He Criado Un Buen Hijo

Capítulo 95

HE CRIADO UN BUEN HIJO Capítulo 94 * * * "Sí, esto es lo que iba a hacer con Carlyle…" Abella pensó de esa manera, y con una de sus manos abrió sus labios vaginales fuertemente hacía ambos lados. Sus dedos blancos y delgados mostraron su piel secreta sin dudarlo. Carlyle parecía desconcertado porque no pensó que Abella haría tal cosa. —Si tu quieres… Puedes lamerlo. Abella siguió hablando, pero tampoco dejaba de temblar. —Pero… No quiero que me duela… No… Al contrario de la forma en que abrió sus labios vaginales con bastante orgullo, su voz sonaba como la de un niño asustado. Sus acciones fueron como estímulo para Carlyle, que luchaba por mantener la razón. Carlyle dejó escapar un suspiro más áspero que antes, exponiendo sus colmillos amenazadoramente. Su rostro era algo feroz, pero Abella extendió la mano y le acarició el cabello con ojos que no mostraban miedo. Ella lo seguía acariciando mientras la nariz de Carlyle seguía metida en su vagina y trataba de presionar el clítoris abultado para lamerlo. Carlyle olió, exhaló una vez y apartó la mano de Abella con su hocico alargado. Esa hermosa carne interior que se escondía entre los blancos labios vaginales se contrajo una y otra vez. Gracias a esto, el líquido transparente se derramaba por el agujero. La boca de Carlyle, que había estado observándola en silencio, se abrió de repente y reveló sus dientes puntiagudos. Abella se sorprendió de repente porque se preguntaba si él estaba tratando de comérsela. Una lengua húmeda comenzó a lamer todo el interior de Abella. —… Sobre la mucosa blanda, la superficie áspera de la lengua pasaba lentamente. Abella sintió que su visión se volvía blanca y borrosa y cerró los ojos con fuerza. Sentía como si apretaran fuertemente su estómago. El líquido transparente siguió saliendo constantemente por el agujero. Carlyle, que tiene un sentido del olfato sensible, inhaló con más intensidad, preguntándose si el aroma de Abella que sentía en ese transparente jugo de amor era bueno. Una lengua caliente y húmeda, diferente a la de un humano, seguía tratando de cavar a través de la abertura vaginal. Carlyle jadeaba y giraba la cabeza de un lado a otro para seguir hurgando en él. Carlyle estaba entrando en desesperación y se quejaba como si no estuviera contento con esta situación. Tal vez era más difícil para él entrar más profundo debido a su hocico alargado. Su cola esponjosa también estaba llena de insatisfacción y golpeaba la cama. —Shh, calma. Buen chico… Abella comenzó a acariciar suavemente el rostro de Carlyle para tratar de calmarlo. Sin embargo, no tuvo ningún efecto en el Carlyle actual. La lengua larga e impaciente de Carlyle se movía salvajemente a través de toda la vagina de Abella. Y sin pensarlo, Abella le dio fuerza a su mano con la que estaba acariciando a Carlyle de manera involuntaria. Carlyle seguía lamiendo de forma salvaje y ella no podía evitarlo. Incluso por un momento, agarró fuertemente el cabello de Carlyle, pero no le importó y tardó un poco en soltarlo. —Hmmm… Ohhh… Carlyle Abella abrió aún más las piernas para que él pudiera lamer mejor. También usó ambas manos para separar los labios vaginales, y fuera más fácil para Carlyle. Gracias a esto, el clítoris que ya estaba bastante rojo y el agujero abultado fueron atrapados por el campo de visión de Carlyle. La respiración de Carlyle se aceleró de nuevo. Dejó de lamer y comenzó a subirse al cuerpo de Abella. Parecía que quería penetrarla de inmediato. Se suponía que tenía que meter su pene tranquilamente en la vagina de Abella, pero Carlyle estaba tan emocionado que no dejaba de sacudir su cintura incluso antes de que pudiera introducir el pene siquiera. Gracias a esto, ese trozo de carne puntiaguda y resbaladiza se vio obligada a deslizarse hacia arriba y no pudo penetrar el agujero que tanto deseaba. El enorme pene del lobo, solo frotaba la superficie, rozaba el clítoris y se deslizaba por el vientre de Abella cada vez que lo intentaba. Mientras tanto, unos gritos de dolor mezclados con tristeza resonaban en la habitación. Para Abella el verlo así le parecía un poco estúpido y lindo, pero no le dió gran importancia. Gracias a eso, la inserción de Carlyle se hizo más difícil. Carlyle metió su hocico alargado detrás de una de las rodillas de Abella, cómo pidiendo que ella levantará una pierna. Luego él se levantó un poco más, pero Abella no accedió a su petición. Sobre las sábanas, había mucho líquido blanco goteando del pene de Carlyle. Incluso los ojos de Carlyle se estaban volviendo cada vez más borrosos. "Creo que debería de dejar de molestarlo…" Mirando a Carlyle que se veía bastante desesperado, Abella comenzó a pensar detenidamente. Y en ese momento, el cuerpo de Carlyle comenzó a tambalearse y casi cae hacía un costado. Afortunadamente, Carlyle pudo sostenerse, pero casi se cae de la cama. —¡Oh cariño! ¿Estás bien? "Ahora que lo pienso, parece que sus patas traseras están incómodas. Estuvo corriendo por toda la casa antes…" Abella, sobresaltada, miró preocupada la pierna izquierda de Carlyle, que no dejaba de temblar. Pero no era su pierna lo que ahora era urgente para Carlyle. —Lo siento, mi bebé impaciente es tan lindo que… Abella murmuró y se acostó directamente sobre la cama boca abajo como un perro. Entonces Carlyle levantó sus caderas lo más alto posible para que fuera más fácil penetrarla. *** Traducción y Corrección: Hisa Raw: Debb