
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 94
HE CRIADO UN BUEN HIJO Cap�tulo 93 * * * -Bien? �Qui�n querr�a hacerlo con alguien como yo? S� que soy fea porque mi cuerpo es delgado y p�lido. Perd�n por eso? Hab�a escuchado que a los hombres les gustan las mujeres con pechos muy grandes y carnosos? -Ahora s� que es verdad. Las palabras de Abella estaban llenas de tristeza. Y termin� su discurso con voz precaria, como si estuviera parada en un acantilado. Gracias a esto, los ojos de Carlyle revolotearon discretamente. Y murmur� como si quisiera decir algo. Sin embargo, al estar en esa forma, no pod�a pronunciar palabras humanas. Al ver a Carlyle conmocionado y tembloroso, Abella se encogi� de hombros, incluso fingiendo llorar. -Carlyle? Tal vez? tal vez es porque mi parte inferior es fea. S�, probablemente sea eso? En verdad lo siento Carlyle? Por supuesto, Abella no lo cre�a en absoluto. Sin embargo, despu�s de ser intimidada por Carlyle, pudo imitar h�bilmente lo que �l hab�a hecho en el pasado sin pesta�ear. -S� exactamente lo que quieres decir. Est�s diciendo que no quieres volver a hacerlo con una chica que es fea y que llora en la cama c�mo yo? Al final, Carlyle, que no pudo soportarlo m�s, ladr� y se acerc� a Abella. Carlyle, r�pidamente agarr� a Abella, y la arroj� sobre la cama. Entonces, Abella pronunci� las palabras de una bestia que no pudo entender. Carlyle, comenz� a lamer los pechos de Abella y enseguida sus pezones rosados se levantaron. -No, no tienes que obligarte a hacer esto si no quieres? Pero Carlyle sigui� lamiendo sus pechos, solo que m�s r�pido. La lengua h�meda del lobo rozaba suavemente los pechos de Abella. Y cada vez que eso suced�a, el coraz�n de Abella palpitaba y se estremec�a maravillosamente. Debido al aire fr�o, los pezones erectos estaban m�s sensibles que de costumbre. Y cada vez que Carlyle la lam�a, la cintura de Abella se levantaba y temblaba. Carlyle comenz� a lamer otras partes del cuerpo de Abella con un agradable sonido palpitante. No solo era el pecho, sino ahora tambi�n la nuca y las mejillas. Quer�a dejar cuidadosamente su marca por todo el cuerpo de ella. -Ahhh? Est� bien, despu�s de todo? Abella trat� de empujar un poco a Carlyle por el pecho. Una parte de ella a�n dudaba si quer�a hacerlo? Adem�s, se supone que todo lo que estaba haciendo era actuar para calmar a Carlyle? Pero? En estos momentos? �En verdad eso era lo que ella quer�a? Carlyle, quien hab�a sido enga�ado totalmente por la actuaci�n de Abella, ya no pod�a parar. Su lujuria iba en aumento y quer�a poseerla de nuevo. Abella, quien no sab�a que Carlyle ya estaba siendo dominado por su lujuria y excitaci�n, trat� de contener una carcajada mientras miraba a Carlyle, quien estaba pose�do por tener el bello cuerpo de ella. Una cola esponjosa roz� la piel desnuda de Abella. Y ella incapaz de contener las cosquillas, se retorci�, por lo que Carlyle se excit� a�n m�s por ese movimiento. Entonces, Carlyle comenz� a frotar suavemente su pene en el cuerpo de Abella. -Ahhhh? Un bulto de carne caliente y pegajoso estaba frotando la pierna de Abella. Y semen blanco y lechoso goteaba de la punta del pene puntiagudo. Las protuberancias sobresal�an a�n m�s, y las venas tambi�n hasta el punto en que se ve�an feas. Abella luch� un poco por ver entre las piernas de Carlyle ya que est�n acostada, trataba de ver a trav�s del pelo. -Ohhh? Carlyle. Carlyle ladr� como en respuesta a esa voz suave. Y despu�s de morder y chupar el pecho de Abella por un rato, lentamente se inclin� y comenz� a descender. El destino final estaba entre las piernas de Abella. La nariz negra de Carlyle toc� la parte superior de sus labios vaginales cerrados. Y Abella, sorprendida por el toque desconocido, tembl�. -Ahhh? Carlyle?. Abella mir� hacia abajo y pudo ver a Carlyle con el cuerpo agachado y el rostro metido entre sus piernas. La verg�enza la invad�a de tal manera que Abella trat� de cerrar las piernas ya que no supo que m�s hacer. Pero cuanto m�s lo hac�a, m�s profundizaba Carlyle. �l segu�a metiendo la cabeza entre sus piernas. -Oye, �quieres lamerla? Abella, que estaba mirando a Carlyle, pregunt� con cuidado. Carlyle tambi�n mir� a Abella con sus brillantes ojos rojos como si respondiera. Y mientras lo hac�a, us� su lengua para lamer el �rea alrededor de su boca como si estuviera a punto de comerse algo que se le antojaba. Abella decidi� ser valiente y baj� sus manos cuidadosamente. *** Traducci�n y Correcci�n: Hisa Raw: Debb