
He Criado Un Buen Hijo
Capítulo 96
HE CRIADO UN BUEN HIJO Capítulo 95 * * * Acostarse boca abajo frente a Carlyle en esa posición hizo que Abella se sonrojara por la vergüenza, pero al mismo tiempo sintió que no debería demorarse más. —Yo, por favor sé rápido… suave… A pesar de que estaba acostada boca abajo, mostrando su vagina, el cuerpo de Abella se puso rígido, tal vez porque estaba nerviosa. Y Carlyle no podía ver entre sus piernas. Carlyle no rechazó el premio. Más bien, no había ninguna razón para negarse. La mente de Carlyle estaba en un estado de desvanecimiento por todo lo que había pasado. Pero lo cierto es que si Leo viera la situación actual, se sorprendería de lo mucho que habían soportado ambos, sobre todo Carlyle. Finalmente parece que el pene de Carlyle podría penetrarla. La cama comenzó a tambalearse ruidosamente. Entonces, unas grandes patas delanteras se postraron sobre la cama, más adelante de la cabeza de Abella. Podía sentir el calor de un enorme pene caliente a través de sus nalgas. Gracias a que Abella estaba boca abajo fué más fácil para Carlyle insertar su pene. A diferencia de antes, cuando se deslizaba por la superficie hacia su vientre, esta vez golpeaba la vagina con bastante facilidad. Pero aun así, su cuerpo estaba tan rígido como un trozo de madera. Abella apretó con fuerza su vagina, que parecía sería perforada en cualquier momento, y cerró los ojos con fuerza. —Hmm… Ugh… En un abrir y cerrar de ojos, algo del tamaño de su antebrazo estaba a punto de penetrarla hasta lo más profundo. Aunque Abella sabía que le dolería menos si se relajaba, realmente no era fácil para ella. El solo imaginar que las protuberancias llenas de baches rasparían el revestimiento de la vagina sin piedad, eso la hacía ponerse aún más nerviosa. Por supuesto, la última vez no fué del todo doloroso también hubo mucho placer. Evidentemente, el placer acompañaba el dolor, pero incluso ese vago placer, que no parecía ser suficiente para Abella por un momento, era extraño para ella. Antes de meter el pene, Carlyle estimuló unas tres o cuatro veces por encima del clítoris. Cada vez que eso sucedía, un sonido ahogado de respiración salía de la boca de Abella. Y en ese momento, la lengua afilada de Carlyle lamió rápidamente una de las orejas de Abella. —Ahhh… Carlyle… Abella, sorprendida por la acción inesperada, gimió y también comenzó a temblar. Y Abella sin darse cuenta perdió todas sus fuerzas por la sensación de cosquillas. Y Carlyle, que no esperó más, comenzó a empujar más fuerte su enorme pene. —Ngh… Ugh… Abella, sorprendida por el hecho de que nada estaba saliendo como esperaba, inclinó la cabeza hacia atrás. Mientras tanto, Carlyle respiraba como si estuviera de buen humor y clavaba su pene aún más profundamente. Una vez que la punta del pene entró, el resto fué succionado fácilmente. Y como si lo esperara, la pared interior húmeda y pegajosa, sujetó el pene de Carlyle y lo apretó. —Ugh… Si… Ahhh… Los ojos de Abella comenzaron a temblar cuando sintió a Carlyle como un agresor que empujaba sin piedad. Una abrumadora sensación de inserción presionó su cuerpo, haciendo que fuera difícil respirar para ella. Abella sentía como si le estuvieran clavando un enorme trozo de madera en el trasero mientras estaba boca abajo con las caderas levantadas. —Ngh… Carlyle… Carlyle… Abella no pudo superar la sensación de cosquilleo debido al pene que atravesó su cuello uterino de una sola vez. Gracias a esto, el enorme que llenaba completamente el agujero se movía de un lado a otro por dentro. —Ohhh… Con cuidado… Suave… Miró hacia atrás como si estuviera rogando, pero a la vez con una voz suave y con ojos un poco fríos. Detrás de la espalda de Abella, estaba el pecho esponjoso de Carlyle que la tocaba. Podía sentir la textura del pelaje en su trasero, como si también se metiera hasta la raíz. Una sensación de calor recorrió su espalda, junto con una sensación de dolor por estar abierta de abajo por demasiado tiempo. El hecho de que el pene la llenara por completo, sin dejar ni un solo espacio, la hacía sentir un poco extraña. Abella trató de recuperar el aliento, sintiendo cómo poco a poco se llenaba de placer. Pero Carlyle ni siquiera le dio un momento para adaptarse. Sacó de pronto el pene que había empujado como si hubiera estado esperando por esto. Los genitales que habían llenado el interior, escaparon arañando la pared interior con un sonido intenso. —Ugh… Ah… Los dedos de los pies de Abella seguían temblando como si hubiera sido golpeada por un rayo ante la sensación intensa de hormigueo. En ese momento, no podía pensar con claridad, pero lo que sí era seguro es que Abella se sentía tan bien por la forma en que los bultos raspaban su pared vaginal. Carlyle sacó todo, dejando solo la punta del pene, y luego, de repente, lo empujó de nuevo hasta la raíz. —Hmmm… Ugh… El esbelto cuerpo de Abella se tambaleó y parecía que colapsaría, pero ni siquiera pudo caer a su voluntad porque estaba atrapada en los brazos de una gran bestia. Un fuerte gemido de lujuria llenó por completo la habitación. Carlyle, con la parte inferior de su cuerpo tensa y pegado al cuerpo de Abella, levantó su pierna incómoda y comenzó a agitar su espalda a gran velocidad. Comenzó a golpear salvajemente el interior de Abella. —Ohhh… Carlyle… Carlyle… Ahhhh… La cama rechinaba ante el movimiento del gran lobo. Y la vagina de Abella hacía un sonido lascivo cada vez que era penetrada como si le gustara que goteara ese líquido transparente y erótico a través de las grietas del pene de Carlyle. Carlyle también parecía sentir lo mismo, por lo que gradualmente aceleró sus movimientos. *** Traducción y Corrección: Hisa Raw: Debb