
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 90
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 89 * * * Como siempre, su hogar luc�a tranquilo con el suave humo que sal�a de la chimenea y una suave luz que se filtraba por la ventana. Pero, �en qu� tipo de condici�n estar� Carlyle? Abella trag� saliva seca con nerviosismo, y se dirigi� a casa con pasos firmes. Pero algo no estaba bien. A medida que se acercaba a la casa, se escuchaban golpes y ruidos extra�os bastante fuertes desde el interior de la casa. Abella sinti� curiosidad y mir� dentro de la casa a trav�s de las rendijas de la ventana. Estaba perpleja con lo que vi�? -�Car-Carlyle! Era Carlyle en la forma de un gran lobo golpe�ndose la cabeza contra la pared? Sobresaltada, Abella grit� y corri� hacia la casa. La cara de Carlyle adentro era a�n m�s espectacular. Cu�ntas veces se habr� golpeado la cabeza contra la pared que la sangre goteaba de su frente e incluso se at� el cuello con un alambre grueso. -�Carlyle! ��Qu� demonios es esto?! Carlyle parec�a estarse atragantando y salivaba como si se estuviera ahogando. Al verlo de esa manera, Abella se sinti� avergonzada. No sab�a qu� hacer. Carlyle, quien vi� a Abella, intent� correr hacia ella con un fuerte ladrido como si estuviera sumamente emocionado. Sin embargo, no pudo correr debido al alambre que lo ten�a sometido por el cuello. Mientras segu�a tratando de correr, gritaba y gritaba pero la atadura estaba muy apretada. Y mientras trataba de correr de nuevo, el alambre se apretaba y el sonido del dolor se repet�a. Abella respir� profundamente. Comenz� a llorar y r�pidamente trat� de quitar el alambre. Pero Carlyle segu�a luchando, y no estaba siendo f�cil desarmarlo. -�Por favor, Carlyle! �Por favor, detente! Abella no pod�a contener las l�grimas y simplemente dej� que fluyeran. Pero no solo era su llanto triste, su interior estaba lleno de ira. -�Idiota! �Qui�n te dijo que hicieras algo as�? �Pensabas quedarte hasta la ma�ana as�? Por qu� no me aparece contigo en ese momento? Abella sigui� llorando, pero al fin logr� desatar el alambre alrededor de su cuello. Entonces Carlyle corri� hacia Abella como si la estuviera esperando. Su cuerpo se tambale� pero cay� encima de Abella. Una bestia enorme y peluda estaba sobre ella exhalando un aliento �spero. -No, Carlyle. Solo estoy aqu� para ayudarte. �Por qu� est�s haciendo esto? Abella le grit� a Carlyle. Pero en el momento en que lo mir� a los ojos, ella lo supo. Carlyle estaba sumido en la locura. Y en el momento en que vi� sus ojos, Abella sinti� un miedo incomprensible. Fue por el abrumador recuerdo de esa noche que hab�a olvidado. E instintivamente, su cuerpo se puso r�gido. Tambi�n sinti� un escalofr�o recorrer su espalda debido a la tensi�n. -Beb�? Abella llam� a Carlyle con voz temblorosa. Como siempre, pens� que una respuesta ingenua regresar�a a ella, pero Carlyle frente a ella solo estaba babeando y llorando inexplicablemente. Carlyle, que hab�a estado gimiendo sobre ella durante un rato, de pronto se levant� y se alej� y entonces, comenz� a golpear su cabeza contra la pared. �Se escuch� un ruido sordo! Un sonido vibrante que resonaba en toda la casa. -�Beb�! Sorprendida, Abella extendi� su mano de prisa para tratar de detenerlo. Abella agarr� su cola y tir� de �l hacia ella. Sin embargo, por extra�o que parezca, Carlyle se revel� ante Abella como si fuera una amenaza. Parec�a que la atacar�a de inmediato. -No hagas eso, por favor. Est�s herido y sangrando? Abella lo dijo incapaz de ocultar su preocupaci�n. Y su mano, se volvi� hacia Carlyle de nuevo. Pero, sin saber lo que estaba pensando, Carlyle corri� hacia otro lugar de la casa, evitando la mano de Abella. -�Beb�! �Por qu�! Trat� de seguirlo apresuradamente, pero Abella no pod�a seguir el ritmo de los r�pidos movimientos del lobo. Carlyle corr�a por toda la casa tratando de evitar a Abella. Y gracias a ella, estaba casi sin aliento. -Ven aqu�, Carlyle. Deja que te cure y despu�s puedes dormir al lado de mam�, �si? Ya era dif�cil para �l seguir corriendo. Pero Carlyle todav�a parec�a reacio el ir hac�a los brazos de Abella Carlyle estaba agachado y golpeaba su cola contra el suelo. Parec�a preparado para seguir huyendo en cuanto Abella se acercar�. Cuando Abella mir� hacia abajo, vi� un bulto de carne roja que sobresal�a de su esponjoso pelo negro y eso llam� su atenci�n. Un bulto de carne con muchas protuberancias y puntiagudo. *** Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb