Incluso el Villano Tiene Una Historia Capítulo 108

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≫ Capítulo 108 ≪ El final (8) La daga apuntada a la corva no logró seguir el ritmo de Geon-joo, quien aceleró al sentir una amenaza mortal, y comenzó a caer lentamente hacia abajo. Por fortuna, la altura y la distancia coincidieron por un margen mínimo, así que el ataque no terminó en un fracaso absoluto, pero comparado con la intención de inmovilizarlo, el resultado fue insignificante. La afilada daga rozó la pantorrilla de Geon-joo al pasar. La piel blanca se abrió y la sangre roja empapó su pierna. Al ver que, tras sentir el dolor, el centro de gravedad de Geon-joo se inclinaba hacia la pierna derecha ilesa, Sa-yoon sacó su tercera daga. Cuando alguien desviaba su centro de equilibrio sin darse cuenta, ésa era la oportunidad. Si derribaba su pierna derecha así como estaba, era evidente que caería sin remedio. ¿Quién demonios te dijo que huyeras? Como eran dagas preparadas para un asesinato, todas sus hojas estaban impregnadas de veneno letal. Venenos capaces incluso de afectar a Lee Jae-hee, un rango S. No había forma de que aquel costoso tóxico, capaz de intoxicar incluso a un rango S, no funcionara en Han Geon-joo. Y, tal como esperaba, la tercera daga de Sa-yoon acertó con precisión en un Geon-joo ya entorpecido. Aunque esta vez no fue en la pierna, sino en el lado derecho de su espalda. Justo antes de lanzar la daga, la postura con la que calculaba la trayectoria del hombre al correr se había desviado. —¡Ugh! La distancia se había reducido bastante y pudo oír cómo el bastardo reprimía un gemido. Geon-joo, frunciendo el ceño, giró el cuerpo después de extender la mano hacia atrás para arrancarse la daga incrustada. ¡Fshhh! Como si estuviera lanzando una pelota de béisbol, retiró el hombro y arrojó la daga, que en un instante rozó la mejilla de Sa-yoon. Sus ojos se abrieron al recibir aquel contraataque inesperado. Olvidándose incluso de perseguirlo con intención asesina, parpadeó mientras se limpiaba la mejilla y bajó la vista fugazmente hacia la sangre roja que había quedado en el dorso de su mano. La herida palpitaba. Por mucho que poseyera resistencia a los venenos, ahora que había descendido un rango no podía evitar los leves temblores y síntomas de parálisis en las extremidades. Ja. De los labios de Sa-yoon escapó una exhalación parecida a una burla. Ese único contraataque acabó por cortar de golpe el último resto de racionalidad que todavía conservaba. ¡Tac! Usando el paso instantáneo, Sa-yoon impulsó el suelo y aceleró su cuerpo. La figura del hombre que tambaleaba mientras sufría por el envenenamiento se acercó rápidamente. Parecía que la parálisis ya había comenzado; si lo dejaba diez minutos más, acabaría siendo capturado por sí solo. Sin embargo, Sa-yoon no tenía paciencia ni misericordia suficientes para esperar tanto. Su cuerpo, disparado como un relámpago, alcanzó a Geon-joo en un instante. Bastaba con extender la mano para tocarlo. Pero, en vez de usarla, Sa-yoon levantó la pierna y pateó con todas sus fuerzas la espalda del hombre que corría delante de él. —¡Kugh! En un instante, su espalda se dobló y el cuerpo de Geon-joo rodó por el suelo. El impacto fue brutal, potenciado por la velocidad con la que venía corriendo. Produciendo un sonido sordo mientras rodaba más de cinco vueltas, Geon-joo fue alcanzado por Sa-yoon, quien pisoteó con el pie el abdomen del hombre que tosía intentando levantarse. Sus ojos, ligeramente desenfocados, lo observaron fijamente. Al notar que su oponente estaba medio fuera de sí, el rostro de Geon-joo palideció. —Bonito. Podía sentir incluso él mismo lo precariamente que pendía su cordura. Y aun así, su voz salió tan tranquila como siempre. Sa-yoon dejó que la sangre siguiera brotando de la herida, permitiendo que el rojo descendiera por su mejilla, y cargó más peso sobre el pie con el que aplastaba a Geon-joo. Cuando el peso se volvió insoportable, Geon-joo se aferró desesperadamente a su pierna mientras forcejeaba. ¿Qué demonios hago con este hijo de puta? Aun conservando un hilo de razón, logró evitar por los pelos intentar dejarle una herida mortal atacando un punto vital como había hecho antes. Aunque haber usado una patada podía considerarse un problema, si quería verlo así. Si no restauraba la relación, la misión fracasaría. Lo sabía. Lo sabía, pero aun así no podía reprimir el desagrado ni la furia; Sa-yoon se mordió los labios y, con una mirada feroz, bajó la vista hacia Geon-joo. Todo el cuerpo del hombre atrapado bajo él entró en su campo visual. Más exactamente, todas las debilidades que podían convertirse en puntos letales. Sintiendo que, si no rechinaba los dientes y recuperaba la compostura, podría matarlo impulsivamente, Sa-yoon lo presionó con más fuerza contra el suelo, inhaló hondo y se echó hacia atrás el cabello negro. Mientras repetía un par de respiraciones profundas para recuperar la razón, Geon-joo, desde abajo, golpeó su pierna con el codo y atacó con la espada. Ese nivel de dolor ni siquiera merecía atención; Sa-yoon bajó la mirada y observó aquellos ojos negros que lo contemplaban con una mezcla de miedo y horror. Se preguntaba por qué demonios ese bastardo estaba en Pohang, pero ahora mismo eso no era lo importante. Oyendo el sonido del agua del valle correr bajo el frío viento nocturno, Sa-yoon consiguió calmarse al menos un poco y se inclinó hacia Geon-joo. —Han Geon-joo. Al escuchar su nombre, Geon-joo alzó la mirada, dejando escapar su ira. Tal vez se sentía humillado por haber sido capturado tan fácilmente. Tal vez sentía degradación por la postura en la que estaba ahora. Restaurar la relación era importante, pero establecer la jerarquía no lo era menos. Si dejaba pasar esto ambiguamente, era obvio que el bastardo volvería a huir. Esta vez sí había llegado el momento de corregirle los modales. —¿No vas a responder? —... —¿Te parezco tan buena persona como para no haberte matado? Hasta ahora había sido demasiado blando. Demasiado amable. Por eso se atrevía a subírsele encima sin miedo, ¿no? En una situación importante, un perro que muerde no sirve. Uno que apuñala por la espalda tampoco. Aunque nunca hubiera planeado criar a Han Geon-joo como a un perro, desde el momento en que había entrado bajo su mando como miembro de su gremio, no debía volver a golpearlo por la espalda como ahora. Mientras se planteaba si tendría que darle de una vez la educación que había estado posponiendo por culpa de la subida de rango, el hombre alzó apenas la comisura de los labios y atravesó a Sa-yoon con una mirada afilada. Los ojos se encontraron y el entrecejo de Sa-yoon se contrajo. Era una mirada llena de resentimiento y decepción evidentes. —¿Qué? ¿También va a matarme a mí? Incluso estando aplastado bajo él, no perdía el ímpetu. Eso merecía cierto reconocimiento. Si no fuera porque el objetivo era él mismo, habría admirado bastante aquel descaro. Sa-yoon respondió con silencio al hombre, que ya había dejado de forcejear y mostraba emociones cercanas al desprecio. Como si dijera: vamos, sigue hablando. Y Geon-joo no rechazó aquella invitación silenciosa. —A usted esas palabras siempre le salen tan fácil. —... —¿También piensa matarme? ¿Como a Noah? La palabra Noah hizo que las cejas de Sa-yoon se crisparan. Geon-joo estudió minuciosamente su expresión con ojos incapaces de comprender. Sus miradas chocaron y el silencio se prolongó. Las miradas se enredaron y pequeñas respiraciones llenaron el espacio entre ambos. Al final, todo era una continuación de aquel día. La continuación de un conflicto que no habían logrado resolver porque estaban demasiado absorbidos por sus propias emociones para mantener una conversación adecuada. No… siendo precisos, era la continuación del conflicto que había quedado sin resolverse porque Han Geon-joo se había visto envuelto en el shock de experimentar por primera vez la muerte de alguien cercano. Aunque lo resentía, seguía intentando confirmar su reacción. Como alguien que buscaba algo. Como alguien que esperaba encontrar una pista. Y entonces, de repente, un pensamiento cruzó la mente de Sa-yoon. Han Geon-joo podía ser un mocoso, pero, si uno veía la información que Kyung-jin había investigado, no era alguien particularmente impulsivo. Tampoco era del tipo que apelaba exageradamente a las emociones. Tenía líneas que no cruzaba, pero no era ningún santo dibujado como salido de un manga shōnen. ¿No lo había sentido aquel día? En la conversación que tuvo con él durante la noche de bienvenida. Aquella noche, Sa-yoon había sentido con claridad que Han Geon-joo lo estaba tanteando. Sa-yoon recordó uno por uno los acontecimientos que había vivido con Geon-joo desde el primer día que lo conoció hasta ahora, y entrecerró los ojos. Pensó en el momento en que ese bastardo había sido más racional. El instante en que lo secuestró por primera vez y la noche de bienvenida. En ambos momentos, Sa-yoon había sentido exactamente lo mismo. Que este hijo de puta estaba igual de torcido que él. —…joder. El pensamiento que acababa de surgir le arrancó una maldición de los labios. —Oye. Ante el llamado de Sa-yoon, el odio en los ojos de Geon-joo comenzó a disiparse lentamente. Como si aquello demostrara que su sospecha era correcta, Sa-yoon soltó una exhalación vacía y, aplastando con fuerza el plexo solar de Geon-joo, abrió la boca. No me digas… Le dolía la cabeza. Ya no podía distinguir con claridad dónde terminaba la verdad y comenzaba la mentira. Con un gesto de los ojos abrió la ventana del sistema y revisó la sección de relación actual, que seguía sin mostrarse adecuadamente, mientras sujetaba a Geon-joo del cuello de la ropa. Bajó el pie y tiró de su cuello hacia arriba. Tambaleándose, Geon-joo se incorporó apoyándose en el suelo y sostuvo la mirada de Sa-yoon mientras seguía atrapado por él. Racional. Era racional. —Ja. Contemplando aquellos ojos más racionales que nunca, Sa-yoon dejó escapar una risa burlona y rechinó los dientes. —¿Me estabas probando? —... —¡¿Te estoy preguntando si me estabas probando, imbécil?! No hubo respuesta. Y, a veces, el silencio también significaba afirmación. Fue en el instante en que los ojos de Sa-yoon vacilaron. —Ni siquiera haciendo todo esto piensa decírmelo. —... —Pero qué se le va a hacer. Yo ya encontré el hilo del asunto. ¿Qué? Aquellas palabras inesperadas hicieron que frunciera el ceño. Hacía mucho tiempo que no se alteraba así. Sin saber si era por el envenenamiento o por la situación actual, sus manos temblaron ligeramente mientras movía los labios; entonces Geon-joo bajó la vista hacia la mano con la que Sa-yoon lo sujetaba del cuello y habló. —Creo que nosotros necesitamos volvernos un poco más iguales. —¿Qué mierda estás diciendo? —Porque, si seguimos así, usted no va a cambiar. Va a seguir actuando de esta manera. Porque siempre ha vivido así. No entendía qué demonios estaba intentando decirle. No había nada que pudiera comprender, nada que pudiera aceptar. Mientras lo interrogaba con la mirada, la mano de Geon-joo sujetó la de Sa-yoon. —Lo siento, pero yo tampoco quiero seguir dejándome manipular por el líder del gremio. En algún momento, aquel tono emocional e impulsivo había desaparecido por completo. Era extraño. Por primera vez, el Han Geon-joo que tenía frente a él le resultó terriblemente extraño. Y justo cuando, sin darse cuenta, las fuerzas comenzaron a abandonarlo… —Así que intente comprenderlo. En el preciso instante en que la fuerza desapareció de la mano de Sa-yoon, Geon-joo lo empujó con exactitud, giró el cuerpo y echó a correr. A pesar del envenenamiento, su velocidad era increíblemente rápida. Sa-yoon comenzó a perseguirlo un segundo demasiado tarde, pero no conseguía alcanzarlo. ¿Su velocidad aumentó? Fue el instante en que se horrorizó al ver movimientos que parecían tener el doble de agilidad que durante la persecución anterior. El hombre se detuvo bruscamente al borde del puente, giró para mirar a Sa-yoon… y saltó por debajo del puente. Abajo había un valle. ¡Ese maldito lunático! —¡Han Geon-joo! Con los ojos muy abiertos, Sa-yoon saltó tras él por debajo del puente por puro reflejo. Traducido por: Valiz ◈❖◈ Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas ] Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas ] Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas ]

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