Mientras Carlyle entraba en p�nico, Abella pens� por un momento. Luego, cuando se di� cuenta de por qu� estaba actuando de manera tan inusual, se ri� ir�nicamente. -�Tienes miedo de que no podamos ir al festival de invierno a causa de un resfriado? -�No! Bueno, yo? Carlyle se ve�a realmente preocupado y ansioso. A�n as�, Abella no dejaba de bromear. -Ah, creo que en verdad est�s preocupado por eso. -�No! De verdad? Estoy m�s preocupado por el cuerpo de mi madre que por el festival de invierno. Carlyle gru�� como un ni�o rebelde. Pero incluso mientras �l refunfu�aba as�, Abella sonri� y le acarici� el cabello? Adem�s, sonre�a como si siempre hubiera sido as�. -Oye, el sol ya se ha puesto. Vamos a solucionarlo despu�s. A medida que avanza el invierno, la hora del d�a en que sale el sol se acorta. Naturalmente, el horario de la tienda tambi�n se redujo. El invierno en las afueras era m�s fr�o y amargo que en otras zonas, y tambi�n muy largo. *** Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb