
La agotadora realidad de la transmigración a novelas
Capítulo 91
La agotadora realidad de la transmigración a novelas Capítulo 91 El tiempo voló como una flecha y, muy pronto, el festival de caza estaba a la vuelta de la esquina. La temperatura del verano también disminuyó gradualmente, y al mismo tiempo, el sol se elevó en la altura. El otoño estaba a punto de llegar. Afortunadamente, mientras tanto, Cassion se adaptó a la espada látigo. Su técnica aún no era perfecta, pero ya podía manejarla con destreza. Tal vez había formado una conexión con la espada látigo, pero se adaptó más rápido a ella en comparación con una espada normal. Sus habilidades estaban mejorando rápidamente. Qué alivio. Entonces, sucedió otra cosa buena. Después de encontrarme con el duque en el jardín de la difunta duquesa el otro día, temía que empezara a hablarme más y a prestarme más atención, pero por suerte no hay señales de que eso vaya a ocurrir. Nos cruzábamos a veces, y nos limitábamos a intercambiar breves saludos. Nuestra relación no era más que eso. Pero inesperadamente, escuché algo increíble de Alicia. “—Hermana, sabes, papá me enseñó el jardín de mamá. También tuvimos una breve conversación. Vayamos juntos la próxima vez.” Eso último que dijo nunca ocurrirá, pero asentí de todos modos. Alicia estaba tan emocionada y feliz en aquel momento, que no podía echarle un jarro de agua fría. Pero la verdad es que fue bastante inesperado. Sólo le dije que cuidara de Alicia como una ocurrencia tardía, pero sinceramente, no esperaba mucho de él. Tenía ese tipo de personalidad, así que nunca habría imaginado que escuchara mis palabras. “No, en primer lugar, es bastante increíble que me haya oído.” Me quedé sola mientras pensaba en esto y aquello, pero pronto oí dos golpes en la puerta. Toc, toc. —Milady, soy yo. Hay una carta para usted. —La dueña de esa voz era Diana. Aunque le había dicho que no tenía que tocar la puerta, ella seguía haciéndolo. Apartando la vista del cielo que había tras la ventana, fijé mi mirada en la puerta. —Adelante. —Después de dar mi permiso en voz baja, la puerta se abrió. Entonces, Diana entró en la habitación, trayendo consigo una bandeja de plata con una carta. —Aquí está, Milady. —¿De quién es? —Una es del joven Duque Daniel Freesia, otra es de… —Diana se interrumpió, su expresión se volvió rígida. Sus brillantes ojos marrones se volvieron hacia mí. Como si decir el nombre del remitente en voz alta fuera venenoso. Cogí las dos cartas que Diana me entregaba y las miré detenidamente. Las cartas estaban selladas con el escudo de armas de dos casas diferentes, y los sobres blanco y rojo eran respectivamente, Casa Freesia. Y Casa Carter. Tal y como Diana dijo, la primera fue envíada por Daniel. Mientras que la segunda fue envíada por… —Leo Carter. Era de él. Mientras me recostaba en el asiento, Diana se quedó mirando el sobre rojo y abrió los labios, que tenían las comisuras hacia abajo. —¿Por qué demonios ha enviado una carta? Diana era una de las pocas que conocía la verdadera relación entre Cassion y Leo. Ha sido la profesora de Cassion durante los últimos meses, así que parecía que no quería que Leo se acercara a Cassion. Bueno, tal vez fuera porque yo odio al chico, por eso ella también empezó a detestarlo. Presioné el sobre rojo con las uñas. Y una a una, lunas crecientes se grabaron en los lugares donde presionaba el sobre. —No estoy tan segura. Me sentí aliviada por el hecho de no haber recibido ninguna carta suya en todo este tiempo, pero… Incluso me sentí un poco optimista al pensar: "¿Quizá se olvidó de mí?". En cuanto a Daniel, por otra parte, no era la primera vez que enviaba una carta. Después del día en que nos conocimos, empezó a enviar cartas y se ponía en contacto conmigo a menudo. Aunque el contenido de sus cartas no era nada especial. En cualquier caso, a diferencia de Daniel, esta era la primera vez que Leo enviaba una carta. Pensé que la enviaría enseguida, ya que era él quien quería mantener el contacto conmigo. De mala gana, agarré la carta. Sólo cuando el sobre rojo se llenó de medias lunas, busqué un abrecartas. Riiip- El abrecartas rasgó la parte superior del sobre con el sonido correspondiente. A diferencia del sobre rojo muy saturado, la carta del interior estaba escrita en papel blanco liso. —Querida Lady Rosetta Valentine. —murmuré el saludo común. Su letra era pulcra y sofisticada. Muy propia de un protagonista masculino. El contenido, sin embargo, no era nada fuera de lo común. “〈 Le pido disculpas por no haberle escrito antes. Más de lo que al principio esperaba, entré en conmoción tras el fallecimiento de mi hermano mayor. Me costó mucho recomponerme y, además, tuve que ocuparme de mi madre, que estaba de luto, así que no tuve tiempo de escribirle. Se acerca la fiesta de la caza, así que volvamos a vernos allí. Entonces, estaré deseando verle en el festival de caza. En tales eventos, siempre hay algo divertido esperando a suceder.〉” Eso era todo. A primera vista, era una carta excepcionalmente ordinaria, pero no pude evitar fruncir el ceño al leerla. Sólo la superficie era ordinaria. Contando del uno al diez, todo lo escrito aquí eran mentiras. "¿Recuperarse? ¿Luto?” Realmente risible. Que un asesino se aflija por la muerte del hombre que mató. “Estás ocupado no porque estés de luto, sino porque has empezado a planificar de nuevo.” Tal como mencionó, el festival de caza estaba muy cerca, así que definitivamente está tramando algún tipo de incidente que ocurriría ese día. Gracias a mi conocimiento de la novela original, ya podía predecir qué tipo de "truco" haría en el festival de caza. Sin embargo, aparte de todo eso, había una pequeña cosa que me estaba molestando. Por alguna razón, esto me estaba dejando un mal sabor de boca. “Entonces, estaré deseando verte en el festival de caza. En tales eventos, siempre hay algo divertido esperando a suceder.” Recordé esa última parte en mi mente. Sí, eso es lo que extrañamente me molesta. "Algo divertido esperando." Incluso si intentaba analizar cada aspecto de esa afirmación, no era una frase que encajara con el tipo de evento que era un "festival de caza". Si hay algún tipo de significado subyacente, entonces… "Debe estar insinuando que algo va a pasar durante el festival de caza." Golpeé una esquina vacía de la carta con la punta del dedo y la aparté. No podía deshacerme de esa sensación persistente, pero en realidad, podría estar pensando demasiado. Independientemente de si realmente dejó ese tipo de insinuación, no podía profundizar más sólo con esta carta. Reflexionar sobre dos frases cortas no tendría sentido. Y sería una pérdida de tiempo. Esta vez tomé la carta de Daniel. En el interior del sobre blanco había un trozo de papel blanco doblado. Lo saqué e instantáneamente chasqueé la lengua. Tsk. “Este tipo, en serio. Él no sabe captar una indirecta en lo más mínimo.” Daniel envió numerosas cartas antes de esto, y el contenido de esas cartas eran consistentemente sólo tonterías despreocupadas sobre su vida cotidiana. Yo no tenía ningún interés en la vida cotidiana de los demás, así que me limitaba a responder de forma convencional. Mientras que las cartas de Daniel estaban repletas de muchos relatos escritos, mis respuestas eran siempre menos de la mitad de las suyas. No obstante, aquel hombre me enviaba cartas constantemente. No aportaba mucha información. Esta carta no era diferente. Cómo había cambiado el tiempo, qué tipo de comida era buena estos días. Además, se acercaba la fiesta de la caza, así que me pedía que nos viéramos ese día. Habló de reunirse durante el festival de caza al igual que Leo, pero la forma en que veía ese día era evidentemente diferente. “〈 Estoy de acuerdo en que las bestias que hacen daño a las personas deben ser sacrificadas, pero no entiendo qué alegría puede derivarse de quitar la vida a otros seres.〉" Así rezaba la carta de Daniel. Evidentemente era de la Casa Freesia, que gobernaba el poder divino. Con el codo sobre la mesa y la barbilla apoyada en la palma de la mano, doblé la carta de Daniel con la otra mano. La aparté junto con la carta de Leo y, con las yemas de los dedos, golpeé el escritorio. Tap, tap, tap. Freesia y Carter. “Como era de esperar, no debería haberme involucrado con ninguno de los dos.” Ambos eran simplemente problemáticos. —Diana. —Sí, Milady. Diana había estado quieta mientras leía las cartas, pero contestó rápidamente en cuanto la llamé. —Cartas de estos dos... ¿Alicia también recibió alguna? —Creo que sí. La mucama principal nos dio a mí y a la doncella de Lady Alicia dos cartas a cada una. —Ya veo… Si la doncella de Alicia recibió dos cartas al mismo tiempo que Diana también, entonces los remitentes deben ser Daniel y Leo también. —Espero que esas cartas no contengan las mismas tonterías- —Murmuré mientras entrecerraba los ojos. Lo que me vino a la mente fue una imagen de la sonrisa pegajosa de Leo cuando nuestras miradas se encontraron en aquel entonces. Cerré los pesados párpados un momento y luego los abrí despacio. Apartándome el cabello que tenía en la mejilla, saqué las dos agrias cartas. Ahora estaba de mal humor, pero ya que recibí estas cartas, tenía que responder. Además, se trataba de un asunto que afectaba a la familia. De verdad, estoy de muy mal humor. * * * Mientras tanto, Alicia, más o menos al mismo tiempo… En estos días, Alicia se enfrentaba a la edad de oro de su vida. Para ser más precisos, era la edad de oro de su felicidad. “Mi padre me enseñó el jardín de mi madre. A menudo ceno con mi hermana, ¡y mi hermano a veces sale a pasear conmigo!” Pensó que estaría bien que todos pasaran tiempo juntos: padre, hermano, hermana y ella. Sin embargo, decidió no ser demasiado codiciosa. Estaba muy agradecida por la felicidad que estaba experimentando ahora. Aunque de vez en cuando seguía teniendo pesadillas con su difunta niñera, esa desgracia era poca comparada con la inmensa felicidad que sentía ahora. Y esta vez… “Me llevo mejor con amigos de mi edad." Miró las dos cartas que sostenía sobre el pecho mientras caminaba ligera por su habitación. Sólo podía hacerlo porque nadie la observaba. Como si estuviera bailando, era ágil como un gato. Pronto se dejó caer en su gran y mullida cama. Tumbada, estiró las manos y miró las cartas. “Joven Duque Leo Carter, y luego... ¡Joven Duque Daniel Freesia!” Traducción: Arkonte.